Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jineth Prieto · 28 de Noviembre de 2016

Miguel Ángel Pinto, presidente de la Cámara de Representantes. Foto: Radio Nacional de Colombia.

3035

0

Aunque el presidente de la Cámara, Miguel Ángel Pinto, les dijo a los liberales en Santander que su intención para 2018 no era saltar al Senado, dio una voltereta y con ella desbarajustó todas las cuentas de ese partido, y se llevó por delante los compromisos que tenía con Horacio Serpa.

La escalada

Como lo ha contado La Silla Santandereana, el representante Miguel Ángel Pinto ha subido como espuma en la política local, y se ha convertido en uno de los hombres más poderosos del liberalismo en la región.

No solo en los últimos cuatro años, pasó de ser un abogado en cuya hoja de vida tenía como principal cargo público el haber sido Contralor de Santander a ser el Presidente de la Cámara de Representantes, sino que también ha sabido moverse en política tan bien, que tiene todo listo para buscar el Senado en 2018.

Varios han sido los escenarios que le han jugado a favor a Pinto para estar donde está.

En lo local están relacionados con los Tavera, una poderosa familia de Santander de la que hace parte (es esposo de Claudia López, tía del gobernador de Santander, Didier Tavera), y que aunque desde hace varios años se mueve en el engranaje de poder local, hasta ahora lo había hecho sin que todos los reflectores estuvieran sobre ella.

 

En 2007 los Tavera lograron que Didier fuera candidato a la Gobernación y que obtuviera 300 mil votos, en 2010 que fuera representante a la Cámara, y en 2012 -aunque por carambola- que Pinto llegara a la Cámara tras la destitución de Miguel Arenas.

Además, tenían el avance de Martín Tavera, quien como lo contó La Silla Santandereana, es conocido por financiar campañas, y ser la cabeza de todos los negocios de esa familia, que incluyen desde un motel en Bucaramanga y producción de panela en Santander, hasta estaciones de gasolina en varios lugares del país.

De la mano de esos triunfos locales, Pinto también aprendió cómo moverse en el Congreso, y pese a que este es apenas su segundo periodo como representante y el primero en el que resulta elegido directamente, logró que lo ubicaran como presidente de la Comisión Primera (la más mediática del Congreso), y luego que lo eligieran Presidente de la Cámara, ambos en momentos en los que se firmó el acuerdo de paz con las Farc.

La suma de esos puntos fue la que, según cuatro liberales, dos de los cuales se mueven dentro del equipo de Pinto, terminó pesando para que considerara saltar al Senado en 2018, y aunque los rumores empezaron a sonar desde hace rato, tomaron forma en una reunión que tuvo lugar hace dos fines de semana en Ruitoque bajo, un exclusivo sector del área metropolitana de Bucaramanga.

A esa reunión, que se hizo con motivo del cumpleaños de Pinto, además de varios políticos locales, asistieron seis representantes liberales de distintas regiones del país, quienes en frente de los invitados lanzaron la idea de que para 2018 llegara al Senado.

Se trató de Julián Bedoya y Óscar Hurtado de Antioquia, Neftalí Santos de Norte de Santander, Harry González de Caquetá, Luciano González de Quindío y Marco Rodríguez del Guaviare, quienes, según dos personas de adentro del grupo de Pinto, lo apoyarán con votos en sus regiones.

“No es necesario que pongan muchos votos, pero los que pongan suman”, dijo uno de ellos.

Si bien desde ese día, Pinto se ha mantenido hermético y a medios locales les ha dicho que es muy prematuro hablar de su paso al Senado, La Silla Santandereana confirmó que la decisión ya está tomada y que la hará oficial en marzo.

El golpe de Estado a Serpa

A la manera en la que ha escalado Pinto de la mano de los Tavera, se ha sumado su capacidad de poner los baches políticos de su entorno a su favor, y en el último año en dos ocasiones ha dejado ver que es bueno haciéndolo.

Los dos hechos estuvieron relacionados con su aspiración a la Presidencia de la Cámara.

Primero, y como contó La Silla Santandereana, capitalizó la división entre Édgar ‘El Pote’ Gómez y Jaime Durán Barrera, quienes se separaron porque el primero anunció que iría al Senado teniendo como plataforma la Presidencia de la Cámara, que según los acuerdos iba a ser este año para él.

En ese entonces Pinto empezó a hacer campaña por ese cargo pese a que existían los acuerdos y logró el apoyo del senador Jaime Durán, quien aunque no tenía voto en la nominación de la Presidencia de la Cámara, sí empezó a mover sus fichas para dejar al ‘Pote’ viendo un chispero.

En el camino hizo su segunda movida y también recogió el apoyo de Serpa, quien además de haber sido su fórmula en 2014, había afianzado su relación con él por el triunfo de Didier Tavera.

“Pinto no hubiera sido Presidente de la Cámara sin que Serpa y Durán se hubieran movido como lo hicieron. Ellos lo apoyaron bajo la promesa de que él no iría al Senado y por eso fue que pudo fracturar el Partido Liberal en la Cámara para que lo nominaran”, le contó a La Silla Santandereana un congresista que conoció todo la campaña de primera mano. “Si él les hubiera dicho que quería ir al Senado, no lo hubieran respaldado”.

Sin embargo, La Silla Santandereana confirmó con una fuente que conoce de primera mano las movidas de Pinto, que la posibilidad de lanzarse al Senado, el congresista la venía barajando desde hacía varios meses, incluso desde antes de la Presidencia a la Cámara.

Además hubo otro episodio en el que Pinto se sirvió del apoyo de Serpa y Durán pero esta vez para montar fichas suyas en el liberalismo local. Como lo contó La Silla Santandereana, la llegada de Claudia López -su esposa- a la presidencia del directorio rojo de Bucaramanga en abril contó con el apoyo de los dos congresistas.

En el equipo de Serpa, dicen, tal y como el columnista de Vanguardia Miguel Ángel Pedraza lo sugirió en su columna del viernes, que la movida de Pinto es una traición porque además de que Serpa lo apoyó con la Presidencia de la Cámara y respaldó a Tavera, lo tuvo como fórmula en 2014 y eso le ayudó.

Sin embargo, hay otro sector que cree que este era el momento en el que Pinto debía tomar la decisión, porque la Presidencia de la Cámara le daba la plataforma para hacerlo.

En lo que los seis liberales con los que hablamos para esta historia sí coinciden es en que la reforzada de los Tavera y la figuración de Pinto está encaminada a desbancar el poder de Serpa en el Partido Liberal en Santander. Precisamente, una de esas fuentes le contó a La Silla Santandereana que Claudia López -la esposa de Pinto- ha dicho en reuniones con militantes del partido que “el tiempo de Serpa está pasando”.

Pese a que esa versión no logramos ni comprobarla ni desmentirla, lo que sí es un hecho es que, como lo hemos contado, las movidas de los Tavera (incluido Pinto) solo los han favorecido a ellos, y por eso concejales de Bucaramanga y congresistas se sienten desconocidos.

“Ellos quieren tener todo el poder, y como van lo están logrando”, le dijo a La Silla un político liberal.

La desbarajustada

Además de la reacomodada política, el salto de Pinto al Senado desbarajustó todas las cuentas que hasta ahora se venían haciendo en el liberalismo en Santander, que para 2018 daba por sentado que los candidatos al Senado serían Jaime Durán, Horacio Serpa y Édgar ‘el Pote’ Gómez.

Aunque el nombre de Honorio Galvis, quien tras quemarse en 2014 en su intento por reelegirse en el Senado y en 2015 haberse quedado con una curul en la Asamblea, había estado en esa baraja, con el fallo que destituyó a la exgobernadora de La Guajira Oneida Pinto, quedó en veremos.

Según cuatro liberales de Santander - entre esos, un congresista y un excongresista- teniendo la Gobernación bajo su ala, los rojos tienen probabilidades de sacar tres senadores, y con el nombre de Pinto, quien sería el que entraría con mayor impulso por ser de la línea de la administración de Tavera, uno de los otros tres nombres vería muy reducidas sus posibilidades de quedar con curul.

Debido a que Serpa tiene votos en todo el país la llegada de él nuevamente al Congreso estaría sobre seguro; sin embargo, los candidaturas que podrían tambalear serían las de Jaime Durán y la del ‘Pote’ Gómez.

Una fuente de adentro del grupo de Durán y otra del de ‘el Pote’ le dijeron a La Silla Santandereana que ambos tenían votos por fuera y que no veían problema en llegar al Senado, porque, entre otros, cada uno tiene concejales y alcaldes, y trabajo en las provincias.

No obstante, no son tan claros esos argumentos teniendo en cuenta que en 2014 al ‘Pote’, quien está reforzándose en Barrancabermeja, le tocó bajarse a la Cámara porque las cuentas no le daban para reelegirse en el Senado, y que Durán en ese entonces teniendo como fórmula al ‘Pote’ sacó 38 mil de los 59 mil votos que obtuvo en Santander, y ahora estarán compitiendo.

En medio de esa rebarajada, la figura del representante de Opción Ciudadana Fredy Anaya, quien como lo ha contado La Silla quiere llegar a las toldas rojas y para hacerlo usaría a su esposa, tomó protagonismo. La principal razón está en que Anaya pone más de 30 mil votos en Santander y eso, en momentos en los que Pinto se lanza al agua para el Senado, se volvió un botín interesante.

De hecho, tres fuentes nos confirmaron que los coqueteos por la figura de Anaya (y su esposa) están en las líneas de Pinto, el ‘Pote’ y Durán.

Con el salto de Pinto, los Tavera siguen acaparando espacio. Falta ver si todos los liberales les dejan abierta la puerta para que lo sigan haciendo.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia