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Por Juan Esteban Lewin · 08 de Noviembre de 2014

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Hace una semana la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Bogotá produjo la sentencia más importante hasta el momento en Justicia y Paz: la condena a Salvatore Mancuso y otros seis paramilitares por el conjunto de crímenes cometidos por el Bloque Catatumbo de las AUC.

Es la más importante porque por primera vez se condena a una de las máximas cabezas de las AUC, porque mira el funcionamiento completo de un Bloque y porque examina algunas de las aristas menos desarrolladas del fenómeno paramilitar, como la paraeconomía.

Muchas de las cosas que dice ya se sabían por informes periodísticos o por testimonios de otros paramilitares. La diferencia es que ahora esto es una verdad judicial, con las implicaciones que eso tiene para algunos de los mencionados en la sentencia como el ex presidente Álvaro Uribe y otros políticos. Falta por ver si los anuncios de Uribe y de su abogado Jaime Granados de apelar esa decisión, terminan con una decisión distinta por la Corte Suprema.

La Silla se leyó las más de 800 páginas de la sentencia y estos son los 10 grandes hechos del actuar paramilitar que con la sentencia quedaron convertidos en verdad judicial:

Las cifras del terror paramilitar son escalofriantes

La sentencia condena a siete paramilitares por 22 delitos distintos (desde narcotráfico hasta desaparición forzada, pasando por tortura, desplazamiento forzado y tráfico de estupefacientes), que incluyen por lo menos 174 asesinatos (ese es el número de cadáveres que se han encontrado), nueve masacres y 19 incursiones a zonas pobladas para asesinar personas y crear un régimen de terror. Estas cifras escalofriantes se dan en un puñado de municipios en el Norte de Santander y solo durante cuatro años, de 1999 a 2001. 

El paramilitarismo era, sobre todo, un mecanismo de control social

En muchas investigaciones académicas y en denuncias públicas como la del entonces representante a la Cámara por Tolima Hugo Zárrate en 2004, se ha señalado que el paramilitarismo tenía como función esencial controlar a la población. La sentencia afirma que, efectivamente eso fue así.

“El paramilitarismo buscó siempre el sometimiento de la población en los lugares donde tuvo injerencia y operación con el fin de mantener el control sobre las comunidades”, afirma la sentencia. También explica que el Bloque Catatumbo mató a por lo menos 13 delincuentes comunes y expendedores de droga criminales en una política de "limpieza social".

Por ejemplo, la sentencia muestra más de 20 asesinatos que hizo el Frente Frontera del Bloque Catatumbo en Cúcuta en 2002, la mayoría por motivos que nada tenían que ver con la lucha contra la guerrilla.

Uno fue el de Luis Manuel Gómez y Sergio Armando Sotelo por supuestamente ser indeseables, después de lo cual dejaron grafitis como "fuera viciosos", "fuera zorras" o "muerte a ratas"; otro, el de cuatro personas en la ciudadela Juan Atalaya, que supuestamente formaban una banda de delicuentes; un tercer caso fue una matanza indiscriminada a siete personas (que dejó heridas a otras dos, incluyendo una niña de 10 años) en una taberna del bar Cecilia Castro, porque supuestamente era un lugar de encuentro de criminales y de consumidores de droga; otro más el asesinato de Genarina Gómez por supuestamente administrar una "olla"; y uno más la muerte de un habitante de la calle, víctima de una granada que lazaron dos paras a un lugar de encuentro de indigentes.

 

El objetivo principal de los paramilitares no era acabar la guerrilla

"Es claro que el fenómeno del paramilitarismo (...) distó mucho de consistir en la conformación de un grupo cuyo objetivo principal o único fuera el combate a los movimientos subversivos, aunque tales enfrentamientos se dieron en algunas ocasiones," dice la sentencia.

En toda ella solo se menciona de pasada la existencia de enfrentamientos con la guerrilla, y solo como consecuencia de la masacre, por las AUC, de más de 60 personas desarmadas en Socuavo, Carboneras, Tibú y La Gabarra. Por eso, según la sentencia, el Bloque no operó con enfrentamientos armados con la guerrilla sino "mediante la comisión de homicidios selectivos en la modalidad de masacres". 

Además, queda claro que el Bloque Catatumbo tuvo un papel tan activo el narcotráfico que, según Mancuso, en cinco años en el Catatumbo recogieron 120 toneladas de cocaína.

Según el fallo, las AUC empezaron como un grupo antisubversivo y por ello, por ejemplo, decidieron expandirse a zonas de alta presencia guerrillera como el Catatumbo. Otra prueba de ese rasgo es que en sus escuelas de formación había cátedras de adoctrinamiento ideológico, como las que dirigió el ex subdirector del DAS José Miguel Narváez, que enseñaban las relaciones íntimas que había entre el Partido Comunista y las Farc y que había "guerrilleros de civil" en ONG de derechos humanos.

Ese adoctrinamiento, según la sentencia, llevó a que “por orden de Carlos Castaño se puso la bomba de 500 libras al director del periódico Voz, se realizó el atentado contra Wilson Borja, el secuestro de Piedad Córdoba, y el seguimiento e inteligencia que se hizo sobre los directores del Colectivo José Alvear Restrepo y la Comisión Colombiana de Juristas”

 

 

El Estado fue cómplice

Para la sentencia, la relación de los paramilitares con funcionarios del Estado no fue una suma de casos aislados, porque hay un patrón de conductas que se repiten en diferentes regiones. Además, se refiere a "una tácita aceptación del debilitamiento gradual del poder estatal a cambio del fortalecimiento de las estructuras irregulares." 

Aunque no llega a una conclusión porque el proceso solo investigó lo ocurrido en el Catatumbo, deja planteadas varias dudas: "Para la sala resulta, inquietante por decir lo menos, que todo el movimiento paramilitar haya tenido un surgimiento de tal representación, se hayan constituido y ejecutado las incursiones paramilitares en la zona suroccidental (Bloque Libertadores del Sur), en la zona oriental (Bloque Centauros) y en la zona nororiental del país (Bloque Catatumbo) y las instituciones a nivel nacional, regional y local no hayan observado tal proceso desde su preparación hasta su consolidación."

Por eso, pide a la Fiscalía que investigue si algunos funcionarios tienen la misma responsabilidad penal que los siete paras condenados y por esos mismos delitos.

Los paras ayudaron a cometer "falsos positivos"

Además de las ya conocidas masacres a pobladores para intimidar y de los asesinatos selectivos a supuestos colaboradores de la guerrilla, los paramilitares ayudaron a los militares a realizar ejecuciones extrajudiciales para que las mostraran como bajas en combate.

En concreto, la sentencia condena a los siete paras por el asesinato de cuatro personas (incluyendo un menor de edad) en La Gabarra en agosto de 1999, a quienes bajaron de un vehículo, los obligaron a ponerse uniformes del Ejército y luego se los entregaron a una patrulla militar para que los asesinaran.

Sí existe la paraeconomía

Investigadores como León Valencia y Gustavo Duncan llevan años hablando del vínculo entre los paras y empresas legales, pero hasta ahora los avances judiciales son muy pocos. Eso podría empezar a cambiar con esta sentencia, que pide a la Fiscalía que investigue los vínculos entre paramilitares, de un lado, y funcionarios de empresas como Ecopetrol y Termotasajero o comerciantes independientes de Cúcuta, del otro.

También afirma que el problema no es solo de financiación sino que, con la teoría del aparato organizado de poder (según la cual cuando se organiza una estructura con jerarquía para cometer delitos, todas las cabezas de ésta son responsables de los hechos que se comentan, así no tengan conocimiento directo de cada hecho), las empresas formaron parte de una red criminal y podrían juzgarse como autores de los mismos delitos de los paramiltares. 

“Asimismo puede imputarse a los miembros de las empresas, gremios de comerciantes etc., como autores mediatos los delitos ejecutados por los miembros del ala militar del Bloque Catatumbo”, dice la sentencia. Eso querría decir que esas personas podrían terminar condenadas a las mismas penas de Mancuso pero sin las ventajas que éste goza por estar en Justicia y Paz: pagarían los 40 años que el ex jefe para podría terminar pagando si llega a perder los beneficios de la justicia transicional

Además, la sentencia dice que la discusión no se puede quedar en si las contribuciones de las empresas fueron voluntarias u obligatorias, porque en cualquier caso se beneficiaron de las acciones de los paras: "los comerciantes y las empresas referidas entraron hacer parte de la red que construyó el Bloque Catatumbo y se encargaba de entregar los aportes acordados a cambio de seguridad y beneficiarse de la mal llamada “limpieza social”, dice la sentencia.

De avanzar esa teoría, se podría caer la principal defensa de compañías como Chiquita, que ha aceptado que financió a los paras pero se ha defendido diciendo que lo hicieron coaccionados por amenazas de los paramilitares.

Sí hubo apoyo para la elección de Álvaro Uribe en 2002

La sentencia acepta como verdad varias declaraciones que indican que los paras sí tenían tal cercanía con el proyecto político de Álvaro Uribe que no solo lo apoyaron en 2002 sino que tenían relación de larga data con uno de sus hombres de confianza de la época, Pedro Juan Moreno.

“Con el señor Juan Moreno, les he explicado que hemos tenido relación desde aproximadamente el año 1995 (...) fueron múltiples las reuniones que se dieron con el doctor Pedro Juan Moreno y por eso decía que desde la época de la gobernación de Antioquia porque él para ese momento era secretario de gobierno," dijo Mancuso. También explicó que Moreno los contactó para pedirles que bajaran la intensidad de sus crímenes para que no afectara la campaña de Uribe y que, aunque había dudas en la cúpula de las AUC de si apoyar a Serpa o a Uribe, al final apoyaron al segundo.

La sentencia no solo acepta como verdaderas esas declaraciones, sino también las de los ex congresistas condenados por parapolítica Eleonora Pineda y Miguel de La Espriella quienes, según éste, estaban en el Congreso “en representación de las Autodefensas Unidas de Colombia” pues eran “los representantes políticos de esa organización “

Aunque los tres testimonios dicen claramente que nunca hubo un encuentro directo entre Uribe y los jefes paras, coinciden que hubo una manifestación política a favor de la campaña presidencial en Tierralta, el municipio que era el epicentro del paramilitarismo. Coinciden también en que al final de esa reunión Uribe y Mancuso se iban a ver, pero al final el entonces candidato declinó hacerlo porque si lo hacía podía perder las elecciones.

También retoma el testimonio de Mancuso en el punto en el que dice que en 1998 o 1999 Carlos Castaño se reunió con el ex ministro conservador Carlos Holguín Sardi y otras personas que le propusieron crear un bloque de las AUC en el Valle del Cauca. 

Aunque la sentencia no toma una posición judicial frente a la existencia y las implicaciones de esos hechos, porque se refieren a situaciones que no tienen que ver directamente con las acciones realizadas por el Bloque Catatumbo, sí avala los tres testimonios y les da total credibilidad.

La sentencia también le da total credibilidad a De La Espriella cuando dice que le contó a Uribe que las AUC iban a apoyarlo y que le dieron apoyo logístico entregando camisetas y colaborando con el transporte de la campaña, aunque deja claro que el apoyo no fue militar. Incluso dice que aunque la campaña uribista perdió en Córdoba, "esa brecha entre Horacio Serpa, que de todas manera fue el ganador en Córdoba, y Álvaro Uribe se redujo ostensiblemente y sin lugar a dudas en mi criterio, se redujo por la activa participación de las Autodefensas en la campaña electoral del presidente, del entonces, del después presidente Álvaro Uribe Vélez.”

Los paras ayudaron a la expansión de la palma africana

Aunque no profundiza en el tema, la sentencia dice que es cierto que detrás de la expansión de la palma sí estuvo el paramilitarismo.

Afirma que de los tres “núcleos temáticos” que articularon todo el proyecto de las AUC era “la modificación del sector industrial, cuyo concepto estuvo dirigido a su fortalecimiento, con la instalación a gran escala de monocultivos de palma de aceite y otros proyectos de producción que llevaron a la transformación de la tradición agrícola que identificaba las regiones en las que hizo presencia el fenómeno paramilitar."

 

Algunos medios ayudaron a los paras a lavar su imagen

Aunque la sentencia no profundiza en este punto, porque no fue una política del Bloque Catatumbo sino de la dirección nacional de las AUC, la sentencia critica el cubrimiento de algunos medios sobre el crecimiento de ese grupo paramilitar.

Para eso, retoma un aparte de otra sentencia de Justicia y Paz, en la que se dice que la difusión de las entrevistas que le hicieron a Carlos Castaño Claudia Gurisatti en La Noche de RCN, Darío Arizmendi en Cara a Cara de Caracol y la agencia Colprensa ayudaron a darle un impulso ideológico de las AUC.

También recuerda que algunos medios hablaron de combates entre paras y militares justo antes de la masacre de Chengue, que según el paramilitar Elkin Valdiris eran mentiras planeadas para que alcanzaran a salir del pueblo -después de masacrar a 27 personas- antes de que llegara la Infantería de Marina.

Lo que la sentencia no dice, en este último caso, es si los medios sabían que esas informaciones eran falsas o si fueron idiotas útiles. 

La relación entre las AUC y los militares fue profunda

Según la sentencia, los lazos entre paramilitares y militares se fortalecieron por dos caminos.

Uno, porque buena parte de las cabecillas de las AUC venían del estamento militar. De hecho, de los siete condenados en esa sentencia tres estuvieron en el Ejército, incluyendo a José Bernardo Lozada Artuz, quien fue subteniente. “Uniformados que retirados de los estamentos militares por problemas judiciales eran reclutados por las AUC; la labor que se les asignaba, inicialmente era la de impartir instrucción militar y seguidamente eran ascendidos con la delegación de mando”, dice la sentencia.

También subraya que muchos de ellos eran militares enredados en problemas legales. “Es preciso conocer la posición de las Fuerzas Armadas en cuanto a los miembros que estaban siendo investigados o llegaron a ser juzgados por las autoridades castrenses o por la jurisdicción ordinaria mientras eran miembros de la Fuerza Pública y como consecuencia del accionar de la justicia entraron a engrosar las filas de los grupos paramilitares (...) se pregunta la Sala, qué hizo la institucionalidad castrense para evitar ese paso a la ilegalidad por parte de sus miembros o qué actividades realizó para que llegaran a buen término no solo las investigaciones mencionadas, sino también, el cumplimiento de las sanciones impuestas-"

Otro fue una alianza, que según la sentencia fue extendida, entre militares de alto rango y grupos de las AUC. 

“La Fuerza Pública les facilitó el ingreso de las autodefensas a diferentes regiones del país”, dice el fallo. “Los acuerdos que existieron entre los grupos paramilitares y las guarniciones militares, necesariamente se realizaron con personal cuyo rango le permitía no solo poseer información importante y si se quiere, privilegiada, sino también tener poder de mando y dirección en esas determinadas unidades por tanto, tales hechos no podrían catalogarse como aislados o planeados, preparados y ejecutados por una sola persona, pues es claro que la fuerza pública en sus diferentes entidades, funciona conforme una estructura rígida y piramidal. “

La sentencia se sustenta, entre otras, en tres testimonios contundentes de antiguos paramilitares. Uno es el de Freddy Rendón 'El Alemán', quien dijo “Yo no creo que haya en ninguna región del país donde haya surgido un grupo de autodefensas donde la Fuerza Pública no haya estado relacionada directamente “.

Otro es Mancuso, quien afirmó que  “el Ejército o la Policía o las Fuerzas Militares en general que casi siempre fueron nuestros aliados en esa lucha”.

El tercero es el el del Iguano, quien afirmó que  “cuando íbamos a incursionar a algún sitio o sabíamos que había llegado alguna tropa del ejército, lo que hacíamos era, inicialmente mandar o un civil o un hombre nuestro, que llegará allí y preguntara quién era el comandante(...) entonces ellos manifestaban, bueno, no hay ningún problema."

Para mostrar que esa relación era profunda, la sentencia recuerda cómo llegaron los paras al Catatumbo. “Recorrieron 800 km para llevar este grupo allí, iniciaron su recorrido con un número superior a los 200 hombres y una cantidad de camiones que atravesaron varios retenes militares sin obstáculo alguno, con una serie de variantes que se concretaban en la fuerte presencia militar en la región desde el año 1997“

Por eso, al final pide que se investigue a los miembros del Ejército Nacional con jurisdicción en Norte de Santander, con poder de mando, y se les imputen todos los delitos ejecutados por el ala militar del Bloque Catatumbo.

Comentarios (15)

Jorge Ulises Casas Jerez

09 de Noviembre

1 Seguidores

Tanto el fenómeno de la guerrilla como del paramilitarismo es que allí en do...+ ver más

Tanto el fenómeno de la guerrilla como del paramilitarismo es que allí en donde cada organización tenía completa influencia, toda su población se encontraba sometida y, por acción u omisión podría ser judicializada. Que la guerrilla o los paramilitares dieran apoyo electoral a uno u otro candidato no implica convenios explícitos entre las dos partes que sería lo condenable penalmente.

DIDUNDI

09 de Noviembre

3 Seguidores

Detector d verdades q confirman la sentencia d Mancuso:LSV

INTERESA...+ ver más

Detector d verdades q confirman la sentencia d Mancuso:LSV

INTERESANTE resulta este artículo xq deja claro q se actuó con total conocímiento d causa. Paras, políticos, comerciantes, grandes capitales públicos y privados, M E D I O S se aliaron para delinquir c/ cual desde su campo. La verdad como lo reconocen, la explicación dl fallo es hacer un recordéris d un prontuario q es prácticamente conocido d toda la opinion pública; la relevencia, q sea una VERDAD JUDICIAL. Tenebroso el país q así no lo crean, SEGUIMOS TENIENDO.

Q' se ha corregido d esta endogamia delictiva?.

De todos esos actores q se nombraron N mayor o menor grado x acción y/u omisión SEGUIMOS TENIENDO. Se reacomodan cargas, posiciones,estrategias, SEGUIMOS TENIENDO. N el país d las reformas xq' pretender cambiar, para que?.

El país TODO a la espera d si esto x fin sirva d algo para "CONSULTAR" al zorro mayor, el verdadero problema actual q existe; lo demás son arandelas d poco peso, bisutería barata.

judaro

09 de Noviembre

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De todos los puntos, que refrendan algo que ya estaba anuciado desde hace tiem...+ ver más

De todos los puntos, que refrendan algo que ya estaba anuciado desde hace tiempo por personas como Fernando Garavito en su libre de ¡2002! Lo que más me parece grave, y eso que todo es gravísimo, es el punto 9. ¿Por qué? Los campesinos, pequeños y medianos empresarios y hasta los elementos debase de la sfuerzas armadas en las regiones podían ser fácilemnte sobornados, chantajeados o amenazados de muerte para que hicieran los que los paras les pedían (entros lugares, las farc hacen otro tanto). Además la mayoría de estas personas no podían acceder a formación académica, escolar o universitaria que les permitiera comprender en érminos de política, de ley o de moral y ética la gravedad de apoyar a esos terroristas. Pero en cambio que gente "estudiada" como Arizmendi y la Gurresati, cercana al poder político y económico, desde su confort y su seguridad en Bogotá, sin correr ningún riesgo en caso de no prestarse a hacerle propaganda a estos hampones, lo haya hecho, es algo digno de condena.

Emilio Zolá

10 de Noviembre

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Tengo claro que Uribe no fue el fundador del paramilitarismo. Pero para nadie...+ ver más

Tengo claro que Uribe no fue el fundador del paramilitarismo. Pero para nadie es un secreto que los paramilitares actuaron a sus anchas, con toda impunidad y desplegaron su agenda ultraderechista contando con la total colaboración del entonces gobernador de Antioquia, Alvaro Uribe. Pero los paracos llegaron al cenit de su sanguinaria agenda cuando Uribe es elegido Presidente. Ahí es cuando los paramilitares prácticamente se tomaron a Colombia a través del miedo que provocaban sus horrendos crímenes. Por eso me causa escalofrío cuando leo en los puntos 9 y 10 que nada ha cambiado. La gran prensa, en especial RCN sigue siendo uribista y los militares no han coronado a Uribe como emperador, porque saben que no contarían más con los bonos millonarios en dólares que los E.U. les envía cada mes...Pregunto. Donde carajos están y quienes fue los militares socios del paramilitarismo de esa época? Por favor, ahora no me vengan a decir que los culpables son los cabos y los sargentos.

josef gonzalez

10 de Noviembre

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como es posible, que a los subalternos de Uribe los condenen, como Yidis, y...+ ver más

como es posible, que a los subalternos de Uribe los condenen, como Yidis, y tantos mas de sus "empleados" que estan en la carcel y para el Jefe no haya una condena.... sera que el es el jefe de los Jueces y Fiscales? inaudito. Pueblo insensato: decia la Pola, y la mataron....

Strategos

10 de Noviembre

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Creo que trataba de explicar era que se castiga a los subalternos pero no a lo...+ ver más

Creo que trataba de explicar era que se castiga a los subalternos pero no a los instigadores. En el caso de Yidis se le condeno por corrupción, y el instigador? el que le ofrecio las notarias? al beneficiado de ese acto de corrupción? O el caso de el secretario de presidencia que recibio informes de interceptaciones ilegales? acaso le servian a el? En cuanto a la manera en que crecen los actores ilegales, recuerde que comienzan a infectar desde abajo en la piramide y sube, de lo local a lo nacional, comienzan con alcaldes y policias, llegan a gobernadores y jueces, pasa por congresistas y dependiendo de como jueguen mas arriba.

Strategos

11 de Noviembre

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Obviamente no dije que Uribe hubiera comprado el voto a Yidis, lo que la verda...+ ver más

Obviamente no dije que Uribe hubiera comprado el voto a Yidis, lo que la verdad judicial dice es que, 1) Ella vendio su voto por la reelección. 2) Le pagaron con una notaria. 3) Ella es corrupta por participar en esta transacción. El problema es que la persona que le pidio el voto y que le dio la notaria (si se trata de la misma persona) no fue judicializada. Si la transacción no fue ilegal, es decir, a ella le dieron la notaria porque si, y ella voto por la reelección de chevere, entonces no hay caso de corrupción y ella es inocente. Pero ese no fue el caso, asi que a la justicia le falta terminar el trabajo.

LUALRO

10 de Noviembre

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Ojala esto sirviera para que la corte suprema(que ha sido efectiva contra el p...+ ver más

Ojala esto sirviera para que la corte suprema(que ha sido efectiva contra el paramilitarismo) tenga en cuenta todo esto y pueda de alguna manera invplucrar al cerebro de esto y los militares que participaron. En mi tierra vi como mataban niños inocentes poruqe dizque el papa era guerrillero. uribe deberia podrirse en la carcel.

Hugo Alfredo Molina

10 de Noviembre

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Esta sentencia parece hecha por las Farc. Como sería si le aplicarán la mism...+ ver más

Esta sentencia parece hecha por las Farc. Como sería si le aplicarán la misma rigidez para condenar a los peores asesinos que han existido en Colombia que son los de esa guerrilla, destacados entre otros por ser los únicos sembradores de minas antipersonales, autores de más del 70% de los secuestros, principales reclutadores de niños y los mayores narcotraficantes en la historia de Colombia.

Juan Camilo Mejía

10 de Noviembre

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Kinopka, al igual que usted, somos muchos los colombianos que quisiéramos que...+ ver más

Kinopka, al igual que usted, somos muchos los colombianos que quisiéramos que se le aplicara la misma rigidez a las Farc, que en este caso tampoco es tanta, porque a este señor lo van a condenar a 8 años en lugar de lo que le darían si no estuviera en el programa de justicia y paz. Pero el hecho de que eso suceda o no, no descalifica para nada esta sentencia. Al igual que las Farc, los paramilitares también han sido los causantes de muchas masacres, desplazamientos, robo de tierras y narcotráfico en la historia de Colombia.

Jenny Gómez

10 de Noviembre

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Muy pertinente el análisis, aporto un factor adicional, la sentencia demuestr...+ ver más

Muy pertinente el análisis, aporto un factor adicional, la sentencia demuestra el incumplimiento de las obligaciones internacionales, ademas de la misma Ley de justicia y paz. Llama la atención que no se haya condenado por ningún caso de reclutamiento ilícito de menores de edad cuando a 2013 la Fiscalía había imputado 103 casos solo a Salvatore Mancuso. Además como se entiende "cumplido" el requisito de entrada de los menores de edad pertenecientes al bloque como requisito de acceso a beneficios de justicia y paz (art. 10.3 Ley 975) , en los párrafos 173 -176 de la Sentencia, donde solo se dice que es muy complicado investigar este delito y que la FGN debe cruzar datos con el CBF. Otro elemento para excluidos de los benéficos de justicia y paz?

cjduque

10 de Noviembre

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Buen resumen, pero me pregunto por qué insisten en decir que es la primera co...+ ver más

Buen resumen, pero me pregunto por qué insisten en decir que es la primera condena contra Mancuso. Quizás sea la primera en Justicia y Paz, pero él está sentenciado en justicia ordinaria, entre otras, por el asesinato de sindicalistas en Córdoba y por las masacres de Mapiripán y Caño Jabón. No sé si jurídicamente tenga implicaciones la existencia de Justicia y Paz de no aplicabilidad para el resto de las condenas, pero lo que sí es claro es que aquellas también analizaron los fuertes vínculos entre Ejército y paramilitares (no es casual que en Mapiripán estén condenados militares y paramilitares). No se trató de una relación "profunda": lo que es evidente, cada vez más, es que el paramilitarismo es y fue una estrategia de Estado para el control social (como bien lo dice Juan Esteban en el artículo) y para la imposición de un modelo de desarrollo basado en la violencia.

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