El ruido sobre Restrepo y Cabal le pega a una bandera de Duque

Silla Paisa

Las representantes del Centro Democrático Margarita Restrepo y María Fernanda Cabal.

Las presuntas compras de votos que habrían favorecido a las dos congresistas uribistas son un golpe de opinión contra el nuevo Presidente, que incluso respalda la consulta anticorrupción que lideraron sus rivales políticos.

El anuncio de Néstor Humberto Martínez de que la Fiscalía investiga las presuntas compras de votos que habrían favorecido a las representantes uribistas Margarita Restrepo y María Fernanda Cabal es un golpe de opinión contra el Centro Democrático justo cuando ese partido acaba de elegir a Iván Duque como un Presidente que apoya la lucha contra la corrupción e incluso respalda la consulta anticorrupción que lideraron rivales políticos.

Esos dos casos “nauseabundos”, como los califica el Fiscal, serían los dos primeros de corrupción electoral por parte de militantes de ese partido, después del escándalo del senador cordobés Daniel Cabrales, vinculado con el cartel de la hemofilia.

Aunque no está clara la vinculación de Restrepo y Cabal en los casos que las enredan, y de hecho la Fiscalía no pidió que la Corte Suprema investigue a esta última dado que no tiene pruebas de su participación en los hechos, la mención que el Fiscal hizo de su nombre como posible beneficiaria de compra de votos llevó a que mucha gente, como quedó registrado en redes sociales, asumiera que sí está involucrada.

En cambio, la Fiscalía sí pidió que la Corte investigue a la representante antioqueña, porque quien compró los votos ya reconoció los cargos de corrupción al sufragante y estafa agravada, pertenecía a su campaña y era reconocido por ella como un líder.

El ruido que este escándalo genera sobre el Centro Democrático (a pesar de que las revalaciones del Fiscal también envuelven a congresistas de otros partidos como el Conservador y el Liberal) cae directamente sobre una bandera de Iván Duque, que recién elegido reiteró su respaldo, y el del uribismo, a la consulta anticorrupción:

Ellas también tienen en su discurso la crítica a esas prácticas.

Cabal es de las caras más visibles del uribismo a la hora de criticar duramente la mermelada del gobierno de Juan Manuel Santos como una forma de corrupción. Y Restrepo se defendió en La FM alegando que podía haber un montaje en su contra porque “somos un partido que ha defendido permanentemente la legalidad, la transparencia, que hemos atacado la corrupción de madera vehemente”.

Sin embargo, seguramente le tocará dar explicaciones ante la justicia, mientras el proceso que podría enredar a Cabal apenas comienza con la imputación de dos personas que ella conoce.

Aquí lo que se conoce y lo que La Silla ha logrado averiguar sobre cada caso.

(Haga clic en cada pestaña para leer sobre cada una).

 

El líder que robó y le dio votos al uribismo

El lío de Margarita Restrepo lo protagoniza Alejandro Cuartas, quien no era el gerente de la campaña de Restrepo, como dijo el Fiscal General, sino una de las manos derechas en terreno de la Representante repitente.

Aterrizó en su campaña en enero de este año como un voluntario y se convirtió en un coordinador local de su campaña.

La Silla habló con cinco de los estafados por Cuartas, quienes coincidieron en que lo habían conocido a través de terceros, y en que se refería, sin nombre, a un patrocinador que hacía los descuentos: tablets que valían unos 300 mil a 30 mil, viajes a San Andrés que suelen costar más de un millón de pesos a 120 mil y televisores que en el mercado cuestan al menos 600 mil a 350 mil.

Dos también coincidieron en que solo la semana anterior a las elecciones Cuartas les exigió votar por el número 102 a la Cámara del Centro Democrático para poderles entregar lo que habían comprado y que nunca apareció. “Ni siquiera nos compraron el voto, nos los robaron”, le dijo a La Silla Ana Ballesteros, una de las implicadas.

Con viajes a visitar la Hacienda Nápoles a 40 mil (cuestan alrededor de 100 mil pesos), el equipo de Cuartas enganchó a Vanessa Bastidas, quien convenció a un grupo de personas del barrio donde vive, en la comuna Castilla, para comprarle televisores y tabletas a Cuartas. El presunto estafador les quedó debiendo más de 30 millones de pesos.

“Creíamos que la cosa era en serio porque ya nos habían llevado a paseos, nos alcanzaron a entregar 15 tablets que habíamos comprado. Estábamos confiados porque vimos que había candidata de por medio”, nos dijo Bastidas.

Bastidas nos contó que, a cambio de transferir en los tiempos que Cuartas exigía un monto a la cuenta personal de Daniela Vélez (otra implicada), le alcanzó a ofrecer a sus vecinos y familiares hasta tres casas de interés social en Bello, Sabaneta y Belén por un millón de pesos. Alcanzó a venderlas y nunca las entregó.

Mientras ofrecía esas gangas, el imputado aceptó los cargos de estafa y corrupción al sufragante los invitaba a reuniones políticas a las que llegaba Restrepo, tomaba la palabra, exponía sus propuestas y se iba. Cuando la candidata se despedía, Cuartas se quedaba hablando de las ofertas que “ella y ‘el señor patrocinador’” les tenían.

A ese último nunca lo conocieron ni preguntaron quién era. El fiscal del caso le dijo a La Silla antes de la audiencia de imputación de cargos, y lo reiteró en ella, que hay indicios de que es el ex sicario de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez, alias ‘Popeye’. Pero hasta ahora esa información se basa en rumores, según le dijo el fiscal del caso a Blu Radio la mañana de ayer.

Marlon Gómez, uno de los voluntarios del equipo de Cuartas, que iba con él a fincas, reuniones y volanteos, dice que nunca escuchó hablar de ‘Popeye’. Explica que Cuartas le pagaba 30 mil pesos por día de trabajo (4 o 5 horas) y que el día del cierre de campaña le pagó 40 mil pesos por llevar la moto a una caravana en Bello en la que incluso estuvo invitado José Obdulio Gaviria, dupla de Restrepo a Senado.

Gaviria le dijo a La Silla que, aunque asistió al evento, nunca conoció al capturado. Por su parte, su hermano, Diego Alejandro Gaviria, que según Noticias 1 en la audiencia de imputación de cargos de Cuartas y las otras dos mujeres implicadas, nos explicó que pasó por ahí porque es abogado penalista, se mantiene en los juzgados y porque "todo lo que tenga que ver con el Centro Democrático me interesa".

Todo parece apuntar a que Cuartas y ‘el patrocinador’ trabajaban aparte de la campaña.

Irene Gallego, la demandante principal y quien era una de las subalternas de Cuartas en Belén, una de las zonas donde ese líder movía gente, le dijo a La Silla que el día de las elecciones el líder de Restrepo le advirtió a su equipo de testigos electorales que “no pueden recibir los 40 mil pesos que les ofrece el Partido. A ustedes les pagamos nosotros, les paga ‘el patrocinador’”. Hasta ese día, la gente que se movió por Cuartas recibió plata de él.

Gallego, quien según nos dijo fue la coordinadora de uno de los tres viajes que hubo a la Hacienda Nápoles en enero, conoció a Cuartas a través de Vélez, su amiga personal, mano derecha de Cuartas y quien hoy tiene casa por cárcel.

Si bien no se sabe de dónde Cuartas sacó la plata para casi regalar electrodomésticos, viajes y para financiar testigos y volanteros, sí lo es que el presunto estafador era bien recibido por Restrepo en su campaña, como lo demuestra un audio antes de las elecciones en que le agradece por su trabajo y se ofrece su respaldo “incondicional” en sus proyectos políticos futuros que, según dos de nuestras fuentes, era lanzarse al Concejo de Bello.

Por esas menciones y pruebas, la Fiscalía le compulsó copias a la Corte Suprema 15 días antes de que el Fiscal destapara el escándalo, según nos contó el apoderado de Restrepo, Francisco Bernate (pues la congresista, después de las entrevistas radiales de la mañana de ayer, no le habla a medios).

No obstante, ninguno de los denunciantes sostiene que Restrepo “haya ofrecido ningún tipo de producto”, según muestra la compulsa de copias de la Fiscalía.

La congresista, cuando se enteró del fraude, envió a miembros de su Unidad de Trabajo Legislativo a reunirse con los afectados para explicarles que no tenía que ver con la estafa, y el 25 de marzo hizo su propia denuncia con la que, según su abogado, se adelantó a los implicados.

Aún falta aclarar, de todas formas, cómo funcionaba la estructura ilegal de la cual Cuartas es la cabeza visible, y si la Representante uribista efectivamente quiso comprar votos para no quedarse por fuera.

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