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Por Antonio Canchila García · 05 de Febrero de 2017

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Ya están en manos de la Fiscalía General de la Nación los los hallazgos que reveló la Contraloría en el mes de diciembre y que pusieron en evidencia la existencia de un llamado cartel de enfermos mentales en Sucre, con lo cual se habría causado un detrimento de 3.173 millones de pesos por el pago a IPS por pacientes que no atendieron y cuyos cobros fueron soportados con documentos falsos.

 

Los pagos los hizo la Gobernación de Sucre en el año 2015, durante la administración del liberal Julio César Guerra Tulena (quien tuvo en la secretaría de  Salud a Efrain Suárez y Nayibe Padilla), con recursos del Sistema General de Participación que debieron usarse para atender las necesidades en salud de los más pobres, según la Contraloría.

Las seis IPS que están mencionadas en este escándalo son: Clínica Nuevos Amaneceres, Fundación Nuevo Ser, Clínica Manantiales, Fundación Libertad y Fe, Fundación Sembrando Esperanza y Clínica Santa Isabel.

La Silla Caribe las investigó a todas y encontró vínculos evidentes entre la segunda IPS que más plata recibió y el polémico ex congresista Yahir Acuña, con quien el grupo político del exgobernador Guerra Tulena se asoció para llevar a Julio Miguel Guerra, hijo del exmandatario, al Senado.

Se trata de la Fundación Nuevo Ser que recibió tres pagos en 2015 que sumaron más de 732 millones de pesos por la atenciones a pacientes en los años 2013 y 2014. Para dichos cobros, según la contraloría, esa Fundación se valió de varias acciones irregulares.

Por ejemplo, para cobrar 455 millones de pesos por haber internado y atendido a pacientes la Fundación presentó tres cuentas de 2013 y unas de 2014 en las cuales fue falsificada la firma del auditor de la Secretaría de Salud e incluso aparece la rúbrica del funcionario en una fecha en la que él no cumplía esa función de autorizar tratamiento a enfermos mentales, según la Contraloría.

Esa no fue la única irregularidad: para el cobro de otros 32 millones de pesos Nuevo Ser falsificó la firma de un psiquiatra en las autorizaciones con las que soportó ante la Gobernación el cobro por unos 20 pacientes. Según dijo el especialista en salud mental al ente de control, usaron su firma porque él trabajó para esa Fundación entre 2011 y 2012, pero no en 2013 y 2014 que son los años en los que están haciendo los cobros.

El candidato de Acuña a la Asamblea

La Fundación Nuevo Ser es una IPS de salud mental y rehabilitación que nació en 1998 con el nombre de Asociación Cambio XXI y en 2011 cambió a la razón social que tiene hoy. Actualmente tiene domicilio en la ciudad de Sincelejo y durante un tiempo, entre 2014 y principios de 2016, tuvo sede en Tolú.

El vaso comunicante entre el político Yahir Acuña y la Fundación Nuevo Ser es su actual gerente y director Juan Carlos Fadul Álvarez, quien hasta septiembre de 2014 había sido además el representante legal.

Fadul Álvarez es reconocido en política en su departamento porque fue concejal de Sincelejo, estuvo por unos meses como diputado y ha aspirado a tener una curul en la Duma en varias oportunidades. Su ultimo intento fue en las regionales de 2015, en las que fue una de las cartas con las que Acuña se la jugó para imponerse en la Asamblea de Sucre. Pero a Fadul no le dieron los 3.898 votos para alcanzar la curul.

Acuña, quien era la cabeza de Opción Ciudadana en el Caribe en la pasada contienda, no solo le dio aval a Fadul si no que además lo respaldo y este a su vez le puso votos a Milene Jarava, esposa de Yahir, en su aspiración a la Gobernación de Sucre.

La evidencia de esta relación son varias de las fotos que compartió Juan Carlos en sus redes sociales durante la campaña y que dan fe de que es muy de adentro de ese grupo político. Por ejemplo, una en la que acompañó a Acuña y a su esposa a la inscripción de la candidatura de Milena a la Gobernación ante la Registraduría.

Lo que nos dijeron por aparte dos políticos, un periodista y un empresario del sector salud con los que hablamos para esta historia es que Acuña habría sido clave para el pago que hizo la Gobernación a la Fundación de su amigo Juan Carlos Fadul.

Eso no es descabellado porque Acuña, quien había sido contradictor político de Guerra en las elecciones en que salió electo gobernador, empezó a tener participación en su gobierno desde 2014 luego de que el exparlamentario le hubiera conseguido el aval de Opción Ciudadana a Julio Miguel Guerra (hijo del hoy exgobernador) y lo respaldara para llegar al Congreso como el senador más votado de Sucre.

Sin embargo, en nuestra reportería no pudimos encontrar indicios más allá de esos testimonios fuera de micrófonos, y aunque reconoce su amistad con Fadul, Acuña niega tajantemente haber intervenido para que le pagaran y hasta dice que pedirá a la Fiscalía investigar.

Además de que los pagos a la Fundación del apadrinado de Acuña se hicieron en 2015, cuando ya el cuestionado político y su grupo hacían parte del Gobierno que desembolsó el dinero, La Silla Caribe encontró un convenio de cooperación entre el gobernador Guerra y la Fundación Nuevo Ser con fecha de agosto de 2014 por 55 millones de pesos.

Ese convenio, según se lee, fue para la internación de menores infractores, pero llama la atención que sólo se firmó en 2014 ya que, en 2013, cuando Acuña y su grupo aún no eran aliados de Guerra, no aparece reporte de dicha contratación con la Fundación Nuevos Amaneceres.

Contactamos a Acuña y él nos reconoció que en efecto es amigo político de Fadul, pero nos negó haber hecho alguna gestión para que él recibiera los pagos o para el contrato, sin embargo, los vínculos entre su amigo y la gobernación de Guerra son de cuando ya él era aliado político de esa casa.

"Los órganos de control deben hacer todas las investigaciones del caso y que caiga todo el peso de la ley contra quienes hayan cometido irregularidades en este caso", dijo Acuña.

A Fadul intentamos contactarlo, pero no fue posible. Llamamos al teléfono de su Fundación y la persona que nos atendió dijo que solo estaba disponible el lunes y que no estaba autorizada para dar su número celular.

Por ahora no hay capturas por los pagos en los que la Gobernación de Sucre no verificó la información que aportaron las IPS del llamado cartel de los enfermos mentales, pero como ya la Fiscalía recibió el informe de la auditoría de la Contraloría, en los corrillos del departamento hay rumores de que en los próximos días podrían darse capturas como las del llamado cartel de la hemofilia en Córdoba.

Nota de la editora: el 16 de febrero de 2017 a las 5:35 de la tarde, agregamos un párrafo a esta historia, luego de haber hablado telefónicamente con Yahir Acuña. Inicialmente, habíamos dicho que dos políticos, un periodista y un empresario del sector salud nos habían asegurado por aparte que Yahir habría sido clave para el pago que hizo la Gobernación a la Fundación de su amigo Juan Carlos Fadul. Luego de hablar con Acuña, añadimos a esa información que no pudimos encontrar indicios más allá de esos testimonios. Aunque, sí tenemos confirmada (incluso por el mismo Yahir) la amistad de excongresista con el señor Fadul. 

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