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Por Jineth Prieto · 09 de Mayo de 2016

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Desde que Didier Tavera se posesionó, en los pasillos de la Gobernación de Santander empezó a sonar con fuerza el nombre de Mario Hernández Chavarro, un abogado que pasó de ser desconocido en la política regional a ser nombrado asesor del despacho del mandatario y uno de los superpoderosos del 'Palacio Amarillo'.

 

En los círculos políticos de Santander aseguran que es el segundo de la Gobernación y que es quien le habla al oído al mandatario. 

Además, es el que revisa todas las hojas de vida del personal que se contrata en la Gobernación, es el que recibe a los que quieren hablar con Tavera y quien tiene delegado el tema de la Corporación Panachi. 

El poder

Haciendo la reportería para cuatro temas diferentes (la Corporación Panachi, el Plan de Alimentación Escolar, la vinculación de contratistas de prestación de servicios y temas de contratación en general)  en La Silla Santandereana, políticos, asesores y funcionarios de Didier Tavera nombraron a Mario Hernández Chavarro.

Tres de ellos en momentos diferentes y para temas diferentes coincidieron en decir "él es el que maneja todo", otro le dijo a La Silla "él coordina los negocios", y otro señaló que era "el enlace con el Gobernador".

Esa percepción tiene mucho de realidad.

El mismo Hernández Chavarro le dijo a La Silla que dentro de sus delegaciones está la de coordinar toda la vinculación de personal  y la de recibir a toda la gente que quiere hablar con el Gobernador para entregarle los mensajes.

Esas dos tareas de entrada lo ponen en las grandes ligal del poder en la Gobernación. Por un lado, la vinculación de personal es la principal arma de negociación con líderes y diputados, debido a que a través de esa herramienta pueden ubicar a su gente y pagar favores políticos, si Hernández quisiera podría entrar a negociar esos espacios con los sectores que apoyaron a Tavera.

Por otro lado, el hecho de que sea el filtro entre políticos y contratistas y Tavera hace que Hernández tenga la capacidad de definir quiénes importan y quiénes no, algo que puede crear favoritismos e inclinar las balanzas de poder en la Gobernación.

"Mi labor es esa porque yo no vengo del sector político, entonces garantizo que tengan participación todos los que lo apoyaron en campaña. Como el Gobernador está tan ocupado yo recibo a la mayoría de personas y las ayudo a tramitar lo que pidan si se puede", le dijo Hernández a La Silla

Líderes de municipios y hasta diputados tienen que pasar por el filtro de Hernández antes de llegar a Tavera

Hernández también es el asesor delegado para la Corporación Parque Nacional del Chicamocha, Corpanachi, y está al frente de coordinar los temas relacionados con la Fertilizantes de Colombia, Ferticol, empresa del departamento que está en crisis.

El tema de Panachi es de especial atención para Didier Tavera, debido a que esa entidad además de ser el bastión tradicional de poder de los Aguilar (sus contradictores políticos y a quienes el equipo de Tavera ha denunciado desde su llegada a la administración), es una de las organizaciones más controvertidas del departamento porque a pesar de ser privada se queda con las ganancias de los proyectos de turismo construidos con recursos públicos.

Como asesor, Mario Hernández también tiene delegada la supervisión del Plan de Alimentación Escolar, que como lo ha contado La Silla, fue entregado en medio de denuncias a un grupo de contratistas relacionado con el ´cartel de la alimentación` del exsenador Efraín Torrado. Según le dijo a La Silla el asesor de Tavera, su función para este tema está "en recibir todas las quejas y apretar al contratista para que cumpla".

¿Quién es?

Mario Hernández Chavarro es un abogado egresado de la Universidad Santo Tomás y se conoció en la política local cuando arrancó la campaña para las elecciones locales de 2015.

Dos fuentes que estuvieron adentro de la campaña de Tavera le contaron a La Silla que en el equipo lo conocieron cuando el ahora Gobernador lo presentó como el gerente administrativo de la campaña.

Mario Hernández se encargó de llevar la contabilidad de los tres meses de correría que Tavera hizo por todo el departamento, de destinar los presupuestos para los eventos, de organizar la inversión en propaganda y de pagar al personal. Todo eso en momentos en los que en Santander se hacían denuncias por el uso de 'ríos de dinero' en las campañas locales.

Hernández y Tavera son oriundos de la provincia de Vélez. Mientras que el primero viene del municipio que lleva el mismo nombre de la provincia, el segundo nació en Güepsa (a 40 minutos en carro de Vélez).

Según le contó a La Silla Hernández, Tavera y él se conocen desde que eran niños porque los dos municipios paneleros son muy cercanos y es "común que todos se conozcan entre todos". Luego se volvieron a encontrar en la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga.

"Yo también estudiaba derecho pero yo iba más adelante que él. Sin embargo, como ya nos conocíamos, nos hicimos más amigos. Él ya para esa fecha tenía un cuento político y a mí me gustaba, pero hasta esta campaña yo nunca me había metido en política", le dijo a La Silla Hernández.

Si bien esa es la misma versión que circula entre los allegados a Didier Tavera sobre el origen de Mario Hernández y su llegada a la Gobernación, los unen más hilos.

La esposa de Mario Hernández, Carolina Otero, es prima en segundo grado de Karina González, la esposa de Martín Tavera, el tío de Didier Tavera, que como lo contó La Silla tiene millonarios negocios en el sector de los combustibles y del transporte, y es conocido como un fuerte financiador de campañas en la región (aunque jamás ha aparecido en los registros oficiales de donantes).

Martín Tavera, además, según cinco políticos -cuatro de los cuales son de la línea directa de Tavera y otro que es cercano a la Gobernación-, tiene influencia en la Gobernación y es otro de los poderes que está detrás de su sobrino Didier.

Carolina Otero y Karina González son cercanas, y de hecho en sus cuentas de Facebook interactúan con frecuencia. Sin embargo, Hernández negó que esa relación tuviera que ver con su aterrizaje en la Gobernación.

"Ellas sí son primas, pero mi amistad es con Didier Tavera", le insistió a La Silla.

La poderosa familia Hernández

Aunque Mario Hernández  Chavarro no es cuestioando ni está siendo investigado, su familia sí ha tenido líos con la justicia.

Hernández es abogado de profesión, solo ejerció cuando tuvo que hacer la judicatura en Girón para obtener el título; su experiencia es más en el sector privado, como comerciante y con las empresas de su familia. 

Precisamente en esa familia, cuyo papá fue funcionario de obras públicas en Santander, hay cinco hermanos: además de Mario, están Carlos, Mauricio, Víctor Hugo y Miguel. El último ha sido el más visible en todo el país por haber enfrentado varios escándalos de corrupción.

Miguel Hernández Chavarro era el gerente de Termotasajeros (termoeléctrica de Cúcuta) entre 1996 y 2001, y salió de ese cargo en medio de denuncias sobre una estafa por más de $5 mil millones (destinados a obras que nunca se realizaron) al patrimonio de esa empresa de servicios públicos. 

En momentos en los que se adelantaba el proceso -en julio de 2007- Daniel Coronel en dos columnas que publicó en Semana, contó que Carolina Otero, la esposa de Mario Hernández, habría participado en esa estafa.

El cheque fue endosado para su cobro por Mario Hernández, esposo de la señora Otero y hermano de Miguel

Daniel Coronel

"La cuenta de cobro en la que se sustentó el pago está firmada por la cuñada del señor Hernández, María Carolina Otero. El cheque fue endosado para su cobro por Mario Hernández, esposo de la señora Otero y hermano de Miguel", escribió en esa columna

El fallo definitivo de ese proceso, que inició en 2002 con la denuncia interpuesta por el apoderado de Termotasajero, se conoció en 2011 y concluyó con la condena a 3 años de cárcel a Miguel Hernández (que jamás pagó porque por el tiempo podía purgar la pena fuera de un centro de reclusión) y una multa de más de $4 mil millones por el delito de estafa. 

La falsedad en documento privado que le habían imputado a Miguel Hernández y a su cuñada Carolina Otero, ya había prescrito para el momento de la sentencia de primera instancia por lo que no fueron juzgados por ese delito.

En esas columnas, Coronel también reveló las relaciones que existieron entre Energing Obras Civiles, empresa de propiedad de Miguel Hernández Chavarro y de la que fue secretario general Mario,  el hoy asesor de Tavera, con el fiscal General de la época, Mario Iguarán, y su hermano Andrés Iguarán.

Esa empresa de Miguel Hernández contrató varios miles de millones con la Alcaldía de Cúcuta en momentos en los que el condenado Ramiro Suárez Corzo era el mandatario de esa ciudad. De hecho, Mario le dijo a La Silla que las relaciones de su hermano con ese exalcalde se mantienen y que son cercanos.

El último escándalo en el que Miguel Hernández (quien en 1998 fue segundo renglón del político bolivarense Alfonso Anaya Lorduy) salió salpicado estuvo por cuenta del 'caso Gürtel' en España, relacionado con presunto lavado de activos a través del Grupo Empresarial Energing, que es de su propiedad. Aunque fue detenido en Madrid, fue dejado en libertad luego de que entregó toda la información que le solicitó la justicia española.

Ese grupo empresarial aún hoy existe y tiene a varias empresas relacionadas con el sector de los servicios públicos. Por ejemplo, otro de los hermanos Hernández, Carlos, fue gerente de Centro Aguas, empresa que diseña y ejecuta obras de acueducto y alcantarillado en Tuluá, Valle.

Los hermanos Hernández, además, tienen intereses en el sector equino y son dueños de 'Barba Roja' , un caballo que ha sido campeón mundial reservado de paso fino y que, según cálculos de quienes se mueven en el medio, podría costar 2 millones de dólares.

Aunque esa familia es dueña del criadero La Thania (el mismo nombre de la esposa de Miguel Hernández) en Vélez, Mario Hernández le negó a La Silla que fuera socio de ese negocio y aseguró que sus hermanos y su papá son los que tienen intereses en caballos.

Aún así Mario es muy conocido en ese sector, a tal punto de que tres fuentes por separado le dijeron a La Silla que él era el dueño de Barba Roja. El asesor de Tavera le atribuyó esas afirmaciones a "una confusión", porque él fue el que recibió el premio del mundial.

En solo cinco meses Hernández pasó de ser un desconocido a ser un superpoderoso de la Gobernación de Santander, habrá que ver si cuando empiece la contratación grande Tavera lo fortalece aún más.

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