Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Alejandro Alvarado Bedoya · 22 de Diciembre de 2015

3288

1

Desde que inició su campaña, a mediados de 2011, Donamaris Ramírez se puso al frente del reflector con una promesa que lo llevó a quedarse con la Alcaldía de Cúcuta: construir 20 mil casas.

Ad portas de que culmine su periodo, La Silla le hizo seguimiento a su gestión, revisó su plan de gobierno (basado en cuatro tareas de alcance social), lo contrastó con su plan de desarrollo y miró qué tanto había cumplido.

Este es el legado de Donamaris.

Las casas en el aire
El formulario que en época de campaña repartió Donamaris Ramirez a sus electores para ser beneficiarios de su programa de vivienda.  
El presidente Santos le tiró el salvavidas al alcalde de Cúcuta con más casas gratis.   
Acá una de las vallas en periodo electoral.

La propuesta bandera del alcalde Donamaris Ramírez fue la construcción de 20 mil casas para solucionar el déficit habitacional de la ciudad.

Aunque la promesa de campaña generó polémica y lo puso en la lupa de la Fiscalía General y el Consejo Nacional Electoral, y de hecho hasta existieron pronunciamientos de la entonces ministra vivienda, Beatriz Uribe, quien alertó sobre las propuestas incumplibles en su ramo, los cucuteños votaron por las casas.

Una vez electo, Donamaris presentó el plan de desarrollo. Sin embargo, la sorpresa llegó cuando en el documento, que es la carta de navegación de una administración, no existieron compromisos concretos para materializar esta propuesta, eso a pesar de que cuando hizo correría repartió hasta formularios de inscripción entre los habitantes de escasos recursos para elegir a los beneficiados.

En los cuatro años de su gobierno nada pasó con la promesa que lo hizo quedarse con el primer cargo de Cúcuta, y de hecho dos fuentes locales le confirmaron a La Silla que Ramírez tampoco presentó proyectos al Concejo con el fin de tratar de apalancar su ambicioso programa de vivienda; por el contrario, terminó pegándose de programas de la Nación, que terminaron siendo su salvavidas.

Por un lado se hizo a 3.300 viviendas de interés prioritario, que hacían parte de las 100 mil construidas por el Ministerio de Vivienda, y por otro jalonó 1.000 casas  más que fueron construidas con recursos del Fondo Nacional de Adaptación, eso en momentos en los que los cucuteños estaban buscando su revocatoria por el incumplimiento su gran promesa de campaña.

En el presupuesto de la ciudad en 2014 tan solo se destinaron $5 mil millones para proyectos de vivienda, con ese dinero se construyeron 240 casas por parte del municipio. Sin embargo, para ese mismo rubro tan solo se destinaron $200 millones en 2015.

Al final poco más de 15 mil casas quedaron en el aire.

El empleo no se vio

Otra de las promesas de campaña que no cumplió el Alcalde tiene que ver con el empleo y la promoción empresarial.

Aunque cuando fue elegido Donamaris recibió a Cúcuta con un desempleo que estaba en el 13,3%, ese indicador para 2013 y 2014 estuvo por encima del 19% en la medición comprendida entre enero y marzo para cada año, es decir,antes de que cerraran la frontera ya se había disparado en 7 puntos la tasa de desocupación medida por el Dane. En la víspera de su salida del cargo, el desempleo se ubicó en el 18,1%.

Donamaris además deja una ciudad con la más alta cifra de informalidad del país: 70%. De las bolsas de empleo y programas para emprendedores, La Silla solo encontró un ‘Banco de Empleo’ que realizó la Alcaldía de Cúcuta en asocio a Metrovivienda y Cemex, con el fin de convocar personal para la construcción de la viviendas financiadas por el Gobierno Nacional.

La Silla habló con el secretario de Desarrollo Social, Álvaro Hernández y constató que la administración de Donamaris, además de ese proyecto, no implementó iniciativas concretas encaminados a la generación de empleo, más allá del respaldo económico a actividades empresariales como ferias de calzado y eventos de la Cámara de Comercio como Expogestión. Según el balance que hace el gobierno, el empleo, que no se evidenció en las cifrasdel Dane, sí llegó pero a través de las grandes obras de infraestructura del gobierno que implicaban mano de obra.

La movilidad fue el acierto

Durante la administración de Donamaris Ramírez fue aprobado en 2013 un cupo de endeudamiento de $40 mil millones con Findeter que fue utilizado en el mejoramiento y mantenimiento de la malla vial de la ciudad.

La Silla consultó en el sistema de compras del Estado y encontró contratos licitados y muchos otros ya liquidados donde en efecto se realizaron las inversiones, de hecho este es uno de los logros que hasta la oposición le reconoció.

Sin embargo, algo que no pudo solucionar el mandatario saliente fue el problema de la semaforización, que también fue prometido durante su campaña, y que con excusas del director de Tránsito, Javier Ardila, relacionadas con que el calor era el que dañaba el sistema, no fue intervenido.

Por otro lado, y aunque esa no fue una promesa puntual de su campaña, sí avanzó en todos los estudios del Sistema Integrado de Transporte Masivo, y los dejó listos. La puesta en marcha de ese proyecto dependerá del nuevo alcalde de Cúcuta y de los del área metropolitana.

Sin integración fronteriza

Dentro de las propuestas de Donamaris Ramírez también se encontraba la tarea de “forjar alianzas estratégicas nacionales e internacionales”, y “priorizar la Zona de Integración Fronteriza con Venezuela”.

Si bien la frontera fue cerrada a mediados de este año, lo cierto es que el proyecto no se adelantó en ninguna etapa del mandato de Ramírez.

Aunque es un asunto que va más allá de la competencia del alcalde de Cúcuta, el mandatario electo recibe una ciudad con una frontera cerrada y con un problema social generado por las deportaciones masivas de colombianos que reciben sólo hasta el 31 de diciembre de 2015 un empleo de medio tiempo.

Cúcuta es una ciudad que históricamente depende del comercio con el vecino país por lo que el nuevo Alcalde también tendrá que buscar la manera de diversificar la economía.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia