Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Carlos Hernández Osorio · 11 de Abril de 2017

2542

1

El lunes, después de varios aplazamientos, comenzarán los trabajos para terminar la peatonalización de la Carrera Séptima en el centro de Bogotá. Es un proyecto que la Alcaldía de Gustavo Petro concibió y dejó contratado pero que, como ha ocurrido con otras obras, terminará Enrique Peñalosa con un toque propio.

Petro sacó adelante la primera parte, entre las calles 10 y 13, con muchas dificultades como demoras, hallazgos arqueológicos inesperados y sobrecostos (pasó de valer 10 mil millones a 14 mil millones de pesos).

Todo terminó en la sanción al contratista, aunque la obra hoy está disponible para peatones y ciclistas que pueden entrar y salir de la Plaza de Bolívar por ese trayecto de cuatro cuadras adoquinadas y ornamentadas con plantas.

Se ve así:

Al tiempo, Petro contrató la segunda fase, las 14 cuadras entre las calles 13 y 26. Es un contrato de 34.382 millones de pesos que comenzó el 24 de marzo de 2015 con el objetivo de terminarlo en marzo de 2017.

Aunque desde un comienzo estaba claro que Petro no lo inauguraría, hubo inconvenientes que desde el principio obligaron a suspender el contrato porque empresas de servicios públicos como Gas Natural, Codensa y el Acueducto se demoraron en avalar la intervención en la zona. La Contraloría concluyó que hubo falta de planeación.

La obra ahora tiene como fecha límite el 13 de enero de 2018, con un ingrediente adicional: en febrero pasado, durante la última suspensión del contrato, la administración Peñalosa sugirió cambios para acomodar los diseños a su plan de desarrollo. Es decir, a su visión de ciudad.

Por ejemplo, por petición de la Secretaría de Seguridad, la ciclorruta ya no será de 2,4 metros de ancho sino de 3, porque la afluencia de ciclistas es alta, de más de 1.500 diarios.

También la pintarán de verde, con el ánimo de diferenciarla visualmente y evitar que los peatones la invadan y choquen con los ciclistas.

El color de los adoquines del área peatonal y no será ocre sino rojo o terracota por sugerencia de la Secretaría de Planeación, para “conservar la identidad del color del centro de Bogotá presente en las cubiertas de tejas de barro, y en los muros y pisos de ladrillo del Eje Ambiental”.

Sobre los árboles que irán a lo largo de la calle peatonal, el Jardín Botánico consideró que el diseño aprobado por la administración Petro tiene demasiadas especies, y recomienda usar solo cuatro (falso pimiento, eucalipto pomarroso, pino romerón y roble australiano).

Además, propone no sembrar pequeños jardines porque se averían muy fácil y su mantenimiento es costoso y dispendioso. A eso le suman que “reducen considerablemente el área destinada para la circulación peatonal”.

Estos cambios obligaron adicionarle al contrato 116 millones de pesos, con lo que ahora vale 34.498 millones.

Con este, ya se cuentan varios proyectos de infraestructura que la administración de Petro le heredó a la de Peñalosa para que ejecutara, y que este acomoda a los principios urbanísticos que defiende.

El de mayor impacto es el metro, que pasará de ser subterráneo a elevado.

Otro es la remodelación del Coliseo El Campín, que se hará mediante una APP en la que el gobierno de Peñalosa le permitirá al constructor (el consorcio colombo-chileno Colombiana de Escenarios) levantar obras en el lote aledaño en el que Petro proponía hacer una sede para la Orquesta Filarmónica.

 

También habrá cambios en el Plan Parcial Bavaria, en Kennedy, como lo contamos recientemente en La Silla Cachaca, y cabe recordar que apenas Peñalosa llegó a la Alcaldía suspendió la licitación para construir la troncal de Transmilenio por la Avenida Boyacá porque estaba en desacuerdo con los diseños.

Es probable que estas obras entren en la disputa entre Petro y Peñalosa (y los defensores de ambos) por decir quién hizo qué, y cómo, una disputa que tuvo su capítulo más reciente con la entrega del deprimido de la 94 hace dos semanas.

La huellas de la mano del uno y del otro las podrán ver de cerca, y en menos de un año, los caminantes de la Septima peatonal.

Comentarios (1)

harriarq

11 de Abril

0 Seguidores

El alcalde es Peñalosa, puede y debe hacer los ajustes necesarios a los proye...+ ver más

El alcalde es Peñalosa, puede y debe hacer los ajustes necesarios a los proyectos para culminarlos y ajustarlos a la realidad de la ciudad. Discutir quien hizo qué es tonto cuando Petro ya no tiene actuación y desde hace un año el que hace es Peñalosa, gustele o no le gusta a su inepto antecesor, la ciudad comienza un proceso de construcción de obras que serán entregadas por el sucesor..

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia