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Por Juanita León | Juan Pablo Pino · 18 de Abril de 2013

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En la foto del blackberry de Hoyos se lee claramente que Ilva Myriam estaba "dedicada al lobby" y que, según lo que ella había hablado, parecía que el proyecto se hundía. Foto: Juan Pablo Pino

La foto que tomó ayer La Silla Vacía del BlackBerry de la delegada para la Familia, la Infancia y la Adolescencia Ilva Myriam Hoyos ha dado para todo: Francisco el Posudo, que aparece en el estatus del chat, se volvió una sensación en Twitter. La Ong Colombia Diversa decidió aportar la foto como evidencia de las quejas que llevaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en donde acusaron a la Procuraduría de hostigarlos en vez de representarlos y protegerlos. Y se ha abierto toda una discusión sobre si la Procuradora está cumpliendo con su función de representar el interés público o solo sus creencias religiosas. Pero más allá de todo esto, la foto se ha convertido en una evidencia clara de la más reciente acción de Hoyos en contra del cumplimiento de una orden de la Corte Constitucional.

La historia de la foto

Ayer La Silla Vacía cubrió en vivo a través de Twitter el debate en el que se votaría la aprobación del matrimonio igualitario en Colombia. Ilva Myriam Hoyos llegó cuando el debate estaba comenzando y se sentó en una de las curules como si fuera una congresista más.

En la foto Ilva Myriam habla con el senador Armando Benedetti en el momento en que se levantó la sesión. Seguía ocupando una curul en el congreso. Foto: Juan Pablo Pino.

El fotógrafo de La Silla decidió hacer seguimiento a lo que Hoyos hacía dentro del recinto del Senado, dado que era claro que sería una de las protagonistas tras bambalinas de lo que sucediera.

Hoyos no paró de chatear, mientras el fotógrafo le tomaba fotos. En un momento del debate, dejó el teléfono con la pantalla encendida sobre la curul en la que estaba sentada a la vista de todos. Dado que el teléfono estaba expuesto a los ojos de cualquiera y que el contenido era de interés público, el reportero gráfico tomó la foto y puso en evidencia que la Procuradora “estaba dedicada al lobby”.

La Silla publicó la foto en la cuenta de Twitter @lasillaenvivo y momentos después, el senador del Polo Camilo Romero denunció públicamente que Hoyos estuviera haciendo lobby y además reclamó que la Procuradora estuviera sentada en una curul. ¿Es su función ir a hacer lobby al Congreso?, preguntó Romero. Cinco minutos después se levantó la sesión.
¿Violó la ley?

Como dijo el Procurador Alejandro Ordóñez, la presencia de su delegada en el Congreso no es exótica porque la institución tiene iniciativa legislativa.

Luego, en una entrevista con RCN Radio, Hoyos aseguró que "fue una percepción que ni afecta las funciones que tiene la Procuraduría de poder hacer presencia en los debates públicos, ni mucho menos en los que tienen que ver con la estrucutura misma de la sociedad y del Estado, como es un debate en el cual la noción de familia y matrimonio está de por medio". No hizo, sin embargo, ninguna alusión a la parte en que decía estar "dedicada al lobby". 

La Corte Constitucional “exhortó al Congreso para que antes del 20 de junio de 2013 legisle, de manera sistemática y organizada, sobre los derechos de las parejas del mismo sexo con la finalidad de eliminar el déficit de protección que, según los términos de esta sentencia, afecta a las mencionadas parejas”.  El Congreso está discutiendo sobre la ley de matrimonio igualitario en cumplimiento de esa orden.

Al hacer lobby para hundir el proyecto, como lo prueba esta foto, la Procuradora nuevamente está usando su cargo para ir en contra de una sentencia de la Corte. No sería la primera vez.

La primera vez

En marzo de 2010, la Procuradora delegada le envió una carta al Superintendente de Salud en la que lo “invitaba” a ajustar una de sus circulares externas. En dicha circular, Hoyos afirmó que la interrupción voluntaria del embarazo no era un derecho y, que por lo tanto, la Super no estaba en la obligación de remover los obstáculos para que las mujeres practiquen el aborto en los casos que indicó la Corte.

Como contó Rodrigo Uprimny, director de Dejusticia en su columna, Hoyos también dijo que la Sentencia T-388 de 2009, que ordena que ciertas autoridades hagan campañas de divulgación masiva sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, no debía aplicarse, por cuanto se había presentado una petición de nulidad de la sentencia. Sin embargo, como explicó Uprimny, una solicitud de nulidad no suspende la aplicación de una sentencia de la Corte.

Después de que 1.200 mujeres y Mónica Roa, la directora de Women’s Link Worldwide, la entutelaron, y que en respuesta Hoyos denunció penalmente a Roa, la Corte Constitucional les dio la razón a las mujeres y obligó a Hoyos a rectificar.

En septiembre pasado, la Corte dictaminó que tanto Ordóñez como Hoyos habían mentido públicamente. A la procuradora delegada le ordenó rectificar el oficio que envió el 2 de marzo de 2010 a la Superintendencia de Salud y le advirtió que no debía incidir para impedir el ingreso del misoprostol (el medicamento para realizar abortos de la forma más segura según la OMS) en el POS.  Con ello, dejó sin piso la denuncia penal que Hoyos interpuso contra Roa.

Como lo contó La Silla en su momento, esa no fue la única actuación contra la Corte Constitucional que ha puesto a Hoyos en el ojo del huracán. El año pasado demandó a los magistrados de la Corte Constitucional Luis Ernesto Vargas y Humberto Sierra Porto por fallar una tutela a favor de una mujer que pidió la interrupción de su embarazo por una de las tres causales que permite la ley, y que había sido rechazada por las EPS con el argumento de la libertad de conciencia. Al final, la mujer se practicó el aborto, la Corte ordenó una investigación contra las EPS y ordenó a la Procuraduría hacer una campaña pedagógica sobre la interrupción del embarazo. Un año más tarde, Hoyos aspiró a suceder a Sierra Porto en la Corte pero no fue ternada por el Consejo de Estado.

El caso fue tan escandaloso, que el Procurador Ordoñez la desautorizó públicamente y sacó un comunicado diciendo que no era cierto que hubiera una denuncia de la Procuraduría (Hoyos la había puesto a título personal).

“La procuradora Hoyos ha tergiversado el alcance del orden jurídico para impedir la aplicación de normas y sentencias que no le gustan”, dijo Uprimny en esa columna.

La foto de La Silla muestra que está dispuesta, además, a hacer lobby en el Congreso para lograrlo.

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