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Por LaSillaVacia.com · 01 de Abril de 2016

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Aunque al momento de esta publicación el presidente Juan Manuel Santos no había dicho una palabra pública al respecto y un día antes tanto el Gobernador como el Comandante de la Policía de Córdoba le habían querido bajar el tono, el paro armado anunciado por las llamadas autodefensas gaitanistas, también conocidas como clan Úsuga o Urabeños, fue una aterradora realidad ayer en pueblos de Córdoba, Sucre, Bolívar y Antioquia.  

Esta banda criminal hija de la desmovilización de Ralito, porque sus fundadores heredaron los negocios del narco alias Don Mario pero antes habían estado en las autodefensas de Córdoba y Urabá, dio una muestra de poderío y capacidad de generar miedo tal, que evidenció que la culebra de los herederos del paramilitarismo sigue más viva de lo que tal vez muchos pensaban y que es un reto mayúsculo para acabar la violencia, aun si se firma la paz con las Farc y el ELN.

Los datos de lo que pasó así lo señalan: en Antioquia fue asesinado un militar, hubo bloqueo de vías y la propia Gobernación reconoció que se redujo el comercio y el transporte de 18 municipios. En Córdoba, confirmamos con fuentes en el terreno que unas 12 poblaciones (casi la mitad del departamento) de la margen izquierda del río Sinú, la zona costanera y el sur parecían pueblos fantasma. Los colegios no dieron clases. Un secretario de despacho, muy asustado, nos contó por teléfono que todo el mundo se encerró en sus casas porque había motos patrullando en la zona rural y la Policía no les envió refuerzos.

En la mojana bolivarense no hubo transporte por el río Cauca, desde los municipios de Achí, San Jacinto del Cauca y Montecristo. Y en Sucre, un lugareño nos reportó que Sampués estaba parcialmente paralizado y la oficina local del Movice (Movimiento de Víctimas de Estado)  nos envió imágenes del comercio cerrado en San Onofre. El paro se sintió hasta en la capital del propio departamento, Sincelejo, en donde apareció esta tienda marcada con las siglas de los autoproclamados “gaitanistas”.

Pero la presencia de las bacrim, que no es ninguna novedad para los habitantes de estas zonas así las autoridades en más de una ocasión hayan querido minimizar su existencia, no es exclusiva de pueblos apartados o ciudades pequeñas. Otro hecho armado reciente: el asesinato de tres policías en plena Semana Santa, evidenció que Los Úsuga también acosan nada menos que en la visitada Cartagena, sede alterna del Gobierno y destino turístico por excelencia.

Aunque la ciudad no cuenta aún con un diagnóstico con datos al respecto, investigamos y así opera esta banda criminal en La Heroica.

La sombra criminal que acosa en Cartagena

La tarde del sábado de Semana Santa, en la que 143.700 turistas visitaron Cartagena según Corpoturismo, cuatro hombres asesinaron a mansalva al patrullero Ervis Sayas, al intendente Ciro Alfonso Duarte y al auxiliar Miguel Ángel Batista, quien apenas cargaba un bolillo. Fue en un sector conocido como la Y del populoso barrio Olaya, lejos de la zona turística pero en un lugar transitado, junto a la vía de La Cordialidad.

El hecho causó mucha conmoción en la ciudad y casi enseguida la Policía lo atribuyó a la banda de Los Úsuga, que habría atacado a los uniformados en venganza por las siete toneladas de cocaína que han perdido este año en operativos policiales en Cartagena y la muerte de uno de sus principales cabecillas abatido en las selvas del Chocó.

En respuesta, luego de un consejo de seguridad de urgencia con el director nacional de la Policía, el alcalde Manolo Duque anunció que hombres de la Armada saldrían a patrullar en puntos críticos como los extramuros y las salidas de la ciudad. La medida encendió un debate ciudadano sobre la conveniencia de meter militares en algunas calles.

Pero más allá de eso, todo el episodio puso sobre la mesa y con contundencia el tema de la amenaza de las bandas criminales en La Heroica.

La presencia de estos grupos se sabe desde hace muchos años por los registros esporádicos de prensa, que dan cuenta de capturas, muertes, extorsiones o incautaciones de drogas o armas relacionadas con las bacrim.

Sin embargo, este fue su primer ataque frontal contra la Fuerza Pública. Además, se da justo un año después de que la Policía anunciara la supuesta desarticulación de la estructura del clan Úsuga en Cartagena.

Al menos desde el sector civil el tema parecía tan desestimado que ni la Alcaldía ni ningún centro local de estudios tienen la información sobre cómo operan y en dónde están las bacrim en la ciudad. Aunque cierto es que el fenómeno de estas bandas emergentes es tan complejo y ha variado tanto que no es fácil diagnosticarlo.

Según información de inteligencia que nos confirmó el comandante de la Metropolitana, el general Carlos Rodríguez, éstas han estado entre los cartageneros desde 2008, después de la desmovilización paramilitar.

Primero se hicieron llamar ‘Los 40’, en 2009 eran conocidos como ‘Los Paisas’, en 2010 llegaron ‘Los Rastrojos’, en 2011 ‘Los Costeños’, entre 2012 y 2013 ‘Los Urabeños’ y hoy a esos últimos se les dice ‘Los Úsuga’, por una decisión del Presidente para no estigmatizar a la gente del Urabá.

Aunque la ONG Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos Cerac cree que no siempre hay evidencia suficiente para atribuirles a Los Úsuga movidas, que bien podrían ser autoría de delincuencia común o de organizaciones que simplemente toman ese nombre sin estar en la organización criminal, la Policía Metropolitana de Cartagena tiene información según la cual es esa banda criminal la que actúa casi siempre con este modus operandi:

Llegan tres o cuatro personas a Cartagena, por lo general oriundas de Antioquia o Córdoba, alquilan un cuarto poco llamativo en algún sector vulnerable y se instalan para buscar información y contactar enlaces locales para sus actividades que son principalmente: el sicariato, cerrar negocios para sacar droga o cobrar a quien quiera sacarla y extorsionar a comerciantes y a expendedores de las ollas del microtráfico.

Después de un tiempo, para no generar sospechas, esta “comisión” rota y es reemplazada por otra.

El detalle de esa modalidad se entiende en un reciente operativo de la Policía Metropolitana cartagenera: el miércoles pasado, vecinos del vulnerable y complicado sector de El Tancón en Olaya, en donde se pueden ver ranchos de madera y plástico, reportaron que cuatro personas que no eran del barrio estaban sospechosamente encerrados en un cuarto.

Cuando llegaron uniformados del cuadrante para requisar, los sospechosos empezaron a disparar. La autoridad informó que hubo un enfrentamiento en el que resultaron muertas esas tres personas. El CTI les encontró dos revólveres y una granada de fragmentación, lo que a las claras indica que no se trataba de una simple pandilla.    

Un informe llamado “de riesgo de inminencia” con fecha enero de la Defensoría del Pueblo de Bolívar, que el año pasado advirtió sobre unos panfletos amenazantes de unos supuestos grupos posdesmovilización contra habitantes de 10 barrios y del corregimiento de Pasacaballos, da más pistas de cómo se mueven estas organizaciones en la ciudad.

El documento dirigido a la Alcaldía da cuenta del riesgo en el corregimiento costanero de Arroyo Grande, en donde -según el monitoreo de la Defensoría- Los Úsuga habrían instalado unos campamentos temporales para el embarque de droga.

Según el General Rodríguez, hablamos en total de 15 a 25 hombres de esa banda criminal (la única que, según información de la Policía, está en Cartagena) con presencia en la ciudad y moviéndose nada más en barriadas humildes y alejadas de la zona turística como El Pozón, Olaya y Nelson Mandela.

Sin embargo, un periodista local que ha hecho crónica roja y conoce de cerca esa movida cree que “no es posible dar una cifra de hombres tan exacta” y que muy seguramente esta organización criminal sí se mueve o se ha movido alrededor de la zona turística, en donde es bien sabido que funciona el negocio del microtráfico.  

Justamente alrededor de ese delito es que toda esta amenaza que representan las bacrim aumenta, pues ahí esas organizaciones suelen encontrarse con otro de los fenómenos delincuenciales que enfrenta Cartagena: las pandillas.

Las pandillas, llamadas “jóvenes en riesgo” en la institucionalidad, están efectivamente integradas por muchachos de las barriadas hijos de la tremenda exclusión que siempre ha caracterizado a Cartagena. En ocasiones, ellos terminan cooptados por las organizaciones criminales que los contratan para llamar a extorsionar o recoger cuotas de la extorsión a las ollas del microtráfico o a cualquier tipo de comercio y también como sicarios.

No existe, sin embargo, ninguna estadística oficial para conocer cuántos son reclutados.

Sí se sabe, en cambio, que son más de tres mil los jóvenes en 89 pandillas que tienen presencia en unos 40 barrios (Cartagena tiene 380 barrios). Entre sus actividades están el robo de celulares, el consumo y venta de droga en ollas, fabricar armas artesanales, las riñas. Tienen varias diferencias con las bacrim y una de las principales es que no cuentan con estructura jerárquica ni envían cargamentos de droga o manejan finanzas.

Su fenómeno viene en aumento. El año pasado -dato oficial de la Alcaldía- había identificadas 56.

Desde 2014, la Defensoría del Pueblo del departamento viene manifestando su preocupación porque los programas estatales para recuperarlos no han tenido continuidad.

La recién nacida Alcaldía de Manolo Duque promete que ahora será distinto. Su idea es crear una política pública con un programa llamado ‘Jóvenes ‘íntegros’, que busca contactarlos para ofrecerles vinculación al deporte y las artes y nuevas oportunidades de trabajo en unos laboratorios productivos. Las visitas a las barriadas de los funcionarios encargados en la Secretaría del Interior ya empezaron.

Mientras llega algún logro, persistirá el riesgo de que el destino de esos muchachos siga ligado a la banda criminal que en el panfleto en el que convocó a su paro armado quiere disfrazarse de organización política hablando de encontrar con el Gobierno “una salida digna” al conflicto. Pero al tiempo llena de horror a pueblos, veredas y hasta ciudades como La Heroica Cartagena.

Con su comercio totalmente cerrado, San Pelayo (en Córdoba) era ayer un pueblo fantasma.

Comentarios (7)

Jose Mario Aristizabal

01 de Abril

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No entiendo luego el gobierno no es estratégico?, se supone que esta negocian...+ ver más

No entiendo luego el gobierno no es estratégico?, se supone que esta negociando ya es el fin del fin, por eso esta regalando el país en la habana, porque ahora si habrá paz. En el año 2.000 en un libro de Alianzas estratégicas de Booz Allen & Hamilton mostraba como mas de la mitad de las empresas del Forbes 500 consideraba a las alianzas como el mejor mecanismo para crecer y como esta estrategia era la que mas valor le dejaba a las compañías.

Si uno lee de los bandoleros encontrara excombatientes de la guerra de los 1.000 días, después las FARC de guerrilla liberal a comunista, después de enfrentarse el EPL con las AUC se consolidan los combatientes, los sicarios de Pablo Escobar a donde don Berna después de haber pasado por los Pepes, nuestra eficiencia en reciclaje de combatientes no tiene parangón, aun recuerdo que doble cero era exmilitar.

El discurso de la izquierda siempre ha sido hay que acabar con las causas objetivas del conflicto, por eso asumo el juego de la tercera mesa y estamos en la solución que siempre quisieron porque en el fondo no tienen criterio y cuando gobiernan muestran la inexperiencia(aunque roban como nadie), un mal acuerdo de paz como el que hoy se esta negociando resurgirá el único actor armado en la historia que logro ganar la guerra, que es el paramilitarismo, un estado débil no le sirve a la guerrilla, porque no puede garantizar los acuerdos.

La fiesta de semana y los políticos por este juego dura hasta que recorran nuevamente el país y se den cuenta que la negligencia y desidia se las cobran, aun recuerdo que para Laura los paras nunca se fueron ella aun los veía en sus correrías, por eso me encanto el titulo y recomendaría a la academia que no se gaste el bono de paz del posconflicto que no creo que se pueda cobrar.

Luis Diaz

01 de Abril

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Sería bueno que la Silla investigara la relación de este paro armado paramil...+ ver más

Sería bueno que la Silla investigara la relación de este paro armado paramilitar y la movilización de los Uribistas del Centro Democrático el 2 de abril. En Santa Marta denuncian panfletos que invitan a marchar en la fecha indicada en apoyo del Uribismo so pena de ajusticiamiento.

Jose Mario Aristizabal

01 de Abril

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A mi cada protesta social o marcha en este país me parece que esta vinculada ...+ ver más

A mi cada protesta social o marcha en este país me parece que esta vinculada con los grupos armados ilegales, porque sencillamente todo es susceptible de ser interpretado de esa forma, paro de campesinos las FARC, paro de vendedores ambulantes las mafias del espacio publico, paro de trabajadores de Ecopetrol el ELN, como en este país no tenemos justicia ni tenemos inteligencia y todo es interpretable políticamente en el marco del conflicto, supongo que lo que quieren al final es eliminar los partidos democráticos y que el que hable sean los fusiles.

Si para legalizar la izquierda armada deben acabar con la derecha política, lo mas probable es que lo que lo reemplace ya lo conozcan me parece muy poco inteligente ese juego, porque algunos si manejamos las estadísticas del CINEP, entiendo los sentimientos que tienen todos por Uribe, el problema es que racionalmente la alternativa desde lo ilegal puede ser mas miedosa que las FARC.

Lino Novas

01 de Abril

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No entiendo por qué no se toman en cuenta los análisis de Ariel Ávila, quie...+ ver más

No entiendo por qué no se toman en cuenta los análisis de Ariel Ávila, quien viene hablando de esto desde hace años. Quizás le podría dar más fondo al artículo.

VLADIMIR FIERRO

01 de Abril

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Cuando en una sociedad cualesquiera que sea, no se han liquidado, solucionado,...+ ver más

Cuando en una sociedad cualesquiera que sea, no se han liquidado, solucionado, finiquitado, aclarado y por ende acordado las reglas de convivencia, cuando todo queda a medias, entre que si y que no, que parce pero no es, la opción de eliminar al otro, al opositor, al que piensa diferente, esta a la orden del día.
El paramilitarismo en Colombia existe no de ahora, desde siempre y es una herramienta utilizada ya sea por ele estado y/o miembros de al sociedad civil para eliminar al opositor, al contrario, al que de una u otra forma representa un peligro, una amenaza que puede cambiar el estatus quo, lo establecido.
Mientras ese acuerdo sobre lo fundamental del que hablaba Alvaro Gomez Hurtado, no se de entre todos los de por si ya múltiples y en ocaciones insólitos sectores de la sociedad Colombiana, es muy complicado llegar a convivir de manera civilizada, la barbarie siempre rondara y estará presente en la vida cotidiana, en todas y cada una de las actividades de la sociedad civil.
Espero que esa tarea la logren las futuras generaciones cundo ya se hayan decantado, entendido y aceptado que las diferencias son imprescindibles para garantizar la vigencia y subsistencia de cualesquier sociedad sea la que sea.

DIDUNDI

01 de Abril

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No entiendo, luego no q el Gbno. Furibe fue muy estratega y se supone q en su ...+ ver más

No entiendo, luego no q el Gbno. Furibe fue muy estratega y se supone q en su negociación con los Paras había llegado hasta el fin d los fines y los había ERRADICADO?

D bandoleros a comunistas- ‘’A SEGÚN’’ el Gato q poco a poco asume su verdadera personalidad---Y D PÁJAROS A PARAMILITARES. La evolución d la derecha tradicional en derecha extrema armada q olvido el Gatico y q hoy pone en jaque al país, después q se comieron el cuento q ‘’estaban muertos’’ y era q andaban d parranda, tirando al caño las ‘’verdades’’ d las q cierto ungido habla hasta en el exterior.

En el titular.....sooobraaaa..... el....... ''neo''

Jose Mario Aristizabal

01 de Abril

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Didundi cuentanos tu te has cortado alguna vez el cabello?, porque aunque no l...+ ver más

Didundi cuentanos tu te has cortado alguna vez el cabello?, porque aunque no lo creas vuelve a crecer, así que puedes calvearte pero si las condiciones se mantienen vuelve a crecer, yo se que esa analogía la podrías entender, pero tranquilo no se si toca esperar a que te cortes el cabello para tener las horas de consciencia al año que creemos que puedes tener.

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