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Por Tatiana Duque | Juan Esteban Lewin · 24 de Febrero de 2017

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El nombramiento del abogado antioqueño Enrique Gil Botero como Ministro de Justicia aumentó la cuota del Partido Conservador dentro del Gobierno, pues se suma a los ministerios de Minas y Hacienda. Eso contenta, a medias al Partido, que insiste en dejar abiertas las puertas para unirse al uribismo en las elecciones presidenciales de 2018.

Desde inicio de año los conservadores adelantan una estrategia para desmarcarse del presidente Juan Manuel Santos, porque no sienten que los ministerios que ya tienen los representen lo suficiente en el Gobierno y se sienten maltratados porque el Presidente no se aseguró de que mantuvieran la Procuraduría.

Esa molestia es más fuerte en el sector no santista de la bancada (como Juan Manuel Corzo, Eduardo Enríquez Maya, Telésforo Pedraza, Lina Barrera, o Roberto Gerlein) que entre los más cercanos al Gobierno (que incluye a congresistas como David Barguil, Heriberto Sanabria, Juan Diego Gómez, Efraín Cepeda, o el presidente del directorio azul, Hernán Andrade).

 

En enero una alta fuente de la Casa de Nariño nos dijo que el Presidente no dejaría que los conservadores abandonaran la coalición de Gobierno, a corto plazo porque necesita sus votos para aprobar las leyes que aterrizan el acuerdo de paz y a largo para evitar que gane el aspirante presidencial del uribismo y ponga en riesgo el legado del Presidente, especialmente en asuntos de paz.

La estrategia para lograrlo parece haber comenzado con el nombramiento de Gil en Justicia.

Gil para todo

Durante los últimos seis meses, la bancada de senadores conservadores (donde los santistas son mayoría) había propuesto a Gil Botero para dos cargos: en agosto de 2016 para Procurador y este año para magistrado de la Corte Constitucional.

En la primera ocasión, según nos dijeron dos fuentes del Partido, Gil iba a ser presentado a Santos como posible aspirante para la elección al Procurador General de la Nación, con Jaime Arrubla y Wilson Ruiz.

Pero la reunión en la que los conservadores cuadraron esas candidaturas salió en los medios y Santos “vetó a los candidatos” poque sintió esa filtración como una forma de presionarlo, según nos dijo un Senador. Con esta versión del veto coinciden dos fuentes más.

Otro senador tiene una versión diferente. Nos contó que Santos había decidido dejar por fuera a Gil de su candidatura (al final ternó a la también conservadora María Mercedes López) porque no quería que el ex magistrado perdiera su perfil internacional, ya que en ese momento era relator para México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Y otras dos fuentes tienen una tercera versión, que es que su nombre se cayó porque para Palacio era demasiado cercano al anulado exprocurador Alejandro Ordóñez, de quien fue compañero en el Consejo de Estado, y sobre todo del ex Fiscal Eduardo Montealegre, de quien fue asesor y había salido de la Fiscalía dando un portazo a sus buenas relaciones con el Gobierno y acusando a Santos de “doble moral”.

Este año Gil sonaba como uno de los aspirantes a una de las tres plazas que deben reemplazarse en la Corte Constitucional, de las cuales dos saldrán de ternas de la Presidencia.

Esa posibilidad se ventiló en una reunión entre Santos y el nuevo Directorio conservador, a la que asistieron Andrade, sus dos vicepresidentes y el senador Juan Manuel Corzo (papá de uno de los vicepresidentes, Juan Felipe Corzo), en enero.

Según una fuente de Palacio y otra del Partido, en ese encuentro Santos les pidió nombres de posibles candidatos para una de las ternas, que en principio es para una persona con tendencia conservadora pues reemplazará a Jorge Pretelt.

Ellos les mencionaron los nombres de Gil Botero y María Mercedes López para volvió a relucir como uno de los candidatos de los azules a una de las dos ternas.

Sin embargo y como contamos, esa terna ahora tiene como carta fuerte a su secretaria jurídica, Cristina Pardo, quien renunciaría en las próximas semanas. Y como es una persona tan cercana a Santos, los demás posibles candidatos sienten que meterse en esa terna es estar en una elección asegurada para Pardo.

(Para la otra terna, de corte liberal y que llenará la vacante de María Victoria Calle, no hay claridad todavía).

Con ese antecedente, ayer el presidente llamó al senador Andrade para consultarle sobre Gil sin mencionar ningún cargo. Y después de que el senador le dijo que era “un conservador muy querido en la bancada”, le anunció que sería el nuevo Ministro de Justicia, nos dijo el congresista huilense.

Para el Partido la decisión fue sorpresiva, según nos dijeron cuatro personas afiliadas a la colectividad.

Aunque la bancada antioqueña azul, encabezada por Juan Diego Gómez, se declaró satisfecha, y otro azul no santista como Juan Manuel Corzo nos dijo que le gustó el nombramiento, el Partido quiere más y siente que ese Ministerio es apenas un premio de consolación.

El botín de MinAgricultura

La reunión de inicios de año entre Santos y el directorio conservador muestra que los azules quieren tener otras cuotas en el Gobierno y que por eso el nombramiento de Gil sería insuficiente.

Un senador del Partido, que no asistió al encuentro en enero, pero que sí sabe de la movida con el Gobierno, nos dijo que de todos modos ellos no pueden hacer campaña regional con el Ministro de la Justicia, “que solo tiene para mostrar procesos judiciales” y que preferirían uno como el de Agricultura.

Por eso esa fuente, y otras dos cercanas al Partido, dicen que lo que esperaban era recibir el Ministerio de Agricultura, aprovechando la inminente salida del jefe de esa cartera, Aurelio Iragorri, para aspirar por La U a la candidatura presidencial.

“Estaban (en la Dirección) esperando un tercer (alto cargo después de los ministerio Minas y Hacienda), que sería Agricultura o el Sena”, nos dijo Juan Camilo Ostos, miembro del Directorio, quien dijo además que en la última reunión del Directorio pidió no aceptar ninguna cuota para no cerrar las posibilidades de una candidatura de Marta Lucía Ramírez, Alejandro Ordóñez o Luis Alfredo Ramos y el posible regreso a la colectividad del expresidente Andrés Pastrana.

“En la dirección del Partido deben estar esperando una entidad descentralizada”, nos dijo un congresista que no pertenece a la Dirección, en relación a que un Ministerio es una entidad con un poder más central y no regional.

Pero el ministerio de Agricultura tiene sentido para los azules porque durante el primer mandato de Santos lo manejaron con figuras con conocimientos técnicos del área: Juan Camilo Restrepo, Francisco Estupiñán y Rubén Darío Lizarralde.

Con éste último, los azules manejaron poderosas instituciones del sector, como el Banco Agrario (para el senador Roberto Gerlein) y el Incoder (con cuotas de Andrade y de Juan Diego Gómez)

Desde que lo perdieron, en agosto del 2014 y cuando Santos nombró a Iragorri, los conservadores se han quejado constantemente por la representatividad en el gabinete, alegando que tienen la tercera bancada más grande de la coalición (con 46 congresistas, 12 menos que los de La U y 11 menos que los liberales) y los mismos ministerios de Cambio Radical, que es mucho más pequeña.

Lo que tienen en común el Sena y el Ministerio de Agricultura es que les servirían en la campaña del 2018 para tener más más cosas por mostrar y llegada a las regiones.

Por eso, la entrada de Gil al gabinete seguramente marca solo el inicio de la estrategia del Gobierno para mantener el apoyo azul, pero seguramente no es su final, porque no es suficiente para asegurar que todo el partido lo apoye ni que los que sí lo hacen sigan pidiendo más representación. Y con el remezón de gabinete que se viene por la salida de otros ministros, como Clara López de Trabajo o Juan Fernando Cristo de Interior, habrá la oportunidad de hacerlo.

Comentarios (4)

José Saramago - 0

24 de Febrero

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Conservadores vendidos por puestos, conservatismo 'enmermelado', San...+ ver más

Conservadores vendidos por puestos, conservatismo 'enmermelado', Santos los compra fácil con puestos, muy fácil, y todo para asegurarse de que el Partido Conservador no vaya con candidato propio. También Cesar Gaviria tiene a su yerno David Barguil en la directiva del Partido Conservador. Le van a hacer zancadilla a Marta Lucia Ramírez que seria una gran candidata presidencial..

AlvaroH

25 de Febrero

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Pero cuando Uribe los compraba con lo mismo, no decías nada. Y tampoco lo dir...+ ver más

Pero cuando Uribe los compraba con lo mismo, no decías nada. Y tampoco lo dirás si en el futuro pasa lo mismo con otro.

José Saramago - 0

24 de Febrero

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Enrique Gil Botero fue uno de los que en su momento figuraron por haber recibi...+ ver más

Enrique Gil Botero fue uno de los que en su momento figuraron por haber recibido contratos directos con el fiscal  Montealegre, fueron mas de 20 asesores que recibieron mas de 10 mil millones de pesos, y el caso mas famoso fue el de Natalia 'Springer'. Por un solo contrato de 302 días Botero recibió $752 millones. Mucho despilfarro en la fiscalía de Montealegre..

AlvaroH

25 de Febrero

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Seguramente los contratos durante el gobierno Uribe se pagaban era en especie,...+ ver más

Seguramente los contratos durante el gobierno Uribe se pagaban era en especie, no en dinero.

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