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Por Jineth Prieto · 27 de Febrero de 2017

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Ocho meses después de que el concurso para nombrar al gerente del Hospital Universitario de Santander, HUS, hubiera concluido, y de que el nombramiento se hubiera dilatado por dos tutelas, renuncias en la lista de elegibles y hasta una denuncia en la Fiscalía por presunto fraude procesal y falsedad, un juez decantó la pelea y le ordenó a la Junta que presentara la terna al Gobernador. Con ello revivió el nombramiento de Julián Niño Carrillo, un médico que inició en la puja como la ficha de Tavera , y que en el camino se quedó sin su apoyo. 

La enredada del nombramiento

En un fallo de tutela el Juzgado Primero Penal del Circuito para Adolescentes de Conocimiento de Bucaramanga le ordenó a la Junta Directiva del Hospital que a más tardar hoy presente la terna para que Tavera nombre en el cargo a quien ocupó el primer lugar del concurso.

La decisión, que se conoce luego de que el concurso adelantado por la Universidad de Pamplona hubiera estado envuelto en denuncias por falta de garantías para los concursantes, le despeja el camino a Julián Niño Carrillo, un médico que pasó de ser un contratista de las administraciones liberales a sonar en todo el departamento como la ficha de Tavera para ese cargo. 

 

Como lo contó La Silla, Niño hace parte de una familia que maneja el emporio de los licores en Santander y que fue una de las financistas de campaña de Tavera; por eso su llegada a gerenciar el HUS, que pese a que está atravesando por una crisis financiera es considerado la ‘joya de la corona’ de la salud en el oriente del país por su abultado presupuesto ($120 mil millones anuales) y capacidad de contratar personal, se empezó a dar por descontada incluso desde cuando el concurso estaba arrancando. 

Si bien los rumores se confirmaron cuando la Unipamplona publicó los resultados de la lista de elegibles que dejaron a Niño en el primer lugar con una  calificación de 88 sobre 100 puntos, y posteriormente hubo tutelas que aunque frenaron el proceso por algunas semanas no lograron reverzar los resultados; un hecho en particular le enredó el nombramiento.

Se trató de las denuncias que se hicieron en torno a que una de las certificaciones que  aportó para acreditar su experiencia no sería real.

La Silla contó que uno de los documentos que certificaba la experiencia de Niño del 1 de julio al 31 de diciembre del mismo año de 2002, fue emitido por una empresa que solo fue creada hasta en marzo de 2003, es decir, nueve meses después de que el ganador del concurso para gerenciar el HUS hubiera -en papeles- empezado a trabajar en ella.

La incertidumbre sobre la validez de los documentos, no solo ocasionó que el segundo en la lista -el médico Vladimir López- denunciara a Niño por haber incurrido en presunta falsedad y fraude procesal, sino que además generó un revolcón en la Junta Directiva, que empezó a dilatar su nominación.

Y es que mientras que cuatro de los 9 integrantes de ese órgano le oficiaron a Tavera que debía darse la elección, los seis restantes empezaron a solicitar conceptos en diferentes entes de control sobre la viabilidad de dejar la terna en firme, teniendo en cuenta las dudas que pesaban sobre Niño.

Ese proceso tardó y aunque el 28 de octubre, es decir, tres meses después de concluido el concurso, el Departamento Administrativo de la Función Pública le dijo a la Junta Directiva del HUS que continuara con la terna y se la presentara a Tavera porque el proceso penal se tramitaría por aparte; hubo otro hecho que volvió a enredar la madeja. 

Tres días antes de ese concepto, el segundo en la lista de elegibles renunció a su posición en el concurso; y nuevamente en la Junta hubo desacuerdo, esta vez sobre si con dos había terna o no. 

La diferencia de criterios fue tal, que nuevamente enviaron solicitudes de conceptos; pero la diferencia sustancial con respecto al lío de los papeles estuvo en que el 10 de noviembre, la mayoría de la Junta decidió no integrar la terna. 

Esa decisión en particular fue calificada por el juez como “irrazonable y desproporcionada”, debido a que consideró que desde el 7 de julio, es decir, tres semanas después de concluido el concurso, ese mismo órgano ya había declarado la terna formalmente y lo había certificado en actas.

Es decir, aunque pesaron las dudas sobre los documentos y más adelante hubo una renuncia, lo que debió haber hecho la Junta, una vez las prórrogas de las tutelas iniciales acabaron, fue postularle la terna al Gobernador porque legalmente la había declarado y no podía deshacerla debido a que Niño ya había adquirido el derecho de ser nombrado. 

La abandonada a Niño

Más allá del resultado, si hubo algo que dejó claro el proceso fue que Julián Niño Carrillo se quedó sin el respaldo de Tavera a mitad de camino.

Aunque hasta ese entonces, la Junta había sido tan diligente que incluso alcanzó a declarar la terna, como posteriormente lo probaría el juez, Wilson Peña, el delegado del Gobernador en la Junta dio un viraje y se convirtió en la piedra en el zapato de la nominación. 

El primer episodio en el que el favoritismo de Tavera en la puja se empezó a desvanecer fue cuando Peña se puso del lado del  sector mayoritario de la Junta y optó por defender la posición de no presentarle la terna al Gobernador, hasta que no se conocieran las respuestas de los entes de control sobre el proceso por la presunta falsedad en los documentos. 

El segundo, fue cuando Vladimir López, el segundo en la lista de elegibles, renunció a ese lugar por falta de garantías, y Peña nuevamente se puso del lado de las dudas jurídicas sobre la viabilidad de su nombramiento y dilató aún más la decisión.

“Ahí lo que la Gobernación empezó a defender era que podía nombrar directamente al nuevo gerente porque el concurso había fracasado, y la nueva ley deja al Gobernador nombrar a quien quiere”, le dijo a La Silla un miembro de la Junta Directiva.

Si bien el del delegado del Gobernador es solo un voto en la Junta, dos miembros de ese órgano le contaron a La Silla que su posición da línea en la mayoría de decisiones. 

“Como hasta el delegado tenía dudas jurídicas, todos empezamos a dudar y ese es el por qué de los conceptos”, le dijo a La Silla uno de los miembros de la Junta del HUS.

Sin embargo, Peña no fue el único que empezó a enviarle el mensaje a Niño de que ya no era el ungido de Tavera. Una fuente que lo supo de primera mano, le contó a La Silla que el mismo Gobernador dejó de recibirlo y contestarle las llamadas. 

“Empezó a haber mucha incertidumbre y ya nadie sabía nada qué iba a pasar, ni respondían nada. Julián intentó hablar con el Gobernador pero él no lo atendió”, le dijo a La Silla esa fuente.

Si bien a La Silla no le dieron razón de cuántas veces Niño intentó hablar con Tavera,  en el fallo de la tutela hay una que sí fue narrada.

En el documento se especifica que el 14 julio, tres días después de que se hicieran públicas las presuntas inconsistencias en los documentos, Niño pidió una cita, pero que su petición fue respondida con otra carta por el jefe de Talento Humano de la Gobernación.

En el mismo fallo hay dos evidencias más de que el respaldo del Gobernador se había esfumado. 

Según el relato de los hechos de Niño, el 13 de diciembre y el 20 de enero envió derechos de petición a la Junta Directiva del HUS para saber sobre su nombramiento, pero el 23 de enero a través de una carta de la oficina jurídica del Hospital le dijeron que estaban haciendo consultas sobre la viabilidad de su nombramiento.

Lo particular, es que según posa en los archivos del proceso, desde el 20 de enero el delegado del Gobernador ya había recibido una respuesta en la que le decían que podía proceder.

“Se demoró hasta este año para interponer la tutela porque estaba esperando a que le respondieran en buenos términos, a que todo se aclarara”, le dijo a La Silla una fuente cercana a Niño. 

Otra fuente que conoce el proceso de cerca, aseguró: “Los Niño estaban esperando a que se cumpliera el compromiso de la campaña. Tavera recibió el apoyo de ellos a cambio del HUS y le estaban dando hasta el último momento para responder, pero como no lo hizo es que meten la tutela”. 

La Silla supo que esta semana la Gobernación apelará la decisión, y que con ello le enviará el mensaje a los Niño de que seguirá en la orilla opuesta. 

Mientras tanto, hoy la Junta deberá enviarle la terna a Tavera para que nombre a Julián Niño formalmente mientras hay decisión de segunda instancia, al tiempo continuará la investigación en su contra por la presunta falsedad en los documentos que presentó. 

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