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Por Ana León · 24 de Julio de 2016

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Reinaldo Bohórquez, el megacontratista de Barrancabermeja que a través de un holding de empresas maneja, entre otros, el negocio de las basuras de ese municipio (Rediba), concesiones viales en todo el país y proyectos de hidrocarburos (Construvicol), tiene todo dado para quedarse con la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales del puerto petrolero.

 

El multimillonario contrato, que asciende a los 115 mil millones y que fue licitado por Aguas de Barrancabermeja, será firmado a mediados de agosto luego de un proceso de selección que dejó una estela de dudas sobre su transparencia.

Aunque se presentaron dos consorcios para competir por la construcción de la Ptar: AAM San Silvestre (integrado por la constructora española Acciona Infraestructuras, su filial en Colombia Acciona Aguas, y la firma barranqueña Multinsa S.A) y Ptar San Silvestre (conformado por Aqualia Intech y Construvicol, la empresa de Bohórquez que tiene concesiones viales, construye locaciones petroleras y rellenos sanitarios, y explota minas a cielo abierto en todo el país, y es dueña del 50% del consorcio), el primero fue descalificado de tajo.

La pelea está así: por un lado, Aguas de Barrancabermeja asegura que AAM San Silvestre no presentó ni el certificado de representación legal, ni la póliza, ni la carta de intención de las empresas que lo integraban de trabajar en sociedad.

Por otro, según le dijo a La Silla Carlos Ahumada, uno de los empresarios que conforman AAM San Silvestre, ese consorcio sí los presentó pero Aguas de Barrancabermeja no los validó. 

"Inhabilitan la propuesta porque Multinsa no tiene capacidad jurídica para hacer consorcios. Eso no es cierto. Cualquier empresa en Colombia, por el simple hecho de existir puede hacerlo. La póliza sí la presentamos pero aguas de Barrancabermeja se inventó que nosotros teníamos que presentarla en un formato especial de servicios públicos", afirmó Ahumada.

Sin embargo, las razones para descalificar al consorcio fueron más. Según Sergio Amaris, gerente de Aguas de Barrancabermeja, la propuesta que competía con la de Bohórquez tampoco cumplía con la experiencia que exigían los pliegos de condiciones, por lo que así hubieran cumplido con los documentos básicos no podían competir.

"Todas las observaciones que inhabilitan nuestra propuesta son exabruptos jurídicos que no estaban en los pliegos de condiciones y que la experiencia se puede subsanar fácilmente. Sentimos que por lo menos no hubo una calificación justa y eso lo dejamos manifestado en un documento oficial radicado ante Aguas y ante los entes de control", agregó Ahumada.

En medio de esa discusón, el consorcio de Bohórquez recibió de calificación mil puntos sobre mil posibles, por lo que ya tiene el terreno abonado para quedarse con la construcción de la Ptar, obra que ha sido esperada por los barranqueños por años debido a que las aguas residuales van a parar sin tratamiento a las ciénagas que rodean el municipio y que son a su vez las que surten de agua a sus habitantesñ.

Esta semana Aguas de Barrancabermeja debe responder las denuncias de AAM San Silvestre y posteriormente adjudicar del contrato. Si nada cambia Bohórquez, a quien movimientos ciudadanos de Barranca están tratando de sacarlo del manejo del relleno sanitario del municipio a través de una tutela por la contaminación que estaría ocasionando a las ciénagas, podrá celebrar oficialmente su nuevo megacontrato.

Nota de la editora: La semana pasada mientras La Silla estaba haciendo reportería para este artículo intentó comunicarse con los integrantes del consorcio AAM San Silvestre  pero no obtuvo respuesta. Tras la publicación uno de los integrantes nos buscó para dar su versión, que fue agregada a la 1:00 pm.

 

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