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Por Ana León · 05 de Abril de 2017

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 En las dos últimas semanas la política convulsionó en Barranca. Mientras que el alcalde, Darío Echeverri, revivió dos temas que en su campaña fueron protagónicos: el proyecto de modernización de la refinería y el cierre del relleno sanitario de Rediba; un grupo de políticos que está detrás de su cabeza en solo dos meses recogió las firmas necesarias para buscar su revocatoria y las radicó en la Registraduría.

El impulso de la revocatoria

Desde que Echeverri se montó en la Alcaldía algunos sectores políticos se declararon en oposición a su gobierno argumentando principalmente que la votación que tuvo Darío Echeverri no fue lo suficientemente representativa (se eligió con el 28% de los votos) y por lo tanto no representaba al municipio y empezaron a promover la idea de revocarlo.

 

Como contó La Silla, esa posibilidad empezó a ser impulsada por la excongresista Yidis Medina, famosa por vender su voto para permitir la reelección del hoy senador Álvaro Uribe Vélez y haberlo confesado.

Sin embargo, para finales de 2016 además de Medina, a Echeverri le empezaron a soplar en la nuca varios políticos que además de ser de sectores opuestos al de Darío, se han sentido desconocidos en su primer año de Gobierno.

Las peleas que casó fueron tantas, que el 2 de enero, primer día en el que se podía inscribir un comité de revocatoria, a falta de uno se registraron cuatro.

En esos comités, además del de Yidis, estaba uno impulsado por Jairo Bonza, un hombre que trabaja en campañas políticas y fue uno de los que lideró la campaña a la Alcaldía del policía Horacio Henao; el de Pablo Arteaga, un exasesor de Darío Echeverri quien denunció que el Alcalde lo echó por criticar su Gobierno en redes sociales; y el de Delfina Alcocer, quien fue contratista durante el Gobierno de Elkin Bueno.

Aunque no duraron mucho separados y en el camino tres de esos cuatro comités se unieron, adoptaron el nombre de ‘Todos unidos por la dignidad de los barranqueños’ y Bonza quedó a la cabeza, su fusión disparó sus posibilidades.

Esa unión además contó con un caldo de cultivo que sin querer fue propiciado por el mismo Echeverri, quien aunque se hizo elegir con iniciativas como la de acabar con la contaminación de los rellenos sanitarios y la modernización de la refinería, desde su posesión, según sus opositores, ha dado más de qué hablar por su silencio frente a esos temas.

Eso hizo que pese a que la revocatoria estuviera impulsada por políticos, sectores ciudadanos se sumaran y siguieran aumentando las probabilidades del grupo que quiere la cabeza de Echeverri.

La movida dio para tanto, que aunque ese grupo tenía seis meses para recoger 9.425 firmas, no solo ya terminó de recolectarlas, sino que en dos meses (descontando el tiempo que tuvieron que esperar para las planillas)alcanzó a sumar 23.882 apoyos y los registró  ante la Registraduría el 27 de marzo.

Fue con ese telón de fondo que el Alcalde Echeverri se empezó a mover.

 

Las banderas que volvió a ondear

Hace tres semanas, cuando la recolección de firmas contra Echeverri estaba culminando, en una vista a Barranca, el Presidente  Juan Manuel Santos nuevamente cambió las cuentas de ese municipio  y aseguró que el Proyecto de Modernización de la Refinería, proyecto que había descartado el año pasado, no estaba completamente olvidado.

Aunque el anuncio generó expectativa, una semana después de ese anunció Juan Carlos Echeverry, presidente de Ecopetrol, le dijo al Alcalde que por lo menos de aquí al 2020 no se haría la modernización. Eso generó un choque.

Mientras que el Alcalde salió a defender la modernización bajo el argumento de que el panorama había cambiado y de que el sector petrolero se estaba recuperando por lo que ya no existían excusas para aplazar más esa decisión; Ecopetrol dijo que no modernizar la refinería no implicaba su chatarrización y que aunque el proyecto no se llevará a cabo sí habrá inversión para las plantas en Barranca.

La pelea llegó hasta el punto de que la semana pasada Darío Echeverri salió a convocar un paro cívico que aunque aún no tiene fecha, terminó echándole más leña al fuego.

Pese a que los ánimos se exaltaron y de hecho Ecopetrol sacó un comunicado rechazando el paro, la marea bajó este lunes, cuando se anunció que la Alcaldía desistirá del paro y convocará un cabildo.

En medio de la pelea que revivió por la modernización de la refinería, la semana pasada Echeverri también le dio luz verde a una de las promesas de su campaña con la que más capitalizó votos: el cierre del relleno sanitario de Rediba, obra que como lo ha contado La Silla, está contaminando la ciénaga que surte de agua a ese municipio.

 El debate se revivió durante una sesión de la Asamblea en Barranca el 16 de marzo, en la que Echeverri, luego de un año en el que no presentó alternativas para la disposición de basuras, por lo que ya tenía a los ambientalistas en su contra, le pidió a la Procuraduría y a la Corporación Autónoma de Santander, CAS, que revocaran las licencias de rellenos en inmediaciones de la ciénaga.

Desde ese entonces Echeverri le metió el acelerador al tema, y anunció que este viernes firmará un decreto con el que extenderá la emergencia sanitaria solo por seis meses más.

Según le explicó a La Silla, en ese lapso de tiempo, Rediba deberá presentar una propuesta para llevar la basura a otro relleno; en el mismo decreto, según los anuncios del Alcalde, quedará fijado que dentro de 18 meses Barrancabermeja tendrá un nuevo lugar para la disposición de residuos.

Aunque Echeverri aseguró que en los próximos veinte días le pasará las propuestas a la CAS para el potencial sitio de disposición final, el secretario de Medio Ambiente, Alejandro Bohórquez, le dijo a La Silla que solo hasta en cuatro meses, tiempo por el que fue contratada la consultoría se entregarán las propuestas.

Así que si algo queda claro, es que Echeverri quiere dar resultados en el menor tiempo posible.

Por ejemplo, el Alcalde también aumentó la presión para el tema de la refinería y hoy programó un almuerzo con los congresistas santandereanos para que lo ayuden a revivir la modernización.

"Todos sabemos que él está pasando una situación difícil porque sí hay inconformidad de un sector que aunque es minoría, hace ruido y pues genera inestabilidad administrativa. Lo que está haciendo hoy el Alcalde ayuda de pronto a que se distraiga la atención”, dijo una fuente que trabaja de cerca con Echeverri. 

Si bien, como se lo dijo a La Silla un representante de la región, no es claro que pueda salir de ahí, lo que está haciendo Echeverri sí deja en el ambiente la sensación de que se está moviendo, habrá que ver si de alguna manera eso cala en la revocatoria que le está pisando los talones.

 

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