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Mujeres

553 resultados
Alejandra Coll Agudelo en la Red de las Mujeres

La parabola del Cangrejo

Creo que la váidez del  proceso de paz y la fuerza del Estado pueden pueden  probarse de maneras mucho más eficaces que capturando  lideresas jóvenes que leen. Que no caigamos en la oscuridad que surge cuando el fin empieza a justificar todos los medios.  Que no nos coja la modernidad andando como el Cangrejo! 

Columna

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Elvira Maria Restrepo en la Red de la Paz

La paz debe también construirse en las goteras de las grandes ciudades

La mayoria de las mujeres desplazadas se insertan en una ciudad ajena a ellas donde es difícil crear comunidad y muchas veces, se ven apresadas en un espacio hostil donde conviven a diario con escenarios de violencia similares o peores de los que dejaron, y donde las posibilidades de mejorar económicamente son muy limitadas. Por todo ello la paz debe también construirse en las goteras de las grandes ciudades y debe ser un esfuerzo conjunto del Estado con las fundaciones existentes que además tienen conocimiento profundo de las comunidades en las que ellas son, hoy por hoy, la única forma de “Estado”.

Columna

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Tere Garzón en la Red de las Mujeres

Juanes Deja Vu. O la rebeldía escasa

Ekhymosis, banda de rock “pesado” de la ciudad de Medellín, se consolidó en la arena musical colombiana con un tercer LP inolvidable: “Niño gigante” (1993). Aunque su single más famoso fue justo la “balada” titulada: “Solo”, el disco contiene canciones muy superiores y menos estereotipadas. Hablo desde la nostalgia. Impactaba también, habrá que decirlo, la imagen de su vocalista, su hermosa cabellera larga. Juan Esteban Aristizábal, siempre un músico de mucho talento, era ese cuerpo que encarnaba lo deseable para las rockeras féminas hetero: joven, de bíceps lo suficientemente prominentes, sexy, con esas cejas pobladas, esos ojos de “yo si fui” y ese mentón de macho. A mí, en realidad, no me gustaba porque, en general, no me gustan los hombres. Pero su música sí. Vibraba. Vibraba. Vibraba. Luego del éxito de “Niño gigante” corrió el rumor de un próximo lanzamiento y la ilusión de una dosis mayor de lo mismo, pero mejorado. Fue como un baldado de agua fría. Un golpe al estómago. Una diarrea que quema el culo. Una picada de pulga que se inflama. 

Columna

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