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Por Jineth Prieto · 28 de Febrero de 2016

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Una vez fue elegido y antes de posesionarse, Rodolfo Hernández denunció que la alcaldía de Lucho Bohórquez se estaba gastando plata que no tenía, que la contratación estaba en manos de concejales y que había sobrecostos y fallas en la planeación. Por eso, su anunciada entrega de las pruebas de estas denuncias era muy anticipada por los periodistas.

Al final, lo que entregó fueron documentos que aunque incluyen varias denuncias, en algunos casos no revelan nada diferente a lo que ya se conocía y en otros, no pasan del enunciamiento de las irregularidades pero sin soporte probatorio.

Según el jefe de gabinete de Hernández, Manolo Azuero, habrá más denuncias una vez se termine de detallar toda la información.

Mientras lo hacen, La Silla leyó el paquete completo de quejas que acabaron de entregar a la Procuraduría, las comparó con las denuncias que hizo Hernández cuando fue elegido, y encontró que si bien hay varios hechos que serían irregulares, una gran parte de la información se remite a temas de archivo, organización de la información y el estado físico de las oficinas del Municipio.  Esto es lo que dijo Hernández tras su elección, y lo que ha corroborado desde su posesión.

 

Denuncia

Prueba

Sí le rasparon la olla

Una vez resultó elegido, Rodolfo Hernández denunció la contratación de última hora que estaba adelantando la Alcaldía de Lucho Bohórquez.  “Están enloquecidos gastándose la plata que no existe”, dijo a Vanguardia.

Con papeles en mano ratificaron que $150 mil millones, que fueron contratados por Bohórquez, no fueron cancelados a 31 de diciembre de 2015 porque no había plata.

En ese paquete de contratos que se quedaron sin pago el año pasado, hay desde convenios para obras sociales y educativas, hasta pagos parciales de los megaproyectos viales que Bohórquez dejó en construcción.

Uno de los más llamativos es la compra de tres camionetas por $600 millones que no fueron pagadas al proveedor.

Otro de los hallazgos más contundentes es el no pago de un crédito de tesorería por $20 mil millones y ahora se corre el riesgo de que embarguen las cuentas de la ciudad.

Contratación con fundaciones de papel continuó

Los contratos con fundaciones están acabando los recursos, esa “sinvergüencería no va a tener más cabida en la Alcaldía”, señaló en su campaña.

Aunque Lucho Bohórquez había asegurado que la contratación con fundaciones de papel no estaba pasando en las secretarías, Hernández aportó pruebas de lo contrario.

Según las denuncias, que días antes habían sido anticipadas en el Concejo, hay contratos suscritos con fundaciones que no se habrían ejecutado.

“Se hicieron dos contratos el año pasado con una persona jurídica la Corporación Aratoqueña Agropecuaria... estos contratos no se llevaron a feliz término... nosotros lo que vemos es que presuntamente los dos contratos distintos, con una misma entidad y misma persona jurídica usaron las mismas pruebas para anexar a los dos talleres realizando un solo taller”, dijo Manolo Azuero, jefe de gabinete de Rodolfo Hernández.

Denuncias parecidas fueron relacionadas en los informes del Imebú (se habló de contratos por más de $500 millones entregados a dedo a la Fundación para el Desarrollo de Santander, Fundesan)y de la Secretaría del Interior (se detallaron presuntas irregularidades en un contrato suscrito con la Fundación Humanus en el que no hay claridad de la ejecución).

Los negocios de Tránsito

El 13 de noviembre de 2015 Rodolfo Hernández publicó un comunicado en el que señalba que la administración de Lucho Bohórquez había “estrellado” la Dirección de Tránsito, habló de la “contratación exagerada de personal”, de la falta de sistematización de la información, de una cartera en mora de $56 mil millones y de un incremento injustificado en el presupuesto.

En ese mismo documento responsabilizó directamente al concejal liberal Henry Gamboa del caos en ese despacho.

En el informe que entregó a la Procuraduría, la gran mayoría de las observaciones se remitieron a hallazgos netamente administrativos relacionados con desorden en el archivo, la mala condición de las instalaciones de Tránsito, y manejo de personal.

No obstante, hubo tres denuncias que sí serían susceptibles de investigar por entes de control y que están relacionadas con la tercerización de negocios que le fueron entregados a privados pese a que representaban ingresos a esa entidad.

Se trata de la impresión de matrículas de conducción, la realización de cursos para conductores y el cobro de cartera, este último pese a que por ley no se le puede delegar la función de recaudar recursos públicos a un particular.

No aportó ninguna prueba contra el concejal Gamboa.

Educación, el faltante

El 9 de noviembre del año pasado, Hernández denunció a través de un comunicado que el concejal liberal Uriel Ortiz estaba detrás de las irregularidades en la compra de dotaciones y manejo de personal de la Secretaría de Educación.

La Silla conoció todo el expediente que fue entregado a la Procuraduría y en ninguna parte se detalla la información de esa Secretaría. Según funcionarios de Hernández, aún se está terminando el informe de ese despacho.

Las irregularidades en el Isabú

Tras su elección como Alcade, Rodolfo Hernández tuvo un enfrentamiento con Jaime Andrés Beltrán, concejal liberal a quien le pidió expliacions por la crisis del Instituto de Salud de Bucaramanga, Isabú.

 

En el informe entregado a la Procuraduría no están detallados los hallazgos del Isabú. Sin embargo, en los documentos hay referencias a ese instituto en los reportes de la Secretaría de Salud y la oficina de las TIC de la Alcaldía.

Los hallazgos de Hernández se remiten a dos contratos que fueron suscritos con el Ministerio de las TIC para implementar ‘telecitas’ en la ciudad, y que sumados superan los $2 mil millones.

Por fallas en la planeación aún no están en ejecución, porque no se contemplaron detalles como la conectividad o la compatibilidad de la plataforma que se quería implementar con la existente en el Isabú.

En el informe que entregó no se nombraron los señalamientos contra el concejal Beltrán.

Sobrecostos y falta de planeación

En campaña, Rodolfo Hernández denunció falta de planeación en las obras, fenómeno que estaba llevando a que se pagaran mayores valores a los contratistas, quienes además tenían interventorías de bolsillo.

Para el caso de la construcción del Centro de Convenciones de Neomundo, la Alcaldía de Hernández reveló que la primera interventoría que tuvo la obra (La Silla contó que fue cambiada y le entregaron una de bolsillo a los contratistas) que se debían aplicar sanciones y multas al contratista que jamás se hicieron efectivas.

Las obras también están desfinanciadas porque los recursos que se contemplaron para compensar el descuento que se les entregó a los ciudadanos no son suficientes y están desfasados en $28 mil millones, eso ya había sido anunciado.

Sobre la contratación, el equipo de Hernández señaló que estaba concentrada en pocos oferentes (algo que ya se sabía), pero no dio detalles adicionales sobre patrones que podrían ser irregulares como los que ha revelado Transparencia por Santander.

Muchas de las quejas que fueron incluidas en el paquete que se le entregó a los entes de control, están relacionadas con la falta de planeación en los contratos; sin embargo, más allá de las cifras y la mención generalizada en cada una de las dependencias, no se adjuntó más información.

Tampoco se detallaron presuntos sobrecostos en la destinación del dinero, algo que Hernández denunció que estaba sucediendo.

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