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Por narcorama · 13 de Enero de 2012

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Por: Casa de las Estrategias. 

 

El origen de los urabeños tiene sus antecedentes en el paramilitar Don Mario y en la llamada Casa Castaño, específicamente en Miguel Arroyave, amigo de juventud de los hermanos Castaño. Este último recibió por parte de los Castaño el Bloque Centauros en los Llanos Orientales, el cual había ganado su reputación criminal cuando en 1997 llegaron desde Urabá 200 hombres y masacraron a una cantidad importante de gente en el municipio de Mapiripán en el Meta.

A partir de esto, Miguel Arroyave con su bloque Centauros (ya se empezaban a llamar Urabeños por su origen), empezó una dura guerra contra alias Martín Llanos (Héctor Buitrago) y su grupo las Autodefensas Unidas de Casanare (Buitragueños). Esta disputa gravitaba en torno al control del tráfico de drogas y la extorsión al ganado principalmente, traduciéndose en una gran cantidad de asesinatos entre el año 2003 y 2004 al sur del Casanare (). Sin embargo, Miguel Arroyave muere pronto en mitad de esta guerra y en plena negociaciones de Ralito en el año 2004, a mano de Pedro Oliveiro alias “Cuchillo” uno de sus lugartenientes. Éste (dado de baja por la policía en 2010) nunca se desmovilizaría con el Bloque Centauros y sería el fundador del Ejercito Revolucionario Popular Anticomunista (ERPAC).

Ya para el año 2008 surge lo que se conoció como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia lideradas por Daniel Rendón Herrera alias Don Mario, hermano de alias el Alemán amigo cercano de los Castaño. Don Mario venía de la cúpula de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU). En el Urabá Don Mario encontró un punto operativo estratégico en tanto controlaba rutas del narcotráfico y contaba con significativos recursos productos de la extorsión. No obstante, este grupo también duraría poco, toda vez que

Una vez más una captura trae una reorganización de las jerarquías. Aquí aparecen los hermanos Usuga como herederos de esta zona. Estos dos, con sus orígenes en la guerrilla del EPL y miembros de las ACCU, también estuvieron en la guerra de Miguel Arroyave en el Meta y el Casanare, allí conocieron a Don Mario y se volvieron hombres de confianza de éste. Cuando este último es capturado toman control de la zona del Urabá, con un personaje adicional que ha estado siempre al margen de esta historia: Henry de Jesús López, alias Mi Sangre. Éste, también hizo parte de las ACCU, donde fue enviado al Bloque Centauros en los Llanos Orientales, pero allí tuvo una tarea adicional como persona cercana a Miguel Arroyave, fundar el Bloque Capital.

Este bloque buscaba sacar provecho de las oficinas de cobro en Bogotá así como la extorsión al comercio (sanandresitos). Igualmente, su nombre apareció en los medios por sus Alias Mi Sangre se , sin embargo, su nombre seguiría sonando en varios ámbitos, especialmente en la expansión de los Urabeños hacia zonas urbanas de Medellín y de la costa caribe del país.

Este ingreso de los Urabeños (o de los de Urabá o Autodefensas Gaitanistas de Colombia) a Medellín tuvo un aliado adicional, Maximiliano Bonilla alias Valenciano, el cual, antes de ser , había buscado dejar gradualmente las operaciones criminales en las urbes para dedicarse a las rutas transnacionales del tráfico de drogas. Con este cambio de estrategia, las operaciones urbanas quedaban en manos de las facciones urbanas de los Urabeños y con las otras bandas que Valenciano tenía en Medellín, acompañadas por alias Mi Sangre y los hermanos Usuga. Esta estrategia urbana tiene algunos antecedentes desde el año 2009, sin embargo, no es sino hasta el año 2011 donde se agudizan los ataques contra los enemigos de alias Valenciano y

A partir de esto, se afianza una gran coalición criminal, por un lado los urabeños tienen presencia urbana y rural en más de , permitiéndoles controlar gran parte de la cadena de valor del narcotráfico y por otro, las operaciones y contactos en Centroamérica y el Caribe de alias Valenciano aseguraban rutas estables para el tráfico de droga en cantidades importantes.

Ya con la captura de alias Valenciano y la muerte de uno de los hermanos Usuga a manos de la fuerza pública, se desvela esta gran red criminal en todo el país que en los últimos días ha logrado parar el comercio y el transporte en zonas de 6 departamentos. Esta red ya no hace las grandes matanzas como la del 97 en Mapiripán, sino que se encuentra incrustada en la cotidianidad de muchos municipios, controlando el comercio, el transporte y las rutas del tráfico drogas.

Desde esto, la pregunta que surge es: ¿Qué tanto ha cambiado de los Urabeños? ¿Son acaso un grupo criminal nuevo o, como se les ha llamado en los últimos años, son una BACRIM nueva? Si respondemos esta pregunta remontándonos a los primeros grupos paramilitares en Urabá en los noventa, nos damos cuenta que la estrategia fundacional era expandirse al sur del país (Llanos Orientales) en busca del control sobre eslabones estructurales de la cadena de valor del narcotráfico, sobre todo aquellas fases del narcotráfico susceptibles a la monopolización (cocinas, insumos y cultivos). Uno de sus grandes enemigos era la guerrilla que aspiraba también a controlar la mayor cantidad de territorios y de rentas disponibles, incluyendo por supuesto las rentas derivadas de estas fases del narcotráfico.

 

                         Foto:

 

El fundamento de la monopolización del negocio es el control territorial, es decir de apropiarse del monopolio de la fuerza sobre la población de un municipio, una vereda o una región. El monopolio, es asunto de no tener ningún otro grupo que dispute la violencia (por lo menos la ilegal, que es la que produce rentas). De allí que desde sus inicios, y no de ahora como se argumenta en contra de las BACRIM, paramilitares y guerrillas pueden negociar mercancía y armas pero defienden el territorio a sangre y fuego.

Y así en un momento dado se hayan llamado Urabeños y a que siempre aspiraron a una designación “ideológica” como fueron las ACCU, Bloque Centauro, Autodefensas Gaitanistas, Bloque Capital, etc., su forma de actuar devela una de las grandes realidades políticas de la Colombia de fines de siglo XX y principios de siglo XXI: la de ejércitos privados muy ligados al narcotráfico que aspiran a ser el estado local.

¿Qué mejor estrategia para controlar la producción, las rutas y las cadenas de valor del narcotráfico que ser el estado? A partir de esto, es que se han generado los diferentes correlatos territoriales, políticos, económicos e ideológicos alrededor de las guerras que se han librado entre organizaciones que han evolucionado en paralelo a estos correlatos, buscando encajar en las coyunturas del país en aras de conservar o alcanzar la mencionada integración vertical en el narcotráfico.

De hecho, lo único que ha cambiado son los enemigos de los paramilitares. La guerrilla actual no es ni sombra de lo que era hace una década. Ahora no es posible que un comandante de un ejército privado pueda argumentar, como lo hizo Castaño en su momento, que su motivo de guerra es una liberación ideológica de las regiones colombianas. Quienes cambiamos fuimos nosotros, el país de las ciudades, que ya no cree en los motivos de los paramilitares porque no existe una guerrilla que nos amenace. 

Comentarios (5)

Santiago Garcés

15 de Enero

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Este blog es excelente, aveces puedo no estar de acuerdo con algunas apreciaci...+ ver más

Este blog es excelente, aveces puedo no estar de acuerdo con algunas apreciaciones, sin embargo en este caso el recuento histórico es pertinente y bien escrito.
Dice el autor con muchísima razón que los paramilitares (siguen siendo paramilitares) pretenden ser el Estado en las regiones que controlan...una pregunta interesante sería si pretenden reemplazarlo generando un antagonismo radical con el monopolio físico de la violencia de la fuerza pública y con todas sus instituciones, o más bien lo que existe es una serie de antagonismos puntuales y locales que significa que los paramilitares, aun cuando se pongan bravos con Santos, siguen teniendo vínculos con el poder económico y político local. Tocaría ver cuales son los argumentos de lado y lado, las últimas declaraciones de Claudia López a quien le creo al respecto, parecen señalar la segunda hipotesis. Le recomiendo a los lectores y al autor del blog el siguiente texto acerca de las relaciones dinámicas de el paramilitarismo/Estado.

Santiago Garcés

15 de Enero

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http://www.rebelion.org/noticia.php?id=142630&titular=el-paro-armado-de-...ño...+ ver más

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=142630&titular=el-paro-armado-de-...ños:-¿cría-cuervos-y-te-sacarán-los-ojos?-

J. Felipe Parra

15 de Enero

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Buen artículo.
Esto creo que amplia sus repercusiones.
http://www.ele...+ ver más

Buen artículo.
Esto creo que amplia sus repercusiones.
http://www.elespectador.com/impreso/cuadernilloa/entrevista-de-cecilia-o...

HENRY BARBOSA

17 de Enero

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Como siempre un nuevo escrito de la Casa de las Estrategias que vuelve a queda...+ ver más

Como siempre un nuevo escrito de la Casa de las Estrategias que vuelve a quedar flojo e incompleto....Arroyave no era amigo de la juventud sino socio.....¿donde dejaron a Carranza, los políticos de Puerto López, Puerto Gaitán y Aguazul? y sobretodo sin miedo los miembros del Ejercito y la Policía que han permitido que este monstruo creciera.... (

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