Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Jineth Prieto · 21 de Diciembre de 2015

1748

1

En este 2015, electoral la movida del poder fue la regla en todo el país, en Santander, además, los empresarios de todos los sectores empezaron a reagruparse. La Silla escogió varios hechos que transformaron el poder este año. Este es el top.

Un no político llegó a la Alcaldía de Bucaramanga

Por primera vez desde que existe la elección popular de alcaldes, a la Alcaldía de Bucaramanga llegó alguien que no había hecho política en nombre propio.

Aunque Rodolfo Hernández, empresario del sector de la construcción, financió y apoyó la candidatura de Luis Francisco Bohórquez, en esta ocasión se apartó de toda la clase política del departamento, y en su primera aspiración a un cargo de elección popular ganó.

Con su llegada al poder, el gabinete que anunció viene sin padrinos políticos (esto  último no es nuevo en Bucaramanga ya había pasado con Luis Fernando Cote Peña en 1998, quien también se lanzó por firmas pero a diferencia de Hernández sí era político)  y por lo tanto ‘la mermelada’  no estará en cabeza de caciques electorales en Santander. 

El voto de opinión se empoderó

En la Gobernación el voto de opinión llegó a los 230 mil apoyos y en la Alcaldía de Bucaramanga a los 70 mil y puso mandatario.

Aunque varios factores le ayudaron al voto de opinión, entre esos, el hecho de que las maquinarias se hubieran competido el 'voto amarrado' y lo dividieran, el volumen de ciudadanos que se inclinaron por las opciones independientes aumentó sin lugar a dudas.

Con respecto a 2011 para la Alcaldía de Bucaramanga ese voto pasó de estar por el orden de los 60 mil a cruzar la barrera de los 75 mil, y para la Gobernación de Santander llegó a los 230 mil.

Los fortines cambiaron de dueño

Este año no solo fue de elecciones, los periodos en la mayoría de entidades del Estado también se vencieron y las fuerzas políticas hicieron sus apuestas.

Por un lado, los Aguilar perdieron el dominio en la Gobernación de Santander y se lo volvieron a ceder a los liberales (esto ya había pasado hace ocho años cuando el parapolítico Hugo Aguilar le tuvo que entregar el cargo al hoy senador Horacio Serpa).

La  Corporación Panachi - entidad que administra el Cerro del Santísimo el Acuaparque del Chicamocha y el Parque Nacional del cañón- también cambió de dueños, y pasó a manos de los liberales.

En las Corporaciones Autónomas Regionales, la línea de poder también varió. La Cdmb, quedó en manos del representante a la Cámara de Opción Ciudadana, Fredy Anaya, quien después de de cuatro años, retornó a ella con fuerza al lograr 8 de 11 votos posibles a favor de su candidato, Martín Camilo Carvajal.

Los liberales, que habían mantenido como su principal fortín político a la Alcaldía de Bucaramanga, cedieron su representación y la dejaron en manos de Rodolfo Hernández, quien por 5 mil votos les ganó el cargo.

Los empresarios en Santander se empezaron a realinear

Aunque desde el 2000, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB, era la 'mandamás' de los empresarios de la región, con influencia en 81 de los 87 municipios de Santander, su fortaleza empezó a desmoronarse.

Como contó La Silla, tres de las provincias más grandes del departamento (guanentina, veleña y comunera) ya iniciaron todo el proceso para crear una nueva Cámara de Comercio que tenga su jurisdicción en los 50 municipios ubicados en la zona sur de Santander.  

Esa reorganización les daría la posibilidad a los municipios asociados para jalonar desarrollo con voz propia (algo que no tenían siendo parte de la CCB), y les permitiría crear un nuevo actor en el escenario empresarial de Santander.

La oposición pasó a ser liberal

Con la derrota del Partido Liberal en la Alcaldía de Bucaramanga y la contundente victoria para el caso del Concejo, lograron 10 de las 19 curules, , los rojos pasaron de mandar a ser la oposición de la ciudad.

El control político, algo por lo que no se han caracterizado en los últimos ocho años, será su principal tarea.

Con las mayorías decisivas, también podrán volverse un dolor de cabeza para Rodolfo Hernández, con quien iniciaron con el pie izquierdo. Desde que estaba en campaña, el alcalde electo descalificó a los principales líderes rojos con asiento en esa corporación y los enfrentó.

La iglesia Misión Carismática siguió su expansión

En las elecciones legislativas de 2014, la Iglesia Misión Carismática Internacional ya había confirmado que podía elegir al montar con el aval del uribismo a Johana Chaves, hija del líder de la congregación, en una de las siete curules de Santander en la Cámara de Representantes.

Aunque Chaves este año perdió su escaño por un fallo del Consejo de Estado que le decretó pérdida de investidura por doble militancia, la Misión Carismática, también con el apoyo del Centro Democrático eligió a un concejal en Bucaramanga y a un diputado en Santander.

El proyecto político en esa iglesia ya es considerado por los demás partidos en el departamento como una fuerza a vencer.

El 'tuerto' Gil renace entre las cenizas

Aunque en 2014 logró mantener la curul de su esposa Doris Vega en el Senado, Gil terminó sin mucho alcance político en la región. De los cuatro escaños que eligió su partido en ese entonces tres eran de la línea Aguilar (dos de Hugo y uno de Richard), a eso se sumó que lo sacaron de toda representación en la Gobernación de Santander .

Al cierre de este año, no solo Gil volvió al poder atinándole a su apuesta en la coalición por el cargo más importante de Santander, sino que también fue decisivo en la pelea debido a que puso al aparato de Opción Ciudadana a demandar a todas las candidaturas a la Gobernación (tres de los cuatro aspirantes habían estado o eran cercanos a su partido) y las desestabilizó.

Su subida al bus de Didier Tavera lo resucitó en el panorama político de Santander. No solo sus allegados integraron varios cargos de la comisión de empalme del nuevo gobernador; sino que se rumora que también se quedaría con al menos una secretaría.

En Floridablanca ganó el candidato de sus afinidades Héctor Mantilla, por lo que también quedó con representación en el segundo municipio más grande del área metropolitana. En el Concejo de Bucaramanga logró que cercanos a él se quedaran con curules. En la Asamblea las afinidades que tiene con los elegidos de su partido no son decisivas pero existen.

Aunque para las alcaldías redujo su presencia de 8 a 4, en las que compitió solo participó en coalición en varias que terminaron ganando.

Richard Aguilar se tomó La U

La línea de poder del gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, se unió al Partido de La U y aumentó la participación de esa colectividad en las elecciones de 2015, que pasó de 14 a 19 alcaldías en Santander, aumentó la participación de la Asamblea en un diputado (ahora tiene 3), y logró que creciera en el número de concejales en todo el departamento.

La llegada del Gobernador a La U no solo creó una nueva vertiente de poder en ese partido, que antes solo era de los Tamayo, sino que además lo puso en el sonajero para llegar a un alto cargo en el gobierno de Juan Manuel Santos, a quien se acercó con la firma del Contrato Plan para Santander y a quien su aquipo apoyó en la reelección.  

Esa movida política también lo alejó de las toldas de su papá, el parapolítico Hugo Aguilar, quien fue el que lo montó en 2011 en el ‘Palacio Amarillo’ con su movimiento ‘Santander en serio’ y lo dejó como un nuevo referente de poder en el departamento.

A los agrarios les tocó aliarse

Aunque los pequeños y medianos empresarios del agro en Santander habían mantenido su autonomía, la crisis en la que los tienen sumidos los altos costos de los insumos y las elevadas cargas tributarias los obligó a asociarse.

Solo en el último año, según la sociedad de agricultores de Santander, se han creado 40 sociedades en el departamento para que los sectores productivos puedan sobrevivir a través de la inversión conjunta en tecnología, que a su vez les permitirá reducir los gastos de sostenimiento de sus cultivos y ganado.

El poder de estos empresarios quedó demostrado en el paro agrario del 2013, cuando paralizaron al país y dejaron sin insumos a las grandes ciudades para abastecer sus despensas.

Su reorganización implica el surgimiento de voces más fuertes en la pelea que están dando con el Estado para que disminuyan las tasas de interés e implementen alivios tributarios que impacten directamente en la producción de frutas, cacao, palma, café y caucho, eso en momentos en los que la Nación piensa intervenir el campo para implementar los acuerdos de paz que se firmarían el otro año.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia