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Por Héctor Riveros · 16 de Julio de 2016

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La Corte Constitucional consideró más garantístico el juzgamiento discrecional de sus conductas por parte del Congreso que por un tribunal especializado integrado por magistrados postulados por ellos mismos y con un procedimiento de doble instancia y regido por el principio de legalidad. Curiosa conclusión que la llevó a declarar la inconstitucionalidad del recién creado Tribunal de Aforados.

Los magistrados han incurrido desafortunadamente en un acto de arrogancia, que no solo ha abierto la posibilidad de una Asamblea Constituyente, sino que mantiene a los miembros de la Corte amenazados por una especie de espada de Damocles confiados en que el Congreso nunca se va a atrever a soltar sobre sus cabezas.

Resulta que a los magistrados de las Cortes, la Constitución los somete a un régimen de responsabilidad idéntico al del Presidente de la República, que si bien se refiere a “causas constitucionales”, que no están claramente definidas, en realidad se activa por razones más políticas que jurídicas. Lo increíble es que en sus consideraciones, la Corte Constitucional reivindica eso como una garantía y destaca, que según esa interpretación, los miembros del Congreso podrían otorgar una especie de perdón a los magistrados cuando a pesar de haber incurrido en delitos no resulte conveniente por razones institucionales- léase políticas- su sanción.

En el afán de tumbar la reforma de equilibrio de poderes para demostrar, como lo ha dicho la Presidenta de la Corte Suprema, que la reforma a la justicia no se puede hacer sin su consentimiento expreso, no se percataron que las razones políticas que le reconocen al Congreso para dejar de sancionarlos son las mismas que se pueden argüir para sancionarlos.

La verdad es que el Congreso tiene un enorme poder que le permitiría, con argumentaciones más o menos rebuscadas y con apariencia de sabiduría como las que usó la Corte en este caso, decretar la salida del cargo del Presidente de la República, de alguno de los magistrados o del Fiscal General de la Nación, para ello basta con conformar una mayoría congresional que así lo decida. El Congreso de Colombia no ha ejercido ese poder, lo que no quiere decir que no lo haga algún día, como lo han hecho congresos de países de América Latina con poderes similares. En Brasil lo acaba de usar para suspender a la Presidenta de su cargo, ya lo habían hecho en Paraguay, Honduras, Ecuador y Perú.

Si, por ejemplo, el Centro Democrático consiguiera la mayoría en el Congreso, no dudaría en sancionar a los magistrados que lideraron las investigaciones de la parapolítica en la Corte Suprema de Justicia, o si, por ejemplo, en Colombia se eligiera un  Presidente como Alejandro Ordoñez y éste lograra conformar una coalición mayoritaria tendrían que temer los magistrados que han reconocido derechos a las parejas homosexuales.

Sería fácil argumentar que incurrieron en el delito de prevaricato los jueces que autorizaron el matrimonio entre una pareja del mismo sexo cuando una lectura de la Constitución insinúa que esa institución está reservada a las unión entre un hombre y una mujer. Bastaría con que Ordoñez se tomara el Congreso y a los magistrados eso les parece que eso garantiza de mejor manera la independencia judicial que lo que estaba en la reforma que tumbaron.

Para evitar ese peligro en el Congreso se había aprobado reconocer expresamente que los magistrados no son responsables por sus posiciones expresadas en las decisiones judiciales, que es un principio universal de inmunidad por las sentencias. Los magistrados no le dieron importancia al hecho de que el Congreso hubiera dicho expresamente que su responsabilidad era exclusivamente jurídica para evitar la ambigüedad existente que no ha permitido definir con certeza si la “indignidad por mala conducta” a que se refiere la Constitución es una responsabilidad derivada de la violación de una norma jurídica o a una especie de “responsabilidad política” como lo sostienen muchos.

A los magistrados les pareció que era mejor que los investigara un grupo de congresistas que integran la comisión de acusaciones, sin formación jurídica y con intereses políticos, que unos magistrados, que como ya se dijo, serían postulados por ellos mismos.

Las Cortes confían en que el Congreso no se va a atrever, como no lo ha hecho hasta ahora, a activar el enorme poder que tiene y que resultó fortalecido por la decisión de la Corte Constitucional de esta semana.

La mayoría de los análisis en medios de comunicación y de las reacciones políticas se han concentrado en la posibilidad de tener un mecanismo más eficaz que el actual para sancionar eventuales conductas indebidas de los congresistas. Los magistrados compraron esa teoría y no se percataron que en realidad la reforma producía el efecto de impedir que el Congreso, algún día cuando la mayoría se atreva, los persiga por razones políticas y les dé un ropaje jurídico con latinajos y argumentos altisonantes, como hizo la Corte esta vez, para demostrar su poder.

La Corte ha sido la institución que más ha aportado al fortalecimiento de nuestra democracia en los 25 años de vigencia de la Constitución y se le ha reconocido una condición de árbitro tanto en los enfrentamientos institucionales como en los debates de la opinión pública. Así ocurrió con la decisión de la segunda reelección del Presidente Uribe y así será con las decisiones que se han aprobado para facilitar la culminación de las negociaciones con la guerrilla de las FARC, pero en esta ocasión incurrió en el pecado capital de la soberbia a costa de mantener una amenaza política sobre su cabeza.

Comentarios (10)

DIDUNDI

16 de Julio

3 Seguidores

Y xq' la corte le teme al juzgamiento d parte d sus pares, dudan acaso d ...+ ver más

Y xq' la corte le teme al juzgamiento d parte d sus pares, dudan acaso d la “honorabilidad” d ellos mismos?.
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El titular es muy acertado, pero d ahí a esperar q ocurra algo parecido como en Brasil, donde un día d pésimo sueño amanecieron los congresistas con ataques d dignidad y se vayan en contra d la corte, hay mucho trecho
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Esta es y seguirá siendo la oligarquía mejor montada d toda L.A

DIDUNDI

16 de Julio

3 Seguidores

Las complacencias van y vienen, la corte fortalece el Congreso, "Uds.son impor...+ ver más

Las complacencias van y vienen, la corte fortalece el Congreso, "Uds.son importantes" y este devuelve honores con su comisión d absoluciones, ....ve perdón...d acusaciones.
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Esta cabeza mía ombeee..!!

LIBELULA

18 de Julio

0 Seguidores

ladrón que roba a ladrón, del mismo ladrón vendrá el perdón, en Brasíl y...+ ver más

ladrón que roba a ladrón, del mismo ladrón vendrá el perdón, en Brasíl y en otros países para investigar a un político, llámese presidente, magistrado u honorable senador solo se requiere que sus contradictores tengan la mayoría y para ser condenados tampoco se requiere la razón. lo único que me llama la atención de este artículo es el comentario sobre uribe y ordoñez, fobia política?

DIDUNDI

18 de Julio

3 Seguidores

Xq' le extraña, así se hace POLÍTICA en cualquier parte dl mundo. ...+ ver más

Xq' le extraña, así se hace POLÍTICA en cualquier parte dl mundo.
Libel, es posible q sea fobia política, pero para q descanse y deje el delirio d persecución, la J transicional trae 'Justicia' para todos, sin distinción, asi q ni a Ordoñez y menos al latifundista dl Ubérrimo les pasará nada, ni siquiera una hectárea d sus tierras serán tocadas.
'Justicia' pedida.. 'Justicia' otorgada y felices.

Prada

16 de Julio

1 Seguidores

Parece que el trabajo de los analistas fuera rechazar automáticamente los fun...+ ver más

Parece que el trabajo de los analistas fuera rechazar automáticamente los fundamentos expuestos y descubrir la intención oculta.
Parece que la política solo sirviera para cubrir "el principio de legalidad" con "el principio de conveniencia".
Parece que no es necesario explicar por qué la decisión es espuria, antes de presentar la teoría conspirativa.
Se confunden consecuencias /causas /motivos.

Jose Mario Aristizabal

16 de Julio

0 Seguidores

A mi no me gusta el estado actual de impunidad, tambien creo que se debe refor...+ ver más

A mi no me gusta el estado actual de impunidad, tambien creo que se debe reformar la justicia, ademas de eliminar varias cortes y tribunales, pero coincido con Prada que este analisis no nos acerca mas a la realidad sino que termina siendo una estocada lloriqueo como se ha aconstumbrado a organizar la opinión en este pais. Creo que es un tema de doble via, nos faltan buenos opinadores y lectores.

DIDUNDI

16 de Julio

3 Seguidores

Si es para lectores q abiertamente añoren la impunidad, recordando con nostal...+ ver más

Si es para lectores q abiertamente añoren la impunidad, recordando con nostalgia el ayer d "los años maravillosos 8", deje así.

LIBELULA

18 de Julio

0 Seguidores

didundi si hablamos de corrupción e impunidad, santos se lleva de lejos el pr...+ ver más

didundi si hablamos de corrupción e impunidad, santos se lleva de lejos el primer puesto, la mermelada como llaman a los cupos indicativos han corrido a raudales, obras inconclusas, ni que se diga de la impunidad sobre estas. así duela hay que reconocer que a uribe lo odian porque se gano a pulso eso de trabajar y trabajar, o se iban. miremos el senado, de trabajo poco, sin mermelada ni pio

DIDUNDI

18 de Julio

3 Seguidores

Ahí está la gran diferencia entre Uds. y los q votamos x el proceso Habana; ...+ ver más

Ahí está la gran diferencia entre Uds. y los q votamos x el proceso Habana; mientras Uds. se pelean x. quién es +/- corrupto, nosotros fuimos y somos conscientes q la tal traición d clases JAMAS EXISTIRÁ, q la corrupción es inherente a la clase política Colombiana y q el voto lo seguiremos dando x el menos 'pior'.
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Más d 3 es plusvalía y la firma en la Habana no es el final, ..SÍ un gran paso.

Henry Castro Gerardino

18 de Julio

140 Seguidores

Que la reforma no puede hacerse sin el consentimiento expreso de las Cortes, e...+ ver más

Que la reforma no puede hacerse sin el consentimiento expreso de las Cortes, eso ya lo sabìamos. Nadie aprobarìa una norma que sirva para condenarlo. Y menos cuando ellos reconocen sutilmente y sin advertirlo, que son proclives a caminar por por los linderos de los còdigos. Pretelt no sale por ser inocente sino porque sus pares son tan venales como èl. Urge la Constituyente.  

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