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Por Jorge Humberto Botero · 05 de Junio de 2011

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Desde el punto de vista geográfico, Bogotá queda en el centro de Colombia. Pero en sentido económico y demográfico, hasta fines del siglo pasado estuvo localizada al oriente del país, en la frontera con Venezuela. El auge petrolero y gasífero está modificando radicalmente el paisaje de nuestro país. Las dinámicas subyacentes son inusuales: somos uno de los pocos países del mundo que no ha terminado de ocupar su territorio. Aprendiendo de errores y aciertos del pasado, tenemos la oportunidad de ajustarnos de manera inteligente a una nueva realidad. Se trata de incorporar una vasta porción del suelo patrio a la economía bajo criterios rigurosos de sostenibilidad ambiental y social.

Me refiero a la Orinoquia, una zona inmensa que compartimos con Venezuela, un tercio de la cual nos pertenece. La porción colombiana equivale al 30.4% del territorio nacional, alberga el 3.28% de la población y genera el 5.5% del PIB. Abarca los departamentos de Meta, Casanare, Arauca y  Vichada.

Si bien es una macro región, comprende zonas con un grado alto de diferenciación: el piedemonte llanero, recostado a la  vertiente este de la cordillera oriental; las zonas inundables que conforman la ribera derecha del Río Meta; la Altillanura que corre paralela a la banda izquierda de esa gran corriente fluvial que podría tener, en esta centuria, la importancia que en las pasadas tuvo el Río Grande de la Magdalena; al sur de la región se yergue, majestuosa y solitaria, la Serranía de la Macarena. En el diseño de las políticas es preciso reconocer que cada subregión requiere un tratamiento diferenciado pero teniendo conciencia plena de que muchos elementos son comunes.

Para impulsar los exitosos desarrollos agropecuarios que han comenzado a consolidarse, especialmente de palma africana y maíz, hemos aprendido que los suelos de la Altillanura tienen grandes semejanzas con los del Cerrao en el Brasil. Por eso tiene sentido tratar de replicar las tecnologías del vecino país. Su instituto de investigaciones agrícolas colabora con nosotros en la adopción de criterios para el manejo de suelos, la aclimatación de nuevas semillas y la rotación de cultivos.

También deberíamos acordar con Venezuela una estrategia que, al menos desde la perspectiva ambiental, tendría que ser común. A ambos países conviene, no solo porque compartimos soberanía sobre la región y, por lo tanto, podemos aprender unos de otros, sino, además, porque casi todos los ríos que la conforman nacen en Colombia. El nuevo tipo de interlocución que nuestro Gobierno ha establecido con el vecino país ha puesto de presente que, a pesar de las diferencias ideológicas y políticas, podemos trabajar juntos en muchos campos. El manejo integral de la Orinoquia es uno de ellos.

El gran dinamizador de la economía regional ha pasado a ser la explotación de hidrocarburos. No tiene sentido despreciar esta lotería de la naturaleza aunque hay que ser conscientes de los muchos problemas que acarrea. Son conocidos los impactos ambientales adversos; también las consecuencias sociales negativas de una actividad que genera pocos empleos aunque abundantes recurso fiscales. Se sabe de su pernicioso efecto sobre el tipo de cambio y, a través suyo, sobre los sectores agropecuario e industrial.

Respecto a lo primero, mi impresión es que tenemos una política ambiental adecuada y que algo hemos avanzando en el proceso de hacerla cumplir. El despilfarro de las regalías por departamentos productores de petróleo está bien documentado; la reforma que el gobierno viene impulsando debería contribuir a contrarrestar esta patología. Y por lo que toca a la apreciación del peso, hemos ido aprendiendo que, en parte, es un fenómeno inevitable; y que la pérdida de competitividad que causa requiere soluciones que no se dan exclusivamente en el ámbito monetario sino en el sector real de la economía. Digamos que si el gobierno no puede devaluar la moneda sin fijar artificialmente su valor, hace bien en dedicarse, por ejemplo, a mejorar  la productividad de la mano de obra o el acervo tecnológico.

Hay que tener en cuenta, además, que la extracción de hidrocarburos genera economías de enclave; su poca articulación con las actividades localizadas aguas abajo -refinación, petroquímica- las cuales suelen ubicarse en lugares alejados, conduce a la formación de núcleos de opulencia rodeados de barriadas miserables. Nada peor para la armonía social.

Una agricultura y ganadería vigorosas en la Orinoquia es, por lo tanto, indispensable para  un desarrollo balanceado. Para lograrlo hay que superar ciertas visiones maniqueas que nos impiden ver que la dotación de recursos naturales y los tipos de cultivo demandan empresas de gran tamaño, en unos casos, mientras que en otros las ventajas se dan para  la explotación en pequeñas parcelas. El maíz y las hortalizas se adaptan bien a  diferentes modos de producción. El conflicto entre empresarios del agro y campesinos no es insoluble.

Hay que advertir que la región se encuentra mal acoplada con los mercados domésticos  y, peor aún, con los externos. Lograr la navegabilidad del Rio Meta durante todo el año, una hidrovia de más de 700 kilómetros que conecta los Llanos Orientales con el Rio Orinoco y, a través suyo, con el Océano Atlántico, tiene que ser uno de los propósitos de Colombia para las próximas décadas. Dejando de lado los elevados costos de las obras de infraestructura que se requieren, los cuidados ambientales que habría que adoptar son cruciales, entre otras cosas para no romper el ciclo natural de las fértiles llanuras anegables.

De no poca magnitud son los desafíos en materia de seguridad. Los problemas de violencia, derivados de múltiples dinámicas, no han sido superados y sus secuelas requieren cuidadosa atención. Habrá que ver si la flamante Ley de Víctimas y Restitución de Tierras llena las expectativas que su expedición ha suscitado.

Es preciso, de otro lado, percatarse de que el auge económico de la región puede traducirse en flujos migratorios importantes que hacen indispensable el crecimiento de ciudades y poblaciones existentes, y la formación de otras. Que ello suceda de manera ordenada demanda la provisión adecuada de servicios públicos y sociales de calidad, al igual que mejoras sustanciales en las redes viales secundaria y terciaria. La topografía llana permitiría pensar en soluciones férreas eficientes.

En último lugar, debemos percatarnos de que carecemos de la institucionalidad que es indispensable para lograr un manejo integral de la Región. La Nación, como consecuencia del esquema de descentralización vigente, goza de facultades limitadas; lograr que cuatro departamentos, dos corporaciones autónomas y multitud de municipios actúen de consuno es imposible. Crear la Región de la  Orinoquia  podría ser una alternativa apropiada siempre y cuando  fuera posible dotarla de suficiente autonomía.

Comentarios (13)

Juanita León

06 de Junio

911 Seguidores

Jorge Humberto, yo tengo entendido que lo del Cerrao, del Brasil, ha tenido un...+ ver más

Jorge Humberto, yo tengo entendido que lo del Cerrao, del Brasil, ha tenido unas consecuencias ambientales muy graves pero aquí lo pintan como lo máximo. ¿Cuál es la realidad de eso?

PerroGozque

07 de Junio

0 Seguidores

Si en Colombia lo venden como la maravilla es porque es todo lo contrario. Esa...+ ver más

Si en Colombia lo venden como la maravilla es porque es todo lo contrario. Esa es la realidad en el país del engaño. http://tinyurl.com/63sg4to Las tierras de llanura y sabana de este tipo son naturalmente poco fértiles, lo que no quiere decir que no sean un ecosistema en sí. P. ej las pampas argentinas y la sabana africana. Es más, son mucho más frágiles que ecosistemas de tierras fértiles. Para hacerlas productivas hay que como siempre instalar el ya famoso "riego y drenaje" y emplear fertilizantes en grandes cantidades con consecuencias no siempre buenas.
La WWF también tiene alertas sobre este caso de El Cerrado: http://tinyurl.com/674dndchttp://tinyurl.com/3omjnf4

FJPC87

06 de Junio

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Hay que trabajar para que la Orinoquía y el Pacífico sean desarrollados como...+ ver más

Hay que trabajar para que la Orinoquía y el Pacífico sean desarrollados como si fueran sitios de primer mundo, con tecnología de punta, que sea planeado hasta la caída de un pétalo de una flor... La gente inútil debe perecer, la gente despierta debe ser recompensada.

Camilo1 Rodriguez

06 de Junio

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Muy buena entrada. Ademas haciendo un modelo agricola serio y sostenible, ahi ...+ ver más

Muy buena entrada. Ademas haciendo un modelo agricola serio y sostenible, ahi se podrian reubicar muchos desplazados y colonos que estan tumbando la selva. Lo que me genera dudas es estimular algo como el cerrado brasilero que crea unas concentraciones muy grandes de tierra, pues en Colombia los grandes terratenientes han traido demasiados problemas. Inmediatamente saltarian los paramilitares (como Habib Merheg en Vichada) a comprar esas grandes extensiones de tierra.

PerroGozque

07 de Junio

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A mi en cambio esta posición me parece utópica y casi ingenua. Esta nueva co...+ ver más

A mi en cambio esta posición me parece utópica y casi ingenua. Esta nueva colonización de la orinoquía que fue iniciada con la avanzada militar del gobierno Uribe está al servicio de intereses particulares poderosos y no al de los pobladores de la región que terminan siempre pagando el pato con las consecuencias de estos supernegocios, caso Rubiales: gaseosoas a 7000 pesos, prostitución disparada y traseo de cédulas. La palma y el maíz no son para alimentar a las personas sino para biodiesel y alimento de ganado seguramente para exportar, o tambien bioetanol de maíz). ¿que le hace más falta al país: Combustibles o alimentos? Al conflicto lo corrieron de los llanos para que Pachito Santos se pudiera comprar una cuantas hectareas en Caquetá como lo contó LSV. Y en el guaviare se disparan balas con un pueblo cocalero de por medio para que detrás de los soldados lleguen las empresas de sísmica a buscar petroleo. La iercia de este proceso ya es muy grande... esa piedra ya la echaron a rodar

Angélica San Martín

07 de Junio

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Desastroso el artículo de Jorge Humberto Botero. Ese pensar en la Orinoquia c...+ ver más

Desastroso el artículo de Jorge Humberto Botero. Ese pensar en la Orinoquia como tierra de promisión en la que se resolverán problemas cruciales del país ronda en la cabeza de nuestros dirigentes hace años. Es más, el período de conquista se inició en los Llanos Orientales tras la idea de la existencia de "El Dorado", es decir, de riquezas sin par y con ello, vino la desestructuración inicial de las sociedades indígenas. Después vinieron los misioneros pensando en que allí habrían "riquezas" en términos de almas para evangelizar. Después llegaron los comerciantes ilegales, los garceros, los caucheros y todos los ciclos extractivos que´en mayor o menor medida se presentaron en el mundo amazónico y orinoquense. Y siempre los problemas fueron los mismos: economía extractiva que no significa para la región, más que depredación ambiental, agotamiento de los suelos, destrucción de comunidades indígenas y generación de problemas sociales. Mejor dicho, esta ilustre propuesta es MÁS DE LO MISM

juanfbotero

07 de Octubre

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Entonces según usted, el gobierno debe dejar así, que las personas que viven...+ ver más

Entonces según usted, el gobierno debe dejar así, que las personas que viven en esas regiones sigan trabajando por unos jornales muy malos y nunca tenga la posibilidad de tener fuentes de trabajo que mejoren su calidad de vida. La agroindutrias, como lo lo ha mostrado Brasil, puede ser un motor de desarrollo importante pera las regiones más emprobrecidas del país. Esto claro esta debe estar alineado con una políticas que genere empleo constante para estas personas, o mejor aún que os campesinos de estas regiones formen parte integral de las nuevos negocios agroindustriales, a través de incentivos tributario, capacitación y acceso a prestamos para que puedan trabajar sus tierras y usufructuarlas.

Omar Torres

09 de Junio

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Amigo molano la historia se repite se habla de colonizar, pero todas las histo...+ ver más

Amigo molano la historia se repite se habla de colonizar, pero todas las historias de colonización acaban mal recuerde dónde venimos y que paso con nuestro proceso de colonización, perdemos regiones tan hermosas con tantos paraísos naturales pasados unos años, cráteres y fuentes hídricas contaminas por explotación minera, eso no es progreso según lo veo, habla de sostenibilidad. Pero ningún mega proyecto la tiene es falso, porque en Colombia no se habla de eco turismo?? Potencia las regiones y realmente es sostenible.

Angélica San Martín

10 de Junio

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Tal vez no somos tan jóvenes, tal vez conocemos el oriente, tal vez por eso c...+ ver más

Tal vez no somos tan jóvenes, tal vez conocemos el oriente, tal vez por eso creemos que el modelo de desarrollo que propone el artículo, guardadas proporciones, ya se ha ensayado y ha mostrado su fracaso porque no piensa en la gente, porque no busca el "desarrollo" del territorio mismo, porque ni siquiera se conoce la diversidad de eso que se llama oriente.
Y otra cosita: "el oriente" va mucho más allá de Villavicencio

Jorge Humberto Botero

09 de Junio

1 Seguidores

Evaluar los efectos ambientales de la colonizacion del Cerrao no es sencillo. ...+ ver más

Evaluar los efectos ambientales de la colonizacion del Cerrao no es sencillo. Como el proceso ha sido largo y producto de la experimentación, hay aciertos tanto como errores. Unos y otros nos interesan para diseñar las politicas aplicables a la Altillanura, que es, apenas, una de las regiones de la macro region. Creo en la bondad del mensaje de mi columna: tenemos entre manos una gran oportunidad y deberíamos ser capaces de adoptar un modelo de desarrollo viable en términos económicos, sociales y ambientales. Esto requiere una institucionalidad ad hoc de la cual carecemos. No hacer nada es una mala opción.

Jorge Hernando Mideros Rosero

09 de Junio

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COLOMBIA ha desperdiciado toda una historia y tiempo en materia agraria. La re...+ ver más

COLOMBIA ha desperdiciado toda una historia y tiempo en materia agraria. La reforma agraria que le tocó impulsar a LLeras Restrepo demostró que soluciones de este tipo generan EMPRESA para u presente y para un futuro. Conozco desde niño sus impactos ejemplares y a Colombia le faltó continuar, ampliar, perfeccionar y asumir una politica agraria seria, integral y duradera. Si lo hubiera hecho nos habríamos ahorrado tanta violencia y retraso. Éramos en America latina ejemplo en educación y cobertura de educación agroecuaria, ejemplo en organización gremial - FEDERACION DE CAFETEROS- y su verdadera mision: DESARROLLO INTEGRAL DE LA REGION CAFETERA.
Ahora la Orinoquia solo favorece a una élite de empresariosa nacionales y extranjeros que recibieron toda clase de ventajas, en tanto que los másde 3 millones de campesinos y trabajadores agrarios desplazados fueron ignorados y escasamente recibieronmercados que les solocionó el hambre de ayer. Hoy son gente de estrato menos 5.

Leo Da V

11 de Junio

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Sr Botero, se debe tener en cuenta las evaluaciones dadas por Europa (Holanda...+ ver más

Sr Botero, se debe tener en cuenta las evaluaciones dadas por Europa (Holanda) sobre la forma como se producen esos monocultivos, pues estan altamente reevaluados desde el punto de vista ecológico y tal vez no obtengan certificación para que los compren. Es algo que el anterior ministro de agricultura no quería entender

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