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Por Tatiana Velásquez Archibold · 17 de Agosto de 2015

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Luego de una reunión de casi cuatro horas, el 27 de julio en Uribia, la candidata del vargasllerismo y del grupo que llevó al poder a Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez en La Guajira logró uno de los respaldos más apetecidos en la península porque puede inclinar la balanza en la pelea por la Gobernación: el de la cacica Cielo Redondo, que hasta entonces estaba con su rival Ovidio Mejía.

Dos fotografías que la ‘princesa negra’ Oneida Pinto publicó en sus redes sociales esa misma noche oficializaron la alianza. En ellas aparece con el candidato liberal a la Alcaldía de Uribia Luis el ‘Negrito’ Solano (hijo de Redondo y grabado hace un par de semanas repartiendo mercados). También están retratados Jaime Badillo, esposo de Cielo, y dos aliados de ella en Uribia: el exdirector de Vivienda departamental Hernán Jaramillo y el exconcejal Elías Santander Deluque. 

La  jugada debilita al exalcalde de Maicao Mejía, contendor de Pinto y candidato del movimiento Nueva Guajira.

 

 

Esta adhesión le asegura a Oneida Pinto las tres plazas con mayor censo electoral en La Guajira porque los grupos que están hoy en el poder en Maicao y Riohacha también la apoyan.

 

El abrazo de Cielo le permite a la candidata contar con la votación mayoritaria de la Alta Guajira: un territorio con 170 mil millones de pesos anuales en presupuesto y 8.500 kilómetros cuadrados de extensión (tamaño similar al departamento de Sucre). Allí el 70% de la población es wayuu y la pobreza facilita la compra y venta de votos.

En ese vasto territorio, Redondo es la mandamás, nos aseguraron al unísono las fuentes consultadas, porque desde 2001 es la dueña de la Alcaldía, pese al ruido que hay a su alrededor. Según la Fundación Paz y Reconciliación, la cacica fue la jefa política de la estructura criminal del paramilitar alias ‘Pablo’. Sin embargo, por ese señalamiento ella no tiene ninguna investigación abierta.

La ‘princesa negra’ logra además un gana-gana con Cielo de su lado porque ya contaba con el respaldo del otro candidato a la Alcaldía de Uribia: Norberto Campo, avalado por Opción Ciudadana e impulsado por el mismo movimiento político que la apoya (La Gran Alianza de los Ballesteros y el representante Antenor Durán, los mismos que llevaron a 'Kiko' al poder).

Esos dos candidatos podrían sumarle a Pinto los casi 25 mil votos que mueve Uribia en las elecciones locales, 14 mil de ellos puestos por el grupo de Cielo. Un caudal valioso en su carrera hacia la Gobernación porque necesita unos 100 mil votos.  Hace cuatro años el hoy investigado y detenido ‘Kiko’ Gómez, con quien ella hizo campaña, se impuso con 130 mil.

La dupla Cielo Redondo - Oneida Pinto ha generado todo tipo de especulaciones, especialmente económicas, en las esferas políticas guajiras. En varios corrillos aseguran que la campaña de Pinto le pagó a Redondo por la adhesión. Sin embargo, se trata de información casi imposible de confirmar que La Silla no pudo precisar con las fuentes que consultamos.

Tampoco fue posible hablar con Cielo Redondo ni con su hijo para que nos contaran su versión sobre la alianza.

Con quien sí dialogamos fue con Oneida Pinto, quien nos aseguró que detrás del acuerdo hay una afinidad política porque el hijo de Cielo y ella coincidieron en la propuesta de crear mil pozos profundos para solucionarles a las comunidades wayuu la escasez de agua y evitar que los niños sigan muriéndose por sed y desnutrición.

También nos dijo que al tener el candidato Solano el aval liberal se facilitó el abrazo entre ambas campañas porque esa es una de las colectividades miembro de la coalición que la apoya.

Además de ser avalada por Cambio Radical, Pinto cuenta con los rojos, Opción Ciudadana y recientemente el Centro Democrático. Está en conversaciones con sectores de Aico, Mais y la Alianza Verde. Este último partido ha sido su principal crítico desde Bogotá, vía la senadora Claudia López, quien ha calificado a ‘Kiko’ Gómez de mafioso.

Esas críticas, le explicó Pinto a La Silla, se dan en la capital y no necesariamente son una limitante para las decisiones que tomen los verdes en las regiones.

“El golpe contundente”, como han comenzado a bautizar esta movida política a favor de Oneida Pinto los guajiros, sorprendió en las filas de Nueva Guajira porque Cielo Redondo venía de trabajar con ellos en las elecciones atípicas a la Gobernación, celebradas el año pasado para reemplazar a ‘Kiko’ tras su arresto y que ganó José ‘Chemita’ Ballesteros del mismo grupo del desprestigiado exgobernador.

La alianza Redondo - Nueva Guajira era tan fuerte que fue Cielo quien puso el nombre del candidato de ellos en esas atípicas: el del exrepresentante a la Cámara y exalcalde de Uribia Wílmer González, hermano del excongresista José González Brito.

Los militantes de esta fuerza esperaban seguir trabajando con Redondo en estas elecciones.  Inclusive el presidente de la Cámara Alfredo Deluque, en entrevista reciente con La Silla, defendió a Redondo y aseguró que las acusaciones en contra de ella “no son concretas” ni “muestran pruebas específicas”.

Antes, el mismo Ovidio Mejía la había calificado como una mujer a la que el pueblo guajiro no le conoce nexos ilegales y con quien tiene una "relación amistosa" desde 1998 cuando ambos eran diputados.

Pese al pasado reciente con Nueva Guajira, la montada de Cielo en el bus de Oneida no es vista como una movida descabellada en ese departamento. Primero, porque ella es dueña de su propio movimiento político y elección tras elección sella acuerdos con alguna de las dos fuerzas que durante los últimos 20 años se han peleado la Gobernación: Nueva Guajira y La Gran Alianza de los Ballesteros.

Segundo, porque a Cielo y a Oneida, nos aseguraron cuatro de las fuentes consultadas por aparte para esta historia, las une desde hace años una amistad política y una solidaridad de género por estar en el grupo de las pocas mujeres poderosas de La Guajira. Esa “relación cordial” Pinto se la confirmó a La Silla.

Tercero, porque Redondo comenzó su vida política con el Movimiento de Integración Liberal, en el que también militó el exgobernador Jorge Ballesteros, padre del gobernador ‘Chemita’ Ballesteros y uno de los principales impulsores de la candidatura de Pinto.

Y una razón poderosa, nos explicó un periodista conocedor de la política guajira, porque a “Cielo lo que le interesa es que su hijo sea el próximo alcalde de Uribia y si eso se lo garantiza estar con Oneida pues se va con Oneida”.

Hambre y votos en la Alta Guajira

A Cielo Redondo una fuente nos la describió como “una mujer servicial con el pueblo”, mientras que otra persona la calificó de “autoritaria” porque les recuerda con frecuencia a los de su grupo quién es la que manda.

Cielo es todopoderosa en Uribia, el municipio guajiro con el voto más caro y trabajado, nos explicaron quienes consultamos, porque los indígenas viven desperdigados en pleno desierto y porque la mayoría de ellos no habla español y suelen confundirse frente al tarjetón.

“Hasta 350 mil pesos llegaron a pagar los políticos hace cuatro años”, nos contó uno de los entrevistados, que prefiere omitir su nombre por seguridad. Ese valor, nos explicó, obedece a lo voluble que llega a ser la población wayuu en época de elecciones.

“El indio vota por el que le dé de comer y rápido. El día de la elección hay que tenerle comida, transporte, trago y la plata en efectivo”, le dijo la fuente a La Silla.

Por esto, los políticos refuerzan su trabajo "pedagógico" en las rancherías para tratar que el indígena se equivoque lo menos posible en las urnas. En las elecciones pasadas a Gobernación hubo en ese municipio 4.300 votos nulos y no marcados. “En una ranchería puedes contar con 20 votos, pero a veces ni cinco salen”, continuó su relato la fuente.

Ante esa realidad electoral, a Cielo le reconocen haber construido una maquinaria, cada vez mejor aceitada, capaz de conseguir la mayoría de votos en la Alta Guajira.

En Uribia le han escuchado decir a su hermano, Noberto ‘Pichi’ Redondo, que no vuelven a prestar la Alcaldía y en adelante pondrán candidatos de su familia. Esto, en alusión al alcalde Marcelino Gómez, quien sucedió a Cielo en 2004 y le terminó poniendo competencia. Rival que Redondo venció siendo ella misma la candidata. Fue así como volvió a la Alcaldía por segunda vez, entre 2007 y 2011. Desde 2012, el mandatario es Abel Giacometto, quien se ha mantenido leal al grupo de Redondo.

A Gómez la Procuraduría lo sancionó por irregularidades en la modificación de la planta de personal de la Personería de Uribia. El Ministerio Público también le pidió a la Fiscalía que lo investigara por posibles irregularidades en dos contratos que firmó siendo alcalde.

Y a Redondo la Contraloría le embargó sus bienes como parte de una investigación por detrimento patrimonial, aunque consultamos la base de datos de ese ente de control y no figura ningún antecedente de responsabilidad fiscal en su contra.

Así queda la pelea por la Gobernación

Con Maicao, Uribia y Riohacha de su lado, en La Guajira ven como un roble la candidatura de Oneida.

Oneida cuenta en Maicao con el grupo del alcalde Eurípides Pulido, quien se eligió con el aval de Cambio Radical y haciendo campaña con ‘Kiko’ Gómez. En ese municipio también respalda su campaña el reconocido comerciante libanés Raduen Manna Osman.

En Riohacha tiene de su lado a las dos campañas que se pelean fuerte esa Alcaldía capital: la del liberal Andris Salas, impulsado por los Ballesteros (el mismo grupo que puso a Rafael Ceballos de alcalde) y la casa Gnecco del Cesar. La segunda candidatura que la apoya es la de Fabio Velásquez, avalado por Cambio Radical y con el rector de la Universidad de La Guajira detrás, como lo contó La Silla.

En Albania Oneida tiene su propio movimiento político, que consolidó durante los dos periodos como alcaldesa de ese municipio, y en Villanueva cuenta con el excongresista Román Gómez, que integra La Gran Alianza por La Guajira y cuya hija es hoy la alcaldesa.

Ovidio además de tener la maquinaria de Nueva Guajira (que ha logrado cuatro periodos en la Gobernación desde 1995 y tiene hoy con un congresista, Alfredo Deluque, el nuevo presidente de la Cámara), cuenta con respaldos en Hatonuevo, Fonseca y El Molino. Sin embargo, estos tres municipios son más pequeños que las plazas conquistadas hasta ahora por Oneida.

A la movida de las alianzas se suman otras como la demanda interpuesta el 10 de agosto pasado ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) pidiendo la revocatoria de inscripción de Oneida Pinto. La puso una abogada llamada María Eugenia Quintero, quien argumenta que, supuestamente, Pinto no renunció a tiempo a la Alcaldía de Albania el año pasado. Una persona de la campaña de Pinto nos dijo que los opositores quieren mandar un mensaje "desestabilizador" con eso, pero La Silla no pudo probar que Quintero tenga algo que ver con Nueva Guajira.

El respaldo de Cielo a Oneida y la demanda son los dos hechos más recientes de una campaña que desde antes de comenzar oficialmente se calentó por el aval de Cambio Radical a Pinto que generó la salida del senador Carlos Fernando Galán de la dirección del partido.

Aunque hasta ahora Oneida ha mostrado mayor músculo económico con publicidad electoral en el departamento (y hasta ella y su aliado en Maicao hacen campaña con las casas gratis del Gobierno, como lo contó La Silla), en La Guajira nadie se atreve asegurar desde ya el nombre de un ganador porque Nueva Guajira y La Gran Alianza han demostrado en elecciones pasadas que sacan lo mejor de su artillería electoral cuando octubre está cerca. 

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