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Por Juanita León · 30 de Septiembre de 2013

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Esta semana arranca un nuevo ciclo del proceso de paz que tendrá como telón de fondo los resultados de la última encuesta Ipsos Napoleón Franco , una encuesta cuya principal conclusión podría ser el fracaso de la actual élite y la ausencia de otra que tenga hoy por hoy un chance de reemplazarla.

La encuesta de Ipsos Napoleón Franco fue realizada en 13 municipios de Colombia, entre encuestas telefónicas y personales, a 1008 personas mayores de 18 años.

Uno de los datos más preocupantes de esta encuesta publicada la semana pasada es la falta de confianza generalizada de los colombianos en todas las instituciones: siete de cada 10 colombianos no confían en el Gobierno, ni en las Cortes, ni en el Congreso ni en la justicia. Más de la mitad no confían en los organismos que los controlan. Y lo que es peor: la mitad no confían en las Fuerzas Armadas que supuestamente los cuidan y tampoco en los medios de comunicación que supuestamente les cuentan la verdad sobre el país en el que viven.

Esta crisis de confianza se hace extensiva a los partidos políticos de la Unidad Nacional. Ni los rojos, ni los azules, ni los verdes ni los de Cambio Radical tienen una imagen favorable superior al 30 por ciento, a excepción de la U, que la tiene en el 36 por ciento.

El margen de error de esta encuesta es de 3,04 por ciento y se realizó entre el 19 y el 22 de Septiembre.

Así como el hecho de que la guerrilla tenga un nivel de desaprobación del 86 por ciento es leído dede esta orilla como que está aniquilada “estratégicamente”, la lectura obvia que podrían hacer las Farc de esta encuesta es que el Establecimiento también está derrotado. La pregunta es qué decisión tomarán a partir de esta conclusión.

Un mundo que muere y otro que no se consolida

Cuando Álvaro Uribe fue elegido presidente, contrario a lo que parecía evidente para muchos, en las Farc predominó el optimismo. Como lo explicó Plotter, uno de los desmovilizados de las Farc de más alto perfil, en las Farc pensaron que un gobierno de derecha “agudizaría las contradicciones del régimen” y que eso a la postre las beneficiaría. “Las Farc van a pasar calmaditas el chaparrón de Uribe Vélez”, pronosticó Plotter hace casi diez años que sería la actitud de la guerrilla que acababa de abandonar.

Una década después –y replegadas a la fuerza al sur del país y devueltas a la estrategia de una guerra de guerrillas- se dieron cuenta de lo equivocada de su lectura. Uribe terminó su período con el 70 por ciento del país de su lado y convencido de que la guerrilla lo único que merecía era más bala.

Hoy, frente al nuevo escenario de la opinión pública, las Farc vuelven a calibrar al Establecimiento. Solo que esta vez su debilidad puede jugar en su contra.

La Silla supo que una de las grandes preocupaciones de los jefes guerrilleros y una de las razones para que la Mesa de la Habana haya entrado en cierta operación tortuga es con quién realmente llevarán a cabo la implementación de los acuerdos si firman la paz. La debilidad del presidente Santos en las encuestas muestra que, por lo menos, es derrotable.

Esta incertidumbre es uno de los factores que más enreda el proceso, sobre todo porque éste está diseñado para que la “construcción de la paz” venga después de firmado el Acuerdo.

Durante la fase actual, tanto Gobierno como guerrilla están acordando las condiciones necesarias para ponerle fin al conflicto armado: cómo sacar al campo del círculo vicioso actual para que la decisión más inteligente de un joven campesino no sea irse a un grupo armado; cómo evitar que para ganar poder político los contendores se apoyen en las armas; cómo garantizar que un proyecto de oposición –chavista, si se quiere- tenga una verdadera opción de poder en Colombia..

Pero una vez acordadas estas reformas y dejadas las armas por parte de las Farc, es en la tercera fase cuando se llevarán a cabo.

Los negociadores del gobierno han dicho que esta etapa de implementación podría durar 10 años. 

Para la guerrilla es entonces fundamental saber si pueden confiar en que lo que acuerden este año se cumplirá en los próximos dos. Y con una encuesta que muestra que solo uno de cada cinco colombianos mayores de 18 años están de acuerdo con reelegir a Santos, las probabilidades de que sea Santos el que les cumpla la palabra son inciertas. Sobre todo porque tal como está hoy “la foto”, la segunda vuelta se ve ineludible.

El problema es que tampoco es fácil predecir qué reemplazará esta élite si –como creen algunos en las Farc- la actual está a punto de implosionar.

Porque si bien es cierto que los partidos de la Unidad Nacional gozan de escasa popularidad, a los de la oposición no les va mejor. El Polo tiene una imagen aún más desfavorable que todos los partidos oficiales con el 56 por ciento en contra.

Entre los posibles rivales de Santos, es claro que hay un espacio para una “tercería” pero las movidas de los últimos días no auguran que habrá en ese campo la unión suficiente para presentar un liderazgo verdaderamente alternativo. La salida de Fajardo y Alonso Salazar, que se corrieron de la alianza en el último momento; las declaraciones del progresista Guillermo Asprilla, minutos después de crear el nuevo partido Alianza Verde, diciendo que no renunciarían al nombre de Progresistas; la insistencia de Enrique Peñalosa de que no le “endosará” su partido a Petro; y la carta de Antonio Navarro oponiéndose al mecanismo de consulta, han puesto en evidencia que todos ellos parecen más preocupados por resaltar lo que los separa que lo que los une.

La impopularidad del alcalde de Bogotá Gustavo Petro tampoco permiten anticipar que –por lo menos en el corto plazo- la nueva élite surgirá por el lado de una izquierda alineada con los otros gobiernos del continente. En realidad, a juzgar por la encuesta y la popularidad de la lista uribista del Uribe Centro Democrático, la mayoría de colombianos parecen más inclinados por apostarle de nuevo a la derecha, por lo menos en el Congreso. Un escenario que si se demora la negociación, jugaría totalmente en contra de las posibilidades de sacar adelante un Acuerdo con las Farc.

En cuanto a los medios la situación es similar. La desconfianza en los medios tradicionales es evidente: a juzgar por los comentarios en sus propios foros, mucha gente cree que que el Tiempo es solo funcional a los intereses de Luis Carlos Sarmiento; e incluso Semana, que durante muchos años fue vista como un contrapeso a los abusos del gobierno de Uribe, ahora es percibida por miembros de su propia audiencia como excesivamente cercana al presidente Santos; y sin embargo, medios nuevos como La Silla Vacía no logran alcanzar el millón de usuarios y tampoco asegurar la pauta de los grandes anunciantes.

Si se analiza por el lado de los gremios, su representatividad es cada vez menor -como lo contó hace poco La Silla-  pero las nuevas Dignidades tampoco logran la fuerza suficiente para garantizar el cumplimiento de lo que pactan con el gobierno.

En conclusión, el viejo mundo que Juan Manuel Santos representa está en crisis pero no es claro todavía que el nuevo logre consolidarse. Y es en ese abismo entre el uno y el otro que pende el futuro de esta negociación de paz

Comentarios (82)

J. Felipe Parra

01 de Octubre

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@GMolano no está muy lejano. Está surgiendo.
Algunas personas llevamos ...+ ver más

@GMolano no está muy lejano. Está surgiendo.
Algunas personas llevamos mucho tiempo afirmando con tajantes palabras que la manguala es muy sórdida y contundente en su propósito: más para ellos, menos para los demás. Acúerdense, una clase media en una democracia colombiana solamente es útil mientras se sostenga y expanda para irse de compras al centro comercial, los restaurantes, las iglesias y los prostíbulos. ¿Pruebas? La calidad educativa decreciente, la corporativización absoluta de nuestras vidas, la centralización y acumulación de recursos, la xenofobia y machismo, la casi nula existencia de derechos sexuales de las mujeres (cada día bajo constante filo de muerte), el racismo fermentado que amarra a los mismos rechazados y el alza de políticos de ultraderecha.

Para todo lo demás, está el ESMAD de tu papá. :)

De paso, el #ParoNalAgrario Va A Regresar. Pronto.
 

Tana

01 de Octubre

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Jalule, yo he pensado lo mismo, se viene una crísis económica tenaz, y se lo...+ ver más

Jalule, yo he pensado lo mismo, se viene una crísis económica tenaz, y se lo dije al señor JEBotero cuando escribió en su blog que las marchas campesinas eran "Retozos democráticos" Una canción de Versuit para pasar el rato: Se viene (El estallido)
https://www.youtube.com/watch?v=oSspc_P5bb0

J. Felipe Parra

02 de Octubre

0 Seguidores

@Tania
(amando DURO esa canción. Voy por todo el álbum)

Par ...+ ver más

@Tania
(amando DURO esa canción. Voy por todo el álbum)

Par regalillos: http://noticiasunolaredindependiente.com/2013/09/29/noticias/victimas-de-captadoras-ilegales-de-dinero-no-recibiran-indemnizaciones/

http://verdadabierta.com/index.php?option=com_content&id=4871

Y... ¡mi favorita!: http://noticiasunolaredindependiente.com/2013/09/29/secciones/que-tal-esto/la-plaga-que-elimino-el-presupuesto-para-subsidios/

Veamos que pasa.

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