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Por Lucas Ospina · 02 de Julio de 2011

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Alguna vez, tras la paliza electoral que le dieron al Partido Verde en las elecciones presidenciales de 2010, pensé en escribir un texto mala leche titulado ¿Qué le falta al partido Verde?, y despachar un listado de sus carencias (su falta de liderazgo, de organización, su cortoplacismo)  para señalar que ninguna de estas falencias era tan importante como su “falta” de corrupción. En esta nobel colectividad política apenas sobresalía un caso de corrupción latente por allá en el profundo Boyacá, pero ese partido, que se había destacado como el canal para que los indignados criollos encausaran democráticamente su molestia ante el todo vale corrupto de los dos periodos sucesivos del Gobierno Uribe, nunca iba a llegar una posición importante de representatividad política en el país, más allá de unos cuantos congresistas esmirriados, si no recurría a la fuerza que había motivado su origen: la corrupción. Verbigracia, lo único que iba a hacer que este partido político contra la corrupción alcanzara un poder de acción dentro del Estado para poder cambiar las formas corruptas de hacer política, era la corrupción misma. Bajo este paradójico axioma le pronosticaba al Partido Verde un destino igual al de, por ejemplo, la Alianza Democrática M-19, que alcanzó en su cúspide de representatividad un puesto en la presidencia de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, pero luego fue apagándose igual a como titila con chispitas y muere repentinamente una lucecita de bengala. Hoy, con la noticia que confirma la alianza entre el candidato a la alcaldía de Bogotá del Partido Verde y el partido de la U, entre el candidato repitente Enrique Peñalosa y el Fuhrer Álvaro Uribe, le pronostico al Partido Verde una esperanza de vida, una promesa de felicidad, el paso de causa perdida y congregación cándida encabezada por una fauna disímil de animales morales a una empresa común y resiliente de políticos ansiosos —y de uno que otro expresidente con el síndrome recurrente del nido vacío producto de la partida del poder—. Dicen que si uno baila con el diablo, el diablo no cambia, el diablo lo cambia a uno, el Partido Verde entonces será una colectividad capaz, como todas las otras, de unir las tendencias más opuestas bajo la fuerza de un objetivo común que todo lo amalgama, ese imán de poder y lucro que jala a todos para el mismo lado, la corrupción. Larga vida al Partido Verde.

Comentarios (8)

manuela

02 de Julio

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Lucas, por fin volvió, qué falta que hacía en La Silla. Y con esta maravill...+ ver más

Lucas, por fin volvió, qué falta que hacía en La Silla. Y con esta maravillosa entrada, lúcida como siempre. No se desaparezca otra vez.

Bat

02 de Julio

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Al contrario, yo le pronostico una muy corta vida al Partido Verde. Y su probl...+ ver más

Al contrario, yo le pronostico una muy corta vida al Partido Verde. Y su problema no era la falta de corrupción, sino su falta de peso ideológico. Jamás fue verde; jamás fue uribista; jamás fue antiuribista... Fue una ola como las del estadio: que se levanta para gritar una consigna, que ondea una bandera y se apasiona en ese ejercicio, pero que en el fondo está haciendo sólo una catársis políticamente inofensiva.

Kathy Porto

02 de Julio

194 Seguidores

Cierto Bat.

Cierto Bat.

J. Felipe Parra

03 de Julio

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Lucas...
1) ¿Dónde andabas hermano?
2) El texto es tan pero tan sinc...+ ver más

Lucas...
1) ¿Dónde andabas hermano?
2) El texto es tan pero tan sincero, que tengo una sensación física mixta: me dan arcadas, quiero reírme y al mismo tiempo, llorar.

Surfin.Bird

03 de Julio

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Yo creo que queremos llorar todos los incautos que creimos que el Partido Verd...+ ver más

Yo creo que queremos llorar todos los incautos que creimos que el Partido Verde,iba ser un precedente no para este desenalce tan patetico..

Martha

05 de Julio

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Los politiqueros no son tontos.
Si hago negocios con el demonio sera porqu...+ ver más

Los politiqueros no son tontos.
Si hago negocios con el demonio sera porque no soy tan buena como yo me imaginaba 0 hacia creer,sera porque mi supuesta integridad es falsa.

Helius Leionfer

06 de Julio

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Escribo esto a las 3:44 a.m. Desde un BB, una muestra más de la tecnoesclavit...+ ver más

Escribo esto a las 3:44 a.m. Desde un BB, una muestra más de la tecnoesclavitud moderna a que nos somete este infame desarrollismo al que nos encontramos avocados la mayoría de los mortales. Yo fui un "incauto" al confiar en el "partido" verde. Confié en un cambio liderado por Antanas, aunque nunca me causó confiamza el impresentable Peñalosa y que lo demostró oponiéndose a alianzas cuando los verdes tenias una opción. Era claro que este tecnocrata de medio pelo no era más que un alfil del uribismo y del mismo amponzuelo que nos desgobernó por 8 años con la complicidad de todos los que no hicimos algo y de los imbeciles que creyeron en sus mentiras a sabiendas de que era la peor bazofia titereable que el sistema ponia al servicio de sus mezquinos intereses. Ah pobre Mockus que infantilmente y por su ingenua necedad cayó en la trampa y tarde se percató de que fue un idiota útil para legitimar la llegada al poder del mentirosillo congenito que actualmente nos desgobierna con sorna y ...

jaccastillo_2

08 de Julio

0 Seguidores

La ironía del artículo es perfecta, RIP por el partido ...verde? No ya no es...+ ver más

La ironía del artículo es perfecta, RIP por el partido ...verde? No ya no es verde, es multicolor (U)........

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