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Por Tatiana Velásquez Archibold · 13 de Febrero de 2016

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A la gobernadora de La Guajira Oneida Pinto solo le hace falta nombrar al titular de la Secretaría de Obras Públicas para tener listo su gabinete. Y por ese nombramiento vive una encrucijada porque enfrenta la presión del grupo político del exgobernador Juan Francisco Kiko Gómez, que votó por ella y le pide retribuir ese apoyo poniendo a uno de los suyos en esa silla. Pero, al mismo tiempo, busca evitarse más cuestionamientos porque sabe que está bajo la observación milimétrica de ciudadanos, líderes de opinión y la prensa nacional por tener el apoyo de la misma estructura política que en 2011 llevó a Kiko a la Gobernación.

Desde hace semanas, en La Guajira se escucha con fuerza el ruido de que la presión por el nombramiento en la Secretaría de Obras Públicas de Salustio Solano, primo de Kiko, proviene directamente de La Picota, carcel en la que el exgobernador está recluido desde 2013 porque la Fiscalía lo acusa de haber cometido seis homicidios.

Y aunque ese ruido es difícil de probar, lo que sí evidencia la presión que Oneida Pinto enfrenta es la presencia de Salustio en varias reuniones de la Gobernación, como si ya fuera parte del gabinete; que el mismo Salustio les diga a los periodistas que su nombramiento se dará pronto y que la gobernadora haya asegurado ante medios locales y regionales que el nombramiento estaba en trámite.

Aunque después negó en Twitter cualquier relación con Salustio, y extra micrófonos ante periodistas en Riohacha, justificó haberlo hecho porque la opinión pública nacional la tiene muy "estigmatizada".

'Patraseada' y caravana

Como contó La Caribe, el primero de enero, día de su posesión en el municipio de Manaure, la gobernadora anunció que su secretario de Obras sería Salustio Solano Cerchar.

Él es un arquitecto barranquero, reconocido por su trayectoria como constructor y contratista de la Alcaldía de Barrancas, cuando su primo Kiko era el alcalde. Ha participado en proyectos de viviendas de interés social a través de la Unión Temporal Barrancas, según consta en el sitio web de Fonade.

Sin embargo, el 11 de enero, después de dos semanas de críticas en redes sociales, Pinto negó ese nombramiento en Twitter.

La gobernadora le envió a varios medios de comunicación -incluida La Silla Vacía- el decreto con el que encargaba en la Secretaría de Obras al ingeniero Yerson Rodríguez para desmentir así la “información de algunos medios”.

El Kikismo, como se hacen llamar los simpatizantes del exmandatario, tomaron esa ‘patraseada’ como una burla. Y en Barrancas, municipio donde Kiko nació y tiene su fortín político, organizaron pocos días después una caravana para pedirle a la gobernadora que cumpliera con su palabra.

Una fuente de ese municipio, que pidió omisión de su nombre para evitarse problemas, le dijo a La Silla que en Barrancas hay bastante malestar con Pinto porque "todo el Kikismo" la apoyó. Y en esa población, continuó la fuente, la mayoría de los habitantes apoyan a Kiko, más allá de los problemas que tenga con la justicia.

En redes sociales tampoco han faltado los mensajes solidarios con Salustio y en los que le hacen mención a Pinto. "Gobernadora usted debe saber que Salustio Solano es un gran tipo y es honesto. No deje en duda su honestidad", escribió un tuitero.

 

A esa presión de los barranqueros se suma la que ejerce el mismo Salustio. Desde enero él asiste a varios de los eventos de la administración departamental, como las reuniones del gabinete que se celebran en la Gobernación bajo la batuta de Pinto. Además ha estado en la sala de crisis, que está activa desde enero para atender la emergencia humanitaria que ese departamento vive por la sequía y la desnutrición de los niños wayuu. 

Y hasta llegó a dar declaraciones diciendo que aterrizaba en la Secretaría de Obras para “trabajar y hacer acompañamiento a la gobernadora Oneida Pinto en los grandes propósitos que tiene para el departamento”, según registró El Heraldo.

Desconocer a Salustio también le ha generado a la gobernadora Pinto enfrentamientos con varios periodistas guajiros, que le pidieron mayor coherencia en sus declaraciones. Después de haberlo negado en Twitter, Pinto dijo ante un grupo de comunicadores, el 12 de enero, que ese nombramiento sí se daría, pero nuevamente a través de esa red social, volvió a desmentir la información el mismo día.

Para bajar los ánimos, fuera de micrófonos, Pinto les reconoció a unos 15 periodistas guajiros, durante la presentación de los eventos del Hay Festival de Riohacha, el 15 de enero, que debía "cuidar su imagen" ante los medios nacionales, y por eso en Twitter desmentía el nombramiento de Salustio, le contaron por separado a La Silla dos que estuvieron allí.

Y Oneida es tan consciente de que tiene puestos muchos reflectores encima que a sus socios políticos les ha dicho, en reuniones privadas, que no puede resbalarse: “Cualquier gobernante puede equivocarse, pero yo no tengo derecho a hacerlo”, han sido sus palabras, le dijo a La Silla una persona que la escuchó.

Por ese afán de proyectar una mejor imagen a nivel nacional, algunos de sus coterráneos comienzan a describirla como una mandataria a la que le cuesta tomar decisiones. Especialmente, porque solo hasta esta semana nombró a los miembros del gabinete que le faltaban, excepto al titular de Obras Públicas.

Clientelismo y nombramientos técnicos

 

Para conformar su gabinete, Pinto les recibió las hojas de vida a las diferentes fuerzas que la apoyaron, le contó a La Silla uno de los políticos que le hizo campaña. Incluso le dio participación al grupo Nueva Guajira del representante Alfredo Deluque, que enfrentó en las urnas con el candidato Ovidio Mejía.

Entre quienes tienen representación en su gabinete están el congresista liberal Antenor Durán (Hacienda), el exalcalde de Maicao Euripides Pulido (Gobierno), el exgobernador Jorge Ballesteros (Salud) y el rector de la Universidad de La Guajira (Desarrollo Económico). Todos ellos le pusieron votos.

Una persona que trabaja con la gobernadora le dijo a La Silla que Pinto le apuntó a tener técnicos capaces de hablar con los ministerios en Bogotá para enfrentar la sequía, la desnutrición de los niños wayuu y unas finanzas en rojo, que tienen a La Guajira próxima a someterse a la Ley 550 de reestructuración de pasivos.

Y del gabinete reconocen como técnicos al secretario de Salud Stevenson Marulanda, al director de Planeación Mauricio Ramírez, a la secretaria de Asuntos Indígenas María Margarita Pimiento y a la titular de Educación Gledys Foliaco. Todos tienen en común una larga trayectoria profesional en las áreas que dirigen.

Consultamos a la gobernadora Pinto para saber cuándo nombrará al titular de la Secretaría de Obras, pero no fue posible hablar con ella porque nos dijo que estaba atendiendo reuniones en Bogotá.  Tampoco atendió nuestros mensajes Salustio Solano.

Mientras tanto, en La Guajira hay expectativa por conocer el nombre del titular de Obras Públicas. Solo en los próximos días se sabrá si pesó más la presión del Kikismo o la de medios y ciudadanos.

CONTEXTO

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