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Por Jineth Prieto · 06 de Septiembre de 2016

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La Cámara de Comercio de Bucaramanga, entidad que agrupa a los cacaos de Santander, está a  punto de recibir un golpe bajo por el grito de independencia que darán 49 municipios del departamento, que ya tienen todo listo para armar rancho aparte e independizarse de ella. Mientras los empresarios están en medio de un tire y afloje, los congresistas de la región tomaron partido.

El grito de independencia

Como lo contó La Silla, desde finales del año pasado la seccional en el sur de Santander de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, empezó a mover la idea de crear una nueva Cámara de Comercio en el departamento.

El proyecto, que desde hace varios años había estado rondando en la región, consiste en independizar de la Cámara de Bucaramanga a los 49 municipios de las provincias de Guanentá, Vélez y Comunera para crear una nueva que se encargue de aglutinar a todos los empresarios en el sur de Santander.

La principal razón para que se promoviera la emancipación está en que, según ellos, la Cámara de Comercio de Bucaramanga no los ha tenido en cuenta para impulsar el desarrollo de esas provincias, en que la inversión que hacen es poca y en que las prioridades de esa entidad están con los intereses del bloque empresarial de la capital de Santander y de su área metropolitana.

Con la creación de esa Cámara los empresarios de esas provincias lograrían autonomía debido a que dejarían de depender de las decisiones de Bucaramanga, pasarían a tener voz propia y a ser un actor en la ejecución de políticas de desarrollo regional.

Además tendrían capacidad de gestionar proyectos, y potestad sobre la inversión de los recursos que recauden por los afiliados y las matrículas mercantiles, cifra que actualmente rodea los $2 mil millones anuales en esas tres provincias. 

Por eso, la idea tomó tanta fuerza y desde que arrancó el año ha venido sumando apoyos, tantos, que Fenalco designó funcionarios específicos para promover el proyecto, los trámites para aterrizarlo empezaron a andar, y en todos los medios locales el tema empezó a figurar.

"El abandono ha sido mucho y los proyectos que han promovido no responden a los intereses de todos los empresarios de estas provincias. Cumplimos los requisitos para tener una Cámara de Comercio y creemos que debemos hacerlo", le dijo a La Silla Édgar Lesmes, presidente de la junta directiva de esa regional de Fenalco. 

Si bien la iniciativa ha tenido respaldo porque en esencia es beneficiosa para los empresarios de los 49 municipios, también hay sectores en la misma región que se oponen porque dicen que quienes la impulsan no tienen experiencia y el riesgo de fracasar es alto, y porque implicaría empezar de cero la ejecución de proyectos empresariales que en algunos casos ya están andando.

En medio de esa puja empresarial, hace dos semanas Fenalco recibió el visto bueno de la Superintendencia de Industria y Comercio al estudio técnico sobre la viabilidad de la nueva Cámara, que era el requisito más difícil que tenía que cumplir. 

Como los demás requerimientos son de forma (número de afiliados y de establecimientos, e ingresos) ahora están a solo un paso –la aprobación del Ministerio de Industria y Comercio- de que le den vía libre a la constitución oficial de esa entidad.

El golpe a los cacaos

La idea de crear otra Cámara de Co9mercio en Santander es un 'golpe de Estado' para los cacaos de Bucaramanga, quienes tradicionalmente han sido la cara visible del bloque empresarial del departamento.

Actualmente esa entidad tiene jurisdicción en 81 de los 87 municipios de Santander y  con la creación de la nueva Cámara disminuiría su rango de acción a 32, algo que aunque solo le representa una reducción del  7% de sus ingresos anuales, en términos de imagen sí la afecta y de fondo.

“Hay un tema de ego que se ve lastimado, la imagen de la Cámara sigue bajando y también varias de las políticas se alteran. Eso debilita, nos hace quedar mal”, le dijo a La Silla un miembro de la junta directiva de la Cámara de Bucaramanga.

Hay un tema de ego que se ve lastimado, la imagen de la Cámara sigue bajando

A eso se sumaría el hecho de que en los últimos meses Juan Camilo Beltrán, actual presidente ejecutivo de la Cámara, ha tenido oposición dentro de esa entidad y como lo contó La Silla, estuvo en la mira de parte de la junta directiva por varios meses, por lo que esa desbandada lo deja mal parado.

Precisamente, la posibilidad de que los municipios se independizaran de la Cámara de Bucaramanga no es nueva y, según le dijeron a La Silla dos miembros de la junta directiva, solo tuvo atención hasta que se hizo incontenible. 

“Si los empresarios estaban aburridos es porque no estaban llegando a ellos y eso muestra que Juan Camilo no fue muy receptivo, algo que le cuesta  a la Cámara y le puede pasar cuenta de cobro”, aseguró una de esas fuentes.

Sin embargo, Beltrán le dijo a La Silla que dentro de la Cámara sí se han tenido en cuenta a las provincias y que hubo inversión equivalente a más del doble del recaudo anual que representaban esos 49 municipios. Su versión también está enfrentada con la de los promotores de la nueva Cámara, quienes dicen que esa plata nunca se vio.

Más allá del que tenga la razón, el efecto a largo plazo con la salida de las tres provincias es para los cacaos de Santander, quienes sin los 49 municipios pierden legitimidad ante el sector empresarial del departamento.

 

El tufillo

En medio de ese tire y afloje, varios congresistas de Santander empezaron a aparecer en las fotos de la promoción de la nueva Cámara de Comercio regional.

Al proyecto se han ido sumando de a poco varios de ellos por solicitud del comité promotor de la nueva Cámara, cuyos líderes le dijeron a La Silla que los vicularon porque necesitaban quiénes les hicieran lobby en Bogotá.

Hoy formalmente dos senadores y tres representantes le han dado el espaldarazo al proyecto y eso atizó el debate en Bucaramanga debido a que en Santander los políticos y el sector empresarial tradicionalmente han andado en esquinas opuestas.

Se trata de Jaime Durán Barrera, Bernabé Celis, Fredy Anaya, Lina Barrera y María Eugenia Triana, quienes en medios de comunicación de San Gil, municipio que sería la sede de la nueva Cámara, así como en reuniones que han llamado los promotores del proyecto han empezado a figurar. Además Flor María Rangel, directora de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, y el diputado Jesús Villar, quien viene de una de las provincias que se independizará también lo están promoviendo.

Precisamente el viernes de la semana pasada en un centro comercial de San Gil tres de esos congresistas (Barrera, Triana y Celis) aparecieron en una mesa principal y luego de hablar de las bondades del proyecto les alzaron los brazos a los empresarios. 

Lina Barrera, Jaime Durán y María Eugenia Triana le negaron a La Silla que existieran intereses políticos detrás de su apoyo a la creación de la Cámara de Comercio del Sur de Santander y aseguraron que su respaldo está dado en que provienen de esas provincias y en que les parece un “buen” proyecto regional. 

“Aquí lo que les molesta a algunos es que esos empresarios van a dejarle de responder a una rosca de Bucaramanga”, le dijo Durán a La Silla.

La misma versión sobre el hecho de que la iniciativa no está politizada se la dio a La Silla el presidente de la junta directiva de la seccional de Fenalco en el sur de Santander; sin embargo, en un sector de esa región existe otra percepción. 

“Los congresistas nunca se aparecen por aquí y ahora están hablando, salen a dar entrevistas y se interesan. Eso es lo que llama la atención”, nos explicó un periodista de esas provincias.

En Bucaramanga varios miembros de la junta directiva de la Cámara de Comercio también creen que detrás del apoyo de los congresistas habría intereses relacionados con convertir a esa nueva entidad en un fortín político, que es algo que no ha pasado en la capital del departamento.

“Esto es de los empresarios de la gente que busca el desarrollo empresarial y yo la verdad no creo en tanta atención desinteresada de los parlamentarios”, le dijo a La Silla Rafael Ardila, uno de los cacaos de Santander y miembro de la junta directiva de la Cámara de Bucaramanga.

Si los plazos se cumplen, cuando inicie el 2017 en la mitad del departamento habrá otra Cámara funcionando, el tiempo dirá qué tan bien les va por caminos separados a los empresarios y si los políticos capitalizan el apoyo. 

CONTEXTO

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