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Por Juanita León · 30 de Septiembre de 2015

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Uno de los aspectos más innovadores, y a la vez más polémicos, del recién logrado acuerdo sobre justicia transicional en La Habana es el que tiene que ver con las penas alternativas que serán pactadas, en algunos casos, entre los victimarios y sus víctimas. El caso del perdón a las víctimas de Bojayá es revelador de lo que podrían ser en el futuro las sanciones más simbólicas que reciban las Farc.

La masacre de Bojayá es uno de los peores crímenes cometidos por la guerrilla. El 2 de mayo de 2002, las Farc lanzaron un cilindro-bomba sobre la iglesia donde se había refugiado un grupo de pobladores del combate con los paramilitares que se estaba librando en el pueblo. El saldo de ese atentado fue de 79 muertos, incluyendo a 47 niños, según el informe sobre la masacre que hizo el Centro de Memoria Histórica.

Fue tan atroz lo sucedido que esa masacre logró conmover a un país que ya se había acostumbrado al horror. Las Farc en un principio intentaron justificar lo sucedido, alegando que los paras se habían escondido en la Iglesia, pero en diciembre de 2014, ya en pleno proceso de paz, pidieron perdón a las víctimas de Bojayá, tras reunirse con seis de ellas en La Habana.

“Ciertamente hubo un resultado nunca buscado ni querido. Declararlo hoy no repara lo irreparable, o devuelve a ninguna de las personas que perecieron ni borra el sufrimiento generado a tantas familias, sufrimiento del cual somos conscientes y por el que ojalá seamos perdonados”, les dijo la delegación de la guerrilla en la mesa, liderada por Pablo Catatumbo.

Conseguir ese perdón ha sido todo un proceso. Un proceso que muestra que a veces cosas que parecen sencillas, un tanto procedimentales y hasta poca cosa ante el daño causado, terminan siendo complejas y obligando a los victimarios a hacer mucho más de lo que quizás esperaban en un inicio.

El Proceso

El proceso de pedir perdón comenzó en 2013, en un receso de la reunión que organizaron entre la mesa de negociadores de Farc y Gobierno y las víctimas.

Leyner Palacios, una de las víctimas de Bojayá, había ido como parte de la delegación de víctimas y -luego de exponer el sufrimiento de su pueblo- se le acercó el jefe guerrillero Marcos Calarcá. Le hizo el comentario de que habían reflexionado sobre lo sucedido y que querían hacer pública su solicitud de perdón al pueblo de Bojayá. También se lo dijo Iván Márquez.

 

“Yo les dije que había ido a la Habana a exponer la victimización de mi comunidad pero que no era mi decisión aceptarles ese perdón sino de la gente”, le contó Palacios a La Silla.

Leyner, entonces, volvió a Bojayá y le contó al grupo de líderes del municipio. A partir de esa reunión, los líderes fueron a sus comunidades a contarles. En Bellavista, donde está el casco urbano, fueron de casa en casa y en especial a discutirlo con las familias que habían sido víctimas directas de ese ataque.

En total visitaron a más de mil personas. Dice que en ese sondeo, encontraron tres tipos de respuestas frente a la pregunta sobre si deberían aceptar una eventual solicitud de perdón.

El 90 por ciento dijo que sí estaba dispuesta a aceptarla. El seis por ciento consideraba que no estaba lista para eso y que tenían que reflexionar sobre eso un poco más. Y el 4 por ciento veía con preocupación que a la vez la guerrilla siguiera victimizándolas y ponían en duda la sinceridad de su perdón.

Leyner y sus compañeros volvieron entonces a la Habana en septiembre de 2014 con varias condiciones para los guerrilleros que tenía la comunidad para aceptar la solicitud de perdón.

La primera es que debería haber un cese total de hostilidades a la población civil, que incluía desde poner fin al reclutamiento hasta parar los hostigamientos como uno que realizaron en Bellavista una día antes de la fiesta patronal. Incluía, también, dejar de cobrarles “impuestos” porque en Bojayá las Farc cobran, por ejemplo, 200 pesos por cada cerveza que se destapa, 100 pesos por banano que se mueve, etc.

La segunda condición es que se comprometieran a no asumir retaliaciones contra la población independientemente de lo que les dijera la gente. Incluso si no les aceptaban el perdón.

Una de las cosas que la gente les quería decir es lo indignos que habían hecho sentir a la gente que se rebajó a rogarles que no tiraran la pipeta a la Iglesia y que sin embargo, lo hubieran hecho.

Querían, además, que la solicitud de perdón no la hiciera solo el Secretariado sino los que lo habían hecho directamente, aunque sabían que el comandante a cargo de la operación ya había muerto.

Por último, pedían que no fuera un show. Que fuera un acto privado y que si acaso al final sacaban un comunicado.

Las Farc aceptaron las condiciones.

Con ese sí en el bolsillo, los líderes volvieron a las comunidades y concertaron un procedimiento. Aunque lo que ellos querían es que las Farc pidiera perdón en el territorio, el contexto en la zona no lo permitió y entonces viajó la delegación de las seis víctimas y sus acompañantes a recibir la solicitud de perdón en la Habana, que se hizo pública.

Después de eso ha comenzado el proceso para ver si les conceden el perdón. Para hacerlo, elaboraron y les presentaron un documento con las “realidades” que vive la gente en Bojayá y cómo esperaban que esas realidades cambiaran en lo que concernía a las Farc. Acordaron un plazo de seis meses para que se materializaran esos compromisos y para hacer la evaluación.

Crearon una ‘comisión de testigos’, conformada por el académico Jesús Flórez, la Diócesis de Quibdó y Miguel Sánchez, de la ONU, con la misión de evaluar el nivel de cumplimiento de esos compromisos para con base en ello concederles el perdón a las Farc.

“Han pasado muchas cosas y la evaluación no se ha concretado”, dijo Leyner.

Por otro lado, en mayo le enviaron una carta al presidente Juan Manuel Santos diciendo que ellos también esperaban un perdón por parte del Gobierno porque el Estado no hizo nada para protegerlos a pesar de las advertencias del entonces Defensor del Pueblo Eduardo Cifuentes de que habría una toma paramilitar. Esa carta no ha tenido respuesta todavía.

En eso va la pedida de perdón. Leyner cree que si el proceso llega hasta el final y la comunidad siente que está lista para concederlo será el comienzo de otra vida para su pueblo.

Comentarios (9)

juan manuel rodríguez. c.

01 de Octubre

1 Seguidores

Lo de Bojayá y lo de Colombia con el actuar de las distintas guerrillas colom...+ ver más

Lo de Bojayá y lo de Colombia con el actuar de las distintas guerrillas colombianas, además de la impactante gravedad por lo escabroso y fatídico de los hechos, puso en evidencia la degradación de los grupos armados que pretendiendo ser alternativa a un oprobioso sistema social, signado por la injusticia y la desigualdad, llegaron al extremo de no respetar la vida y la dignidad de los más débiles. Algo que en la historia en nada se parece a la conducta de la guerrilla cubana ni a las que dirigieron los comunistas chinos liderados por MAO TSE TUNG(MAO ZE DONG). No sé si ese será un ejemplo del perdón que viene, pero lo más importante, mucho más que la justicia transicional, es conocer al máximo la verdad de lo ocurrido. Las FARC a lo largo y ancho del país con la gente del común actuaron sin consideración alguna. E igualmente el ELN, el EPL y el mismo M-19. Hasta ahora sólo hay una verdad: el inicio y proyección de la derrota de las FARC y el triunfo de la sociedad civil.

Kathy Porto

01 de Octubre

144 Seguidores

Bien expuesto Juan Manuel.Esta es la Realidad.

Bien expuesto Juan Manuel.Esta es la Realidad.

Kathy Porto

01 de Octubre

144 Seguidores

Necesario recorderis Juanita.
En esto es lo que se debe insistir.
Ya...+ ver más

Necesario recorderis Juanita.
En esto es lo que se debe insistir.
Ya basta de discursos necios.Que sinceren su accionar. ( Farc).

Leidy Johanna Ortiz Rondón

01 de Octubre

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Colombia esta lista para perdonar, pero hay que mantener claro que heridas y t...+ ver más

Colombia esta lista para perdonar, pero hay que mantener claro que heridas y tragedias en la historia colombiana como lo es lo de Bojayá, tarda en cicatrizar, el pueblo colombiano esta cansado de esperar, por una paz que no solamente necesitamos, sino también la merecemos. Una paz que debe estar enlazada con la verdad, la verdad detrás de las actuación horrorosas de los grupos armados ilegales colombianos o los no ilegales , el porque causar tanto dolor en un pueblo de inocentes, para alcanzar un fin egoísta y repulsivo e inhumano, para conseguir tierras y "poder".
En este proceso de paz, en el cual podemos encontrar esperanzas para un futuro tranquilo y sin guerras , no solamente debe ser las Farc, quienes firmen, sino tambien todos los grupos armados ilegales

Alfredo Dehaquiz Mejía

01 de Octubre

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Realmente las FARC nunca han pedido perdón a las víctimas de Bojayá, el sa...+ ver más

Realmente las FARC nunca han pedido perdón a las víctimas de Bojayá, el sainete de La Habana no fue más que eso, llegar seis incautos, que se armaron de valor y no aceptaron el reparto de papeles previamente diseñado. Las condiciones de la comunidad nunca las van a cumplir y menos a pedir perdón.
No representan ninguna lucha social, son unos antisociales que de entrada le ganaron la partida al presidente Santos a los que les pagará con las libertad del pueblo Colombiano.
Los que hoy aplauden este desafuero serán los primeros en lamentar lo ocurrido. El pueblo está acostumbrado a comer popis, un plato más no nos indigesta.

Henry Castro Gerardino

01 de Octubre

140 Seguidores

Lo sucedido llena de optimismo pese a que, como en mi caso, no estoy de acuerd...+ ver más

Lo sucedido llena de optimismo pese a que, como en mi caso, no estoy de acuerdo con el tipo de justicia propuesto. Es un buen relato de lo sucedido en torno a la petición de perdón y que aunque no ha concluido, da señales claras que se cumplirá lo ofrecido. Pero de todo lo consignado en esta nota, lo que atrajo mi atención es esta frase: "Una de las cosas que la gente les quería decir es lo indignos que habían hecho sentir a la gente que se rebajó a rogarles que no tiraran la pipeta a la Iglesia y que sin embargo, lo hubieran hecho". Solo humillación recibió el pueblo colombiano. Ojalá el contenido y la significación de la frase obligue a refleccionar a tanto badulaque que aún se esfuerzan en defender el accionar criminal de estos narcotraficantes, a contrapelo de la realidad. Lo hacen sin haber vivido lo que significa arrodillarse, como lo hicieron en otros casos tantas mujeres, para rogarlo al salvaje de turno que les devolviera el cadaver del familiar y se quedara con el dinero.

harriarq

01 de Octubre

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Queda la incertidumbre de como se toman decisiones antes de la firma definitiv...+ ver más

Queda la incertidumbre de como se toman decisiones antes de la firma definitiva del acuerdo en la Habana, un acuerdo que NO se conoce, ya lo dicen hoy, es irresponsable hablar y opinar sobre asuntos que no se han publicado en su totalidad, porque lo que conocemos es un resumen, una síntesis y no el documento definitivo; entonces hablar de perdón o incluirse en la justicia transicional sin conocer que es o que contiene el documento es tan irresponsable como la decisión de la fiscalía de parar los procesos contra Far sin la firma del acuerdo.
Tampoco es sano que en el congreso se aplauda y se pida alabar una simple declaración a ciegas y se niegue el derecho a controvertir la incompleta información que se muestra y que como es lógico genera mas dudas que seguridades sobre como se juzgará y castigará a todos, cuando es tan fácil echarle la culpa a los líderes guerrilleros muertos, ante esa verdad, que pague el difunto y listo...
Lo del Nobel compartido es como para otra novela de RCN

juan manuel rodríguez. c.

02 de Octubre

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El acuerdo en su total integridad no se conoce, pero tampoco nadie podría ase...+ ver más

El acuerdo en su total integridad no se conoce, pero tampoco nadie podría asegurar que HUMBERTO DE LA CALLE sea un mentiroso o que se preste para jugarretas con tal de generar opiniones públicas en Colombia y en el mundo favorables a la negociación. Se debe presumir de la buena fe y darle el alcance y la importancia histórica que tienen los acuerdos, ya en su última fase. Esa importancia está dada por el mismo impacto, repercusión y la trascendencia que acusan. Trascendencia y repercusión que se visibilizará en el mismo hecho que es toda una revolución. Lo que se está dando es una revolución. Los factores contrarrevolucionarios que han impedido el mismo desarrollo, la decantación de los procesos lógicos de la sociedad colombiana han sido los grupos armados que no son, nunca han sido lo que dicen ser. Por supuesto esa violencia se extendió a las mismas instituciones armadas que compitieron con los violentos y la delincuencia en un interminable espectáculo dantesco contra la población.

DIDUNDI

03 de Octubre

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1-Las posiciones como siempre ENCONTRADAS a favor y en contra, ahora son los p...+ ver más

1-Las posiciones como siempre ENCONTRADAS a favor y en contra, ahora son los perdones quienes ganan el protagonismo d los medios y periodistas q definitivamente se niegan a ver lo irreversible.

Un caso especifico es lo q viene haciendo RCN, con informes d victimas q están siendo utilizadas-manipuladas para q esos odios y rencores aumenten y se mantengan con el tiempo. Aprovechar-abusar dl dolor ajeno para satisfacción d un rating , pero sobre todo para satisfacción d esa oposición recalcitrante Q SE NIEGA a reconocer q el proceso NO TIENE REVERSA, es mezquino e insensible. La comunidad internacional TODAAA, d plácemes x los avances logrados, q ya hasta el nobel se ve +cercano; con apoyos q vienen desde los + altos organismos y Gbnos. Internacionales.

Pero nada d esto satisface a los ‘perros´ q NO dejan d ladrar.

CONTEXTO

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