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Por Juanita Vélez · 04 de Octubre de 2016

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Con el inesperado triunfo del No no solo quedó en el limbo el acuerdo entre el Gobierno y las Farc sino que cambió todo el panorama de las aspiraciones presidenciales para 2018. Hoy ese camino es más fácil para los precandidatos que impulsaron el No que para cualquier otro, aunque en el año y medio que faltan para las elecciones pueden cambiar muchas cosas.

Así están hoy:

Humberto de la Calle

El precandidato más damnificado es el hombre que le dedicó cuatro años de su vida a sacar adelante los acuerdos con las Farc, ganándose hasta un problema en el oído de tanto viajar: Humberto de la Calle.

Desde el cierre de la negociación, y sin que él haya hablado públicamente de una aspiración, De la Calle se volvió la ilusión presidencial de muchos colombianos que comenzaron a verlo como el hombre que aseguraría la implementación de los acuerdos.

“Nadie como él puede asegurar más que lo que se pactó se cumpla y ahí puede tener hasta entrada con las Farc”, le dijo a La Silla antes del plebisicto, un exministro.

Con la victoria del No esa posibilidad quedó muy golpeada. Pero no totalmente enterrada: por ahora seguirá siendo jefe negociador en La Habana y es uno de los tres designados por Juan Manuel Santos para negociar con el uribismo, lo que le asegura protagonismo.

Y en cualquier caso el Sí sacó casi 6,5 millones de votos, lo que significa que su trabajo sí ha tenido respaldo popular.

Gustavo Petro

El exalcalde de Bogotá, como todos los precandidatos de izquierda, salió perdiendo porque se la jugó por el Sí y ganó el No. Pero perdió menos que la otra candidata de izquierda como Clara López, porque no se alineó con el gobierno Santos y porque antes de que Uribe habló de que debía hacerse "un gran pacto nacional".

Petro le puso apellido al Sí (“Sí con constituyente”) y comenzó a mover entre los Progresistas el discurso de que el plebiscito era “refrendar algo que otros hacían” e invitó a que los votantes metieran un “tarjetón adicional” en las urnas pidiendo una Asamblea Constituyente para que la paz fuera "un compromiso de todos".

Al final nadie lo metió porque esa idea no se concretó ni se organizaron entre los petristas para hacerla realidad repartiendo el tarjetón entre los votantes antes de llegar a los puestos de votación, por ejemplo.

En principio, la victoria del No y la fuerza del uribismo podría abrirle espacio a un candidato como él que le haga contrapeso al uribismo.

Pero es difícil que Petro ocupe ese espacio porque, como contamos, tendrían que alinearse tres astros para lograrlo: que se le resuelvan sus líos legales (la inhabilidad que le puso el exprocurador anulado Alejandro Ordóñez y otro proceso que está andando por haber expedido el POT por decreto); que logre unir a la izquierda; y que su idea de Constituyente no quede hundida en los próximos meses.

Marta Lucía Ramírez

Aunque tuvo una posición ambigua y matizada, al final reveló que impulsaba el No porque consideraba que las concesiones hechas a las Farc eran demasiado grandes para lo marginal que es la violencia que representan.

En esa medida, y dado que no tuvo una exposición tan grande en medios, no gana como los precandidatos del Centro Democrático porque ella no se adueñó de esa campaña como Uribe. Pero en la práctica el uribismo ha comenzado a impulsar un No matizado como el suyo. Encima, el domingo, en su discurso después de conocer los resultados, Uribe le agradeció con nombre propio y la invitó a poner delegados en la Comisión del No que va a sentarse con el Gobierno a mirar los acuerdos para saber qué se podría cambiar lo que recupera para ella un espacio de protagonismo que se le había cerrado en su partido.

Dentro de los conservadores, el ala del Sí quedó debilitada, tanto que el primer comunicado oficial de los azules fue proponiendo una Asamblea Constituyente y exaltando al ex presidente Andrés Pastrana, que también promovió el No. Eso le abre a ella una oportunidad de reestablecer ese diálogo con las bases del partido y de eventualmente ser un puente con los del Sí, especialmente con el sector empresarial.

Germán Vargas

Como contamos ayer, con el triunfo apretado del No el Vicepresidente perdió el puesto que tenía asegurado en la segunda vuelta y la posibilidad de forjar una alianza con el uribismo alrededor suyo. 

Ahora el candidato que ponga Uribe pinta con puesto asegurado en segunda vuelta y si Vargas busca una alianza con ellos seguramente no querrán que sea alrededor de él, como era posible hasta el sábado.

Más porque es improbable que Uribe vuelva a impulsar un candidato que no pueda controlar una vez sea elegido, como ya le pasó con Santos en 2010. Si efectivamente el uribismo sigue fuerte y llega a segunda vuelta, los chances de que Vargas sea el otro candidato en segunda vuelta se ve también improbable por dos razones. Porque la campaña del 2018 seguramente girará de nuevo en torno al proceso con las Farc y a su posición ambigua frente a los acuerdos se le ha cerrado el espacio.

La posibilidad de una alianza de la Unidad Nacional alrededor suyo también se alejó todavía más por su posición durante la campaña de plebiscito de no trabajar bajo la coordinación unificada de César Gaviria.

Sergio Fajardo

De todos los precandidatos que estaban con el Sí, Fajardo es el que menos pierde.

Eso porque su campaña no tuvo vínculos con la del Gobierno y no polemizó con la del No, en línea con la posición de Fajardo de no ser antiuribista sino “posturibista”.

Por eso, la derrota del Sí no lo golpea tan duro como a los precandidatos de la Unidad Nacional o cercanos al Gobierno. Además, si el uribismo alarga la discusión del Acuerdo hasta el 2018, puede dejar un espacio para que Fajardo se muestre como un líder de centro con capacidad de tender puentes. Si la pelea Santos-Uribe se prolonga llevando a la población civil al hastío, Fajardo podría encarnar el desprecio de la gente al Establecimiento Político. Pero tiene el lado débil de que en la región en donde más fortaleza tiene que es Antioquia ganó el No y él tendría que enfrentarse al candidato del uribismo.

Jorge Enrique Robledo

El Senador perdió fuerza, como todos los que hicieron campaña por el Sí, pero como lo hizo manteniendo distancia frente a Santos, no terminó tan golpeado y de hecho se abre un espacio para quedarse con la candidatura de su partido ya que su rival Clara López perdió mucho mas.

Con su campaña “Sí a la paz, no a Santos”, trató de recoger los votos indignados con el Gobierno, pero afines al acuerdo. Por eso, ahora tiene más espacio que López para ser candidato presidencial del Polo, dado que ella se jugó a fondo con el golpeado gobierno.  Robledo también ha empezado a circular la idea de que él propuso hace un año hacer un “acuerdo nacional” para sacar adelante el proceso de paz, parecido al que Santos le toca hacer ahora. 

Si el proceso con las Farc se daña definitivamente y el proyecto de Santos se hunde en el camino, la izquierda tiene un ligero chance de convertirse en el contrapeso al uribismo, como pasó en 2006 cuando Carlos Gaviria fue el segundo candidato más votado, por encima del liberal Horacio Serpa. Sobre todo porque Robledo tiene a su favor haber tenido siempre una posición vertical en contra de la combinación de formas de lucha, lo que le permite tender puentes con el sentimiento anti-Farc y a la vez con sectores empresariales que se oponen a las políticas aperturistas.

 

Claudia López

La senadora de Alianza Verde le hizo campaña de frente y con mucha fuerza al Sí, con lo cual quedó en principio del lado de los perdedores. Pero ella tiene varios elementos que la favorecen en esta coyuntura con miras al 2018: por un lado, siempre ha sido muy crítica del gobierno Santos, con lo cual no arrastrará con su desprestigio. Y por otro, ha sido una crítica ferviente de Uribe, hasta llamarlo “sanguijuela” y después pedirle perdón, con lo cual podría encarnar el sentimiento de muchos de los que hoy se sienten frustrados con lo que pasó.

Por otro lado, si la corriente de conservadurismo social se vuelve una fuerza en la campaña del 2018 con una agenda de "defensa a la familia", como ya se anticipa, López también terminaría encarnando el contrapeso a una embestida contra las libertades individuales por ser una líder lgbti con una agenda más amplia que los derechos de los homosexuales.

Por último, López encarna el sentimiento anti-polítio que seguramente crecerá en los próximos meses. Lo que habrá que ver es si en este período de incertidumbre una figura que en todo caso polariza como ella generará rechazo o, por el contrario, lo representará.

Mauricio Cárdenas

El ministro de Hacienda carga con un lastre difícil de llevar y más para pedir votos: la reforma tributaria que, como contamos y dada la derrota del Sí, quedó en cuidados intensivos y seguramente traerá un impopular aumento de IVA.

Por eso, si la reforma incluye ese aumento va a ser el ministro que ante los ojos de la gente subió los impuestos, incluso si eso es lo que toca hacer para garantizarle al país una estabilidad económica. Eso, en una campaña presidencial, no suma votos. Y además su partido, el Conservador, sacó ayer un comunicado alejándose del presidente Santos y acercándose a Pastrana, con lo cual Cárdenas pierde por estar dentro del Gobierno.

Alejandro Ordóñez

El exprocurador anulado es uno de los grandes ganadores del domingo.

Como el conservadurismo de base hizo carrera, sobre todo en la recta final de la campaña, y le dio un empujón clave al No, al ser su principal cabeza visible empezó a tener peso propio con apenas dos semanas por fuera del cargo que le dio poder.

Y es que Ordóñez, un crítico acérrimo del proceso de paz, encarna dos mundos: el electorado que votó No sin ser necesariamente uribista, y el que votó por el No por la idea errada de que incluía una “ideología de género” que iba a atentar contra la familia tradicional.

Igual falta año y medio, pero justo en la firma en Cartagena hace una semana, Ordóñez aprovechó para sumársele a Uribe y hasta se montó en una tarima con él para criticar el acuerdo, por lo que también puede que se termine aliando con el uribismo.

Óscar Iván Zuluaga

El excandidato presidencial uribista es otro de los ganadores: la victoria del No lo consagra como un precandidato con opciones, con un electorado potencial de casi siete millones de votos en una eventual segunda vuelta.

Zuluaga tiene la ventaja de que ya es conocido por el país y ya logró llevar a Santos a una segunda vuelta en las presidenciales de 2014, con prácticamente los mismos votos que sacó el No el domingo. Además, ya ha probado que tiene la confianza de Uribe y ya sabe qué es hacer una campaña presidencial, con toda la presión que implica.

Sin embargo, la victoria del No no le quita el lastre de tener fuertes contradictores internos en el uribismo, que han dicho que la derrota frente a Santos se debió a decisiones erradas, como la de haberse reunido con el supuesto hacker Andrés Sepúlveda, haberlo negado públicamente antes de que un video lo demostrara y haberse excusado de los debates en los días previos a la segunda vuelta.

Clara López

López es una de las grandes perdedoras con este resultado. Jugándosela a fondo por el acuerdo de paz, Clara renunció a la presidencia del Polo diciendo que quería más a Colombia que a su partido para irse al ministerio de Trabajo con el argumento de apoyar a Santos en el plebiscito. Allí comenzó a nombrar a gente de varios sectores de izquierda armando un frente amplio con miras al 2018. Pero todo ese plan perdió fuerza el domingo con la derrota del Sí, el fortalecimiento de la derecha y unas perspectivas menos optimistas para el acuerdo con las Farc y la agenda progresista que representaba.

Su iniciativa de un millón de mujeres por la paz tampoco funcionó como esperaba porque una vez en el Ministerio Clara no le puso la atención que satisfaciera las expectativas creadas. “La verdad es que faltó pedagogía y al final muchas de las mujeres, sobre todo las de base, no votaron”, le dijo a La Silla una activista que hace parte de una red de mujeres y pidió no ser citada.

Así, con la derrota a cuestas, llegará al Congreso del Polo en noviembre, que se supone  definirá sus cartas al 2018.

Iván Duque

El precandidato uribista más joven es uno de los grandes ganadores del domingo, al igual que sus dos compañeros en la precandidatura uribista, con un electorado potencial de casi siete millones de votos en una eventual segunda vuelta.

Pero con varias diferencias que le dan más réditos. Una es que es un político sin pasado ante el electorado, sin los lastres de los abusos del gobierno de Uribe y con una cara fresca al que nadie le puede cobrar un presunto rabo de paja.

Además, su discurso no polariza y  se convirtió en un referente de la bancada del Centro Democrático en temas económicos. Uribe le ha dado protagonismo y ahora es uno de sus tres delegados para negociar con el Gobierno los acuerdos, con lo que va a seguir teniendo visibilidad. Encima, es una de las personas más cercanas al expresidente que está políticamente recargado.

De hecho, Duque ya venía haciendo su minicampaña, como contó La Silla, haciendo talleres en varias partes del país. Y con el resultado del No, el empujón es muy grande.

Carlos Holmes Trujillo

Holmes, como Zuluaga y Duque, ganó también el domingo porque es uno de los tres precandidatos uribistas que podría llegar a la segunda vuelta capitalizando los votos que sacó el No si resulta ser el escogido de Uribe.

Trujillo cuenta con otra ventaja: su discurso de un No moderado, que no era contra todo el Acuerdo de paz sino a favor de la reorientación de los Acuerdos, a los que le reconocía algunos puntos, fue el que se impuso en el uribismo, por lo menos en estos primeros días.

Como esa es justamente la propuesta que puso sobre la mesa el uribismo ayer, argumentando que la comisión que se sentará con el Gobierno no es solo para que los oigan, sino para que se negocie, Carlos Holmes gana y desde ahí puede cobrar en una carrera a la presidencia que fue uno de los uribistas que desde el principio defendió esta tesis. Tiene en su contra que no tiene el nivel de reconocimiento de Óscar Iván Zuluaga ni representa la novedad de Duque.

Comentarios (13)

Andres Felipe Garcia Rovira

04 de Octubre

2 Seguidores

Ser precandidato significa que uno quiere ser presidente y tiene un amigo en l...+ ver más

Ser precandidato significa que uno quiere ser presidente y tiene un amigo en los medios(o amiga) que lo coloca en ese juego, la mayoria de los pre de la izquierda y la alianza verde muestran porque al leer LSV, siempre le parece uno que hay un sesgo, si el sondeo muestra donde esta LSV, puede ser por eso que es tan optimista, en ese espectro el unico realmente interesante Fajardo

José Saramago

05 de Octubre

1 Seguidores

Presidenciables?, definitivamente ni 'Dragacol' Cardenas, ni 'g...+ ver más

Presidenciables?, definitivamente ni 'Dragacol' Cardenas, ni 'gamina' Claudia Lopez. Clara Lopez no le alcanza. Sergio Farjardo llego a su maximo. Zuluaga lo dudo.Ivan Duque esta 'verde' todavia. Ordoñez quien sabe.

Los de mayor peso: Jorge Enrique Robledo, Marta Lucia Ramirez, Lleras, Lombana, y Petro. Aunuqe ¿que modelo socio-economico implnataria Gustavo Petro para Colombia?

José Urrea

05 de Octubre

167 Seguidores

Tiene razón en la primera parte, pero la verdad no veo ningún sesgo; todos y cada uno de los 'precandidatos' mencionados en el artículo tienen al menos una chance de representar un partido político o un grupo significativo de ciudadanos (así suene cliché). Que su candidatura se desinfle en los próximos dos años, es diferente.

Tiene razón en la primera parte, pero la verdad no veo ningún sesgo; todos y cada uno de los 'precandidatos' mencionados en el artículo tienen al menos una chance de representar un partido político o un grupo significativo de ciudadanos (así suene cliché). Que su candidatura se desinfle en los próximos dos años, es diferente.

Jose

04 de Octubre

0 Seguidores

Fué tan arrollador el triunfo del no como para poner a los candidatos de esta...+ ver más

Fué tan arrollador el triunfo del no como para poner a los candidatos de esta corriente como los maximos presidenciables? Ya los cristianos están reclamando su parte en el triunfo del no y aún nadie les ha tirado ni las migajas...Cuando se resuelva el proceso el mapa cambiará radicalmente!

Luis Diaz

04 de Octubre

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Con el triunfo del No, los del Sí se radicalizarán y optarán por un contrap...+ ver más

Con el triunfo del No, los del Sí se radicalizarán y optarán por un contrapeso radical contra Uribe. 

lucianoo

04 de Octubre

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No importa quien sea, todos son mediocres y mezquinos. Siempre hemos sido y siempre seremos gobernados por personajes que nos representan muy bien (nos los merecemos) pero que nunca deberian ser presidentes de un pais. 

Con tal que no sea el procurador... HASTA URIBE!

No importa quien sea, todos son mediocres y mezquinos. Siempre hemos sido y siempre seremos gobernados por personajes que nos representan muy bien (nos los merecemos) pero que nunca deberian ser presidentes de un pais. 

Con tal que no sea el procurador... HASTA URIBE!

DIDUNDI

04 de Octubre

3 Seguidores

La fábrica d presidenciables se mueve lo dije con anticipación aquí mismo e...+ ver más

La fábrica d presidenciables se mueve lo dije con anticipación aquí mismo en LSV. Y la verdad siguen siendo los mismos con las mismas ,solo q hay un reacomodo TEMPORAL, xq en los casi 2 años q faltan es mucho lo q va a ocurrir. La ambición a muchos se les abrío; el reencauche d los furibistas incluyendo a calzonariasGodofacho les llegó como caído dl cielo......literalmente para ellos.

DIDUNDI

04 de Octubre

3 Seguidores

D la reunión d mañana no esperen mucho, Santos lo único q puede prometer es...+ ver más

D la reunión d mañana no esperen mucho, Santos lo único q puede prometer es q planteará l tema d la renegociacion a 'lafar',+ d ahí no puede prometer.Asi no lo crean la pelota está n manos d 'lafar' y ellos han cumplido con su parte,la comunidad internacional lo reconoce. Esto no es d imposiciones  como creen algunos, es una mesa d negociación a la q le pusieron + patas.

José María Balaguera Carvajal

05 de Octubre

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Hay que votar por el candidato quese acomode a las victimas de esta guerr...+ ver más

Hay que votar por el candidato quese acomode a las victimas de esta guerra llevada y atizada por personajes nefastos como Alvaro Uribe y sus secuaces. Esa mentira de que el país está en guerra se les agota día a día y se vislumbra la PAZ en las áreas de conflicto. El Estado debe atender lñass zonas donde ganoó el SI.

José Saramago

05 de Octubre

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Algunos del SI son los mas agresivos, los que matonean a los del NO ...+ ver más

Algunos del SI son los mas agresivos, los que matonean a los del NO porque dicen que son guerreristas, son los que realmente hablan de guerra. pero tanto los del SI como los del NO, y los que no votaron quieren la paz¿que significa la palabra paz?en un pais donde los indices sociales se han deprimido durante el gobierno de santos?y la corrupcion ha alcanzado su maximo historico?

DIDUNDI

05 de Octubre

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El cuento se lo pude comer todito,pero lo d la oposición fue un acomodo ...+ ver más

El cuento se lo pude comer todito,pero lo d la oposición fue un acomodo gradual en la medida q los acuerdos d la Habana fueron avanzando. D un No rotundo fueron cambiando a un Si condicionado, hoy ellos mismos hasta protección a 'lafar' piden. No es + q un acomodo político con miras al 2018, el tal amor a la patria es el sofisma q muchos como ud se tragan entero.

AlejoGomezCH

05 de Octubre

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Francamente no me parece el análisis de la SillaVacia vacía en el entendido ...+ ver más

Francamente no me parece el análisis de la SillaVacia vacía en el entendido de que todavía falta ver q ocurre con el proceso de paz, pues de caerse y volver a la guerra los del NO no tendrán ningún rédito político. En fin, falta tela por cortar y me parece apresurada la SillaVacia.

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