El mensaje en clave detrás del anuncio presidencial de Robledo

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?El senador Jorge Robledo sorprendió ayer al anunciar oficialmente que quiere ser candidato presidencial en el 2018. Su madrugón -a más de tres años de las próximas presidenciales- tiene un segundo propósito: es parte de su estrategia para ganar una posición de poder en el Polo Democrático antes de su congreso en mayo.

?El senador Jorge Robledo sorprendió ayer al anunciar oficialmente que quiere ser candidato presidencial en el 2018. Su madrugón -a más de tres años de las próximas presidenciales- tiene un segundo propósito: es parte de su estrategia para ganar una posición de poder en el Polo Democrático antes de su congreso en mayo.

No es la primera vez que el senador más votado del Polo -y del país- se postula como presidenciable.

De hecho, alcanzó a serlo durante el congreso polista de 2012, para dar luego un paso al costado para que eligieran a Clara López y él encabezara la lista al Senado para asegurar que su partido pasaría el umbral.

Para los robledistas es natural que vuelva a expresar ese interés, ya que -según uno de ellos- “en su vida política está en el punto perfecto para hacerlo”. Según dos personas del Moir (su tendencia en el partido), esa es una pregunta que en privado le hacen mucho sindicatos, campesinos y empresarios y que ahora decidió responder públicamente.

El punto, por eso, no es tanto que Robledo quiera ser candidato, sino por qué lo suelta justo ahora.

La respuesta -según le confirmaron a La Silla seis personas del Polo- está en el congreso del partido, que se llevará a cabo a mediados de mayo y que será definitivo para definir su rumbo.

Jorge Robledo anunció ayer que quisiera ser candidato presidencial en 2018, un madrugón que es parte de la campaña previa al congreso del Polo.
Clara López, la candidata a la Alcaldía de Bogotá del Polo, lidera el otro bloque grande que medirá fuerzas con el de Robledo en el congreso polista. Foto: Natalia Arenas

En esa reunión, como ha contado La Silla, se resolverán los álgidos debates que se han ventilado en el partido más grande de izquierda en los últimos meses y que marcarán su estrategia política en los próximos años. Y que, en el contexto de un proceso de paz, tienen una especial importancia.

En principio, todo el Polo apoya a Clara López en su carrera hacia el Palacio de Liévano. Pero están divididos entre quienes quieren una alianza con otros sectores de izquierda como los que conforman el Frente Amplio por la Paz (el grupo de Clara) e incluso por fuera de ella y quienes quieren que si se hacen alianzas sean con movimientos con quienes exista una identidad en las posturas anti-neoliberales (el de Robledo).

El temor más grande de este último grupo es que, después de hacerle cuñas y campaña abiertamente a Santos en segunda vuelta, Clara reciba el apoyo del Presidente y la Unidad Nacional.

Las cosas empeoraron cuando López envió una carta al Polo en noviembre, planteando que hay una “amenaza de la ultraderecha” dado que el uribismo ganó en 622 municipios en 2014. “La pregunta es: ¿vamos a hacer alianzas para detener el avance de esa ultraderecha opuesta al proceso de paz que se deberá ejecutar en los territorios?”, escribió.

Aunque últimamente la candidata a la Alcaldía de Bogotá ha tomado distancia de esa postura y le ha subido el tono a sus críticas a Santos, sus contradictores en el Polo temen que quiera gobernar con sectores ideológicamente disímiles con ellos.

Ni siquiera el hecho de que Rafael Pardo haya subido en las encuestas o que los partidos de la Unidad Nacional comiencen a cerrar filas en torno suyo ha calmado las dudas de que Clara sea el 'plan B' de Santos. De ahí la insistencia de Robledo en el 'ni ni' (ni Santos ni Uribe).

El primer round de ese pulso será el 19 de abril, día en que elegirán a los 756 delegados que tendrán voz y voto en el congreso polista. De quiénes salen escogidos en esa elección abierta -ya que cualquier persona podrá votar en la consulta- se resolverá, como dice un polista, “el pulso por quién se queda con el partido”.

“Acá la discusión está en quién tiene la mayoría de votos. La realidad es que tenemos que tener 389 delegados -la mayoría más uno- para que el Polo no se rompa. Si ella [Clara] gana, termina imponiendo su alianza con Santos y el partido se rompe”, dice un polista de otra tendencia que ve con buenos ojos el anuncio de Robledo y que prefiere no fijar su posición en público todavía.

Como López tiene la vitrina natural de ser candidata a la Alcaldía, Robledo está tratando de sonar más para perfilar sus posturas. De esta manera, podrá conseguir más apoyos dentro de los militantes del partido que no solo siguen sus ideas sino que se ven atraídos por la expectativa del poder que podría llegar a tener, y también a ciudadanos por fuera del partido que pueden votar ese día. Y para eso qué mejor que lanzar su candidatura presidencial.

En este momento los distintos sectores del Polo están armando sus listas nacionales (que se disputan 200 escaños), departamentales (donde hay 420 en juego) y de minorías como afro, indígenas o Lgbti (que suman otro centenar).

Del lado que se identifica con Robledo habrá planchas del Moir -que probablemente liderarán él y el representante Germán Navas Talero- y de la llamada 'Nueva tendencia' que reúne al senador Alexander López y al ex congresista Wilson Arias, a los disidentes del Polo Social de Clara como Wilson Borja y el ex ministro Carlos Bula y a los gaviristas como Rodolfo Arango.

Por el lado 'clarista' estará el rebautizado Polo Social por la Paz, donde están Clara y su esposo el ex concejal Carlos Romero. También habrá listas del grupo de Iván Cepeda y del PUP, que lidera el senador Alberto Castilla.

De hecho Clara decidió que liderará la lista de su sector, pese a que -como presidenta del partido- tiene ya su silla asegurada. “Es la figura, eso va a orientar a la gente”, dice Jaime Dussán, el ex congresista que es muy cercano a López y dirigió su campaña presidencial.

Uno de los mayores temores dentro del sector de Robledo es que el liberalismo cercano al ex presidente Ernesto Samper se involucre en las elecciones internas del Polo favoreciendo a Clara.
Muchos en el Moir y sectores aliados no ven con buenos ojos el recién formado Frente Amplio para la Paz.

El anuncio presidencial no es la única señal lanzada desde ese sector recientemente con miras al congreso interno del partido.

Hace dos días, el economista Aurelio Suárez -muy cercano a Robledo- escribió un artículo en El Espectador rastreando la influencia del ex presidente Ernesto Samper en los gobiernos bogotanos de Lucho Garzón y sobre todo del controvertido gobierno de Samuel Moreno (del que Clara fue la secretaria de Gobierno).

En esa nota, Suárez le atribuye a políticos cercanos a Samper la voz de mando en ocho sectores en épocas de los Moreno y haber recomendado como secretario general a Yuri Chillán (hoy mano derecha del ex presidente en Unasur)

“La transformación del samperismo de corriente electoral a una claramente burocrática en Bogotá —aunque con votos prestados— marcó la pauta en los gobiernos de Garzón y Moreno, añadiendo que varios de dichos exfuncionarios y socios adjuntos, como Juan Fernando Cristo, han sido ‘salpicados’ por el ‘carrusel’, en condición de piezas de la funesta trilogía de políticos-administradores-empresarios”, escribió el ex candidato polista a la Alcaldía de Bogotá, antes de cerrar diciendo que “este recuento vale a propósito de las elecciones este año para elegir alcalde y Concejo”.

Esa nota ha sido leída por cinco polistas consultados como una advertencia al liberalismo samperista para que no intente interferir en las elecciones del 19 de abril, que están abiertas a cualquier ciudadano.

Ese temor lo argumentan con ejemplos como las declaraciones de Horacio Serpa ayer, dando a entender que no descartan a Clara. O la mención que López hizo del ex ministro samperista José Antonio Ocampo como parte de su equipo programático. (Aunque Ocampo, consultado por La Silla, dijo que había hablado con ella una vez, que habían quedado en volver a conversar y que no era consciente de estar en ese grupo de asesores).

“Lo de Samper es bueno destaparlo porque el samperismo estuvo metido en el desfalco de la ciudad. Nosotros aspiramos a que, así como nosotros no interferimos en los partidos, ellos nos respeten los espacios y no sesguen los resultados”, dice un polista.

El congreso de la discordia

Hay dos grandes debates que se darán en el próximo congreso el Polo. El primero, si el partido seguirá siendo uno de oposición a Santos. Y el segundo, si es viable una unidad de la izquierda que ahora -en el contexto del proceso de paz y (si se firma un Acuerdo final) de una eventual entrada en política de las Farc- cobra un significado distinto.

Aunque Clara nunca ha dicho que quisiera eventualmente estar en el mismo partido con las Farc una vez esta guerrilla se convierta en un partido legal, sus rivales en el Polo sienten que el Frente Amplio por la Paz donde ella coincide con el polista Iván Cepeda, Piedad Córdoba, la Marcha Patriótica, la Cumbre Agraria y la Unión Patriótica puede terminar siendo la plataforma de aterrizaje de esa guerrilla.

“Bienvenido que quien haya usado las armas como táctica de lucha las deje. Que se les perdone en el marco de una justicia transicional. Bienvenido que hagan política, que se organicen y agiten sus ideas en democracia. Pero no vamos a hacer política cogidos de la mano o en la misma tarima con ellos”, dice una persona del Moir que prefiere no ser citada porque no está autorizada para hablar por esa tendencia

En el Moir, que históricamente se ha opuesto a la combinación de todas las formas de lucha, no quieren cargar con el lastre de una eventual unión con las Farc. Y menos cuando se le abre un espacio real a la izquierda democrática (y su líder es el senador más votado del país) para participar en la contienda sin el riesgo de la estigmatización.

Otro polista, que no viene del Moir y ve con buenos ojos el anuncio de Robledo, también cree que el centro de la discusión en el Polo debe ser consolidar el partido -con una propuesta social y económica- a largo plazo. Para él, quienes convergen en el Frente Amplio no tienen ese compromiso polista porque la suya es “una visión suprapartidista: conciben el posconflicto como el escenario donde se dará una gran renovación de la izquierda democrática del país. Pero cometen el error de creer que las Farc ponen votos, cuando -al menos por unos años- los quitarán”.

Por eso, a lo largo de las próximas semanas seguramente los dos grupos -en cabeza de Clara y Robledo- seguirán intenando posicionarse, y mandar mensajes en clave, de cara a las elecciones cruciales de abril.

Como reconoce una persona cercana a Robledo para explicar el salto al ruedo del senador, “todas las tendencias estamos con la lógica de poner toda la carne al asador”.

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