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Por Laura Silva · 21 de Marzo de 2017

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El pasado 7 de marzo, el vicepresidente Germán Vargas Lleras y el presidente Juan Manuel Santos llegaron a Chocó a entregar obras en un viaje relámpago. Una de las paradas fue en Istmina, donde entregaron 100 casas gratis. Pero ya están en tan mal estado que revelaron que del afán no queda sino el cansancio. 

Apenas seis días después de la entrega el personero de Istmina, Yanier Lozano, le envió una carta a Santos quejándose de la forma en que se entregaron las viviendas. 

"Sin temor a equivocarme doctor Santos, considero que usted fue asaltado en su buena fe, por las entidades y personas encargadas de la ejecución, interventoría y control de tan importante obra reivindicadora de los derechos de las personas más vulnerables del municipio de Istmina, como es el acceso a una vivienda digna. Ya que lo invitaron a inaugurar y a entregar unas casas cuando el panorama que hoy reflejan dichos domicilios es de completo abandono y desolador deterioro. Transgrediendo de manera reveladora la más mínima y digna condición del ser humano", dice. 

Aunque el Personero no da detalles, La Silla constató con  fuentes en Istmina y con estas fotos el estado de las casas que va más allá de que el Gobierno las entregue en obra negra o gris.

Estas llevan abandonadas 8 meses, muchas están inundadas y otras no tienen servicio de agua, según le dijeron a La Silla por aparte el abogado Faber Asprilla, que trabaja con la Alcaldía de Medio Baudó y estuvo presente en la entrega, y otro funcionario de la Alcaldía de Istmina que habló con la condición de no ser citado.

Las viviendas hacen parte de la Unidad Villa Pino II, que lleva el apellido del Alcalde de Istmina, Arbey Antonio Pino. 

Fueron construidas por la Corporación Diocesana Pro-comunidad Cristiana de la Diócesis de Cartago, que en 2014 se ganó el proceso de licitación de las obras para las que la Nación puso 5.412 millones de pesos y el municipio 387 millones.

Esa misma Corporación se ganó las licitaciones de viviendas gratis en Villa del Remolino en Tadó .entregadas en el 2014- y la Ciudadela Mía en Quibdó - entregada en 2016.

En esos municipios las casas se entregaron luego de hacer un proceso con la comunidad beneficiaria en la que sus nuevos dueños se reúnen, las pintan, siembran árboles y arreglan las zonas comunes, un trabajo clave porque ayuda a que los beneficiarios se apropien de sus casas.

Eso no se ha podido hacer en Istmina porque sólo después de construir las casas la Corporación se dio cuenta de que parte de la vía de acceso a la urbanización tenía fallas por el tipo de terreno, por lo que tuvieron que volver a realizar estudios técnicos y luego terminarla.

Según le explicó a La Silla Pacífico Mauricio Medina, subdirector administrativo y financiero de la Corporación, esa la demora llevó a que las viviendas lleven 8 meses abandonadas, desde que quedaron construidas y hasta que se abrirera la vía. 

"La gente se empieza a inquietar y sin haber recibido la vivienda dicen muchas cosas. Aún no se ha hecho el acompañamiento psicosocial ni el embellecimiento de las zonas verdes con la misma comunidad. Lo que pasa es que había que entregarlas antes porque venía el Presidente", le dijo Medina a La Silla. De hecho, agregó, aún no hay una fecha planeada para hacer ese proceso y que la gente las habite. 

Mientras tanto, el afán del Gobierno ha generado molestias en Istmina.

“Es la primera vez que un Presidente de la República visita el municipio y entregaron las casas en esas condiciones. En Tadó fue diferente porque no había afanes políticos, pero como lo importante aquí era hacer el recorrido rápido para que Vargas Lleras fuera el que las entregara, no importaba hacer las cosas bien, sino hacerlas", dijo el abogado Asprilla.  

“Aunque es normal que algunos proyectos de este tipo se entreguen en obra gris, en Istmina se entregaron demasiado rústicas y sin el proceso de adecuación de las viviendas con la comunidad, sólo por dar un pantallazo con el vicepresidente”, agregó el funcionario de la Alcaldía. 

Según el concejal de Istmina Jean Carlos Lemus justo antes de la llegada del Presidente el contratista tuvo que enviar grupos de trabajadores para limpiar lo que pudieron de las casas y llenar de grava la carretera para que el carro en el que iban Santos y Vargas no se quedara atascado en el lodo. Eso se lo corroboró Medina a La Silla.

La Silla intentó comunicarse con la Ministra de Vivienda y con su jefe de prensa desde el pasado jueves y no obtuvo respuesta. 

Así, aunque el 'vice' alcanzó a entregar las casas, seguramente se irá del Gobierno antes de que los beneficiarios en Istmina se puedan trastear.

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