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Por Nicole Bravo · 28 de Abril de 2021

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Pocas experiencias de paro han sido más elogiadas que la del Paro Cívico en Buenaventura de 2017, que a la postre llevó a uno de sus líderes a convertirse en alcalde del puerto, venciendo en un hecho histórico a la clase política tradicional de la región.  Sin embargo, con el tiempo, ha quedado claro el desafío que implica pasar de organizar movilizaciones a gobernar.

Víctor Vidal fue elegido con 28 mil votos, el 24 por ciento, una participación ciudadana nunca antes vista en Buenaventura. Y desde que asumió el poder, fiel a sus promesas, dio una muestra del cambio en la política de Buenaventura al nombrar a un gabinete sin cuotas políticas ni entregando secretarías para pagar favores de campaña. 

Pocos funcionarios tenían nexos políticos, la mayoría eran técnicos que participaron en el Paro Cívico y con trayectoria en los temas que les correspondía, pero sólo algunos contaban con experiencia en lo público. 

También consiguió que el Concejo, compuesto por 19 cabildantes casi todos de partidos tradicionales, se declararan de gobierno o independientes. Arrancó sin oposición.

Hoy, casi dos años después de elegido, la falta de experiencia política de su gabinete y la crisis de seguridad que vive el distrito, comienzan a pasarle factura a Vidal.

Hace dos semanas, el Concejo tumbó al secretario de Gobierno y Seguridad por medio de una moción de censura alegando el incumplimiento de sus funciones y la falta de transparencia en las respuestas que dieron sobre su gestión. Por su parte, el Alcalde ya le aceptó la renuncia a 11 de los 23 miembros que integran el gabinete.

La tumbada del secretario de Gobierno

Como contamos en diciembre, antes de que estallara la crisis de Buenaventura, la seguridad ya venía siendo un reto para Vidal. Aunque el tema de seguridad en el distrito atañe también al gobierno nacional y departamental porque, como ha dicho el mismo Vidal, se trata de “una violencia estructural” que implica bandas con nexos en otros países, desde el Concejo veían poca gestión por parte del secretario de Gobierno y Seguridad, Ulpiano Riascos.

 

Lo llamaron a más de tres debates de control político durante 2020, porque hasta mitad de ese año, no había ejecutado ninguno de los 2.600 millones de pesos del Fondo de Seguridad Local, no había empezado el Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana y tampoco, como contamos, gestionó un proyecto de instalación de 200 cámaras de seguridad. 

Este año, los cuestionamientos siguieron y cuando propusieron una moción de censura en su contra, Riascos prefirió no asistir a la sesión con el argumento de que ya había pasado su carta de renuncia al alcalde y había sido aceptada. Sin embargo, al final, la moción de censura fue aprobada con 16 votos a favor y tres en contra

La preocupación por el tema de seguridad no venía sólo del Concejo. 

El personero de Buenaventura, Edwin Patiño, dijo a inicios de este mes que había una falta de planificación por parte de la alcaldía porque durante todo el año sólo hubo consejos de seguridad extraordinarios. 

La solicitud parece haber calado en la administración porque ayer se realizó el primer consejo de seguridad ordinario para tratar el tema de las marchas y de la inseguridad en zonas marítimas. En particular, las denuncias de hurtos a mercancía y motores de lanchas de los pescadores.  

La inseguridad en la zona rural de Buenaventura también es una preocupación. El personero Patiño le dijo a La Silla que de los 46 consejos comunitarios hay unos seis que están en observación por combates entre disidencias de las Farc y el ELN o por presencia de estos grupos armados. Pero dijo que hasta el momento los desplazamientos que se han presentado han sido entre caseríos.

Como contamos, a inicios de mes hubo alerta de que ante la presión por parte de la Fuerza Pública, las bandas Los Shotas y Los Espartanos se desplazaran a la zona rural pero esto no sucedió porque allí están las disidencias de las Farc y el ELN.

“Lo que vemos es un reajuste entre líderes en la parte urbana”, aseguró Patiño. 

Por ahora, van unos 16 homicidios este mes, según el personero, después de un periodo de relativa tranquilidad en la que hubo hasta nueve días sin asesinatos. Una alerta con la que tendrá que lidiar el nuevo secretario de Gobierno y Seguridad.

Aunque la moción de censura que sacó a Riascos es la única aprobada, hay otras dos sonando:  la del director técnico de vivienda y la del secretario de educación, Hamington Valencia, a quien el Concejo le reprocha que dejara de ejecutar 2400 millones de pesos, aún con el rezago y los problemas de conectividad de Buenaventura.

Las tensiones con el Concejo

Otro factor que tensiona las relaciones entre Vidal y el Concejo, según cuatro concejales  de distintos partidos políticos con los que hablamos, el alcalde está cogobernando con el Comité del Paro Cívico. 

Dicen que todas las decisiones de Vidal pasan por los líderes del Comité y algunos aseguran que hay secretarías en las que miembros del Paro tiran línea. Dos fuentes citaron como ejemplo que en la secretaría de Tránsito quien manda de verdad es Henry Hercilio Tobar, miembro del Comité. 

El concejal del Centro Democrático, Rubén Jiménez, nos dijo que una de las muestras de ello fue que en una reunión con taxistas y buseteros, el secretario no se presentó y fue Tobar el que pasó a presidir la reunión; tras la negativa de los asistentes, no se llevó a cabo.

Narcilo Rosero, uno de los voceros del Comité del Paro, al que perteneció el alcalde Vidal, le dijo a La Silla que desde que el alcalde fue elegido acordaron en una asamblea darle independencia. Asegura que nunca han pedido secretarías ni le dan línea a Vidal para que contrate o nombre personas.

Dice que se limitan a opinar o dar recomendaciones como lo harían con cualquier mandatario y que siguen pendientes de la administración para hacer las críticas que correspondan.

Rosero cree que acciones como la moción de censura se deben a que la mayoría de los concejales “añoran las administraciones pasadas” para exigir puestos o contratos a cambio de favorecimientos. Algo que Vidal se ha negado a hacer.

Vidal da un timonazo

Sin embargo, el mismo Vidal parece reconocer que necesita un timonazo, y en enero le pidió a sus secretarios y directores técnicos la renuncia protocolaria. Hace unos días dijo que aceptó 11 de las 23 renuncias (una de esas fue la de su exsecretario de Gobierno y Seguridad) —casi la mitad de su gabinete— pero ninguno de los nuevos ha sido nombrado.

En un comunicado de prensa, explicó que lo hacía “ante los desafíos que se han venido presentando en la gestión institucional y el cumplimiento al Plan de Desarrollo”

Para la concejala Lucila Martínez (Mais) se trata de un cambio normal en una administración y para el concejal Humberto Hurtado (Polo) es una forma de “oxigenar el gabinete”.  En cambio, para el cabildante Jose Luis Ocoró (Cambio Radical), al igual que otros dos con los que hablamos, se trata de una crisis de gobernabilidad. 

“No puede ser casualidad que todos (los funcionarios) no lograron rendir con las metas, los planes y los programas siendo ellos mismos los que participaron en la construcción del plan de desarrollo distrital“, nos dijo Ocoró, quien cree que eso muestra una falta de planeación estratégica y de conocimiento de los que están en las carteras. 

Intentamos comunicarnos con el alcalde Vidal para esta historia, pero por motivos de agenda no fue posible. 

Hoy en Buenaventura volverán a marchar. Esta vez, la movilización ha sido convocada tanto por el Comité del Paro Cívico como por los jóvenes, algunos que integran el movimiento Buenaventura resiste, que han tomado la vocería que antes tenía el Comité.

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