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Por LaSillaVacia.com · 23 de Octubre de 2015

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En estas elecciones un poder que no es nuevo en el departamento, pero que pasaba por debajo del radar en Santander, salió a la luz pública: el de los hermanos Alvernia.

Fuera de la millonaria campaña del exconcejal Jhan Carlos Alvernia a la Alcaldía de Bucaramanga, que avasalla a la ciudad, los tentáculos de poder de la familia abarcan su participación en una abultada contratación de sindicatos de papel con el Estado, una fundación todera, el matadero de Barrancabermeja y sus relaciones con parte de la clase política más poderosa que ha mandado en la región.

Jhan Carlos Alvernia pasó de ser un concejal de poco más de tres mil votos en Bucaramanga, con una gestión poco visible  y controvertida, a ser la cabeza de una de las campañas políticas más ostentosas de la capital, que en la última de encuesta de Cifras & Conceptos ocupa el segundo lugar con el 28 por ciento de la intención de voto (a sólo seis puntos del liberal Carlos Ibáñez).

La Silla Santandereana y la Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal rastrearon qué es lo que hay detrás del candidato y sus hermanos – Jhonny y Aldemar -, quienes además de ser los principales promotores y financistas de la campaña, tendrían intereses en la contratación estatal de Santander.

Estos son sus tentáculos de poder:

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“Sindicatos” contratistas

Vanguardia y La Silla Santandereana comprobaron que la familia Alvernia tiene vínculos con unos sindicatos ‘de papel’ que han celebrado millonarios contratos con la red de hospitales públicos de Santander y también con el Instituto Universitario de la Paz Unipaz, en Barrancabermeja.

Son de papel pues, según una fuente experta en derecho laboral, desdibuja la figura de la asociación sindical.

“El modelo que se usa con esa federación va en contravía de lo planteado por la ley. Si bien bajo esas figuras a los empleados les están reconociendo primas, cesantías, vacaciones e intereses, lo que están haciendo es tercerizando el personal a través de sindicatos de papel. ¿Por qué de papel? Porque simplemente no funcionan como sindicatos, los asociados no presentan pliegos de peticiones ni crean, debaten o definen estatutos, todo ya está creado y ese no es el espíritu de un sindicato”, indicó.

Los cuatro sindicatos con contratos, Darsalud AT, Gestión Integral AT, Aspmedica AT y Eduquemos AT, forman parte de la Federación Empresarios y Trabajadores Fet, que agrupa a estas y a otras asociaciones de trabajadores. Con toda esta estructura, forjada a finales de 2011, para que convirtiera en tiempo récord en mega-contratista, la familia Alvernia guarda cercana relación.

Una Fundación, Fundeamigos ONG, representada legalmente por el hermano del candidato, Jhonny Alvernia, y compuesta en su junta directiva por su otro hermano, Aldemar Alvernia, y la esposa de éste, Norahima Cáceres, funciona en las mismas oficinas de Fet y de los sindicatos en Barranca. Y esta es también la dirección comercial de la Planta de Beneficio Animal PBAR (ver tentáculo Matadero de Barrancabermeja), que maneja el propio Aldemar Alvernia: la Calle 49a #12-31, apartamento 202.

Además, la esposa de Jhonny Alvernia, Leiddy Wandurraga (otra cuñada del candidato), es la representante legal del sindicato Eduquemos AT.

Este colectivo, como único proponente, se ganó este año un contrato sindical de 1.808 millones de pesos con Unipaz por nueve meses, para intermediar la contratación laboral en varios frentes de dicha institución educativa. Antes, en 2014, 2013 y 2012, para objeto similar, también se ganó dos contratos millonarios. En 2014, por 1574 millones y con una adición de 774 millones. En 2013, por 901 millones y con una adición de 447 millones. Y en 2012, por un valor final de 1074 millones.

La misma Leiddy Wandurraga, en el acta que le dio vida a la Federación y que La Silla y Vanguardia revisaron, fue designada en la mesa principal secretaria de Fiscalización y Auditoría de la Federación.

Fuera de estas relaciones, una hermana del candidato, Martha Alvernia Vergel, ha sido tesorera de uno de los sindicatos de Fet (Induagro AT); una concuñada, Karol Wandurraga, tesorera de otro (gestión integral AT); la otra cuñada, Norahima Cáceres, figura como ‘fiscal’ de Transportar AT; y el actual jefe de prensa de la campaña a la Alcaldía, Jahir Lagos, registra como presidente de Construyendo AT.

El hermano del candidato, Jhonny Alvernia, quien le ha aportado mucha plata a la campaña, le aseguró a La Silla y a Vanguardia que él hoy no tiene ningún vínculo con la Federación y los sindicatos.

“Yo fui capacitador de FET, pero tengo que confesarlo, hace dos años yo no tengo relación civil ni mercantil con esa organización”, aseguró Alvernia.

Sin embargo, fuera de los nexos ya citados, para esta investigación, cuando buscamos contactar a Jhonny Alvernia en las oficinas de Fet vía telefónica nos dijeron que aunque hace días no iba, lo podríamos encontrar después en la dependencia de Presidencia.

En cuanto a los contratos en el sector salud, la ‘llave’ de contratos se abrió en 2012 en el Hospital Universitario de Santander a través de un contrato adjudicado ‘a dedo’ a Darsalud AT, en medio de irregularidades denunciadas en su momento por Vanguardia, para la contratación del personal misional.

En ese entonces se denunció que para beneficiar a Darsalud AT, que para la época no tenía experiencia, se modificó el manual de contratación.

A partir de ese momento, Darsalud ha recibido más de 80 mil millones en el HUS, a través de procesos contractuales con único oferente.

Otros sindicatos de la Federación, Gestión Integral y Aspmedica, aunque en menor cuantía, también han ganados contratos en el Hospital Universitario. Y la propia Darsalud, ha ejecutado otros contratos de intermediación laboral en el hospital regional de San Gil, en el Regional de García Rovira y en el Manuela Beltrán del Socorro, por un valor de poco más de $10 mil millones.

Todo esto en los últimos cuatro años.

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Fundación todera

Aunque Jhan Carlos Alvernia Vergel ha asegurado durante toda su campaña a la Alcaldía de Bucaramanga que está en contra de las fundaciones de papel, que las denunciaría y que de llegar a ser elegido no tendrían cabida en su administración, lo cierto es que su familia en enero de 2005 creó una que podría considerarse como tal.

Jhonny como representante legal, Aldemar como gerente y Norahima Cáceres, su esposa, como miembro de la junta directiva, crearon Fundeamigos ONG, fundación que al igual que las que han hecho parte del ‘carrusel’ de contratación de la Alcaldía de Bucaramanga, no tiene sede propia y su objeto social abarca desde la posibilidad de brindar talleres a habitantes de sectores deprimidos, hasta la construcción de proyectos de vivienda de interés social.

El último contrato que fue suscrito por Fundeamigos, al menos en el sector público, fue suscrito con la Alcaldía de Barrancabermeja y se hizo con el fin capacitar en “pautas de crianza” a padres de familia por $250 millones.

Esa fundación, según lo que La Silla y Vanguardia Liberal lograron rastrear, además suscribió otro convenio con la administración de Elkin Bueno Altahona, alcalde de Barrancabermeja, en 2013 por $241 millones para brindar capacitaciones y asesorías “con el fin de desarrollar ideas de negocio e iniciativas productivas como acciones para el impulso al emprendimiento”.

Fundeamigos también funciona en la sede de FET en Barrancabermeja y con la federación de sindicatos comparte, además de ubicación, socios y números de teléfono. Esa oficina, además, figura en en el registro de la Planta de Beneficio Animal PBAR, el otro negocio de los Alvernia en en el puerto petrolero.

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El Matadero de Barrancabermeja

Aldemar Alvernia, hermano del candidato Jhan Carlos Alvernia, ha estado detrás de la administración y explotación del Matadero Municipal de Barrancabermeja.

En 2005, después de liquidada la Empresa de Servicios Varios de Barrancabermeja, las antiguas instalaciones del Matadero Municipal fueron dadas en arriendo a la Cooperativa de Ingenieros y Profesionales para el Desarrollo Integral en Barrancabermeja, Coinba Ltda, de la que Aldemar Alvernia era su representante legal.

Según consta en el contrato, firmado con el alcalde de la época, el difunto Edgar Cote Gravino (cuestionado por presuntos nexos con los paramilitares), el valor del arriendo se tasó en apenas 1.500.000 mensuales.

Así, el nombre de la entidad arrendataria ha cambiado pero siempre ha estado detrás Aldemar Alvernia. La sociedad hoy es la Planta de Beneficio Animal Regional y Centro de Negocios del sector cárnico de la Provincia de Mares S.A.S PBAR.

Vanguardia y La Silla no conocieron el contrato vigente, pero de acuerdo al hermano de Aldemar, Jhonny, el valor del arriendo hoy es equivalente. Según él, esasí de bajo porque se alquila sólo el espacio mas no el equipamiento, que pertenece a las empresas que ha manejado Aldemar.

Según el coordinador de calidad de la planta, a diario se sacrifican entre 70 y 80 reses, y los fines de semana se puede llegar hasta 120.

Fuera de Aldemar, que es su representante legal, los socios de PBAR son el sindicato Darsalud AT, el sindicato Induagro A.T, la sociedad Nacional de Alimentos S.A.S., el grupo inmobiliario y la constructora Alca S.A.S., así como la Asociación de expendedores de carne de Barrancabermeja, Asocarba.

Los sindicatos referidos forman parte de la estructura de uno de los tentáculos de poder de esta historia. Y las empresas Nacional de Alimentos y el grupo inmobiliario las representa Norahima Cáceres, la esposa de Aldemar.

La dirección que registra PBAR es la misma que registran Fet y los sindicatos en Barranca, que es la misma de Fundeamigos (otro tentáculo).

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De gancho con los del viejo PIN

Como lo contó La Silla Santandereana hace algunas semanas, la campaña de Jhan Carlos Alvernia reunió a parte de clase política más poderosa de Santander

Alvernia puso a jugar en el mismo bando a unos viejos aliados, el parapolítico Hugo Aguilar y el parapolítico Luis Alberto Gíl. Además, recogió al grupo del gobernador Richard Aguilar (es decir, logró unificar al clan Aguilar a su alrededor). También tiene el respaldo del exconcejal y otrora candidato a la Alcaldía, Celestino Mojica.

Todas estas ramas tienen la misma raíz: el partido denominado hoy Opción Ciudadana, el viejo PIN, que antes se conoció como Convergencia Ciudadana y ganó la Gobernación de Santander por primera vez en el año 2003, con Hugo Aguilar y la ayuda de los paramilitares. El mismo apoyo criminal recibió esa estructura para ganar curules en el Congreso, en 2002 y 2006, de acuerdo a sentencias de la Corte Suprema de Justicia.

Comentarios (1)

alvaro javier

01 de Noviembre

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Esto deja ver, como con la oligarquia sigue presente, ademas, y como financiab...+ ver más

Esto deja ver, como con la oligarquia sigue presente, ademas, y como financiaba su campaña el candiato alvernia, los cuales, se puede inferir que tendria compromisos si llegara a ganar con terseros para interese en la contratacion estatal de santander. Pero aparte de todo, nos damos cuenta como la ciudadania a sentado cabeza y a votado no por el que me da benecios particulares, sino a el candito el cual beneficie a todos y sus propuestas ayuden a contrarestar la corrupcion y la manipulacion de las oportunidades.
Alverina, no iba a ser un servidor de la ciudadania, iba a invertir en su acenso a la alcaldia para despues multiplicar lo que hubiese invertido en ella. Aun que no se es nadie para juzgar, la campaña de alverina daba una sensacion de ser ilegal, en ek sentido de la excesiva publicidad que poseia.

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