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Por Jineth Prieto · 22 de Abril de 2016

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Aunque desde el 2014 en Colombia se le abrió la puerta al fracking, solo hasta este año su llegada se sintió con fuerza.

San Martín, un municipio en el sur del Cesar, está camino a convertirse en el primer lugar del país en el que se desarrollará la controvertida técnica de extracción de petróleo y gas, que consiste en inyectar a presión millones de litros de agua, combinada con químicos, para fracturar rocas que están entre uno y tres kilómetros debajo de la superfice para obtener el petróleo que está atrapado en ellas.

Mientras la petrolera Conoco Phillips (una de las más grandes del mundo) está adelantando los trámites para iniciar la extracción de hidrocarburos con esa técnica (además de San Martín, en un sector de Aguachica en el Cesar, y en veredas de Rionegro en Santander), los sanmartinenses empezaron a convocar marchas para protestar por los impactos que podría tener el fracking en su territorio.

La última movilización tuvo lugar el pasado domingo y hoy varios habitantes del municipio tienen bloqueada la vía que conecta con el que se convertiría en el primer pozo de fracking del país.  Ambientalistas y congresistas ya se sumaron a la protesta e iniciaron un movimiento para frenar la llegada de esa técnica al sector.

La llegada a San Martín

Sobre el fracking es más lo que se desconoce que lo que se conoce, por eso en varios países, entre los que se encuentran Francia y Bulgaria, y en estados de Estados Unidos como Nueva York, se ha prohibido su práctica bajo el argumento de que podría representar “riesgos para la salud pública”.

Desde el 2012 se empezó a hablar de fracking en Colombia y en 2014 con la expedición de la reglamentación se le dio vía libre. En ese entonces mientras que el Ministerio de Minas y la Agencia Nacional de Hidrocarburos dieron su parte de tranquilidad, la Contraloría General de la República dijo que “hacían falta más estudios” para determinar los verdaderos impactos del fracking en el país y organizaciones ambientalistas manifestaron su preocupación y pidieron que se declarara una moratoria.

En medio de ese debate, la política en el país continuó, y un contrato firmado el 2 de diciembre del año pasado entre la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, y las petroleras Conoco Phillips (como operadora) y CNE Oil, se convirtió en la llave que le abrió la puerta a la explotación de hidrocarburos a través de fracking en San Martín, un municipio que tiene cerca de 25 mil habitantes y que en las últimas tres décadas ha sido parte de la industria petrolera en Colombia.

9 años de exploración y 30 de explotación establece el contrato de la ANH con la Conoco

El contrato trazó con la ANH la ruta (9 años de exploración y 30 de explotación) de la empresa para extraer yacimientos de petróleo y gas con técnicas no convencionales en la zona.

Aunque en el contrato en ninguna parte habla de fracturación hidráulica explícitamente, sí se señala que se hará 'estimulación hidráulica', expresión que, según tres expertos de la industria del petróleo consultados por La Silla, no es más que un sinónimo para referirse a esa técnica de extracción de petróleo.

La zona de San Martín comprometida está entre los corregimientos de Pitalimón y Cuatrobocas. Allí ya se encuentra un pozo denominado ‘Picoplata’  que desde hace varios años ha sido explotado de manera convencional, pero que se converitiría en el pionero del fracking en el país.

La licencia: el ‘florero de Llorente’

Conoco Phillips aún no tiene licencia ambiental para hacer fracking en San Martín. En su lugar tiene una licencia que en marzo de este año le fue cedida por la Shell, pero que solo le permite hacer explotación convencional; no obstante, si quisiera usarla estaría impedida porque en el contrato adicional se estableció que renunciaba a la explotación convencional en la zona.

Precisamente, cuando el escándalo estalló en San Martín fue por el trámite de la licencia debido a que la Conoco Phillips empezó a repartir folletos sobre el impacto ambiental que generaría en la zona el fracking.

“Acá es muy difícil unir a la gente por una causa común, pero cuando nos dimos cuenta de lo que esto implicaba, todo el mundo salió a las calles a protestar. Aquí están poniendo en riesgo el agua y nuestra vida. El fracking es peligroso y no vamos a permitir que se haga acá”, le dijo a La Silla Heraldo Quintero, presidente del Concejo.

 

Y es que desde que se conoció la noticia, muchos en San Martín empezaron a averiguar qué era fracking y constituyeron un comité para la defensa del agua.

“Yo no necesito que me paren un bobo al frente para que me digan qué es fracking, en Google uno entiende todo. ¿Usted se ha visto Bart Simpson? Ahí hay un capítulo que habla de eso. Nosotros no podemos permitir que nos dañen el agua y al municipio”, le dijo a La Silla Dolmar Trillos, habitante de San Martín.

Los habitantes del municipio hablan en términos parecidos sobre el fracking, muchos dicen que han visto en internet los reparos que se tienen a esa técnica y temen que San Martín sea el damnificado de la política petrolera del país. También han recolectado videos de personas que nacieron en San Martín pero que viven fuera del país para presionar por el No al fracking.

A hoy ya dos marchas han recorrido el municipio. La primera fue el 17 de marzo y la segunda el 17 de abril, en la última, según los cálculos de los promotores, salieron a marchar más de 7 mil personas protestando contra esa posibilidad. A ese movimiento se han sumado políticos de diferentes partes del país, como Claudia López y Jorge Robledo, y congresistas de la zona como Cristian Moreno.

Por su parte, con la asesoría de organizaciones ambientalistas (Aida) y jurídicas (De Justicia y el colectivo de abogados José Alvear) los habitantes de San Martín ya están buscando la manera de adelantar una consulta popular para evitar que la petrolera continúe con la intención de hacer fracking en la zona.

“Estamos analizando todas las posibilidades. La consulta popular es uno de los mecanismos que queremos utilizar pero esa consulta no es vinculante y el Estado podrá ignorarla si quiere”, explicó a La Silla Carlos Afanador, un abogado del municipio.

A las voces en contra también se ha sumado la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, cuyo director Kaleb Villalobos, le dijo a La Silla que ve “inconveniente la aplicación del fracking en la zona porque tiene un sistema hidrológico bastante rico y no existen estudios sobre las aguas subterráneas que permitan conocer el verdadero impacto de esa tecnología”, además señaló que en el Cesar “no existen expertos sobre fracking y no habría manera de hacerle seguimiento a un proyecto de esas características”.

Entre tanto, la voz que ha estado ausente en San Martín, es la del Alcalde Saúl Celis, quien en declaraciones públicas ha dicho que es necesario “que se socialice más el proyecto”, pero quien no ha tomado parte en la disputa. Todos los habitantes con los que habló La Silla para esta historia cuestionaron el papel del Alcalde, pero prefirieron no pronunciarse con voz propia sobre él.

“Hay muchos rumores que se escuchan sobre el papel del Alcalde. A uno le extraña ver todo el pueblo unido y al Alcalde por otro lado. Pero bueno, acá estamos con nuestra gente y nosotros pesamos más que una sola cabeza”, le dijo a La Silla un líder del movimiento que pidió la reserva de su nombre.

La Silla intentó en repetidas ocasiones hablar con el Alcalde de San Martín, pero no contestó las llamadas ni los mensajes dejados en su celular.

El director de la ANLA, Fernando Iregui, le dijo a La Silla que en este momento no tiene solicitudes de licencias para fracking en la entidad; no obstante, cuando conoció el folleto que fue entregado en ese municipio señaló que podía “concluir que muy seguramente la empresa está haciendo un trabajo de socialización con la comunidad para seguramente a futuro solicitar la modificación de la licencia (actual)”.

El martes en la noche los habitantes del corregimiento Cuatrobocas, que es en el que se encuentra la vía de acceso al pozo de la Conoco Phillips, bloquearon el paso de la maquinaria de la petrolera. Hasta ayer la vía continuaba cerrada y los sanmartinenses se mantenían en que no iban a despejarla.

Sin bonanza y con menos agua

Aunque desde hace tres décadas en San Martín se extrae petróleo, sus habitantes dicen que nunca han sentido realmente la bonanza.

“Sí hubo una época de oro, pero la plata se fue como llegó. Aquí seguimos teniendo los mismos problemas de educación, de salud que en el resto del país”, Henry Santana, habitante de San Martín.

Otros sanmartinenses dicen que la llegada de las petroleras, aunque trajo consigo trabajo también llevó al municipio "malas costumbres". “Llegaron las prostitutas y los vicios y al final quedamos con lo mismo o con menos porque ahora están los daños ambientales”, recordó Dolmar Trillos

Precisamente, el costo beneficio del fracking en San Martín,  es otro de los puntos de discusión de los habitantes. En el contrato se señala que el Estado solo tendrá derecho al 2% de la  extracción, frente al 98% que se quedarían las petroleras.

“Ese contrato afecta claramente las finanzas de la Nación. El costo ambiental del fracking es muy alto para el bajo beneficio económico y eso es algo que se debe tener claro”, le dijo a La Silla Carlos Santiago, uno de los líderes del comité de defensa.

El costo ambiental del fracking es muy alto

Carlos Santiago,líder ambientalista

A ese escenario se suma el hecho de que varios cuerpos de agua de San Martín ya se han secado,  y aunque aún las causas son materia de investigación, no se descarta que tengan que ver con la explotación petrolera en la zona, sumada al fenómeno del Niño y a la intervención de los habitantes.

La Silla visitó la ciénaga de Pitalimón, a 15 minutos del pozo que es de propiedad de la Conoco Phillips, y encontró que de 2014 para acá se secó. En Corpocesar aseguraron que están investigando junto a la Fiscalía el por qué de la desaparición de ese acuífero.

“Hace tres años se empezaron a secar las quebradas y las ciénagas. Antes uno se iba a bañar y ahora lo que hay es mera tierra. Por eso no queremos que se nos sigan acabando el agua”,  le dijo a La Silla Luis Santiago Montenegro, campesino de Cuatrobocas.

Si bien el fracking es la tecnología que a Estados Unidos le ha permitido aumentar sus reservas de gas y petróleo al punto de que prácticamente lo convirtió en otra potencia de hidrocarburos, el costo beneficio de esa explotación, teniendo en cuenta las decisiones de otros países, abre las preguntas sobre su conveniencia. Mientras tanto en San Martín dicen que están dispuestos a llegar hasta "las últimas consecuencias" para evitar que el fracking sea una realidad en su territorio.

Comentarios (3)

GMolano

22 de Abril

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Si el costo ambiental es altísimo. El segundo gran pero del fracking es que f...+ ver más

Si el costo ambiental es altísimo. El segundo gran pero del fracking es que financieramente es un negocio bastante riesgoso, ese es un negocio para malabaristas gringos no para pobres latinoamericanos.

Los costos de todo el ciclo de proyección, extracción y producción solo se pueden sostener sobre cierto margen de precios internacionales y esa es una situación que no se esta dando ahora y no va a cambiar en el mediano plazo. Ya hay varias petroleras gringas enfrentando problemas financieros porque la extracción por fracking, no esta dando los margen para cubrir los costos de producción. Ya se habla de empresas enfrentando quiebras.

La segunda razón es que el tiempo de vida útil de los pozos de fracking es mucho menor que el los de los pozos convencionales. Luego el riesgo de NO retorno de la inversión suele ser un poco mas grande.

La tercera y no menos importante, los contratos de exploración que suele hacer el Estado colombiano son negocios no muy bien planteados, mucho del riesgo implícito lo asume la Nación o por defecto en los casos que es por asociación, el presupuesto de Ecopetrol. Osea que si el negocio da perdida el que va a recibir el mayor varillazo es el Estado colombiano y no el socio extranjero.

La técnica también tiene consecuencias negativas para la geoestabilidad del terreno, no creo que alguien en su sano juicio la recomiende en zonas que tengan algún historial de inestabilidad geológica. Un porcentaje importante del territorio colombiano clasifica en esa categoría.

La técnica de por si no es mala, Canadá lleva mucho tiempo usándola. Pero el afán de algunas petroleras gringas la ha llevado mas allá de sus limites. Si allá en "teoría" que existe una institucionalidad ambiental mas seria y están pasando todo tipo de desastres ambientales en potencia. Que se le puede pedir a nuestras instituciones de paja que supuestamente están "vigilando" el impacto ambiental. Seamos sinceros aun faltan años y mucho totazos para que realmente tengamos instituciones ambientales serias.

La apuesta del fracking en Colombia no es un negocio serio.

Jose Mario Aristizabal

24 de Abril

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Uno no sabe como llorar mas, pobre estado solo se queda con el 2% del negocio,...+ ver más

Uno no sabe como llorar mas, pobre estado solo se queda con el 2% del negocio, las venas abiertas reloaded, el pequeño problema de los discurseros es que no cuentan las contribuciones como regalias y otras cosas, que terminan en que Colombia nuevamente esta en la parte inviable de los exploradores de petroleo y se queda con mas del 50% del valor del barril cuando se consideran contribuciones directas e indirectas, es claro que no quieren petroleo, pero ya tienen la corrupción y la pobreza, supongo que eso lo pueden seguir disfrutando.

CESAR HERNANDO BUSTAMANTE HUERTAS

26 de Abril

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Como siempre en este país paradojal, primero otorgamos las licencias y despu...+ ver más

Como siempre en este país paradojal, primero otorgamos las licencias y después realizamos el debate, que entre otras cosas casi nunca se hace sobre presupuestos técnicos. Es preciso ampliar el debate e incluso sobre que bases se está hablando de un país minero, cuales son las convergencias y diferencias con lo ambiental.

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