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Por Jineth Prieto · 24 de Febrero de 2016

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El distanciamiento político que el cuatrienio pasado se dio entre el condenado exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez Corzo, y el hoy gobernador de Santander, William Villamizar, está quedando en el olvido.

Tras la llegada de César Rojas a la Alcaldía de Cúcuta (con el apoyo de la maquinaria de Suárez), y el retorno de Villamizar a la Gobernación, el panorama político en Norte de Santander empezó a reacomodarse.

El distanciamiento

Aunque William Villamizar inició en la política con el Partido Conservador y fue concejal de Cúcuta en tres ocasiones con el aval azul, su salto a las grandes ligas electorales en Norte de Santander se dio de la mano de Ramiro Suárez Corzo.

Fue precisamente la cercanía con el condenado exalcalde, quien actualmente está recluido en la cárcel La Picota por el asesinato de un abogado, la que lo llevó a postularse en 2007 a la Gobernación de Norte de Santander.

En esas elecciones y con el Partido Liberal compitiendo con candidato propio, Villamizar –quien se había presentado con el aval de los azules- logró quedarse con 303 mil de los 399 mil votos que fueron depositados en las urnas.

La distancia existió pero nunca fue definitiva. William siempre le ha guardado respeto a Ramiro

Aunque Suárez fue capturado en septiembre de 2007, es decir, un mes antes de que Villamizar saliera elegido, tres fuentes que conocen la movida política en Cúcuta le dijeron a La Silla, que la relación se mantuvo intacta.

El distanciamiento se dio después, en el periodo como gobernador de Édgar Díaz (2012 -2015), quien aunque salió elegido en 2011 con el apoyo tanto de Villamizar como de Suárez Corzo por un movimiento que se denominó ‘Un norte pa lante’, terminó dándole más juego al exgobernador.

“La distancia existió pero nunca fue definitiva. William siempre le ha guardado respeto a Ramiro y nunca se negó la posibilidad de que volvieran a estar unidos”, le dijo uno de esas fuentes a La Silla.

Con esa separación latente, fue que el año pasado Villamizar volvió a presentar su nombre a la Gobernación de Norte de Santander. Esta vez con los avales Liberal y de La U, partidos que además pusieron a competir a una ficha propia para la Alcaldía de Cúcuta.

Por su parte, Ramiro Suárez se quedó sin apuesta para la Gobernación en la contienda pasada, y para la Alcaldía con el apoyo de Opción Ciudadana (el viejo PIN) lanzó al ruedo a Cesar Rojas, quien ganó el cargo con 102 mil votos.

El punto de encuentro

Tras la victoria de César Rojas en las urnas, que le demostró a los demás partidos en Cúcuta que Ramiro Suárez aún mantiene intacto su poder en la región, y el retorno de Villamizar a la Gobernación, el terreno para el punto de encuentro entre el condenado exalcalde y el reelecto Gobernador empezó a abonarse.

Varios puntos ya habían empezado a jugar a favor.  Entre esos, la historia que Suárez comparte en común con los congresistas que para estas elecciones se unieron en torno a Villamizar.

 

Por el lado de la U, el senador Manuel Guillermo Mora compartía historia con Suárez. El ahora congresista recibió el apoyo de Suárez cuando se lanzó a la Alcaldía de Cúcuta a inicios de la década del 2000 y fue él quien le preparó el terreno para que lo reemplazara en ese cargo en 2004.

Por el lado del liberalismo, Suárez tiene a varios apoyos engavetados. A Andrés Cristo (hermano del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo) lo apoyó en 2011 en su fallida aspiración a la Alcaldía de Cúcuta (se quemó), y en 2014 al Senado.

El condenado exalcalde de Cúcuta, también ha apoyado al actual representante a la Cámara, Neftalí Osorio, y de hecho fue uno de los grandes impulsores de la primera campaña del también representante de Norte de Santander, Alejandro Carlos Chacón.

“Eso en política se cosecha con el tiempo. Con Villamizar y con Cesar Rojas en el poder, a Ramiro se le abre el camino, porque aquí ninguno lo odia, ni tiene malas relaciones con él”, le dijo una fuente de adentro del liberalismo en Cúcuta a  La Silla.

Pues bien, los primeros acercamientos se materializaron con la definición de los gabinetes. Aunque la mayor tajada en el caso de Cúcuta, como lo contó La Silla, fue para los predilectos de Ramiro Suárez, hubo varios cargos en los que le entregaron participación a los demás partidos.

Uno de los más particulares, fue el denominado ‘cambiazo de la cultura’ en Cúcuta. Mientras que William Villamizar le nombró el hijo a Cesar Rojas en ese despacho, el Alcalde de la capital hizo lo propio y nombró a un allegado político del Gobernador en ese mismo cargo.

 “Gobernar una ciudad como Cúcuta sin el apoyo de la Gobernación es muy difícil. Fue necesario sentarse a conversar, y los dos ahora van de la mano”, le dijo uno de los colaboradores más cercanos del Alcalde César Rojas a este medio.

De mediados de enero para acá, Villamizar y Rojas vienen manejando el mismo lenguaje, comparten proyectos en común y hasta están formulando los planes de desarrollo sincronizadamente.

¿El liberalismo como plataforma de Suárez para 2018?

Al liberalismo también le ha ido bien desde que inició el gobierno de César Rojas. Pese a que ese partido en coalición con La U había presentado candidato propio (Carlos Luna), en la repartición de poder recibió las secretarías de Desarrollo Social (en cabeza de José Antonio Vargas) y de Seguridad Ciudadana (en cabeza de Mauricio Franco Trujillo).

La de Desarrollo Social tiene especial trascendencia porque manejará junto a la recién creada Secretaría del Posconflicto el aterrizaje de la paz en Cúcuta. El punto de encuentro con Ramiro Suárez está en que será su esposa, Omaira González Vera, la que llegará a ese nuevo despacho.

La Silla conoció que el nuevo acercamiento entre los liberales y Ramiro Suárez, no solo se estaría dando sobre la base de las actuales administraciones, sino que también se estaría enfocando en las elecciones legislativas de 2018, específicamente con miras a lanzar la candidatura a la Cámara de Paola Suárez, hija del controvertido exalcalde.

Al ser consultado sobre esa posibilidad, el representante a la Cámara Liberal de Norte de Santander, Neftalí Santos, señaló que “es muy prematuro hablar de ese tema” y negó que en estos momentos se estén preseleccionando candidaturas al Congreso.

Falta ver cómo evoluciona el panorama político en Norte de Santander, y si consolida el poder de Ramiro Suárez en el camino.

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