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Por Jineth Prieto · 06 de Octubre de 2016

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La derrota del Sí en Bucaramanga sacó a la luz las fracturas del Partido Liberal en Santander, que desde que perdió la Alcaldía de esa ciudad en 2015, no levanta cabeza en lo local. Si bien los rojos se quedaron con la Gobernación, y montaron a Didier Tavera en ese cargo, en los nueve meses que lleva de mandato su figura ha dividido más que sumado.

Además de que la mitad de los concejales se sienten desconocidos y de que algunos congresistas rojos no volvieron a aparecer por la misma razón, en las toldas rojas está tomando fuerza la sensación de que el representante y presidente de la Cámara, Miguel Ángel Pinto, -apoyado por Tavera-  está construyendo un emporio político propio apalancado en las estructuras liberales de base  y en el que su esposa Claudia López, quien es tía de Tavera, es la ficha principal.

 

El plebiscito

La derrota del plebiscito en Bucaramanga fue estruendosa para Miguel Ángel Pinto por dos razones: la primera porque es el Presidente de la Cámara y por su cargo estaba llamado a garantizar la victoria del Sí, y la segunda porque su esposa, Claudia López, quien es presidenta del directorio liberal en esa ciudad, era la encargada de dirigir a ese partido, que en las locales de 2015 puso 100 mil votos, en esta campaña.

Aunque en segunda vuelta Santos ganó en Bucaramanga con 131 mil votos, en medio de una abstención del 49%, y según le contaron a La Silla dos políticos de Santander, la expectativa para la votación del plebiscito era mantener esas dos cifras; al final el Sí solo obtuvo 100 mil votos (perdió por 22 mil con respecto al No) y la abstención aumentó al 55%.

Esa derrota dejó más preguntas que respuestas sobre la actuación de los liberales en Bucaramanga, debido a que aunque no es medible cuántos de los 100 mil votos aportaron, lo que sí es claro es que solo un porcentaje es atribuible a ellos, teniendo en cuenta que una porción fue atraída por organizaciones sociales, estudiantes y ciudadanos sin militancia, y otra por otros partidos.

Si bien, al inicio poco se había escuchado de la actuación de los liberales, y de hecho Miguel Ángel Pinto le dijo a La Silla que la derrota no era atribuible a ellos debido a que "hubo desinformación y el país se polarizó", una pelea en redes sociales entre su esposa y presidenta del directorio liberal, Claudia López, y el secretario local del partido, Leonardo Vásquez, se convirtió en el ‘florero de Llorente’ que sacó a la luz las divisiones que ocasionaron que la tradicional maquinaria roja andara a media marcha el domingo.

La discusión inició porque Vásquez en sus redes sociales envió mensajes que lo ponían en la orilla del No en los días previos a las votaciones, y porque el mismo domingo también inclinó la balanza hacia esa opción, algo que no le gustó a López.

Si bien al principio solo se reprocharon falta de apoyo, el punto álgido de la disputa llegó cuando Claudia López reconoció que a pesar de ser la encargada de cohesionar a los liberales en Bucaramanga, en la campaña del Sí solo movió al “Equipo Pinto”.

“Las reuniones las hice con líderes del equipo Pinto… a mis reuniones políticas no tengo que invitarlo mientras no sea una reunión de bancada oficial”, escribió López en Facebook.

Su comentario encendió los ánimos, dio para que en momentos en los que todos estaban buscando responsables la señalaran y además abrió la caja de pandora de un sector de concejales que se distanciaron porque no se sienten representados en López. 

El ‘equipo Pinto’

Si bien Claudia López pasó de ser casi una desconocida en el Partido Liberal a quedarse con la presidencia del directorio municipal en abril y con ello con el poder de dar avales para el 2019, ella no es nueva haciendo política. 

Como lo contó La Silla, López, quien tiene como principal credencial ser la esposa de Miguel Ángel Pinto y la tía del gobernador Didier Tavera, sí ha hecho campaña, sabe moverse con líderes y ediles en Bucaramanga, y, además, le gusta. 

Tanto fue así que el día de su posesión, y pese a que su postulación se dio en una única plancha armada por su esposo y respaldada por los senadores Jaime Durán y Horacio Serpa, los ediles de la ciudad ovacionaron su nombre y muchos la reconocieron como una líder.

Para ese momento los liberales estaban en medio de una luna de miel, y según le dijeron dos miembros de ese partido a La Silla -un concejal y una persona que se mueve dentro de los rojos- los concejales cedieron a que López se quedara con la presidencia municipal del Partido porque tras haber perdido la Alcaldía de Bucaramanga se quedaban sin poder burocrático y debían hacer votos para que en la Gobernación les dieran participación.  

Sin embargo, nueve meses después nada despegó. Dos concejales liberales le contaron a La Silla que Tavera les dejó de contestar, que no les responde los mensajes de texto y que la participación que esperaban a través de López tampoco llegó. 

A los que no somos de Pinto no nos han llamado ni para hacer bulto en un auditorio vacío

Concejal de Bucaramanga

“La condición básicamente es que hay que estar con Pinto, si uno tiene a otro congresista pues no lo atiende, no lo tienen en cuenta. A los que no somos de Pinto no nos han llamado ni para hacer bulto en un auditorio vacío”, dijo uno de ellos.

Un concejal liberal que está fuera de ese equipo, le contó a La Silla que para la campaña del plebiscito además de que no llamaron a todos los concejales a hacer campaña (solo vincularon a Henry Gamboa, Sonia Navas, Uriel Ortiz, Martha Antolinez y Nancy Lora que son los que para las legislativas están con Pinto) en el directorio sí utilizaron las bases de datos de todos sus líderes.

“Aprovechándose de que sin la Alcaldía no tenemos nada para dar, y de que en las elecciones pasadas ella se quedó con las bases de datos de todos, está atrayendo a los líderes porque en la Gobernación ella sí tiene qué ofrecer con su sobrino y con su esposo mandando”, le contó a La Silla ese concejal. 

Claudia López, por su parte, le dijo a La Silla que en el directorio liberal no había ruptura alguna, que todos fueron convocados para la campaña del plebiscito y que no puede asumir responsabilidad sobre quienes no trabajaron. Sobre las bases de datos indicó que había convocado a todo el Partido Liberal y negó que a los líderes les estén ofreciendo algún tipo de beneficio en la Gobernación.

Según cuatro liberales -dos concejales y dos políticos que se mueven con ellos- la movida de la campaña del plebiscito con el ‘equipo Pinto’ y Claudia López como protagonistas, se dio con miras a posicionar su nombre entre los líderes para convertirla en candidata a la Alcaldía de Bucaramanga para 2019.

Esa posibilidad, como ya lo había contado La Silla, ha venido tomando fuerza entre el grupo de Pinto, teniendo en cuenta que además de tener a un congresista y a cinco de los 10 concejales liberales elegidos en 2015, tienen de su lado a Didier Tavera y con él a la Gobernación de Santander. 

Los congresistas

Si por el lado de los concejales llueve, por el de los congresistas no escampa.  

Aunque el año lo arrancaron alineados todos los congresistas liberales y excepción de la pelea entre Édgar ‘el Pote’ Gómez y Miguel Ángel Pinto por la Presidencia de la Cámara, no se había escuchado de rencillas, en los dos últimos meses una nueva ruptura cuajó.

El senador Jaime Durán Barrera se distanció completamente de Tavera y desde ese entonces no ha vuelto a aparecer por la Gobernación de Santander. 

La Silla supo que la división se originó porque Tavera no le ha querido dar juego político a ningún congresista que no sea Pinto, y eso ha mermado el poder de los demás, debido a que no les están dejando margen para cumplir con los compromisos de campaña.

“Tavera tiene todo centralizado en su familia y no está atendiendo a nadie más, no le ha dado juego político a nadie y obviamente eso afecta”, le contó a La Silla un funcionario de adentro de la Gobernación.

Tavera tiene todo centralizado en su familia y no está atendiendo a nadie más, no le ha dado juego político a nadie

Funcionario de la Gobernación

La cosa ha llegado hasta tal punto,que el lobby que hacen congresistas en la Gobernación para que atiendan a los alcaldes de su cuerda no ha servido, y eso se ha sumado a que tampoco les están dejando priorizar proyectos en las secretarías que tienen participación.

“Hay una participación burocrática, pero hasta ahí. Así ellos tengan sus fichas en cargos claves no pueden tomar decisiones, porque Tavera tiene todo centralizado”, le dijo  a La Silla 

Si bien el caso de Durán es el más visible, como lo contó La Silla, uno de los factores que pesó en la victoria del No en Santander estuvo del lado de que Tavera no tuvo en cuenta a toda la bancada y le dio protagonismo a Pinto en la campaña del Sí que su administración lideró.

Con todas las movidas, lo que queda claro es que Tavera está construyendo su propia casa política alrededor de Pinto y su tía Claudia. Habrá que ver si en lo que resta para las legislativas de 2018 y las locales de 2019 se consolida.

CONTEXTO

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