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Por Tatiana Duque · 29 de Junio de 2017

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La próxima semana Clara López inscribirá el comité que recogerá el millón de firmas que quiere tener para inscribir su candidatura presidencial por el movimiento Todos Somos Colombia. Arranca sin haberse podido llevar consigo ningún gran elector del Polo pero su alta favorabilidad entre la opinión pública, además de tener buenas relaciones con otros sectores políticos afines a la coalición de la paz, son activo suficiente para dar la pelea por la Presidencia en el 2018.

Sin hacer daño

Clara renunció al Polo antes de irse del Ministerio de Trabajo a inicios de mayo, para luego lanzar oficialmente su campaña como independiente. La semana pasada se fueron con ella 11 dirigentes del Comité Ejecutivo del Partido (aunque solo 4 de ellos eran miembros permanentes de esa dirección).

Los que se llevó no tienen caudal electoral, o al menos no lo han demostrado en los últimos años.

Tarsicio Mora, dirigente sindical de Fecode, buscó por 15 años una curul en el Senado con el Polo y se quemó la última vez con 8 mil votos; también están dos ex candidatos a gobernaciones de Antioquia y Bolívar (Olmedo López y Dionisio Miranda), y ambos se quemaron en elecciones de 2015; dos ex concejales de Bogotá (Carlos Romero -el esposo de Clara- y José Fernando Rojas), que no están en el Concejo desde 2008 y 2011, y el resto no se ha medido en las urnas.

Los que sí tienen votos no se fueron con ella. De los cinco senadores del Polo, tres eran cercanos: Iván Cepeda (quien representa al movimiento Vamos por los derechos y a las víctimas), Alberto Castilla (quien es vocero de campesinos en el Catatumbo), y Senén Niño (fuerte dentro de los sindicatos de maestros). Los tres ya le hacen campaña a Robledo.

En esa medida, la disidencia de Clara que salió del Polo no afecta la candidatura de Jorge Enrique Robledo, quien logró mantener las bases de estos congresistas.

 

Esto obedece en parte por una mecánica electoral: ningún congresista, a menos de un año de elecciones al Congreso, arriesgaría su aspiración a la reelección renunciando al partido para irse a un movimiento cuyo futuro es incierto.

“En los eventos con Robledo que hemos tenido en Bogotá, Antioquia, el Eje Cafetero y Cali nos han ido entre 200 y mil personas”, recuerda una alta fuente del Partido, para insistir en que los congresistas que ponen los votos, están con su candidato.

De hecho, esa fuente y el representante por Antioquia del Polo, Víctor Correa, nos dijeron, por aparte, que en las bases del Polo se quedaron también un músculo electoral fuerte, como lo son los sectores sindicales.

Y lo dicen porque el único miembro del movimiento sindical que Clara se llevó es Tarsicio Mora, quien hace parte del cuadro ejecutivo de Fecode, pero que perdió fuerza en los últimos años tras salir de la CUT.

“No puedo decir que se haya ido una parte significativa de las bases sindicales”, nos dijo el representante Correa.

Aunque eso está por verse. Como contamos, las elecciones dentro de la CUT y Fecode no tienen fecha aún y son una especie de ‘primarias’ para la izquierda, ya que sus bases se reparten entre el Polo y la Alianza Verde.

Así que sin la estructura de un partido, sin los votos de congresistas y en vilo los apoyos sindicales, Clara arrancó campaña con poca maquinaria pero con otros activos que giran en torno a su imagen y su discurso.  

Con lo que arranca

Clara López es la precandidata presidencial con la favorabilidad más alta (no intención de voto) de acuerdo a la encuesta Gallup de anoche, un punto por encima de Sergio Fajardo y Humberto de la Calle, aunque con un desfavorable mayor, del 34%.

Ahora, el objetivo de Todos Somos Colombia es traducir esa favorabilidad en votos.

Clara comienza a buscar votos dentro de las bases sociales, haciendo giras regionales (ayer estuvo en Yopal con ganaderos hablando de turismo y ecología y el lunes estuvo en el Caribe con jóvenes indígenas y sindicalistas), y formando grupos de trabajo liderados por los disidentes del Polo.

”No se fue una parte significativa de las bases sindicales”

Víctor Correa, Polo

Por ejemplo, Tarsicio Mora trabajará con los sindicatos; los ex concejales Romero y Rojas harán equipo en Bogotá; los ex candidatos a las gobernaciones de Antioquia y Bolívar trabajarán en esos departamentos; Dalila Gómez con los Rrom; la exrepresentante Orsinia Polanco (la primera congresista elegida por los indígenas) con los cabildos; y también tiene líderes para Tolima, Boyacá, Chocó, Guajira, Putumayo, Atlántico y Bogotá.

El objetivo es conseguir un millón de firmas para inscribir su candidatura (las mismas que buscó cuando lanzó la estrategia de un Millón de Mujeres por la paz el año pasado antes de la campaña del plebiscito) bajo las consignas de la defensa de los acuerdos con las Farc y su implementación.

Si bien tanto Mora como Olmedo nos dijeron que no quieren inscribirse como miembros de un partido (“hay que dar espacios a los apolíticos”, nos dijo Olmedo), Clara también está buscando apoyos de los partidos.

”Nadie va a llegar solo (a 2018)”

Clara López

“Ningún partido va a llegar solo. Vamos a reconciliar al país. Hemos conversado con distintos sectores, en aras de marchar unificados hacia una gran convergencia”, dijo a su turno Clara, sin dar detalles de los contactos que ha tenido.

Como hemos contado, Clara tiene apoyos dentro de la ASI, y además se ha reunido con sectores del Mais y Aico, partidos de corte indígena. Y una persona cercana a ella nos confirmó que ha habido consultas con Roy Barreras, de La U y con los liberales, para ambientar la alianza por la paz.

La alianza por ese lado sigue cruda. En parte porque dentro de La U y el liberalismo no hay claridad en las reglas del juego para elegir a sus propios candidatos.

Otra iniciativa que va por el mismo camino de una alianza por la paz es la que ya tiene con el expresidente Ernesto Samper con otros aspirantes independientes como Gustavo Petro y Piedad Córdoba. El nuevo partido que surja de las Farc entraría seguramente en esta coalición pues son los únicos que les han abierto las puertas hasta ahora.

Dentro de la izquierda que está con Robledo creen que los votos y apoyos que Clara consiga le servirán para convertirse en la fórmula vicepresidencial del aspirante de la coalición oficial pues Clara -que social y personalmente es cercana a Santos- puede atraer la izquierda, sin espantar al Establecimiento.

Así lo pronosticó el analista y aliado de Robledo, Aurelio Suárez, dos días después de que López lanzara su movimiento.

 

En Todos Somos Colombia nos dijeron que irían hasta el final para inscribir la candidatura.

Pero el escenario no es descartable: en el caso de que la candidatura de Clara no despegue, un camino viable para mantener la alianza por la paz es hacer coalición con otro aspirante que sí haya despegado y obtenido apoyos de partidos con maquinarias, como De la Calle.

Una fórmula de ese estilo configuraría una alianza de centro-izquierda, y ayudaría a tener votos de un sector de izquierda menos radical que el representado por Robledo.

Si ese no es el escenario, y sigue sola, que es el plan de Todos Somos Colombia hasta ahora, Clara tiene por delante la consolidación de un movimiento que en exactamente un mes hará su primera convención para proclamarla aspirante a la Presidencia.  

CONTEXTO

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