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Por Lucas Ospina · 02 de Febrero de 2012

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La primera persona que visitó Juan Manuel Santos tras  su posesión como presidente de Colombia fue a un expresidente, así lo contó El Espectador en su sección de picaresca social de alto turmequé: “esta semana en la casa del ex presidente Belisario Betancur y de su señora Dalita Navarro fue la primera reunión social a la que asistió Juan Manuel Santos como Jefe de Estado. Hubo apenas veinte invitados, entre empresarios y amigos mutuos. Lo más llamativo de la cena fue la presencia de Fabio y Ramiro Valencia Cossio, no precisamente hombres de las filas del santismo sino del uribismo, pero ahora con ganas de acercarse al nuevo Gobierno.”.

Ya antes Belisario Betancur le había hecho guiños a Santos, y Dalita ya había dado a conocer por quién sería el voto de su marido en las elecciones presidenciales, que traicionaría a Noemí Sanín —quien fuera su censuradora Ministra de Comunicaciones—, y a su partido, el conservador, en aras de votar por candidato del Partido de la U. En una entrevista le preguntaron a Dalita Navarro: “Noemí afirmó que como Belisario Betancur está “muy enamorado de su esposa”, por eso votó por Santos en la primera vuelta. ¿Qué opina usted sobre esa afirmación?”, y ella opinó: “Que es en lo único que Noemí Sanín no se ha equivocado.”

Es posible que al asistir Santos a esa cena estuviera devolviendo favores pero también es evidente que presidentes y ex presidentes están muy pendientes de la salud de Belisario Betancur, no vaya a ser que se deschavete, hable de más, y antes de morir termine enredado ante la ley generando un grave precedente: juzgar a un presidente.

Belisario Betancur tiene la responsabilidad política de lo que pasó en la tragedia del Palacio de Justicia durante su mandato. Al menos así lo asumió él, de forma enfática y sin lugar a dudas, en vivo y en directo, en su declaración televisada del 7 de noviembre de 1985. Esa noche Belisario Betancur calificó la toma del M-19 como un acto de “inhumana, delirante y aislada espectacularidad”, y constato que este tipo de acciones “paradójicamente sirven para demostrar cuán fuertes son nuestras instituciones, cuánto repudia nuestra patria los extremismos.” 

Belisario mencionó en su discurso a uno de los extremos del combate, el guerrillero, pero evitó extender su crítica a los otros: el de los militares y su retoma vindicativa a sangre y fuego y el del gobierno que censuró a los medios por vía de su Ministra de Comunicaciones. Belisario Betancur intentó rellenar el vacío de poder, más que evidente en esos días con lo que mejor se le daba, las palabras. 

Fue entonces cuando Betancur afirmó que “el gobierno es firme en su defensa de los principios y de las instituciones” y que “puede por lo mismo dedicarse a la búsqueda de las mejores soluciones a problemas que aparentemente no ofrecen sino una salida”, tras lo cual asumió la responsabilidad en pleno por los hechos y se incriminó para siempre y por siempre como responsable absoluto: “Esa inmensa responsabilidad la asumió el Presidente de la República que, para bien o para mal suyo, estuvo tomando personalmente decisiones, dando las órdenes respectivas, teniendo el control absoluto de la situación, de manera que lo que se hizo para encontrar una salida fue por cuenta suya y no por obra de otros factores que él puede y debe controlar.” 

Pero Belisario Betancur solo parece haber asumido la responsabilidad de los hechos “para bien” y amparado por el fuero y el espíritu de cuerpo del poder político se ha negado a reconocer públicamente el para “para mal” de la responsabilidad que hace 25 años sí asumió cuando dijo ante todo el país dijo que tuvo “control absoluto de la situación”. En lo político su caso ha sido examinado por la comisión acusaciones y este cuerpo camaril, haciendo honor a su apodo, “comisión de absoluciones”, ha hecho lo propio. 

Belisario Betancur no ha querido volver a usar la televisión o los medios para referirse a los hechos del Palacio de Justicia, y por ejemplo, en La Toma, un documental reciente sobre el Palacio de Justicia, se hace énfasis en las víctimas y en el caso judicial del General Plazas Vega, pero la ausencia estratégica de Betancur termina por ocultar las actuaciones del Gobierno de ese entonces. Aun así el documental muestra cómo algunos de los ministros, incluido el de justicia, se fueron a dormir la noche en que el Palacio de Justicia ardió; también se ve cómo el gabinete ministerial solo se enteraba de lo que estaba sucediendo por los medios de comunicación que ellos mismos, horas antes, habían censurado (en el discurso televisado Betancur le “agradeció” a los medios por su silencio: “Sea este el momento de agradecer a los medios de comunicación la forma ponderada, tranquila y patriota como han venido llevando a la Nación y al mundo, el detalle de los acontecimientos”). Betancur se niega a participar de lo que el llama el “linchamiento mediático”, y solo declara ante la justicia; aun así es hasta es sospechoso el poco bombo que los grandes medios le han dado a esas declaraciones tan apabullantes como la que hizo  ante la Fiscalía, en 2005: Belisario Betancur reconoció que durante la retoma militar supo de tres guerrilleros que salieron vivos del Palacio de Justicia. 

Tener conocimiento público de lo que sabe Belisario Betancur sobre el Palacio de Justicia es fundamental; es necesario aclarar pasajes tan oscuros y extraños como ese de que durante la retoma del Palacio de Justicia sí se logró sacar con vida al hermano de Belisario Betancur, que formaba parte del Consejo de Estado, y a la esposa de Jaime Castro, en ese entonces ministro de Gobierno, cuando fue poco o nada lo que se hizo para sacar con vida al resto de los rehenes o por preservar la vida de unos guerrilleros. Es molesta la insistencia de Betancur de su apertura al diálogo durante la toma y contrasta con los hechos de la mañana del 7 de noviembre, cuando el ejercito, que conocía la ubicación exacta de un reducto de rehenes y de guerrilleros por medio de un mensajero que salió buscando una salida negociada, lo primero que se hizo fue atacar brutalmente la zona donde estaban los sobrevivientes para dar por terminada la retoma del Palacio de Justicia. 

De acuerdo a su declaración televisada de 1985 Belisario Betancur, al tener “el control absoluto de la situación”, es responsable, y la vergüenza de su cobardía se extiende a una de las muertes más trágicas, la del magistrado Uran, que salió con vida del Palacio de Justicia, como quedó registrado en un video, para aparecer días  más tarde en el inventario de cadáveres incinerados dentro del palacio. El cadáver apareció con un inexplicable tiro de gracia en el cráneo y su billetera fue encontrada hace poco, y gracias a una orden judicial, en las instalaciones de inteligencia del Estado donde se practicó la brutalidad policiaca que se ha obviado y ocultado de manera sistemática. Un crimen (casí) perfecto que operó con el mismo modus operandi de la práctica militar reciente conocida bajo el nombre de “falsos positivos”.

El hecho de que Belisario Betancur reconozca saber sobre los desaparecidos bastaría para comprometerlo con el caso judicial del Palacio de Justicia, al menos es por la desaparición de dos guerrilleros, un crimen inexpugnable, que la condena a 30 años del coronel Plazas Vega ha sido ratificada (¿Betancur nunca le preguntó a los militares por la suerte de los tres guerrilleros que menciona?, y si lo hizo, ¿por qué no contradijo a los militares cuando estos durante años han afirmado que no hubo torturas ni desapariciones?). En contraste con Betancur, el protagonismo judicial que ha tenido Plazas Vega por sus acciones en el caso del Palacio de Justicia parece ser directamente proporcional al estrellato mediático que obtuvo en 1985 durante la retoma militar y que se debe a su célebre frase para justificar la desmedida acción militar: “defendiendo la democracia, maestro”

Lo raro es que el brillo de la infamia del coronel Plazas Vega es de una magnitud desproporcionada que ha servido para opacar las investigaciones y las condenas de otros militares con igual o mayor responsabilidad en la estructura de poder de esos días: el General Arias Cabrales (condenado a 35 años de cárcel), el teniente coronel Rafael Hernández López (investigado), el mayor Carlos Fracica (investigado), el teniente coronel Iván Ramírez Quintero (absuelto), el coronel Edilberto Sánchez (investigado), el Mayor Joaquín Téllez, el General Rafael Zamudio y una larga lista que incluye hasta a Miguel Alfredo Maza Marquez, ex-director del Das y quien fungió como responsable de la seguridad del palacio. Un gabinete militar bajo la sombra que no solo debe dar cuenta de la responsabilidad que tuvo en las desapariciones sino que debe ser investigado por el retiro de la vigilancia del Palacio de Justicia días antes de la toma: las infiltraciones que le había hecho al M-19 podrían haber dado cuenta del plan guerrillero y facilitado una celada del ejercito que, en cambio, dejó suceder la toma para hacer una encerrona que no solo ponía en marcha todos sus juguetes bélicos, sino que a la vez detenía el movimiento certero de la justicia. Porque hay que recordar que en esas fechas las Altas Cortes acababan de dictar una sentencia histórica en contra del Presidente Julio Cesar Turbay Ayala y de su Ministro de Defensa el General Miguel Vega por torturar a la médica Olga López y a su hija de 5 años.

Las fuerzas militares usan el caso del coronel Plazas Vega para clamar por una persecución judicial y justificar un “desaliento” que afecta su desempeño y le cuesta en las encuestas al Gobierno de Santos en la percepción de la seguridad en el país, y así, con el icono del militar condenado, el ejercito pide dadivas judiciales como contraprestación por sus servicios “a la Patria”. Estas demandas pueden parecer lastimeras y oportunistas pero resultan comprensibles a la luz de una falta de una corresponsabilidad del poder político. Es más, da la impresión de que los militares y los servicios de inteligencia siempre tienen que hacer el trabajo sucio —o los paramilitares en su defecto— , mientras los políticos de alto turmequé pueden salir ilesos de estas jugadas que ellos mismos propician. 

Colombia parece estar lejos de Francia donde la justicia francesa sí se atrevió a condenar al expresidente Chirac por corrupción, incluso parece estar más guatepior que Guatemala donde al exdictador y ex general Rios Mont le acaban de quitar su inmunidad y arrestarlo con cargos por genocidio por crímenes cometidos hace más de 25 años. Juzgar a Belisario Betancur sería juzgar a un presidente, todo indica que la justicia solo llega hasta el nivel de un pantallero Ministro de Agricultura o de un opaco Secretario General de la Presidencia, pero a los presidentes hay que rodearlos, no vaya a ser que se escapen del cerco del poder presidencial y por juzgar a uno terminen siendo juzgados todos. 

“No podemos permanecer silenciosos frente a un fallo que pide que al Presidente Betancur, que ya va a cumplir 90 años de servirle al país, 90 años de defender la cultura, 90 años de promover las letras, 90 años de una vida de servicio público, que a estas alturas pidan que una Corte Internacional lo juzgue por el Palacio de Justicia. Eso no tiene ningún sentido jurídico y de ninguna naturaleza”, expresó el presidente Santos al conocerse el último intento de llevar a Belisario Betancur a juicio. A esto habría que responder con optimismo: la justicia cojea pero llega, no importa cuán cojos, achacosos y viejos sean los ajusticiables.

La unidad nacional está más fuerte que nunca, y el gobierno responde a ella aumentando sus esfuerzos para corregir lo corregible, por ejemplo, con respecto a las relaciones entre los partidos políticos entre sí y con el gobierno; si puede haber más claridad en las últimas; si debe irse más allá de lo que hoy tenemos para que la unidad nacional de que hablo tenga nuevas expresiones positivas, el gobierno hará lo que le corresponde. En tal sentido, en el curso de unas cuantas horas me reuniré con los ex presidentes de la República”, palabras de Betancur en su discurso televisado hace más de 25 años. Esperemos que las “nuevas expresiones positivas” de la reencauchada “unidad nacional” de Santos vayan más allá de “reunirse con los ex presidentes”, sobre todo si se trata de hombres con deudas tan grandes con el país, no importa si tienen noventa años o cien, o si están dedicados a la “cultura” o a las “letras” desde que les cambiaban los pañales.

 

 

 

Comentarios (21)

MAG

02 de Febrero

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La total inmunidad presidencial es una característica de nuestro "Estado de D...+ ver más

La total inmunidad presidencial es una característica de nuestro "Estado de Derecho". Amparado en ella Betancur nunca respondera por el Palacio de Justicia, Barco goberno siendo inimputable su último año, Gaviria autorizo el tránsito de tropas americanas en Juanchaco sin permiso del Congreso o el Consejo de Estado, Samper fue elegido gracias a aportes de narcotraficantes, compro su absolución frente a todo el país y nunca se excuso siquiera por su conducta, Uribe permitio los nexos del DAS y el Ejército con paramilitares sin ruborizarse siquiera. Ahh, y hoy se le paga la pensión del expresidente a la señora Marta de Lemos debido a que su marido ocupo es ecargo por ocho días cubriendo una falsa revisión médica del elefante. Mucho cuento que a comienzos de las presente década empezamos a procsar ministros y directores que siempre quedaban en la impunidad. Una muestra es el juicio a César Perez, dueño de la Universidad Cooperativa 24 años después.De pronto el otro siglo les llega el turno

Bat

02 de Febrero

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Una excelente síntesis y un excelente análisis del tema.
Pareciera que e...+ ver más

Una excelente síntesis y un excelente análisis del tema.
Pareciera que en Colombia no tenemos el derecho a la memoria. No sabemos quién, ni cómo, ni exactamente por qué, mataron a Sucre, a Rafael Uribe Uribe, a Gaitán, etc., etc., etc. No tenemos idea todavía de lo que realmente pasó en el Palacio de Justicia, el hecho violento más determinante del siglo XX en Colombia. Y si no tenemos derecho a la memoria, no tenemos derecho a una historia que nos explique como nación. Qué situación tan triste.
Circula por Facebook el testimonio de la guerrillera que salió viva del Palacio de Justicia. Vaya uno a saber qué tan cierto es lo que dice, pero sin duda, ayuda a mejorar el "rompecabezas" de hechos: http://www.facebook.com/notes/fundaci%C3%B2n-cese-el-fuego/el-testimonio...

jaccastillo_2

03 de Febrero

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A veces da miedo opinar sobre este tipo de testimonios,sabiendo hasta dónde p...+ ver más

A veces da miedo opinar sobre este tipo de testimonios,sabiendo hasta dónde pueden llegar algunos miembros de las FFAA. Es un testimonio que parece muy real.

Humanandroide

03 de Febrero

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Para analizar la politica colombiana con exactitud y rigor, debemos remitirnos...+ ver más

Para analizar la politica colombiana con exactitud y rigor, debemos remitirnos no a nuestros impolutos lideres sino a funcionarios yankees. Excelente columna.

koven

03 de Febrero

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Que análisis tan bueno. Excelente columna. En Colombia como en otros países ...+ ver más

Que análisis tan bueno. Excelente columna. En Colombia como en otros países a los únicos políticos que no matan son a los que no hacen nada bueno por el país, no digo que haya que matarlos obviamente, pero personas como Jorge Eli´ecer Gaitán hubieran llegado a la presidencia este país tal vez no sería el más desigual de toda la región, incluso ya por encima de Brasil.
El día que juzguen a todos los presidentes que no han hecho nada por acción o por omisión para remediar este país, hablese de falsos positivos, exterminio de la UP, etc, será el día en que habremos abierto los ojos a otras realidades a los que nos pintan esta élite que nos gobierna, está bien que sean de la élite pero no sean tan malos funcionarios, tan corruptos, definitivamente la oligarquía no supo gobernar a este país, gobiernan para ellos mismos y sus amadas fuerzas armadas que los protegen.

Kathy Porto

03 de Febrero

127 Seguidores

Excelente¡¡ No nos debe dar miedo enfrentar nuestras tragedias eternas.

Excelente¡¡ No nos debe dar miedo enfrentar nuestras tragedias eternas.

jorge bustillo

04 de Febrero

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LOS MAGISTRADOS SOBREVIVIENTES, explicaron que en la retoma del palacio hubo f...+ ver más

LOS MAGISTRADOS SOBREVIVIENTES, explicaron que en la retoma del palacio hubo fuego indiscriminado contra rehenes y que pese a estar en medio de unos pocos guerrilleros, fueron bombardeados encerrados en un baño y atacados con explosivos.
En este grupo final la misión del ejército no se dirigió para rescatar los rehenes sino en no dejar sobrevivientes.
En materia de torturas y desapariciones, estas son la práctica común desde el palacio hasta los falsos positivos.

Kathy Porto

04 de Febrero

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El libro o uno de los libros preferidos del expresidente que se autodefinió "...+ ver más

El libro o uno de los libros preferidos del expresidente que se autodefinió "poeta"-pésimo por cierto-, es Memorias de Adriano de Yourcenar.
Pero del apuesto Emperador no aprendió ni el heroismo ni las virtudes.Su mujer tan poco es muy dionisíaca que digamos; de Amagá al mundo Griego hay eternos Mares que los distancian.

Humanandroide

04 de Febrero

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Oh mi estimada Kathy, que lejana está la verdad de estos linderos.

Oh mi estimada Kathy, que lejana está la verdad de estos linderos.

Kathy Porto

04 de Febrero

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No nos cansamos ni de mentir, ni que nos mientan nobilísimo humanandroide....+ ver más

No nos cansamos ni de mentir, ni que nos mientan nobilísimo humanandroide.

Bat

04 de Febrero

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jejejeje Yo me aguanto los versos de Belisario y no las pinturas de Dalita!...+ ver más

jejejeje Yo me aguanto los versos de Belisario y no las pinturas de Dalita!

Kathy Porto

04 de Febrero

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Ella no es pintora es una artesana y te aseguro que sus "esculturas" son mejor...+ ver más

Ella no es pintora es una artesana y te aseguro que sus "esculturas" son mejores que los versos de BB.

Sanim

06 de Febrero

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Parece que los mares no nos distacian demasiado, muchas cosas pasaron a nuestr...+ ver más

Parece que los mares no nos distacian demasiado, muchas cosas pasaron a nuestras espaldas y hemos guardado un silencio parecido a la estupidez...y claro Betancur no tiene la lucidez de Adriano...pero pareciera.

Sanim

06 de Febrero

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Sartori y Vázquez Carrizosa ya habian hablado de los peligros que ciernen en ...+ ver más

Sartori y Vázquez Carrizosa ya habian hablado de los peligros que ciernen en una democracia cuando el poder presidencial se convierte en una dictadura constitucional y la capacidad de su ejercicio se concentra no en un cargo público sino en el individuo, en Colombia un presidente dimite de su magistratura y luego puede reestablecerse en los fueros del poder como una suerte de titulo nobiliario inquebrantable a pesar de la voluntad general. Luego de una adminsitración que socavó las instituciones públicas estamos ante un gobierno que en discurso busca fortalecerlas mientras en la práctica las manipula para que evadan toda una estirpe... La última foto si no es por el aviocito pareciera que el antiguo patriarca se entuviera riendo de toda la nación.

Carlos Cortés

07 de Febrero

25 Seguidores

Nadie puede permitir que juzguen a Betancur. No sólo por el precedente que ma...+ ver más

Nadie puede permitir que juzguen a Betancur. No sólo por el precedente que marcaría, sino porque en la historia de él se evidencia el pulso del poder entre militares y civiles en Colombia. Los militares sentían que, con sus negociaciones de paz, Betancur regalaba el país, y en la retoma del Palacio ajustaron las cargas (la toma del M19 es la profecía auto-cumplida de esa crítica). Ahora nadie puede permitir que Betancur diga que entregó el poder (por obligación o por debilidad) durante un par de días, ni que los militares acepten que dieron un golpe de Estado. Son las apariencias de la democracia, maestro.

Lucas Ospina

07 de Febrero

26 Seguidores

Si la composición de Monterroso es "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", la de Belisaurio podría ser: "Cuando el presidente despertó, los militares todavía estaban allí". También se cuenta del Maestro Estanislao Zuleta, asesor de Belisario por los días de la toma, que en medio de un guayabo recordaba haber recibido una llamada de las tantas que hizo Belisario por esos días buscando asesoría y consuelo. Zuleta, entre las brumas del alcohol, recuerda que Belisario le decía que los militares le habían advertido y recordado que "podían disparar hacia un lado de la plaza, o hacia el otro…".

Si la composición de Monterroso es "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", la de Belisaurio podría ser: "Cuando el presidente despertó, los militares todavía estaban allí". También se cuenta del Maestro Estanislao Zuleta, asesor de Belisario por los días de la toma, que en medio de un guayabo recordaba haber recibido una llamada de las tantas que hizo Belisario por esos días buscando asesoría y consuelo. Zuleta, entre las brumas del alcohol, recuerda que Belisario le decía que los militares le habían advertido y recordado que "podían disparar hacia un lado de la plaza, o hacia el otro…".

Haugusto Botia

07 de Febrero

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En Colombia el estatus de los militares es muy peculiar, a la vez que han teni...+ ver más

En Colombia el estatus de los militares es muy peculiar, a la vez que han tenido una influencia notable en el desarrollo de la vida política no están en el foco central de modo constante, solo sus errores sumados o la respectiva denuncia los resalta, muchos dirían que no son considerados una elite. Tremenda discusión que no he revisado si ha sido investigada en serio. En esto me parece valioso el artículo de Ospina, precisamente porque articula una serie de hechos y propone una tendencia. En razonpublica.com un politólogo, Jorge Hernández, proponía entre líneas la idea según la cual en Colombia tener paramilitares es el precio que hemos pagado por no tener dictaduras como en la mayoría de países de América Latina. En la línea del aforismo recuerdo ese de que el primer truco deldiablo fué hacer que los hombres creyesen que no existía.

Olegario Jerez

07 de Febrero

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Si al menos, antes de estirar la pata, este cobarde poetastro, digno represent...+ ver más

Si al menos, antes de estirar la pata, este cobarde poetastro, digno representante de la cáfila goda, tuviera el valor de decirnos qué pasó aquellos fatídicos dos días de noviembre de 1985 cuando los señores militares le dieron un golpe de estado mientras torturaban, asesinaban y desaparecían personas inocentes. Aún tiene tiempo de enmendar esa situación. Pero qué va, este infeliz es representante de esa clase política que toda la vida ha tapado sus porquerías y encubierto las de otros, en este caso concreto las de los criminales uniformados.

Martha Inés Cep...

10 de Febrero

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Típico, cual es el miedo de la oligarquia, si Belisario es inocente, aunque e...+ ver más

Típico, cual es el miedo de la oligarquia, si Belisario es inocente, aunque el mismo diga que no, entonces que la corte intenacional lo juzgue, que el no tiene de que preocuparse, o es que el vale y los desaparecidos no, o sea ciudadanos de primera y tercera, de unos podemos desarsernos casi sin preguntar quienes eran pero del otro tenenos que pedirle perdon, por el respeto a las victimas, si deberia srr juzgado por la corte penal, seguramente, eso demorara muchos años pero bueno la justicia debe prevalecer por encima de las personas, sea quien sea. En cuanto a Petro y Navarro, les dieron indulto, o sea les reconocieron sus crimenes pero se los perdonaron, entonces hay no hay conflicto.

J. Felipe Parra

11 de Febrero

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Por cosas como estas es que necesitamos a Baltasar Garzón. Por cosas como est...+ ver más

Por cosas como estas es que necesitamos a Baltasar Garzón. Por cosas como estas -transa, business, biz, mafia- es que lo intentan joder a como dé lugar.
Luis, tal vez una de sus mejores notas. ;)
No hay mucho que decir y sí mucho que reflexionar.
Muchas gracias.

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