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Por Lucas Ospina · 21 de Mayo de 2012

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A la saga de Roméo Langlois, el periodista francés prisionero de las FARC, se suma un inconveniente en apariencia menor: la retención de su documental Por todo el oro de Colombia. El video había sido montado en su totalidad y subtítulado por La Silla Vacía pero tuvo que ser retirado. Youtube, dueño del canal de internet donde era mostrado, argumentó que había una violación a los derechos de copia y reproducción. Pero como Youtube tiene más entradas que salidas el documental se encuentra ahí mismo —por ahora—, montado por el usuario TheAFVP, traducido por él, y fragmentado en seis partes:

1.

http://www.youtube.com/watch?v=-IrO299QClc

2.

http://www.youtube.com/watch?v=gEFNV7AoSb8

3.

http://www.youtube.com/watch?v=VfnkLGn61LQ

4.

http://www.youtube.com/watch?v=_PAzo1UTx7M

5.

http://www.youtube.com/watch?v=u7GJmFIM3Tc

6.

http://www.youtube.com/watch?v=lJ3lc7o6N8g

Tal vez no demore en llegarle a TheAFVP la notificación, y bajo la disculpa de los derechos, le hagan el torcido a su cuenta. La Silla Vacía ya pidió el permiso a la productora del documental Canal+ pero no hay certeza de obtener respuesta. Otro curso de acción podría ser que La Silla Vacía montara el video en su propio servidor y, de llegar el reclamo, enfrentara una acción legal en su contra. La Silla Vacía, un medio informativo sin ánimo de lucro, podría generar un proceso legal promisorio que obligara a revisar las excepciones y limitaciones a los derechos de autor y de copia.

Por ejemplo, el Acuerdo de Cartagena (Decisión 351) en el artículo 22 específica que, cuando se trata de "Acontecimientos de Actualidad", está permitido “reproducir y poner al alcance del público, con ocasión de las informaciones relativas a acontecimientos de actualidad por medio de la fotografía, la cinematografía o por la radiodifusión o transmisión pública por cable, obras vistas u oídas en el curso de tales acontecimientos, en la medida justificada por el fin de la información”. Es claro que la redacción de la ley es de un periodo antediluviano, es decir, anterior al diluvio de internet, pero un caso como el de La Silla Vacía sería potencialmente útil para ampliar el espectro de la casuística legal. Si se trata de Por todo el oro de Colombia, en esta obra el "fin de información" que buscó La Silla Vacía al montar la totalidad de este video es evidente y la "actualidad" de los "acontecimientos" mencionados por Langlois son innegables.

Además de lo lamentable que es la orden de Youtube en términos de libertad de expresión y libre circulación de información, se suma la pérdida de un documental que debería ser visto y sopesado. Por todo el oro de Colombia  es un retrato certero del país, las ciudades ahí no son protagonistas, y esta omisión del país urbanizado pone en su escala justa al barullo noticioso cosmopolita que regula la ansiedad de la agenda noticiosa. Por ejemplo, noticias capitalinas como aquella de la bomba que mató a dos escoltas de un locutor de derechas, o aquella de la maquila servil del Gobierno en el Congreso que ahora fabrica marquitos jurídicos para la paz, son apenas piezas minúsculas del conflicto comparadas con la magnitud del complejo y violento engranaje que muestra el amplio mapeo municipal y rural expuesto por Langlois.

Luego de ver Por todo el oro de Colombia queda claro que la paz, al menos como la conocen en otros países, nunca —pero nunca— va a darse por estas tierras; esto aquí es todos contra todos y cada cual alega sus razones. ¿Ejemplos? Algunas escenas:

El Estado colombiano le oculta durante años a unos mineros la noticia de un testamento que les adjudica el derecho de la explotación de una de las zonas auríferas más grandes del país. Los mineros se enteran décadas después, reclaman, se organizan y protestan, a los sindicalistas los amenazan y los matan.

Un jefe paramilitar, que controlaba la totalidad de esa zona que el Estado no reconocía a los mineros, fue extraditado. Inmediatamente el gobierno lo reemplaza por un empresario cubano que regenta una multinacional canadiense. La empresa, por aquello de las relaciones, pasa a ser encabezada por una exministra de Cultura muy querida por el mismo presidente que despachó al usurpador anterior. En otras palabras, el capitoste paramilitar hizo el trabajo sucio, despojó a sangre y fuego la zona, y ahora, trucando paramilitarismo por cultura empresarial, la exfuncionaria, el ejercito, la policía y el Estado abren de piernas al país para que penetre la "confianza inversionista" de la multinacional.

Un líder guerrillero revisa un catálogo a color de nuevas armas a comprar y considera que un fusil de 20.000 euros está barato, en algunas zonas la guerrilla deja de extorsionar a los cocaleros y ahora lo hace con los mineros, es más rentable. Por todos lados pululan los miembros de bandas criminales —o franquicias sueltas de paramilitares— que dan a entender que negociar con oro es mejor que hacerlo con coca, la mercancía se corona en un lugar más cercano: Medellín.

Un sobrevuelo muestra como los ríos se secan y la cara del país está llena de barros que emanan el pus del mercurio.

Un grupo de hombres se enfrenta con palos y piedras a dos retroexcavadoras, el territorio que defienden ha pertenecido a sus familias por decenas, cientos o miles de años, por una vez le ganan la batalla al engranaje de codicia de las máquinas, pero ya habrá otras formas de derrotar a estos "indios", a las buenas o a las malas. Los negocios son los negocios.

En fin, lo que Langlois muestra en este documental no es poca cosa; incluso, si se trata de oro. Y por aquello de que "el tiempo es oro", uno podría pensar que el ocio y los lujos que gozamos algunos miembros de las clases medias y altas citadinas es un privilegiado espacio de asueto que algo le debe al amplio flujo de caja y dividendos de la explotación minera. Es más, el tiempo para ver este documental y leer La Silla Vacía, son espacios dorados de información y crítica posibles en parte al gran capital que produce la tragedia aurífera que Langlois explora. La crítica al capitalismo salvaje es un producto más del capitalismo salvaje.

Por ahora Langlois continua hecho prisionero y su video retenido. Tal vez las FARC mantengan a Langlois por días, semanas o meses, tenerlo refundido por allá es útil, es un escudo humano, garantía de que sus campamentos no serán borbardeados; tal vez lo roten y lo alojen cerca a donde esta el líder simbólico de turno Timochenko.

Y en cuanto al documental de Langlois, es posible que los colombianos no seamos el público objetivo para ver lo que les pasa a los colombianos y la productora Canal+ solo ha cumplido con mantener estable el suministro homeopático de terror que los televidentes de las clases medias y altas europeas necesitan: algo de salvajismo programado capaz de avivar la parsimonia del primer mundo y su pesado matrimonio con la Historia. Incluso, puede que este "lejano oeste" colombiano mostrado por Langlois le sirva a los tercermundistas del primer mundo que, felices por comparación, verán que hay situaciones peores a las de vivir "indignados" y quejumbrosos ante el desmonte del estado de bienestar.

La prisión de Langlois y la retención de su video muestran a Colombia como escenario ideal de batalla para una y muchas más guerras: guerra por oro, por internet, etcétera, etcétera y etcétera.

 

 

Comentarios (8)

Juanita León

22 de Mayo

820 Seguidores

Lucas, qué bueno que lo rescataste. Al documental, y a la norma que nos prote...+ ver más

Lucas, qué bueno que lo rescataste. Al documental, y a la norma que nos protegía y no lo sabíamos.

Carlos Cortés

22 de Mayo

47 Seguidores

A mí me parece impresionante lo que dice el trabajador de la mina ilegal. "Mi...+ ver más

A mí me parece impresionante lo que dice el trabajador de la mina ilegal. "Mire cómo nos matamos trabajando... ¿cómo va ser este sufrimiento ilegal?". Y si uno lo suma a lo que dicen otros empleados de la mina -"esto es de todos", "esto es nuestro"– la cosa empieza a sonar subversiva. Pero no, no es la guerrilla ni la amenaza terrorista. Son unos campesinos pobres rebuscándose la vida.

Caleño Anonimo

22 de Mayo

0 Seguidores

Muchas gracias, lo estaba buscando para mostrarlo a conocidos.

Muchas gracias, lo estaba buscando para mostrarlo a conocidos.

Daniel

23 de Mayo

0 Seguidores

Qué documental. Es impresionante la tranquilidad con la que José Oro dice qu...+ ver más

Qué documental. Es impresionante la tranquilidad con la que José Oro dice que ellos (Colombia Gold) "financian" la policía y el ejército. ¿Cómo es esto? ¿No se llama fuerza pública?

J. Felipe Parra

24 de Mayo

0 Seguidores

Lucas, esta es su mejor nota a la fecha.
En sí y por sí, toda persona de...+ ver más

Lucas, esta es su mejor nota a la fecha.
En sí y por sí, toda persona debería leer, ver y grabar y difundir el trabajo de Langlois, porque en serio, mientras más se sepa que esto pasó, nos ahorraremos una civilización que asume casi naturalmente que la ciudad es lo que le corresponde.
Por otro lado, y así suene despiadado este comentario de presagio... yo me huelo que van a hacer un proceso de eugenesia con los indígenas Nasa. Así como con los Wayuú en la costa Caribe por la inmensa mina de carbón que un megamagnate brasileño ahora explotará.
Gracias, mil gracias Lucas. :)

Roberto Guara

25 de Mayo

0 Seguidores

Varias cosas: una de las locomotoras de Santos "la mineria" es todo un dinosau...+ ver más

Varias cosas: una de las locomotoras de Santos "la mineria" es todo un dinosaurio en lo ambiental. Como en Santurban en Santander no hay nada que ofrecer a las comunidades de los municipios que ancestralmente se ha ocupado de la extraccion artesanal del oro y en cambio la multinacional da el oro y el moro para comprar conciencias bajo el esquema de RSE.
Otra cosita que se muestra es lo que Damiel Samper llamo la puerta giratoria o de atras, cuando los ministros siembran para cosechar en su mundo de ex y ni que hablar d ela extraccion por sometimiento de los grupos alzados en armas que son hijuimil.... Pero lo mas grave que muestra la Silla Vacia es el silencio de los inocentes bajo el dudoso rotulo de los derechos de autor, que maravilla de documental, descarnado, pisa callos, mis respetos a Langlois, claro que no es harina de mi costal, al ponerse prendas militares para vender la conciencia y comprar chiva de una erradicacion de cultivos de coca, una cosa es una cosa y otra es ......

Roberto Guara

25 de Mayo

0 Seguidores

ADELANTE SILLA VACIA, esto es lo mas importate y habran ayudado a hacer camino...+ ver más

ADELANTE SILLA VACIA, esto es lo mas importate y habran ayudado a hacer camino, como ustedes dicen: "Otro curso de acción podría ser que La Silla Vacía montara el video en su propio servidor y, de llegar el reclamo, enfrentara una acción legal en su contra. La Silla Vacía, un medio informativo sin ánimo de lucro, podría generar un proceso legal promisorio que obligara a revisar las excepciones y limitaciones a los derechos de autor y de copia.
Por ejemplo, el Acuerdo de Cartagena (Decisión 351) en el artículo 22 específica que, cuando se trata de "Acontecimientos de Actualidad", está permitido “reproducir y poner al alcance del público, con ocasión de las informaciones relativas a acontecimientos de actualidad por medio de la fotografía, la cinematografía o por la radiodifusión o transmisión pública por cable, obras vistas u oídas en el curso de tales acontecimientos, en la medida justificada por el fin de la información”.

J. Felipe Parra

27 de Julio

0 Seguidores

24 mayo - 11:31 pm
"Por otro lado, y así suene despiadado este comentario...+ ver más

24 mayo - 11:31 pm
"Por otro lado, y así suene despiadado este comentario de presagio... yo me huelo que van a hacer un proceso de eugenesia con los indígenas Nasa. Así como con los Wayuú en la costa Caribe por la inmensa mina de carbón que un megamagnate brasileño ahora explotará.
Gracias, mil gracias Lucas. :)"
Dicho... y en proceso para ser un hecho.

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