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Por Juanita León · 26 de Julio de 2020

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No es fácil pensar en esta época de pandemia en el futuro. Y menos en el futuro a partir de lo que comemos. Sin embargo, la forma como se producen, se distribuyen y se consumen los alimentos va a cambiar mucho en los próximos años.

Como parte de nuestro podcast El Futuro del Futuro, La Silla entrevistó a María Elena Varas, la directora de la Alianza para la Acción Alimenticia del Foro Económico Mundial, quien ha investigado y trabajado en cómo mejorar los sistemas alimenticios para que sean más eficientes, más saludables, y más amigables con el medio ambiente.

Estas son sus reflexiones:

La Silla Vacía: Quisiera que antes de que arranquemos esta conversación hablando sobre cómo nos vamos a alimentar en 10 años, nos explicara cuál es la situación actual de los sistemas alimenticios y qué pasará si seguimos con la inercia que traemos.

María Elena Varas: Tenemos un desafío. Hacia el 2050 tendremos que alimentar en este planeta a 9.500 millones de personas, y varios estudios han indicado que en la medida en que sigamos produciendo a esta velocidad, y de esta manera, va a haber un efecto muy negativo en cuanto al medio ambiente. 

Pero, además, tampoco vamos a poder alimentar a todas esas personas de una manera que sea nutritiva y saludable.

Por lo tanto, acá hay una visión y un empuje y toda una agenda para poder cambiar la manera cómo producimos estos alimentos, cómo se distribuyen y cómo empoderar a los consumidores para que puedan tomar mejores decisiones en cuanto a la demanda de los alimentos.

La Silla Vacía: Dadas estas tendencias, ¿cómo podría cambiar la producción de alimentos a futuro?

María Elena Varas: La producción no se puede mirar de una manera fragmentada, sin asociarla a la demanda. Por eso estamos acá mirando a sistemas productivos que sean más amables con el medio ambiente; que generen menos emisiones de carbono, que no destruyan los suelos para que puedan ser usados nuevamente, que tengan un uso sustentable del agua.

También una producción que vaya alineada con el cambio climático, porque con los cambios de temperatura, y los shocks externos que existen en términos climáticos, existe una gran presión para este tipo de alimentos.

La Silla Vacía: ¿Vamos a tener cultivos más hidropónicos o cultivos más orgánicos?

María Elena Varas: Existe una tendencia para, por un lado, hacer un mejor uso de insumos como fertilizantes, por ejemplo, que afecten menos el uso de suelo y la contaminación de las aguas.

Por otro lado, sistemas productivos que hagan un mejor uso del suelo en cuanto a no incentivar la deforestación.

Hay iniciativas en Colombia que son interesantes, desde esa perspectiva, y abordan ahí más específicamente la producción de ganadería, por ejemplo. Cambia un poco según el tipo de cultivo y la zona geográfica.

La Silla Vacía: ¿Eso quiere decir que los campesinos del futuro van a ser más tecnológicos?

María Elena Varas: Absolutamente. La idea sería poder empoderar a los pequeños y medianos agricultores para que adopten diferentes tecnologías y las innovaciones que les permitan producir de una manera más eficiente y también más amigable con el medio ambiente. Que por lo demás, está completamente relacionado con el uso de los suelos que ellos mismos tienen.

La Silla Vacía: ¿Hay alguien que ya esté haciendo eso en este momento?

María Elena Varas: Tenemos ejemplos de Asia, en India, algunos en África, en América Latina también, donde se han utilizado drones, nuevas tecnologías informáticas, blockchain. Yo creo que eso es el futuro.

Pero la gran pregunta es ¿cómo podemos apoyar a que se cree un ambiente financiero propicio para que los agricultores puedan adoptar estas tecnologías?, porque lo que sabemos es que las tecnologías existen y están ahí, pero el problema es el financiamiento. Entonces, ¿cómo poder generar un cambio y una transformación para poder financiar la adopción de estas tecnologías? Y eso es un gran punto en el cual estamos trabajando.

La Silla Vacía: Usted también le asigna un valor grande a los consumidores en esta transformación de los sistemas alimentarios.

María Elena Varas: Los consumidores tienen un rol fundamental en cuanto a la demanda que ellos hacen de los alimentos. Se genera un efecto hacia el campo, en cuanto a qué se produce. Y ahí hay diferentes temas para abordar.

Uno es un tema de comunicación y reconocimiento del valor que tiene la alimentación en la salud de la persona. Poder trabajar en torno a, por ejemplo, el tema de obesidad, y el tema de quienes no tienen suficiente alimento. Ese es un tema fundamental.

El otro tema es empoderar a los consumidores para que puedan saber de dónde vienen sus productos. Y por lo tanto, que las decisiones que hagan sean informadas desde la perspectiva de nutrición, pero también desde la del medio ambiente.

Es decir, que mis productos sean de zonas donde no se ha hecho deforestación, que mis productos sean saludables, que no vengan contaminados.

Para lo cual también volvemos al tema de la tecnología. ¿Dónde podemos usar trazabilidad y diferentes tecnologías para poder hacer eso, hacer esos cambios, y poder informar a los consumidores?

La Silla Vacía: ¿Usted se imagina que el consumidor del futuro antes de comerse una manzana va a mirar un sellito que le dice el origen de esa manzana, si tratan bien a los trabajadores, si deforestan o no deforestan en esa zona?

María Elena Varas: El consumo en el futuro idealmente sería de esa manera, y en ese caso estarías completamente empoderando al consumidor también para hacer cambios en la cadena de suministro. Eso sería algo interesante y que sería bueno ver.

Pero también un consumidor que pueda ser capaz de decir ‘yo voy a diversificar mi dieta’, voy a reconocer que tengo que moverme hacia una dieta más parecida a lo que publicó el informe EAT-Lancet el año pasado, en cuanto a menor consumo de cárnicos, mayor consumo de granos, de frutas y verduras. Que también pueda apoyar un consumo más responsable para el medio ambiente y para la salud.

La Silla Vacía: La gente más joven es cada vez más vegana. ¿Cree que esa tendencia se va a mantener?

María Elena Varas: No sabría decirte, porque la verdad es que la tendencia que vemos en China, por ejemplo, y sobre todo en países donde se genera mayor poder adquisitivo con el desarrollo económico, la tendencia es justamente de consumir más carne. Hay una asociación de estrato económico con el consumo de carne de cerdo, de vacuno.

En este sentido, hay tendencias en otros países que generan cierta presión en la cadena productiva. Por ponerte un ejemplo: la presión que genera China con su demanda a la producción de ganadería que se hace en Brasil, desde donde importan la carne. Entonces yo creo que va a haber diferentes curvas.

Pero sí creo que existe mayor conciencia, y que va a seguir generándose mayor conciencia, de la importancia que tienen los alimentos en la salud. Una tendencia de irnos hacia los alimentos como medicina.

La Silla Vacía: Ahora uno ve jugos para limpiar el organismo, etc. ¿Ganará fuerza esa tendencia?

María Elena Varas: Creo que es una tendencia que va a ganar más fuerza, porque existen también intereses específicos para abordar estos temas. Los costos para el sistema de salud, y fiscal de los países de los desafíos que se generan por la mala alimentación son astronómicos.

Los niveles de diabetes en países desarrollados, de obesidad que también se ven en América Latina, en donde realmente es una epidemia en este punto, son un gran desafío en términos de políticas públicas. Desde esa perspectiva, debería haber un cambio importante.

Las empresas, desde las pequeñas hasta las multinacionales,están haciendo una transición hacia productos que apelan a esa necesidad que tiene el nuevo consumidor de consumir alimentos más saludables, más positivos para la salud.

La Silla Vacía: ¿Cree que cada vez vamos a consumir más local para ser más amigables con el ambiente?

María Elena Varas: Claro, justamente, hay varias visiones en cuanto a cómo podría ser este futuro, y yo diría que hay una visión en cuanto a consumir más local. En parte porque hay un tema de huella de carbono que es importante abordar.

Pero también, una tendencia a poder tener acceso a alimentos que sean más frescos; que hayan sido producidos en zonas donde también se esté apoyando la comunidad y la economía local.

Algo que también es importante, por ejemplo, es cómo podemos hacer eso desde la perspectiva de pequeñas granjas verticales y todo lo que es la producción de alimentos en ciudades, que es también un enorme tema en el contexto de todos los actores que estamos en los temas alimenticios.

La Silla Vacía: Hace unos años parecía que la tecnología iba más hacia la artificialización de la comida, que hacia lo orgánico. ¿Lo orgánico le va a ganar a lo químico?

María Elena Varas: Yo creo que una cosa tal vez va a existir junto a la otra en la medida en que el consumidor se mantenga como hasta ahora. Pero en la medida en que se genere mayor conciencia y mayor movimiento en la demanda de este tipo de productos, va a haber un cambio ahí.

Lo orgánico, 100 por ciento puro orgánico, tiene desafíos específicos también cuando estamos hablando de comercio internacional y otros temas, pero yo creo que sí se va a generar un cambio positivo, idealmente, en cuanto al consumo local y el consumo más orgánico de frutas y verduras. La canasta alimenticia hoy en día está altamente basada en productos procesados y empaquetados.

La Silla Vacía: ¿Cómo cree que será esa canasta alimenticia en 10 años?

María Elena Varas: Te puedo decir lo que yo quisiera ver. Yo quisiera ver más nueces, almendras, más fruta y más verdura. Y también más variedad de cada uno, solamente una porción de carne a la semana. Y si no me equivoco, una o dos porciones de pescado a la semana, que es la dieta que recomienda el informe del EAT-Lancet. No es barata, pero una dieta así abordaría las necesidades del cuerpo y del planeta.

La Silla Vacía: Si esa dieta es la que se impone, un país como Colombia tendría grandes oportunidades.

María Elena Varas: Justamente. En el caso de Colombia, con la riqueza que tiene en cuanto a la biodiversidad y el número de productos nativos, podría llegar a un sistema más saludable. Existen diversas iniciativas que están trabajando en ese tema en el país.

La Silla Vacía: Aunque usted es chilena conoce bien a Colombia. ¿Cómo cree que puede cambiar aquí la vida rural, que no ha sido fácil en las últimas décadas?

María Elena Varas: Creo que existen grandes oportunidades de alinear diversas iniciativas que están andando en el país para generar mejores y mayores oportunidades para las zonas rurales, apoyando prácticas que sean sustentables a través de sistemas de capacitación técnica, monitoreo.

También, a la vez, poder trabajar en cultivos que apoyen la transición hacia alimentos más nutritivos y saludables, incorporando productos nativos u otros que son importantes para el desarrollo del país: ciertos tipos de mango, de aguacate, cacao amazónico y otros productos que en este minuto se me olvidó el nombre porque son muy propios de Colombia. Creo que ahí sí existe una posibilidad.

Y lo otro, que creo que existe una posibilidad importante, es en cuanto a poder generar mayor inversión en infraestructura que pueda ayudar a estos pequeños productores.

En definitiva, ayudar a lo largo de toda la cadena alimenticia a que haya menos pérdidas y desperdicio, que es un gran desafío para la producción colombiana y va a seguir siendo un gran desafío en la medida en que seguimos viendo temas de cambios climáticos que van a seguir afectando las cosechas.

La Silla Vacía: ¿En Colombia, se pierde mucha comida?

María Elena Varas: Sí, antes de que pueda llegar a bodega y ser distribuida a los puntos de venta. Muchas veces por falta de capacidad de mecanismos de almacenamiento frío; por problemas de infraestructura vial; por temas de transporte; diferentes aspectos para los cuales sería importante generar mayor inversión para que estos alimentos puedan llegar a los puntos de venta, o a los puntos de procesamiento de manera adecuada, y a tiempo.

La Silla Vacía: Y la última pregunta que no puede faltar: ¿cómo afecta la pandemia este futuro?

María Elena Varas: Bueno, la verdad es que la pandemia ha sido un recordatorio de que acá hay mucho por hacer, de que hay un tema importante en términos de seguridad alimenticia que hay que seguir abordando. Es decir, el punto de poner alimentos en la mesa de las personas, más allá de cualquier otro tipo de agenda, y la importancia de seguir trabajando en sistemas más resilientes.

Escuché hace un tiempo atrás una entrevista que me pareció interesante, decía: “hace cinco años atrás qué es lo que deberíamos haber hecho para evitar lo que nos ha pasado hoy en el tema de los alimentos”, y tal vez sería bueno pensar entonces, qué podemos hacer hoy para evitar lo que podría ser otro shock externo en cinco o 10 años.

Comentarios (6)

José Saramago ..

26 de Julio

4 Seguidores

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Un estudio publicado por 'The Lancet'-revista medica de gran prestigio- indica que la población mundial llegara muy probablemente a un pico de máximo 9700 millones de habitantes en el año 2064 y empezara, a 8000 millones de habitantes en el 2100 por causa de factores como la in-fertilidad, la educación y empoderamiento de la mujer, enfermedades o recursos limitados como los alimentos, entre otras.

José Saramago ..

26 de Julio

4 Seguidores

El problema de este mundo es que hay demasiadas personas y poco educadas, recu...+ ver más

El problema de este mundo es que hay demasiadas personas y poco educadas, recursos limitados y mucha corrupción. Por supuesto que la producción de alimentos va a cambiar, y es clave el uso de la tecnología, y los cultivos propios como los hidropónicos para sobrevivir mas en una ciudad, ojala volver este mundo otra vez mas rural; y quien sabe ya se esta pensando hasta en cultivar en otros planetas.

José Saramago ..

26 de Julio

4 Seguidores

Tener claro conceptos como el alimento que es natural, el que es saludable o n...+ ver más

Tener claro conceptos como el alimento que es natural, el que es saludable o no, el que es orgánico u artificial o procesado, el que es ecológico, o el que es biológico (algo asociado a la manipulación genética); o alimentos para veganos, o no. Lo cierto es que desde las universidades se puede apoyar con la parte de la tecnología. Políticas y leyes de incentivos encaminadas a ese fin. Educación.

Elizabeth Prado

26 de Julio

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Juanita, gracias. Buen tema. No me gustó la música de fondo.

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Juanita León

26 de Julio

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Gracias Elizabeth por la retroalimentación. la tendremos en cuenta.

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Richard Helmut Probst Bruce

27 de Julio

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una precisión para las partes que no sobra: la agricultura orgánica es una d...+ ver más

una precisión para las partes que no sobra: la agricultura orgánica es una de las 10 corrientes no convencionales de producción agropecuaria, quizá la más reconocida. Está regulada por estrictos protocolos de inocuidad y trazabilidad, legalizada en 120 países, entre ellos Colombia y sus productos deben estar necesariamente certificados por un ente de tercera parte.

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