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Por Laura Ardila Arrieta | Juan Esteban Lewin · 05 de Abril de 2016

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Apenas horas después de haber enfrentado a la oposición que le quiere hacer una moción de censura, el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas se reunió esta mañana para desayunar con la bancada goda de la Cámara. Aparentemente, el motivo era hablar de temas varios del Gobierno. Sin embargo, una vez en el encuentro, cambió el libreto con una movida que causó malestar en buena parte de los congresistas asistentes: la representante Lina Barrera sugirió un candidato para el vacante Ministerio de Minas y les pidió apoyarlo. Todos entendieron que era el candidato de Cárdenas.

Se trata del actual gerente del Fondo de Adaptación Germán Arce, quien es considerado de la cuerda de Cárdenas porque ambos vienen del mismo grupo de tecnócratas godos en el que también está el exministro y actual presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry. Y aunque no llegó al Gobierno de la mano del actual ministro sino de Echeverry, sí se ha hecho muy cercano a él.

 

Una persona que estuvo en el desayuno nos contó que algunos representantes tenían la expectativa de que ahí pudieran ventilar nombres para el cargo de MinMinas, ya que políticamente ese Ministerio ‘pertenece’ al partido azul y esperan que se mantenga así.

Debido a ello muchos se declararon sorprendidos y molestos cuando Barrera presentó el nombre de Arce para reemplazar a Tomás González, según nos confirmaron dos fuentes que fueron a la cita. La razón es que ven a Arce como “de Cárdenas” y lo entendieron como el “elegido del Gobierno”, por el hecho de que él tuviera el privilegio de estar presente. Incluso, según las fuentes, varios le recriminaron luego a la representante, quien les habría dicho que había presentado el nombre por indicación de Cárdenas.

Barrera niega que en el desayuno se haya tocado siquiera el tema del Ministro de Minas. Cárdenas, en cambio, explicó a La Silla que Arce estaba ahí por solicitud de la bancada, que se mencionaron tres o cuatro nombres más y que él pidió que pensaran en otros candidatos. Y explicó que lo hizo porque Santos le pidió que le de nombres que podrían ser bien recibidos por el Partido Conservador y que el de Arce es uno de ellos, pero hay otros muy fuertes.

El Ministro también dijo que en todo caso el Presidente tiene la última palabra, algo que es indudable pues es el mandatario el que elige a sus ministros. Pero La Silla no pudo confirmar con nuestras dos fuentes presentes que Arce haya estado ahí por otros motivos, aunque informalmente otro congresistas sí mencionaran más nombres para el cargo.

Alrededor del MinMinas hay toda una pelea burocrática, en la que están varios senadores como José David Name, quien públicamente ha pedido que el nuevo ministro sea costeño. Algunos senadores han movido nombres como el del barranquillero presidente de Bancóldex Luis Fernando Castro, apoyado entre otros por Efraín Cepeda y Miriam Paredes, o el del ingeniero José Camilo Manzur Jattin.

“Después de esto de Arce, se va a armar un gran problema con Senado porque allá  presentaron hojas de vida para el cargo”, nos confirmó un representante godo.

El otro con el que hablamos se quejó de que, supuestamente, el Ministro Cárdenas esté queriendo usar a la bancada azul para poner a sus candidatos personales a jugar en Palacio.

La jugada de Cárdenas

El impulso que Cárdenas le está dando a Arce no es sorprendente porque éste cumple con un perfil similar al del ministro y varios de sus colaboradores: es un economista, con carrera entre el sector privado y el público, y de ascendencia conservadora.

Arce es un economista de la Universidad del Valle que trabajó en el sector financiero durante más de una década hasta saltar al sector público en el primer gobierno de Santos.

De la mano del entonces ministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry, Arce fue primero director de crédito público (encargado de la deuda del Estado) y luego viceministro de Hacienda, cargo en el que manejó negocios importantes como la capitalización de la antigua Telecom por parte de Telefónica Movistar, y en el que trabajó con Cárdenas cuando éste reempalzó a Echeverry.

A comienzos de 2013, tras trabajar con Cárdenas durante un semestre, Santos lo nombró en la presidencia de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que ha sido su único cargo directamente relacionado con el sector de Minas y Energía. Al cabo de 10 meses se salió para unirse al equipo programático de la reelección en la Fundación Buen Gobierno, especialmente en temas de infraestructura y transporte.

Después de elegido Santos, el presidente lo nombró para manejar el Fondo de Adaptación, un puesto super poderoso por la cantidad de recursos que ha tenido en estos años para construir infaestructura en todo el país.

Para llegar a ese cargo fue fundamental el impulso que le dio Cárdenas, pues aunque el cargo depende de Hacienda había una puja con Germán Vargas Lleras para poner su cabeza, pues al tratarse de una entidad que hace obras podría haber quedado bajo la égida del vicepresidente.

En ese entonces Arce fue presentado como conservador, un precedente que resulta útil ahora si Santos decide mantener la cartera de Minas en manos de los azules. Y tiene otras dos ventajas: es cercano directamente a Santos y tiene un perfil técnico (aunque no tanto de experto en el sector), como el que suele defender Cárdenas en sus nombramientos.

Todo eso cobra importancia por las intenciones presidenciales de Cárdenas que, aunque él las niega, son tan obvias que desde hace meses se ha arrimado también al Partido de La U. Como lo contó La Silla, él es el gallo que La U está consintiendo para posiblemente darle el aval y tener carta para enfrentar a Germán Vargas Lleras en 2018.

Para un ministro con aspiraciones presidenciales, poner a una persona cercana en otro ministerio es una victoria porque se muestra poderoso dentro del Gobierno y se puede convertir en contrapeso del vicepresidente Vargas, que es el otro que pone ministros. Y si Cárdenas logra poner a Arce queda a la vez como el embajador de los conservadores ante Santos y el de Santos ante la bancada azul, lo que le da más viabilidad para 2018.

El problema es que no es tán fácil que su partido le “compre” el candidato, especialmente en la poderosa ala costeña.

Las otras opciones

Justamente, las dos otras cartas que más suenan vienen del caribe y, según supo La Silla, tienen el apoyo de congresistas de esa región. Y posiblemente son las que los senadores muevan para hacerle contrapeso al candidato de Cárdenas en el partido y en Palacio.

El candidato que más ha sonado es el ingeniero barranquillero Luis Fernando Castro Vergara, presidente de Bancoldex desde 2013. Castro es muy conocido en Barranquilla, pues fue presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio entre 2008 y 2012 y es parte del grupo empresarial que ha dominado esa cámara por años.

Salió del cargo en medio de una sonada pelea entre ese grupo y empresarios nuevos, liderados por los hermanos Daes y Samuel Tcherassi, que trataron de hacerse al control de la Cámara con empresas de papel.

Castro cumple con el requisito de ser conservador, ya tiene un cargo importante en el Gobierno y tiene la ventaja de sus buenas relaciones con la clase empresarial barranquillera.

También suena José Camilo Manzur Jattin, un ingeniero civil cordobés con maestría en economía que ha hecho su carrera en el sector energético como vicepresidente de Carbocol, presidente de Urrá y comisionado de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, entre otras. Actualmente es el director del gremio de las distribuidoras, Ascodis.

Manzur, que de los tres es quien más conoce el sector, tiene la desventaja de que su hermano Jorge, ex gobernador de Córdoba, es un reconocido uribista y en 2009 fue condenado por la adjudicación irregular del chance como Gobernador.

Ante potenciales rivales como esos, con los senadores buscando tener ministro propio, la jugada de Cárdenas no pinta tan fácil. Pero como Santos ya ha demostrado que no tiene problema en poner a ministros sin consultarle a las bancadas, y luego vincularlas con ellas, el Ministro de Hacienda puede dar la prueba final de que es un superpoderoso en el Gobierno.

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