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Por Jineth Prieto · 03 de Marzo de 2017

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En los últimos tres meses la relativa calma que había existido entre el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, y el gobernador de Santander, Didier Tavera, se rompió y una suerte de guerra fría empezó a tomar forma entre ellos.

Después de varios misiles de lado y lado, ayer hubo un episodio que mostró que aunque los golpes no son directos, cada vez son más contundentes.

La Gobernación de Santander anunció que José Cavanzo, quien renunció hace dos semanas a su cargo como subsecretario del interior de la Alcaldía de Bucaramanga, fue nombrado en ese mismo despacho en la administración de Tavera.

 

 

La decisión no solo cayó como un baldado de agua fría en la Alcaldía, sino que se convirtió en una jugada con la que Tavera capitalizó una baja en la administración de Hernández y le pegó en varios flancos.

Cavanzo fue de los pocos funcionarios que se mantuvo en el gabinete desde que inició su mandato y en el camino se hizo fama de buen funcionario.

“Eso ya era difícil. Solo en la Secretaría del Interior pasaron tres secretarios. Él casi que terminó asumiendo todas las funciones en varias ocasiones”, le dijo a La Silla una fuente de adentro de la Alcaldía. 

Aunque las versiones sobre la gestión de Cavanzo no son unánimes y otra fuente de la administración de Hernández le contó a La Silla que “estaba inflado”y que fue por eso que salió, por lo menos de puertas para afuera su imagen estaba bien rankeada.

Precisamente por eso, su renuncia, que según dijo en medios, obedeció a que tuvo diferencias con la nueva secretaria, María Adela Pulido, quien le pidió la salida, no cayó bien en un sector de la ciudad ni de la misma Alcaldía, en donde incluso circuló una carta firmada por contratistas que le pidieron a Hernández que no aceptara la dimisión. 

Si bien con el inusual aterrizaje de Cavanzo, quien con su movida dio un salto olímpico al hacer tránsito en dos administraciones que tienen muy poco en común, Hernández ganó herramientas para decir que él no debía estar en su equipo porque ideológicamente no están en la misma línea, sí quedó en una posición incómoda.

Por un lado, salir a aceptar que su exfuncionario no tenía méritos para estar en su administración, sería el equivalente a reconocer que dejó crecer en la segunda secretaría más importante de la Alcaldía a alguien que es de la línea que tanto ha criticado, y eso le quita aún más peso a su capacidad de rodearse, algo que le han criticado desde que se montó en el poder.

Si por el contrario, se mantiene en la posición de que Cavanzo fue una ficha importante en su administración y reconoce que prefirió dejarla ir, Hernández confirmaría que aún no ha logrado cohesionar su equipo, y eso en su segundo año de gobierno y con las encuestas en contra -ayer cruzó la temida tijera de la Gallup y su imagen bajó 6 puntos con respecto a diciembre y siguió en caída libre con solo el 46 por ciento de aprobación- no le sienta nada bien.

Los misiles

Aunque el de Cavanzo ha sido el golpe más contundente, varios han sido los misiles que cada uno desde su orilla y con su propio discurso -Tavera con el de la capacidad de atraer recursos y Hernández con el de la bandera anticorrupción- ha enviado.

Primero, en diciembre, Tavera le reclamó en medios a Hernández por los retrasos en la ejecución de las obras de la doble calzada la Virgen – La Cemento, que son las que permitirán que Metrolínea llegue con toda su infraestructura al Norte de Bucaramanga.

Aunque ese proyecto se lo delegaron a la Gobernación y la Alcaldía por petición de Hernández en julio del año pasado, varias preguntas empezaron a surgir sobre la demora en el reinicio de las obras y a mediados de ese mes Tavera dijo en medios de comunicación que si nada había empezado era por culpa del Alcalde.

“En la Alcaldía dicen que no se puede ejecutar las obras hasta que no se tenga comprado el último predio”, dijo en Blu.

La respuesta, le sacó en cara a Tavera la falta de planeación que ha ocasionado históricamente retrasos y adiciones en obras de infraestructura en todo el país

“El Gobernador anda desesperado por adjudicar un contrato que no tiene ni diseños, ni la compra de la totalidad de los predios… Lo que me dicen a mí es que en las obras públicas hay que entregar los diseños en fase tres, si no… la ciudadanía queda en manos de un contratista, que más que ingenieros tiene abogados para demandar al Estado”, le respondió Hernández en La W Radio.

Luego, en enero, cuando Rodolfo Hernández cazó pelea con el Vicepresidente Germán Vargas Lleras a quien acusó de hacer politiquería con las casas que está entregando en todo el país, Tavera volvió a meterse por el ladito.

En una entrevista a Caracol Radio, no solo resaltó la labor de Vargas Lleras, sino que le pidió a Hernández “respeto” y “prudencia” a la hora de referirse al Vicepresidente, en momentos en los que parte de la bancada de Cambio Radical y el exministro de Vivienda Luis Felipe Henao encendieron aún más la polémica en radio.

A mediados de febrero, hubo un mensaje sutil pero que también le pegó directamente a las políticas de Rodolfo Hernández.

Una de las principales banderas de campaña del Alcalde de Bucaramanga fue la estética, que fue parte de su eslogan de campaña y está en su plan de desarrollo. Aunque Hernández ha dicho que no es necesario hacer grandes esfuerzos para cumplir con esa parte de sus postulados y que iniciaría pintando casas, un año y dos meses después del arranque de su administración casi nada ha avanzado en ello.

En contrapartida, Tavera le tomó la delantera y convirtió esa bandera en un logro de su administración.

 

 

“Esa es una manera de decirle, mire que aquí hablamos menos y hacemos más”, le contó a La Silla una fuente que adentro de la Gobernación.

Unas semanas después, una pulla, esta vez desde el lado de Rodolfo Hernández le pegó a Tavera.

Si bien la Alcaldía de Bucaramanga no tuvo nada que ver con las declaraciones de la senadora Claudia López, quien en medio de su campaña anticorrupción, denunció formalmente a Tavera por las irregularidades en la ejecución de los millonarios contratos para la alimentación escolar, su administración sí promocionó la grabación de la congresista, que mientras criticaba a la Gobernación, le daba un espaldarazo a Hernández.

El video lo colgaron en Twitter y en Facebook, y solo en esa última red social ha tenido 453 mil vistas, y se ha compartido 9.701 veces.

 

En toda la pelea lo que ha quedado claro es que la fortaleza del uno - la gestión de Tavera y la lucha anticorrupción de Hernández- es la debilidad del otro, y que por lo que se ve, la ida y vuelta de misiles hasta ahora inicia.

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