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Por Antonio Canchila García · 22 de Enero de 2017

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Una entidad que lleva a cuestas un prontuario de obras inconclusas, mal hechas y algunas que nunca se iniciaron pese a haber sido pagadas en su totalidad, será ahora la encargada de ejecutar unos 300 mil millones de pesos que la Alcaldía de Cartagena girará para la realización de un macroproyecto que la ciudad pide a gritos: el plan maestro de drenajes pluviales.

Se trata de la Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar (Edurbe), una entidad fundada en 1981 con el propósito de desarrollar obras de infraestructura y consultoría no sólo en Cartagena si no en todo el departamento de Bolívar y en sus inicios incluso a nivel nacional. Pero que se ha caracterizado por tener un manejo más político que técnico, porque sus directores han llegado como cuotas de caciques sin importar su trayectoria académica y laboral en temas de infraestructura. 

El plan de alcantarillado pluvial comprende la intervención de 200 kilómetros en 176 canales y tendría un costo aproximado de 1,5 billones de pesos, con aportes del Gobierno Nacional, según ha dicho el alcalde Manolo Duque.

Pero por ahora, la Alcaldía tiene proyectada una primera fase, que costará 300 mil millones de pesos del Sistema General de Participaciones de agua potable y saneamiento básico y que ejecutará Edurbe vía convenio interadministrativo. Con esa plata deben hacerse diseños hasta la fase III, construcción, afectación predial e interventoría de 29 kilómetros que corresponden a los 26 canales pluviales más neurálgicos de la ciudad.

Desde que en noviembre pasado, el alcalde Manolo Duque dijo que Edurbe sería la encargada de ejecutar los recursos, en Cartagena no han parado las críticas. Las voces de protesta aumentaron a finales de diciembre cuando el Concejo distrital le dio facultades al mandatario para transferirle millonarios recursos a la cuestionada entidad.

"La Contraloría General en el 2012 sancionó a Edurbe por hallazgos fiscales, hay procesos penales contra varios directivos, se han proferido medidas de aseguramiento y tiene graves problemas de iliquidez porque adeuda miles de millones a contratistas y proveedores. ¿Cómo se le ocurre, entonces, al alcalde Manolo Duque proponer a Edurbe?", cuestionó el exconcejal del Polo Democrático David Múnera en una columna de opinión.

El prontuario de incumplimientos de Edurbe

Aunque tiene 36 años de haber sido creada, Edurbe había pasado sin pena ni gloria en Cartagena hasta el gobierno de la alcaldesa Judith Pinedo Flórez quien gobernó la ciudad entre 2008 y 2011.

Durante ese periodo, la empresa tuvo protagonismo por la firma de 146 convenios interadministrativos por los que el Distrito le giró unos 119 mil millones de pesos. Esa oportunidad de oro la empresa no supo aprovecharla y, por el contrario, la dejó como una entidad llena de proyectos inconclusos y con serios problemas financieros. Tanto que en el gobierno atípico de Dionisio Vélez se contempló su liquidación, pero finalmente esa idea no prosperó.

Los políticos y líderes de opinión que hoy cuestionan la escogencia de Edurbe para la ejecución de los recursos del Distrito basan sus críticas en los fracasos pasados.

Uno de esos contratos cuestionados fue el que la Alcaldía le otorgó en 2011 para la construcción de 32 obras civiles en barrios de la localidad 1, como San Francisco, Pablo Sexto, Las Brisas y Juan XXIII. De esas obras, sólo se hicieron 15, diez fueron suspendidas, dos se anularon y las otras cinco nunca se realizaron, pese a que el Distrito pagó el total de los recursos: unos 1.500 millones de pesos.

Este caso fue tan cuestionado que la Fiscalía Seccional de Cartagena abrió un proceso por las presuntas irregularidades en la suscripción y posterior ejecución de dicho convenio e incluso fueron detenidos varios funcionarios que posteriormente fueron dejados en libertad.

Otro ejemplo de incumplimiento de Edurbe está en el sector educativo. La construcción del colegio República de Argentina, en el sur de la ciudad, quedó en manos de esa empresa en junio de 2011, seis meses antes de que acabara el gobierno de Judith Pinedo Flórez, y el presupuesto inicial fue de 2 mil millones de pesos.

Después de tres años de plazos y adiciones presupuestales, la Alcaldía durante el mandato de Dionisio Vélez le quitó la ejecución de esa obra a Edurbe y hasta a finales del año pasado la Secretaría de Infraestructura aún no tenía claro si estaban todos los recursos para la culminación de varios espacios de la institución que aún no están habilitados.

La Silla Caribe consultó a la Alcaldía de Manolo Duque para conocer por qué, pese al prontuario de incumplimiento de Edurbe, la escogieron como ejecutora.

Lo que nos explicó Napoleón De la Rosa, secretario de Hacienda, es que era “el único vehículo para hacer las obras sin que el Distrito se volviera a endeudar, porque hacerlo (con las carteras de) Infraestructura o Valorización implicaba hacer un préstamo y era endeudar más a la ciudad (actualmente se paga un préstamo de 250 mil millones de pesos)”.

Según De la Rosa, Edurbe no recibirá el dinero en un solo giro ni podrá pagarle anticipo a la firma que asuma, a través de convocatoria pública, la realización de las obras. “Son dineros que se irán girando a la empresa (Edurbe) para pagarle al constructor de aquí a 15 años”.

A las quejas por la elección de esa entidad se suma la sombra de los políticos, que como parte de la repartición burocrática del mandatario de turno, han sido dueños de la misma.

Los políticos a la sombra

Desde septiembre de 2016 está al frente de Edurbe el cartagenero Alfredo Ramón Bula Dumar. Él es ingeniero industrial, especializado en finanzas, gerencia de negocios internacionales y hasta julio del año pasado fue el gerente del Fondo Nacional de Desarrollo (Fonade), como cuota del senador cordobés de La U, Bernardo 'Ñoño' Elías.

La llegada de Bula Dumar a la entidad cartagenera también es vista como cuota de una de las casas políticas más cuestionadas de la ciudad: la de los exsenadores Juan García y Piedad Zuccardi. Algo que Bula le negó tajantemente a La Silla. “A mí me trajo aquí el propio Manolo porque conoce mi buen desempeño en Fonade”, nos dijo.

Sin embargo, tres políticos activos y un periodista local nos lo identificaron como miembro de esa casa política. “Edurbe se la dio José Julián (Vásquez, el hermano de Manolo que manda a la sombra) a los García Zuccardi y ellos le propusieron el puesto a Flavio Romero Frieri, pero él se negó por los enredos de Edurbe y ahora que este muchacho (Bula) salió de Fonade lo pusieron ahí”, nos detalló una de las fuentes que lo sabe de primera mano porque también tiene participación en el gobierno de Duque.

Además de eso, La Silla Caribe indagó y encontró más vasos comunicantes entre quien está al frente de Edurbe y la casa que dirige el condenado por corrupción Juan José García Romero.

En las pasadas elecciones regionales, Manuel Ramón Bula Bula, padre del ingeniero Bula Dumar fue uno de los candidatos de la casa García Zuccardi a la Asamblea de Bolívar. Aunque avalado por el Partido Liberal, en el departamento Bula Bula era visto como el candidato de Juan José García.

Más allá de la política, Bula y los García "han sido socios en algunos negocios", como nos detalló un empresario de la ciudad que conoce  el gremio de la construcción.

Precisamente del escenario empresarial viene otro vínculo entre Bula Dumar y los García. En 2013 el hoy Director de Edurbe fue el representante legal de la Unión Temporal Víal Cesar. De esa unión hicieron parte tres empresas barranquilleras y la firma cartagenera Promotora El Campin SA, que es de los García Zuccardi.

Es por todos estos vasos comunicantes que la llegada de Bula a Edurbe fue interpretada en Cartagena como un guiño del actual alcalde a la casa Garcia Zuccardi que lo apoyó en elecciones.

De las medidas que tome Edurbe bajo la dirección de Bula dependerá que la entidad logre salir a flote o que continúe arrastrando su prontuario de incumplimientos y sombras políticas. Lo que si está claro es que de Edurbe dependerá si Cartagena tendrá a mediano plazo el plan de drenajes que tanto necesita.

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