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Por LaSillaVacia.com · 02 de Junio de 2016

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Mañana viernes el municipio de Sahagún, el tercero más grande de Córdoba, inaugurará un estadio de fútbol para cuatro mil personas con modernas instalaciones, con el que no cuentan ni en la vecina capital sucreña de Sincelejo. La obra hace parte de la llamada mermelada que gestionó el senador de La U Bernardo ‘el Ñoño’ Elías, oriundo de ese pueblo. Pero para darle uso efectivo, al congresista le tocó volverse una suerte de promotor deportivo, con lo que además intenta anotarse un gol político.

 

Resulta que en Sahagún -120 mil habitantes-, aunque hay escuelas barriales y tenían un equipo que juega en la liga nacional sub-19, no existía una movida del fútbol que hiciera pensar en un estadio de esos como una necesidad apremiante. De hecho, la campaña a la Alcaldía del mayor contradictor del Ñoño a nivel local (el exdiputado David ‘el Davo’ Pastrana) estuvo montada en el discurso de que las obras de la mermelada del Senador se propusieron al ojo sin tener en cuenta necesidades más urgentes, como el alcantarillado de los corregimientos.

Para fomentar y garantizar el uso del estadio, que costó poco más de 11 mil millones de pesos y será inaugurado por el presidente Juan Manuel Santos, según han informado varios medios locales; Elías creó un campeonato semestral llamado la Liga Ñ (de Ñoñomanía, el nombre de su movimiento). 

Dirigida por Julio Feris Elías, primo del Ñoño, la Liga Ñ convocó 20 equipos, cada uno conformado por 25 jóvenes, en cuatro municipios además de Sahagún (Chinú, Pueblo Nuevo y Ciénaga de Oro, de Córdoba; y La Unión, de Sucre). A cada uno de ellos, la organización lo dotó con un maletín en el que hay tres tipos de uniforme, unos guayos y unas canilleras.

El patrocinio de todo eso y del campeonato en general, según nos dijeron en la Ñoñomanía, se consiguió con 30 marcas reconocidas como Toyota, Red Bull, Brisa, Avianca y LG, que ya tienen publicidad instalada en el estadio. Supimos que el Ñoño mismo hizo algunas de las llamadas para conseguirlas.

Por ejemplo, la empresa Coca Cola apoyó con 1.572 bebidas hidratantes (aunque no tiene un patrocinio permanente). Y Bavaria -que es el patrocinador del fútbol profesional- va a vender productos y, previa charla con la Dimayor, está considerando usar el estadio para juegos de la B. Estos datos nos los dieron en la misma empresa, en donde nos detallaron que habían recibido una carta de Julio Feris Elías haciendo la solicitud.

Además de la Liga Ñ, en el lugar ya se juegan algunos partidos de la liga nacional sub-19, para la que gente allegada al congresista creó hace unos dos meses el equipo Sahagún Fútbol Club.

Respecto a esta movida, hasta los contradictores locales del Ñoño Elías reconocen que el nuevo estadio ayudará a fomentar el deporte en Sahagún y algunos pueblos vecinos. Así nos lo dijeron dos fuentes con las que hablamos. Sin embargo, esas mismas personas advierten que esperan que la obra no quede al final sólo para el uso y patrocinio del Ñoño y sus amigos, como si fuera un bien privado, sino que a ella pueda tener acceso todo el mundo.

La Silla Caribe averiguó cómo será la administración del estadio y de temas como los recursos que entran vía taquilla (la entrada a los partidos de la Liga Ñ cuesta entre 2.500 y 7.500 pesos, según la ubicación).

Lo que supimos es que la Alcaldía (que políticamente es manejada por el grupo de los Elías) planea entregar el manejo en concesión vía Alianza Público Privada. Por ahora, la Secretaría de Gobierno concedió un permiso (que La Silla vio) hasta el 25 junio para que la organización de la Liga Ñ use, cobre y responda por el mantenimiento del escenario deportivo, luego de haber pagado una póliza. Después de esa fecha, tendrán que haber entregado el lugar o tramitado otra autorización.

De momento, el congresista que se convirtió en uno de los más votados del país gracias a la mermelada que entregó el Gobierno Santos celebra su gol. En los corrillos de su pueblo no hacen sino hablar del nuevo estadio y la Ñ que lo identifica está por todas partes: desde los balones del campeonato, la pantalla gigante  y el carrito ambulancia en la cancha, hasta el moderno bus que transporta a los jugadores la llevan marcada.

El vaso comunicante de la Ñoñomanía con esta obra es tal, que el representante legal que inicialmente tuvo el contratista que la hizo (la Unión Temporal Berakah) fue Alfredo Ramón Bula Dumar. Él es el ingeniero que en abril del año pasado fue nombrado por el presidente Juan Manuel Santos, en representación del grupo del Ñoño,  como gerente de Fonade, una de las entidades que entrega la mermelada.

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