Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Dora Montero · 17 de Agosto de 2011

15361

0

 

El candidato Héctor Fabio Useche lleva dos meses recorriendo el departamento del Valle. Sin marcar en las encuestas, ha asistido a las ferias de los pueblos, recorre los barrios de Cali, acompaña en sus actos a los candidatos que lo respaldan y con esto tiene a sus contendores en la competencia por la Gobernación del Valle pensando en coaliciones.

Durante un poco más de un mes, Héctor Fabio Useche recogió firmas para lanzar su campaña a la Gobernación del Valle. Consiguió 98 mil, las suficientes para inscribirse como candidato independiente.

Así estaba previsto y con esa apariencia había logrado el apoyo de políticos de varios partidos. La intención de Useche y su grupo, encabezado por Juan Carlos Abadía, era mostrar un candidato sin lazos exclusivos con la polémica administración del gobernador destituido. No era tan complicado porque, hasta hace un par de años, fue el ahijado del también candidato a la Gobernación por el Partido Liberal, Jorge Homero Giraldo, y su padre fue un sindicalista asesinado y amigo del vicepresidente Angelino Garzón.

Pero esa estrategia quedó en la caneca con la salida del ex senador Juan Carlos Martínez de la cárcel con un permiso de 72 horas logrado con certificados falsos. Su primera orden fue inscribir a Useche como candidato del Movimiento de Integración y Oportunidades, MIO, el mismo que desde la cárcel está armando desde hace más de tres meses y que ha logrado avalar candidatos en gran parte del país. A las 5 de la tarde del 29 de julio, Useche se inscribió sin ninguna parafernalia.

Useche justificó el cambio con el argumento de que “todo lo del pobre es robado”. Dijo a La Silla Vacía que a pesar del concepto del Consejo de Estado que permitía inscribir candidatos por firmas sin un comité promotor y hasta el 10 de agosto, era posible que sus opositores terminaran haciendo valer como fecha límite de inscripción el 30 de julio, que era la que existía antes de que aprobara la reforma política, y así inhabilitarlo. Y según algunos allegados de Martínez, esa es la misma explicación que da el ex senador preso.

La idea de Martínez es mantener la mayor cantidad de las 32 alcaldías que alcanzó a alinear el PIN durante la administración de Abadía. Y eso lo dejó claro durante su permiso 'extramuros' cuando hizo una correría por varios municipios del Valle donde se reunió con sus líderes y les dio instrucciones para las elecciones de octubre. Y también se lo advirtió a un congresista que no es de su cuerda política y a quien se encontró en la mitad del viaje. Le dijo que no creyera -ni él, ni nadie- que se iba a dejar quitar el Valle.

Y para Abadía lo más importante es recuperar la Gobernación que después de la destitución sentenciada por la Procuraduría quedó en manos de Francisco José Lourido, una ficha del vicepresidente Garzón que sacó de la administración departamental a toda la gente de Abadía. “Es una cuestión de orgullo”, aseguró un político local a La Silla Vacía.

Y aunque Useche no ha logrado más de siete puntos en las encuestas, los demás candidatos inscritos para la Gobernación temen su candidatura por los padrinos que tiene y han llegado a hablar de hacer una gran coalición para impedir que Useche gane en octubre.

El ex senador Juan Carlos Martínez fue condenado por parapolítica y por mal comportamiento fue trasladado a la cárcel del Prado, en Barranquilla. Sin embargo, salió con un permiso de 72 horas y "alineó" a su gente alrededor de Useche.
Muchos políticos del Valle habían anunciado que acompañarían a Useche en su campaña independiente. Con su inscripción por el MIO, algunos quieren retirarse pero los compromisos ya están pactados.
El destituido gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía, respalda la candidatura de Useche, quien fue secretario de Salud durante su administración.

La estrategia para Useche

En mayo se habló de un distanciamiento entre Abadía y Martínez, precisamente por el nombre que encabezaría la lista del PIN a la Gobernación. En ese momento, la dirigencia de ese partido en el Valle contrató una encuesta de favorabilidad para los precandidatos a la Gobernación del Valle y el candidato de Martínez (Álex Loango, ex director de Acuavalle) salía muy mal librado; en cambio, los nombres que puso Abadía (Héctor Fabio Useche, ex secretario de Salud, y  Doney Espinosa, ex gerente de la Licorera del Valle) aparecían por encima de Loango.

Como respuesta a ese enfrentamiento surgió el Movimiento de Integración y Oportunidades que Martínez armó desde la cárcel El Bosque y el mensaje a Abadía de que apoyara a su candidato o buscara su propio partido. Pero la candidatura de Loango –un asiduo visitante a la cárcel– no logró despegar. Entonces Martínez terminó por aceptar a Useche como candidato y el dueto Martínez-Abadía se volvió a unir. Martínez impuso sus condiciones, pero su apoyo es categórico.  Tanto que durante su “permiso”, el condenado por parapolítica se reunió con Useche en una de sus casas y luego fueron juntos hasta Bugalagrande, el municipio donde nació el candidato.

Héctor Fabio Useche tiene 37 años y por eso su campaña se basa en la juventud. Fue el Secretario de Salud en la administración de Juan Carlos Abadía, de quien además de copartidario es amigo personal. Antes había sido gerente del hospital de Bugalagrande, donde nació, y fue el mejor alcalde del Valle entre 2003 y 2006, cuando Angelino Garzón era el Gobernador.

Su carrera política comenzó en el partido Liberal y trabajó de la mano del ex congresista Jorge Homero Giraldo. Sin embargo, hace cuatro años fue invitado a participar en la administración de Abadía y esto lo separó de Giraldo. “Ellos cooptaron a todo el mundo, Useche era la única esperanza de sobrevivir como partido y el poder lo tiene obnubilado”, aseguro Giraldo a La Silla Vacía.  

Useche no niega su amistad con Martínez, ni con Abadía y dice que no se puede desconocer su fuerza política y que, para llegar a consolidar su proyecto, es necesario conquistar partidos. El que él escogió fue el MIO porque “ahí no tienen nada qué decir” y cree que la unión de los demás políticos en contra de su campaña no es por esta alianza, sino por su juventud y por tratarse de un hijo de sindicalista y un político de provincia.

La operación avispa

En el Valle es prácticamente imposible que un candidato o un partido gane la Gobernación haciendo campaña solo. Eso lo saben en la campaña de Useche y por eso mantiene permanente contacto con varios de los candidatos a la Alcaldía de Cali y ninguno niega públicamente estar dispuesto a hacer una alianza con el MIO y el PIN. La razón es el número de votos que tienen esos polémicos partidos en Cali: unos 70 mil, la cuarta parte de los votos con que fue elegido el actual alcalde, Jorge Iván Ospina.

Estos votos podrían estar garantizados por el caudal electoral y el carisma de Juan Carlos Abadía, que aún cuenta con un apoyo masivo en algunos barrios de Cali en donde sacó buena parte de los 680 mil votos (una cifra récord) que logró para llegar a la Gobernación y donde su destitución por parte del Procurador es vista como una persecución. Aunque Abadía no está ayudándole en la plaza pública, sí acompaña de cerca la campaña del candidato del MIO.

La campaña de Useche quiere multiplicar esos votos y para ello está utilizando lo que se conoce como “operación avispa” que consiste en inscribir muchos candidatos por diferentes partidos para lograr la mayor cantidad de votos posible.

El 10 de agosto a la Registraduría llegaron listas al Concejo de Cali por el PIN, el MIO, Afrovides (el partido de negritudes de Juan Carlos Martínez) y  AICO (que tiene varios nombres del PIN en su lista). Los cálculos de los líderes de ese partido son que cada uno de los 21 candidatos de cada partido consiga por lo menos mil seguidores –algunos más y otros menos– lo que les permitiría garantizar fácilmente los 70 mil votos para negociar.

Esos votos podrían ser claves en la competencia por la Alcaldía de Cali donde hay doce candidatos inscritos y las encuestas muestran un empate técnico entre los primeros cuatro candidatos (Rodrigo Guerrero, María Isabel Urrutia, Sigifredo López y Milton Castrillón), pero además los votos indecisos son la mayoría.

Los votos que en contraprestación reciba Useche de quien haga una alianza con él en Cali le permitirían asegurar la Gobernación.

A esto se suman los votos que obtengan los candidatos a la Asamblea del Valle. Aunque en este caso no se inscribieron varias listas, el PIN  logró incluir varios nombres en las listas de otros partidos como Cambio Radical y otros que se oficializarán el 18 de agosto cuando venza el plazo de modificaciones.

En los pueblos también hay una estrategia. Aunque el poder del PIN estaba consolidado en 32 municipios, precisamente ese número de denuncias está investigando el Consejo Nacional Electoral por trashumancia. Muchas inscripciones nuevas podrían caerse y posiblemente algunas pertenezcan a los partidos de Martínez. Por eso, su prioridad ha sido consolidar alianzas con otros partidos, especialmente Cambio Radical y AICO.

Aunque para varios analistas del Valle el poder del PIN se ha debilitado y solo se mantiene en algunos municipios como Buenaventura y Jamundí, donde Martínez tenía sus fortines más consolidados, la reciente correría del ex senador preso podría haber cambiado esa situación. La información que existe sobre los tres días de viaje de Martínez indica que estuvo en por lo menos seis municipios diferentes aparte de las reuniones en Cali.

Ese recorrido de Martínez tiene conmocionada la política en el Valle. Alba Leticia Chávez, la candidata de la U para la Gobernación dijo que Martínez visitó el departamento para comprar líderes. “El sistema es la plata y es el miedo. ¿Quién se mete con Martínez?”, se preguntó la candidata en conversación con La Silla Vacía.

Unidad Nacional para el Valle

Paralelo a la creciente campaña de Useche, un grupo de parlamentarios del Valle selló hace tres meses el “pacto de los cielos” que se llama así porque fue concertado en un avión. Ahí están Dilian Francisca Toro, Roy Barreras, Germán Villegas, Milton Castrillón, Ubéimar Delgado, entre otros políticos regionales que se unieron en torno a crear en el Valle una unidad para el progreso a semejanza de la Unidad Nacional del presidente Santos.

Pero más allá de las buenas intenciones hacia el departamento, está la necesidad que los une de no dejar que la Gobernación quede de nuevo en manos de Martínez y de Abadía. Por ello hace tres semanas decidieron que si es necesario para frenar al candidato de este controvertido dúo, los demás candidatos a la Gobernación harán una coalición. Una especie de “Todos contra Useche” en que el candidato será escogido a partir de los resultados de una encuesta.

Esa unión, que en el papel quedó muy bien, no es tan segura como quisieran los promotores. Las divisiones entre los candidatos son hondas y las adhesiones no serán fáciles. Lo primero que acordaron los políticos es que la encuesta no es obligatoria. “No será una camisa de fuerza sino más bien un insumo para tomar decisiones”, dijo Ubéimar Delgado, el candidato conservador.

La complicación para lograr esa coalición tiene su origen en las elecciones atípicas de Gobernador del Valle que estaban programadas para enero, pero que finalmente no se realizaron. En ese momento los partidos Liberal y Conservador se unieron en torno a Jorge Homero Giraldo, con el compromiso de que para las elecciones de octubre trabajarían juntos para impulsar a Ubéimar Delgado. Pero no se dieron las elecciones y ambos se inscribieron como candidatos. Delgado se sintió traicionado porque Jorge Homero se lanzó y él piensa que, como no hubo elecciones, no hubo acuerdo.

Delgado no se lanzó al Senado para aspirar a la Gobernación y por ello dice que no va a renunciar y Giraldo dice que él lidera las encuestas y tampoco está dispuesto a hacerlo. Sin embargo, ambos reconocen que obedecen a sus partidos. El candidato conservador dice que no va a renunciar a nada, salvo que caiga en las encuestas y “apoyaría a Homero aunque con un sabor agridulce”. Y el candidato liberal admite que es un hombre de partido y si el suyo le exige retirarse, lo hará.

No se ve tampoco claro en el Partido de la U donde las dos candidatas son de Dilian Francisca Toro, pero ninguna quiere ceder su aspiración. Pero además, no existe confianza total en la posición de la senadora Toro, pues ella apoyó al candidato del PIN Víctor Julio González en la campaña de las elecciones atípicas.

El otro problema es el de “la llave” que se volvió tradicional en las elecciones del Valle. Durante las últimas administraciones –por lo menos cuatro– los gobernadores del Valle y alcaldes de Cali no pertenecían a los mismos partidos, sino que salieron de acuerdos políticos. “Los liderazgos de la élite tradicional se acabaron y con ellos los partidos políticos y por eso es que las últimas administraciones se han caracterizado por salir de firmas o cacicazgos, hay una puja de una cantidad de políticos y politiqueros por surgir en la arena política”, explicó Rosalía Correa, de Cali Visible.

Esto es lo que complicaría una decisión en torno a un solo aspirante. Para la Alcaldía de Cali no se ve muy viable que alguno de los candidatos fuertes se retire para dar paso al candidato de su mismo partido en la contienda para la Gobernación. En el caso de los liberales, Jorge Homero Giraldo seguiría los lineamientos de su partido, pero no haría lo mismo Sigifredo López, quien aspira a la Alcaldía por el Partido Liberal. Igual ocurre en el Partido Conservador donde accedería a moverse el candidato a la Gobernación Ubéimar Delgado, pero no Milton Castrillón que compite por la Alcaldía.

Y en Cali, según explicó Correa, votan por el combo. Así se explica que políticos como Juan Carlos Rizzeto, del PIN, lograra una votación tan elevada para el Senado con apenas un mes y medio de campaña.

Todos los candidatos a partidos diferentes al PIN, el MIO, Afrovides y AICO admiten que que si se van divididos, Useche se convertirá en el Gobernador. Faltan poco más de setenta días para las elecciones, muchos días para muchas alianzas.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia