El factor Adriana Córdoba en la crisis de Planeación que puede atrasar más el POT

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En los últimos días han renunciado funcionarios y directivos importantes de la entidad. Esto podría retrasar temas clave para Bogotá como la formulación del POT y los planes parciales.

La petición de las exsecretarias de Planeación de Bogotá María Mercedes Maldonado (en el Gobierno Petro) y Carmelita Serna (en el Gobierno de Lucho Garzón) de terminar anticipadamente sus contratos como asesoras externas en la Secretaría de Planeación, hace dos semanas, es la noticia más reciente de la desbandada en puestos clave que se está presentando en esa cartera, cuya cabeza es la trabajadora social y figura representantiva de los verdes, Adriana Córdoba.

En el último mes han renunciado el director de Economía Urbana y encargado de la Subsecretaría de Planeación Socioeconómica (Daniel Santiago Higuera), la directora de Operaciones Estratégicas (Susana Morales), la subsecretaria de Información y Estudios Estratégicos (Paula Marcela Escobar) y la exjefe de la Oficina de Control Disciplinario (Martha Eugenia Ramos). 

A esa lista se suma también la renuncia en abril pasado de una de las manos derechas de la Secretaria Córdoba: Adriana Posada; y la salida a principios de agosto (por decisión de Córdoba) de quien era el director de Norma Urbana: Armando Lozano.

Todos tienen en común que ejercían labores directivas fundamentales para el cumplimiento de las metas en Planeación, cuyo mayor reto es nada menos que la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la norma para construir en Bogotá en los próximos 12 años. 

El hecho ha generado varios comentarios en los corrillos políticos que van desde que trabajar con Córdoba es complicado hasta que no tiene la preparación para el cargo. 

Para conocer qué está sucediendo con una situación que puede tener consecuencias en la entidad por la cual pasan todas las políticas públicas de la alcaldesa Claudia López, hablamos con siete fuentes que han hecho parte del equipo directivo y de asesoría de Planeación. Tres de ellos siguen en la Secretaría y cuatro ya se fueron. 

Las fuentes, que lo saben de primera mano, coinciden en asegurarnos que el problema radica en que, en estos nueve meses de Gobierno, la Secretaria aún no ha conformado el equipo definitivo de 42 directivos propios, un asunto que ha retrasado algunos procesos y al que se suma que “con ella la comunicación es difícil”, como dijeron textualmente varios de los consultados.

Dificultades desde el empalme

Una fuente que estuvo en el proceso de empalme entre el Gobierno de Enrique Peñalosa y de la alcaldesa Claudia López nos dijo, a condición de no ser citada, que por lo general el equipo de los 42 directivos de Planeación se empieza a armar una vez el jefe de cartera es nombrado. La idea es que para el día de la posesión, el primero de enero, esté listo para trabajar. Para ese momento también suele estar listo el articulado del Plan de Desarrollo.  

Eso no sucedió con Córdoba, quien fue nombrada el 11 de diciembre, la misma fecha que su antecesor, pero empezó a armar el Plan de Desarrollo hasta el 29 de diciembre con la ayuda del equipo de Peñalosa y no con uno propio. 

Para enero sólo había nombrado a dos personas de su confianza: Adriana Posada (quien renunció en abril) y la subsecretaria de Planeación Territorial, Liliana Ricardo. 

El resto de puestos no es que haya quedado vacante, sino que Córdoba, quien es una de la mayores representantes de los Verdes en el Gabinete de López, y esposa del exalcalde Antanas Mockus, mantuvo parte del equipo que venía de Peñalosa con el que tenía el reto de establecer relaciones de confianza sin que eso se haya logrado aún del todo, según lo que nos contaron las fuentes.

A esa situación, y a un presunto desconocimiento de los temas, los consultados conocedores atribuyen justamente la lentitud en algunos procesos.

“Planeación es una máquina. Al día un Secretario puede firmar al menos 40 documentos, con Adriana se van acumulando por días”, dijo una fuente que ya salió de la entidad. Y agregó que en el pasado Gobierno “el Secretario firmaba con más rapidez porque tenía conocimiento de los temas, mientras que la Secretaria se muestra temerosa porque no los entiende”. 

El primer proceso afectado por esa situación podría ser el POT, la norma que determina, por ejemplo, qué es reserva natural y qué no, qué tipos de obras se permiten en la ciudad y hacia dónde va a crecer la capital.

En el POT hay temas importantes por determinar, como el caso del metro, la obra más importante de Bogotá. Eso porque en la norma vigente, de 2000, el trazado de la obra no corresponde con el que se está desarrollando. De hecho, esa es una de las razones por las que el Polo demandó el metro ante el Consejo de Estado en la Administración pasada, pues es necesario que éste corresponda con la norma para que no haya problemas jurídicos que puedan retrasar los trabajos.

La idea de la alcaldesa Claudia López era presentar el POT este mismo año, así dijo en campaña, pero a petición del Concejo quedó aplazado para marzo del 2021. 

Aún así, seis de las siete fuentes consultadas aseguran que la Secretaría de Planeación no alcanzará a cumplir, no solo por los despidos y renuncias, sino porque en el despacho de la Secretaria el proceso está tardando más de lo previsto. 

María Mecedes Maldonado le dijo La Silla Vacía la semana pasada que en tres meses que estuvo como asesora no fue posible reunirse con todo el equipo del POT para discutirlo. 

La Alcaldesa había afirmado que para construir sobre lo construido y avanzar rápido en la formulación de la norma solo haría seis cambios al que hizo Peñalosa y que fueron problemáticos en el Concejo de Bogotá en la Administración pasada: 1) La protección de la estructura ecológica. 2) La movilidad basada en trenes y no en TransMilenio. 3) El cambio del concepto de renovación urbana por el de revitalización. 4) La inclusión del sistema del cuidado. 5) La articulación de Bogotá con la región. 6) La revisión de cifras poblacionales para replantear la expansión de la ciudad. 

El equipo de Peñalosa hizo esa actualización en el POT en el proceso de empalme, pero la Alcaldía lo inició de nuevo con el argumento de que se trataba de temas estructurales que había que revisar con cuidado. El proceso de entrada iba a tomar tiempo. 

Por el lado de los Planes Parciales - los instrumentos que determinan las condiciones técnicas, jurídicas y económicas para construir una zona de la ciudad y que también define el POT- hay incluso más urgencias porque estos permiten construir en algunas zonas de la ciudad, una tarea que la misma López ha dicho que es clave para la reactivación económica. 

De la Administración anterior quedaron 10 planes parciales listos para pasar por el despacho de la Alcaldesa y ser decretados, pero se han quedado estancados en la Secretaría de Planeación. “Era una tarea que pudo hacer la Secretaria sin mayor inconveniente”, dijo una de las fuentes, que viene de tener un alto cargo en esa cartera. Otros 20 planes que están en estructuración ahí en Planeación también están quietos. 

Requiem por una cita

La segunda dificultad en la que coincidieron las fuentes es la comunicación con la Secretaria.

Al respecto, el presidente del Sindicato de la Secretaría, Gonzalo Tolosa, le dijo a La Silla Vacía que en ocho meses Córdoba no ha tenido tiempo para hacer una reunión general con los 800 funcionarios y explicar el rumbo que tomará la entidad. También critica que ella no le haya dado aún una cita. 

Afirmó que es la primera vez en 21 años que lleva en Planeación que le pasa eso. 

No sólo lo dice él. Entre las razones de María Mercedes Maldonado y Carmelita Serna para salir de la entidad está la falta de claridad en los procesos de toma de decisiones y de comunicación interna. Así lo dijeron en una carta que hicieron pública. 

Otra persona en Planeación agregó: “Como no confía en ti, revisa varias veces cada documento, quiere que se hagan diferentes presentaciones de un mismo tema, y la comunicación es difícil porque no consigues fácil una cita para hablar de trabajo. Con eso, un proceso que tomaba un día, toma un mes”. 

Consultamos a Adriana Córdoba sobre esta historia y las versiones alrededor de su gestión y nos contestó por escrito.

Sobre la salida de las personas, dijo que esos cargos eran de libre remoción y nombramiento y que los secretarios podían cambiar al personal si consideraban que no eran idóneos. Agregó que los contratistas estaban en libertad de pedir anticipadamente la terminación de sus contratos. 

Reconoció que cuando llegó a Planeación sabía que tenía tres procesos clave: tramitar el Plan de Desarrollo, realizar la revisión del POT y conformar el equipo directivo. 

Justificó las demoras en lo tercero diciendo que, ante la crisis del coronavirus, decidió priorizar las dos primeras tareas para concentrarse en sacar adelante proyectos como Bogotá Solidaria, para lo que se tuvo que crear una base de datos maestra con las 500 mil familias más vulnerables, incluyendo las que no estaban en el Sisben.  

Sin embargo, la pandemia empezó en marzo, cuando ya había tenido por lo menos tres meses para hacer los nombramientos. 

En cuanto a las demoras de los Planes Parciales, explicó que a causa de la emergencia sanitaria, entre el 30 de marzo y el 31 de agosto, se suspendieron los términos relacionados con estos y por lo tanto durante ese periodo no fue posible adoptar actos administrativos. Aunque en otras entidades del Distrito, como el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), le empezaron a dar trámite a todo lo relacionado con obras desde principios de mayo precisamente por la capacidad de impactar en la economía. 

Pero, con el fin de la cuarentena, Córdoba prometió que próximamente enviará a la Alcaldía los decretos de los planes parciales Mazda Mavaia y la modificación del Plan Parcial La Felicidad. Ocho que estaban listos para decreto quedarían en espera por un tiempo más.  

Aunque le preguntamos, en su respuesta escrita no nos contestó nada respecto a las versiones sobre mala comunicación y dificultades para conseguir una cita con ella.

Por la desbandada se ha llegado a hablar de la posible salida de Córdoba de la Administración, pero eso por ahora no está en el panorama.

Al menos, así lo evidencia lo que nos dijo, cuando renunció María Mercedes Maldonado y Carmelita Serna, la Alcaldesa López: “Adriana es maravillosa. Ha hecho unos cambios en su equipo que han generado algún ruido, pero no creo que sea nada trascendente”.

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