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Por Héctor Riveros · 06 de Diciembre de 2014

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Se acercan las elecciones regionales y locales y las firmas encuestadoras empiezan a concentrarse en estudiar la intención de voto de los habitantes de las más importantes ciudades de Colombia para octubre de 2015. Es temprano todavía y las cifras –e incluso los eventuales candidatos- cambiarán mucho pero hay datos interesantes. El más: las marcadas diferencias entre candidatos “populares” y candidatos de “opinión”.

Se trata de personas que tienen su mayor apoyo en estratos bajos de la población y los que son bien vistos por estratos medios y altos y sectores de “opinión”, profesores universitarios o columnistas de medios de comunicación. Solo Alex Char, en Barranquilla logra casi un consenso entre todos los sectores de la ciudad. Si se postula, será prácticamente aclamado.

En cambio en ciudades como Cali, Medellín y Bogotá, sus ciudadanos parecen divididos por las percepciones que tienen sobre sus dirigentes actuales y sus potenciales alcaldes o gobernadores.

El ex vicepresidente Angelino Garzón barre en todas las encuestas que se hacen en Cali (en la última registró el 46% de intención de voto) pero su apoyo está concentrado en los estratos 1,2, y 3 de la población, exactamente lo contrario de lo que le ocurre al actual alcalde de esa ciudad Rodrigo Guerrero, quien registra una opinión favorable superior al 60% en el estrato 6 y del 17% en los estratos 1 y 2.

El ex alcalde de Medellín, Luis Pérez, con “mala imagen” entre los sectores empresariales de Antioquia aparece punteando en la intención de voto para la Gobernación de ese departamento y Clara López, una candidata de izquierda, que formó parte importante del Gobierno de Samuel Moreno, lidera las encuestas en Bogotá.

Si en las elecciones de Cali, Medellín o Bogotá solo participaran los representantes de los gremios económicos, los que opinan en los medios de comunicación, los dueños de los medios de comunicación (que no siempre coinciden con lo que opinan en ellos), los “formadores de opinión” (ya dije, profesores, “analistas”), los voceros de ONGs que intervienen en asuntos políticos, los más activos en las redes sociales, los lectores de La Silla Vacía, los estudiantes universitarios (de públicas y privadas) muy probablemente no ganarían ni Angelino, ni Pérez, ni Clara.

En Cali, Guerrero rompió la tendencia, pero durante varios períodos resultaron elegidos los candidatos “populares” sobre los de “opinión”; algunos, como Francisco Lloreda, representaban la más rancia aristocracia caleña. En Cartagena, hace cuatro años, por esta época, el periodista de emisoras “populares”, Campo Elías Therán, era imbatible en la elección de alcalde aunque entre los socios del Club Cartagena no hubiera ganado ninguna elección.

En Bogotá, desde que Lucho Garzón ganó la alcaldía con un contundente 'Bogotá sin indiferencia', ha habido una marcada diferencia entre lo que opinan unos sectores sociales de la ciudad y lo que opinan otros, opinión que se expresa en la manera de votar especialmente en las elecciones locales. Desde hace 12 años el candidato que gana en Chapinero y Usaquén pierde en la ciudad.

Es un fenómeno de opinión extraño. No es fácil entender por qué gobiernos locales que han hecho grandes inversiones en sectores “populares” tienen menor apoyo allí que en los estratos más altos de la población.

El ex alcalde Peñalosa que tiene una resistencia alta en los estratos 1,2 y 3 de la ciudad, que lo ha conducido a sucesivas derrotas electorales, siempre reclama –con razón- haber hecho colegios, parques y un largo etc, en localidades como Ciudad Bolívar o Usme, donde le dan unas “tundas” enormes en cada elección.

Al propio “fajardismo” que tiene imagen favorable en todos los sectores sociales le cuesta convertir ese prestigio en votos y le es difícil ganarle a Luis Pérez en las comunas de Medellín.

Lo de Guerrero en Cali es especialmente sintomático: está haciendo una alcaldía que sería evaluada como excelente si se siguiera cualquier manual de la “tecnocracia”. Los “ricos” lo idolatran y en el Distrito de Aguablanca lo califican mucho peor que otros alcaldes que la “opinión” de Cali considera como muy malos.

Ojalá los politólogos hicieran un mejor esfuerzo por estudiar este fenómeno de opinión. Hay varias hipótesis para explicarlo. El origen social de los protagonistas es una de ellas. Peñalosa, Fajardo, Guerrero, Lloreda son de estrato social alto, estudiaron en el exterior y etc, mientras que los Garzones, Pérez, Theran provienen de estratos medios o bajos de la población. Clara López, que pertenece a la más rancia aristocracia bogotana, se camufla.

Otra hipótesis puede ser la manera de gobernar. Los unos aplican las recetas con juicio pero sin mucho diálogo, los otros hacen menos pero hablan más. Es frecuente oír que la gente dice: “por lo menos nos escuchan”.

Otra la manera de relacionarse con los ciudadanos. Los unos “saben”, quieren “ayudar”. Incluso creen que el “servicio público” es una especie de acto de generosidad para “devolverle a esta ciudad todo lo que me he dado”. A veces recuerdan públicamente que podrían estar ganando mucho dinero en alguna empresa del sector privado. Los otros lo perciben como un “honor”, usan expresiones como “me debo a mi gente” y no como la que le se le oye a Guerrero con frecuencia de “esa gente”.

En fin, hay muchas teorías interesantes y posibles test para saber si un funcionario es de los unos o de los otros. Por ejemplo, resultaría interesante aplicárselo al gabinete del Presidente Santos a ver si por ahí encuentran una de las claves para entender por qué –a pesar de indicadores positivos- la imagen del gobierno es tan mala.

Lo cierto es que las elecciones de octubre del 2015 en las principales ciudades se avizoran como competencias entre “populares” y “de opinión”.

Comentarios (14)

GMolano

06 de Diciembre

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Es gracioso ver a Riveros jugando a ser abogado del Diablo.
Valga rememor...+ ver más

Es gracioso ver a Riveros jugando a ser abogado del Diablo.
Valga rememorar porque Peñalosa resulto elegido Alcalde de Bogota y porque no ha vuelto a ganar una contienda electoral.

El refran "Dejen jugar al Moreno" era la alternativa para Bogota en las elecciones del 97. Ni los partidos políticos, ni la ciudad quisieron dejar jugar al Moreno. Literalmente Moreno representaba un salto al vacío. Peñalosa no tubo rival serio.

Ahora de la experiencia que le quedo a la ciudad es que efectivamente Peñalosa gobierna para la gente, pero al final de la historia solo con cierta gente (y es factible que en la practica me quepa en los dedos de las manos mencionarlos). Garzon, Moreno, Clara y Petro, si bien son un mar de deficiencia en ejecución al menos se toman la molestia de tratar mediocremente que lo hacen con la gente.

De no ser por ese detalle Peñalosa no hubiera necesitado a Uribe. Esa alianza al final cruxifico, el titulo de gerente independiente que tenia Peñalosa.

Serpico

06 de Diciembre

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Entonces, según usted, el tubo tuvo la culpa...

Entonces, según usted, el tubo tuvo la culpa...

Raul Moreno

06 de Diciembre

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Y este columnista está cada dia mas Santista. Ya ni disimula en esa emisora.L...+ ver más

Y este columnista está cada dia mas Santista. Ya ni disimula en esa emisora.La mermelada lo tiene loco.

vicalver

07 de Diciembre

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Precisamente por gente como gmolano bogota está como esta: de culo para el es...+ ver más

Precisamente por gente como gmolano bogota está como esta: de culo para el estanco. Que horror de ciudad, sucia, invadido su espacio público, ruidosa, sin calles, sin transporte, transmilenio aniquilado, convertida en una cloaca (bájese en el puente de transmilenio de la 170 o por el sur de la estación del ricaurtye y disfrute de sus olores, basuras por doquier, etc. Pero la gente es bruta y le gusta la porqueria, el desorden, la anarquia, que se puede hacer

GMolano

07 de Diciembre

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Y la suya es la clásica opinión del despistado ilustrado que no conoce los n...+ ver más

Y la suya es la clásica opinión del despistado ilustrado que no conoce los números electorales de Bogota. El Alcalde no lo eligen la gente bien de Usaquen, ni los hippsters de Chapinero, a duras penas pueden influir los que mueven el billete. Los que terminan eligiendo alcalde, viven en Kennedy, Bosa, Ciudad Bolivar, Usme, Suba etc.
amas de casa, trabajadores que no ganan mas de dos minimos, etc. Hasta Riveros en una de sus lineas lo reconoce. La gente "ilustrada" no pone alcalde. De hecho es casi una sentencia de derrota ganar en Chapinero o Usaquen.

Y por esa definición imperfecta de la democracia, esa "manada de ignorantes" también son bogotanos y tienen derecho a elegir.

Vote por Petro y no me arrepiento. Lamento que no haya tenido una oposición integra y no ese sartal de estupideces, el necesitaba un polo a tierra ilustrado. Y no una tramoya sin fin que alimentara su paranoia.

Si va al sur presumiendo que la gente le gusta el desorden y el caos, eso si es de ignorantes.

GMolano

08 de Diciembre

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Gato se hecho 1000 caracteres, 167 palabras y no pudo con la verdad, el alcald...+ ver más

Gato se hecho 1000 caracteres, 167 palabras y no pudo con la verdad, el alcalde no lo eligen los sabiondos sino gente que decide con lo que tiene a la mano, que es un cóctel de información manipulada de los medios, una pizca de malicia y bastante del día a día.

Créame a mi no me alegra que la "izquierda" que supuestamente va ganando en las encuestas, vaya a gobernar así sin mas ni mas. Yo tengo una somera idea de lo que se viene, si Clara y su combo llega al Palacio de Lievano. Por la puerta de enfrente lo mas rancio de la izquierda colombiana llega a instalarse con sus dogmas y sus enredos mentales y por la puerta de atrás los grandes negociados vuelven al ruedo. Todo mientras que la nieta de quien estreno en presidenciales en el país el concepto de narcofinanciacion gobierna solemnemente.

Andrés García

08 de Diciembre

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Verdad de a puño lo que escribe Riveros en el artículo. Creo que quizás le ...+ ver más

Verdad de a puño lo que escribe Riveros en el artículo. Creo que quizás le faltó uno de los ejemplos más nefastos en tiempos recientes: Ramiro Suárez en Cúcuta. Un semi-analfabeto que apenas llegó a tercero de primaria, dueño de vínculos demasiado evidentes con grupos paramilitares, y finalmente condenado por asesinato. Aún así, la gente de los sectores más pobres de la ciudad lo quieren por tres razones: acciones para ganarse al público como las inversiones que se hicieron en el Cúcuta Deportivo en una época, un populismo barato del tipo "yo soy como ustedes, voten por mí", y la típica compra de votos por medio de favores o comida. Siguiendo con la idea del gato, concuerdo con la separación entre señores feudales y votantes de ideas, aunque es una que trasciende la típica de izquierda vs derecha: hay populistas baratos a los dos lados (Petro, Uribe), y gente preparada a los dos lados.

Luis Diaz

08 de Diciembre

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Dice el escritor que Peñalosa hizo grandes obras para los estratos bajos. Pri...+ ver más

Dice el escritor que Peñalosa hizo grandes obras para los estratos bajos. Primero; no es cierto que Peñalosa construyera tantos parques como no los quieren hacer ver los "Riveros". Segundo; aunque fuese cierto, el cemento en un ciudad como Bogotá con abundante pobreza, no es básico. El problema es que "los acomodados" sólo ven las calles donde viven, así es fácil decir palabras a favor de cualquiera y no entender nada más. A pesar de todos los problemas, la Izquierda sigue fuerte en Bogotá. Anteriormente, la Derecha ganaba sobrada porque el voto era algo muy autóctono de la clase media alta y con eso bastaba. Si la Derecha quiere volver al poder tendrá que dejar de ignorar, como siempre lo ha hecho, a las clases populares (Mayorías) las cuales se están tomando el voto en serio. Lo mismo pasó en Venezuela, la Derecha creía que con los votos de la clase media alta sobraba y se les metió Chavez con la popular. A la Derecha de Venezuela le ha tocado bañarse de pueblo para intentar volver.

Andrés García

09 de Diciembre

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Un populista sólo necesita un alto grado de descontento para llegar al poder....+ ver más

Un populista sólo necesita un alto grado de descontento para llegar al poder. No importa si ese descontento se basa en causas reales o si es infundado, sólo basta con que la gente crea que las cosas van mal y empiecen a buscar un Mesías. Aunque siendo justos, Venezuela en 1998 estaba muy mal: la economía era un desastre, y el sueño de la Venezuela Saudita se había convertido en una pesadilla marcada por incompetencia gubernamental, hiperinflación (103% en 1996), un dólar que pasó de 4.3 bolívares en 1983 a 565 bolívares en 1998 (la devaluación ha sido similar durante la era chavista, tomando como referencia el mercado negro) y corrupción desbordada (Venezuela recibió una puntuación de 23 de Transparency International en 1998. Hoy está en 19, una caída pero no un colapso). Cuando un gobierno de "derecha" es tan nefasto, es cuestión de tiempo para que uno de "izquierda" ofrezca la salvación, y las cosas terminen de arruinarse. Las comillas muestran lo intercambiable que es la ideología.

Felipe Salcedo

09 de Diciembre

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"El ex alcalde Peñalosa... siempre reclama –con razón- haber hecho colegio...+ ver más

"El ex alcalde Peñalosa... siempre reclama –con razón- haber hecho colegios, parques y un largo etc, en localidades como Ciudad Bolívar o Usme". Creo que sería una buena práctica de ética periodística que el columnista que escribe esto le aclarara a sus lectores que él fue parte fundamental de ese gobierno al que halaga en su columna.

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