El efecto anti-teflón de Duque y otras conclusiones de la Gallup - La Silla Vacía

El efecto anti-teflón de Duque y otras conclusiones de la Gallup

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La Gallup Poll muestra que el ánimo del país ha regresado a los niveles pre-paro, salvo Bogotá donde nace una chispa de optimismo.

Anoche salió la Gallup Poll, que mide el estado de ánimo de la Colombia urbana desde hace 25 años. Realizaron 1.200 encuestas telefónicas en las cinco grandes ciudades entre el 14 y el 22 de febrero de 2020.  Estas son las grandes conclusiones de la encuesta:

1

Duque tiene un efecto antiteflón

Así como Álvaro Uribe tuvo teflón durante todo su mandato, el presidente Iván Duque parece tener su opuesto: un antiteflón. No importa los logros o modificaciones que haga, su impopularidad se mantiene intacta. Su imagen desfavorable ha pasado de 41 a 71 y su favorable ha caído 20 puntos. 

Desde el paro, el presidente abrió una Conversación Nacional sobre los temas más sensibles del descontento nacional; hizo una remezón de gabinete; renunció a dos de sus grandes reformas que eran la pensional y la laboral; cambió su Consejero de Comunicaciones; el alza del salario mínimo de 2020, aunque fue menor que el de 2019, también está entre los 5 incrementos más altos de la última década; y tomó varias medidas a favor de los jóvenes. La encuesta refleja incluso una mejora de diez puntos en la satisfacción con el estándar de vida. Y, sin embargo, su imagen no mejoró en absoluto, se mantuvo dentro del margen de error a la baja.

 

 
2

El Paro perdió su impulso con la opinión pública

Aunque el descontento se mantiene a niveles semejantes a la época pre-paro, la encuesta revela cierto desgaste del Paro Nacional y también una baja tolerancia al vandalismo y a los bloqueos. El apoyo a las manifestaciones o protestas públicas bajó diez puntos desde octubre y su rechazó aumentó 12 puntos, una mala noticia para los organizadores el Paro Nacional. Pero no es la única tendencia que no les conviene. Aunque el 95 por ciento de la gente apoya que los manifestantes se reúnan en sitios públicos y protesten de forma pacífica, tres de cada cuatro entrevistados se opone a que los que marchan bloqueen vías; el apoyo a que el Esmad intervenga cuando hay manifestaciones y protestas que afecten a otros ciudadanos aumentó diez puntos desde octubre y ya es mayoría la gente que se se ha visto afectada por la protesta. Como cereza en el pastel, la imagen de los sindicatos -que son uno de los ejes centrales de la movilización- empeoró y ahora la supera la negativa por diez puntos

 
3

Claudia López genera grandes expectativas

Es normal que los nuevos alcaldes tengan una luna de miel en sus primeros meses y Claudia López no es la excepción. Pero arranca con el nivel más alto de popularidad registrado por un alcalde en Bogotá en los últimos 25 años en el primer trimestre de gobierno, prácticamente duplicando el apoyo que consiguió en votos. Fue elegida con el 35 por ciento de los votos y el 67 por ciento aprueba hoy su desempeño, y solo el 22 lo desaprueba. Quizás por eso, el optimismo de los bogotanos también se duplicó, aunque todavía solo 1 de cada 3 piensan que las cosas están mejorando en la ciudad y todavía el 60 por ciento cree que están empeorando.

 
4

Los paisas le dan menos beneficio de la duda a Daniel Quintero

El nuevo Alcalde de Medellín salió elegido con casi el 39 por ciento de los votos, y ha logrado conseguir desde entonces un 16 por ciento más de respaldo a su gestión. Sin embargo, a pesar de ser Medellín una plaza generosa con sus gobernantes, la popularidad del Alcalde está muy por debajo de su querido antecesor, Federico Gutiérrez, y solo Luis Pérez, que fue elegido rodeado de ruidos, ha arrancado con tan bajo respaldo su mandato local. La ciudad, a juzgar por la encuesta, ha tenido un bajón en el optimismo pues el 43 por ciento cree que está empeorando, casi el mismo porcentaje que considera que está mejorando. La calificación del Gobernador de Antioquia,Aníbal Gaviria, también es comparativamente muy mala, pero curiosamente cuando fue Gobernador la primera vez arrancó en el mismo punto y terminó con una aprobación muy alta.

 
5

En Atlántico y Barranquilla se siente la alegría de carnaval

El optimismo en Barranquilla es excepcional. Tres de cada 4 barranquilleros creen que las cosas en su ciudad están mejorando, y hay la mitad de pesimistas que en la siguiente urbe más positiva. Ese optimismo se refleja en los niveles de aprobación de la gobernadora del Atlántico charista Elsa Noguera y del también charista alcalde Jaime Pumarejo, que aunque no tiene la aprobación del casi 100 por ciento que tenía su antecesor Álex Char, consigue el respaldo del 79 por ciento de los barranquilleros.

 
6

El descontento continúa

La percepción de que los problemas más graves lejos de mejorar empeoran se mantiene estable en niveles muy negativos. Frente a la corrupción, el desempleo, el costo de vida, la inseguridad y el medio ambiente más del 80 por ciento de los encuestados dice que son temas que están empeorando. Y más del 70 por ciento considera que la economía, la guerrilla y la pobreza empeoran.  Hay unos temas en donde la percepción ha mejorado desde diciembre como lo relacionado con la vejez, la educación y el agro, temas frente a los cuales el descontento creció después del paro y ahora volvieron a los mismos niveles pre-paro de Octubre. Pero no hay ningún tema en el que la gente sienta que la situación está significativamente mejor que durante el gobierno de Santos. El único de las 18 áreas indagadas en las que los colombianos son más optimistas hoy que durante los dos períodos de Santos es en salud, una paradoja dado que fue el ministro de esa cartera el primero en salir con el remezón ministerial.

 
7

El sentimiento anti-venezolano vuelve a niveles pre-paro

Esta semana el presidente Duque autoevaluó su gestión y dijo que su política frente a Venezuela ha sido “un éxito”. Esta encuesta muestra una desconexión del Presidente frente al sentir general. Para comenzar, la opinión favorable de Juan Guaidó, el presidente interino de Venezuela y alrededor de quien ha girado la política exterior de Duque, ha caído drásticamente de 80 a 53 puntos en tan solo un año. Hay un rechazo contundente (del 84 por ciento) al manejo que el gobierno le ha dado a los inmigrantes venezolanos. Y aunque a dos de cada tres encuestados no le gusta que los venezolanos hayan llegado para quedarse, su respaldo a que el país acoja a los vecinos ha vuelto a los niveles de antes del paro, con lo cual pareciera que la disparada del sentimiento anti-inmigrante de diciembre fue un resultado coyuntural de la deportación de más de veinte venezolanos acusados de vandalismo durante el 21N.

 
8

¿Un caldo de cultivo para 'guerras culturales'?

Aunque en los temas relacionados con las drogas los colombianos siguen siendo mayoritariamente conservadores, en el tema del matrimonio civil de parejas homosexuales y en la adopción por parte de parejas gay la tendencia es a ser más liberales. Ya hay un empate entre quienes aprueban y desaprueban en el matrimonio gay. Esto podría abrir un espacio para que en Colombia se den en el futuro las ‘guerras culturales’ que se viven en otros países como Estados Unidos donde temas de corte más moral polarizan a la población y movilizan electoralmente a los sectores.

 
9

La Seguridad Democrática no resucitó

El Presidente ha quedado en un limbo: no ha podido enarbolar la bandera de la Seguridad Democrática que caracterizó el uribismo 1.0 pues la percepción de todos los indicadores relacionados con el tema son muy negativos: la imagen de la Policía y las Fuerzas Militares ha empeorado; la fe en que las Fuerzas Armadas pueden derrotar a las guerrillas está en los niveles de la época de Andrés Pastrana cuando existía las Farc se tomaba un pueblo tras otro; aumenta la gente que cree que Colombia puede llegar a convertirse en una Venezuela; la sensación de inseguridad está llegando al 90 por ciento y el 75 por ciento cree que el manejo de la guerrilla ha empeorado.  Pero tampoco ha podido convencer a los colombianos de sus banderas 2.0.

 
10

Se ha perdido la fe en el Acuerdo de Paz

Aunque el apoyo a la salida negociada con las guerrillas dobla a los que se oponen, la encuesta refleja que la esperanza en la implementación del Acuerdo de Paz se pierde cada vez más. Tres de cada 4 considera que la implementación va por mal camino y el 69 por ciento no cree que las Farc vayan a cuplir con lo pactado ni tampoco el gobierno, cuya credibilidad en este tema está en su peor punto histórico.

Por primera vez en diez años hay más colombianos que creen que el Gobierno no será capaz de devolverle las tierras a los desplazados que los que aún conservan la fe. 

 
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