Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Dejusticia · 10 de Julio de 2012

4069

50

Rodrigo Uprimny
 
En la anterior entrada, defendí jurídicamente la idea de que un presidente puede válidamente objetar un acto legislativo, esto es, una reforma constitucional tramitada por el Congreso.
 
En un buen artículo en El Espectador, el colega y amigo de la Universidad Nacional, Juan Gabriel Gómez Albarello, crítica agudamente .
 
Su tesis básica es que un ejercicio de derecho comparado en América Latina muestra que no tiene fundamento la tesis de las objeciones presidenciales a las reformas constitucionales.
 
No dudo del rigor del ejercicio comparado del profesor Gómez, por lo cual asumo como cierta su conclusión de que la única Constitución en América Latina que le permite expresamente al presidente objetar una reforma constitucional es la de Chile, y que esto es un rezago del régimen pinochetista. Que ninguna otra permite ese “veto presidencial” a las reformas constitucionales.
 
Sin embargo, de esa premisa no se deriva la conclusión de que en Colombia no existe jurídicamente la posibilidad de objeción presidencial a los actos legislativos, por una sencilla razón: la interpretación de las facultades de las autoridades colombianas (incluidas aquellas del presidente) debe hacerse esencialmente con base en nuestra constitución y no a partir de un examen de derecho comparado.
 
El hecho de que ciertos diseños constitucionales en Colombia sean únicos a nivel comparado no los hace por ello ilegítimos. Por ejemplo, hasta donde yo conozco, Colombia es el único país en América Latina, y tal vez en el mundo, en donde existe un control judicial de fondo de la declaratoria de un estado de excepción. ¿Deberíamos entonces concluir que esa facultad de control material de los estados de excepción, que fue derivada por vía interpretativa por la Corte Constitucional, es infundada porque no existe en derecho comparado?
 
Obviamente que no, pues no sólo la Corte justificó adecuadamente su existencia sino que ha tenido un efecto positivo para nuestra democracia, como intenté mostrarlo en .
 
El argumento del profesor Gómez es obviamente más sutil y fuerte. Su idea parece ser que ese ejercicio comparado muestra que la posibilidad de un veto presidencial a las reformas constitucionales es un boquete autoritario y por ello no debía ser admitido.
Aunque tal vez por espacio no pudo desarrollarlo, la idea de Gómez parece semejante a la de la Corte en la sentencia , que dice que “las decisiones de la voluntad constituyente no pueden, por su misma naturaleza, quedar subordinadas a la aquiescencia de ningún poder constituido”.  Humberto de la Calle, en su , plantea una tesis semejante
 
Todas esas tesis suponen que admitir la objeción presidencial de los actos legislativos permitiría al Ejecutivo bloquear las reformas constitucionales que no comparte.  Muy significativamente el profesor Gómez asimila la posibilidad de “objeción presidencial” a un “veto  presidencial” y usa indistintamente esas dos expresiones. (Sobre este punto, por favor ver la aclaración que hice posterior a la publicación de la entrada)
 
Pero en realidad son instituciones diferentes. El veto implica la posibilidad que tendría el ejecutivo de impedir que se apruebe una ley o una reforma constitucional. Pero eso no existe en Colombia. El presidente puede objetar el proyecto, pero si las cámaras insisten en su aprobación, entonces el presidente tiene que sancionarlo y publicarlo, si la objeción es por conveniencia, o debe remitirlo a la Corte Constitucional, si es por inconstitucionalidad, para que ésta tome la decisión definitiva. No hay pues en Colombia veto presidencial ni frente a las reformas constitucionales ni frente a las leyes.
 
Ahora bien, frente a una ley, la posibilidad de objeción presidencial es poderosa, pues estas se aprueban por la mayoría de los asistentes, siempre y cuando haya quórum para decidir; pero las cámaras  requieren la mayoría absoluta de sus integrantes para derrotar la objeción presidencial. Una ley podría entonces ser aprobada con el voto afirmativo de sólo 30 de los 102 senadores, si a la sesión asistieron 53, pues se necesita la mayoría de los integrantes para que se puedan tomar decisiones y éstas se toman por la mayoría de los asistentes. Pero se requiere el voto afirmativo de 52 de los 102 senadores para derrotar la objeción presidencial.
 
Pero en cambio, frente a un acto legislativo, el efecto de la objeción presidencial es simplemente obligar a que las cámaras reexaminen el tema, por  cuanto se requieren las mismas mayorías para aprobar un acto legislativo que para que las cámaras derroten una objeción presidencial, En ambos casos se requiere la mayoría absoluta de los miembros de ambas cámaras. Por consiguiente, si las cámaras quieren insistir, entonces les basta conservar la misma mayoría que tuvieron para aprobar el proyecto de acto legislativo, esto es, 52 de los 102 senadores.
 
El hecho de que el presidente pueda objetar un acto legislativo no le otorga entonces un poder de veto. Ni siquiera le confiere un poder exorbitante para impedir una reforma constitucional. La objeción obliga a que las cámaras repiensen el tema pero si éstas insisten, con la misma mayoría, el presidente no puede impedir la aprobación de la reforma .
 
Ahora bien, esa reflexión suplementaria por las cámaras no me parece un problema. En Colombia es bastante fácil que las cámaras aprueben un acto legislativo, pues basta el voto afirmativo de la mayoría de sus integrantes, mientras que en muchos otros ordenamientos se requieren mayorías más calificadas,  El hecho de que el presidente pueda objetar y poner a prueba la solidez de esas mayorías, lejos de ser un problema, debería ayudar a que las reformas constitucionales sean más reflexivas y cuenten con un consenso más solido.
 
Queda la última crítica del profesor Gómez, Que en este caso no deberíamos olvidar la responsabilidad política de los congresistas y del gobierno  en que la reforma a la justicia hubiera terminado en lo que terminó.  Y comparto su indignación. Pero respondo con el comienzo de mi anterior entrada.
 
Una cosa es la discusión de las responsabilidades políticas del gobierno, los congresistas y  ciertos magistrados en que la reforma a la justicia haya terminado en esa catástrofe en que terminó. Otra cosa es la discusión de la facultad jurídica que pueda o no tener el presidente para objetar un acto legislativo. El hecho de que uno concluya que el presidente tiene esa facultad jurídica no significa que uno excusa su responsabilidad política.
********
Aclaración posterior a la publicación de la entrada:
En un correo electrónico privado, el profesor Gómez me había remitido su columna en El Espectador para mis comentarios y me había precisado que en la publicación de su texto el periódico había hecho un error y que donde decía "poder de veto" debía leerse "poder de freno". Desafortunadamente, al leer la columna y realizar mi respuesta, olvidé esa observación y entonces le atribuí al profesor Gómez una inexactitud conceptual que aparece en el texto publicado pero que él no cometió sino que derivó de un error editorial del periódico, pues él claramente distinguía entre poder de veto y objeciones presidenciales. Es más, su visión se asemeja a la mía, pues atribuye a la objeción presidencial una capacidad de frenar pero no de vetar lo aprobado por las cámaras.
 
El profesor Gómez me ha reclamado que no hubiera tenido en cuenta su alcaración. Y tiene toda la razón. No puedo sino disculparme con el profesor Gómez de esa inatención mía y por ello hago esta aclaración pública. Y disculparme con los lectores por esa imprecisión.
Sin embargo, no corregí la entrada por dos razones: varios intervinientes ya la habían comentado en su versión original y en todo caso creo que muchas personasa en la opinión pública pueden asimilar objeciones presidenciales y veto presidencial, por lo que creo que es importante enfatizar la distinción.
 

Comentarios (50)

Dejusticia

10 de Julio

399 Seguidores

Auto comentario
Debio ser por pura incompetencia, pero no quedo bien el vi...+ ver más

Auto comentario
Debio ser por pura incompetencia, pero no quedo bien el vinculo al articulo del profesor Gomez. Es
www.elespectador.com/impreso/politica/articulo-356710-infundadas
Disculpen el problema
Rodrigo

Pedro Vaca Villarreal

10 de Julio

0 Seguidores

Creo que hay un miedo compartido: ¿lo sucedido con la reforma puede se un pre...+ ver más

Creo que hay un miedo compartido: ¿lo sucedido con la reforma puede se un precedente, que a futuro, pueda frustrar reformas a la constitución? El Dr. Uprimny responde que No, pues el tramite de las objeciones hace más reflexivo el proceso. Empiezo por decir que es el mejor argumento hasta ahora expuesto, pero creo que se centra en el diseño constitucional y margina, de cierta manera: el régimen de bancadas, las posturas de los partidos frente al gobierno y la capacidad de transacción política entre gobierno y partidos. Negociaciones que pueden hacer desistir al legislativo de insistir en una reforma aprobada. Creo que con éste precedente, un gobierno puede reversar la conciencia (para nada consistente) de los congresistas, mucho más cuando el diseño constitucional ha previsto que las elecciones de congreso y gobierno sean casi que simultaneas, con lo cual se augura mucho peso del ejecutivo en el congreso. Puede ser un problema mas de cultura política que de Der.Constitucional. Saludos

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Pvaca
Estoy de acuerdo en que mi argumento es normativo (el texto con...+ ver más

Hola Pvaca
Estoy de acuerdo en que mi argumento es normativo (el texto constitucional y los precedentes) e institucional (las relaciones ejecutivo y congreso en el proceso de reforma), y deja de lado otros aspectos del sistema politico, y en especial la relación entre partidos y gobierno. Y es posible que si se toma en consideración eso, el poder presidencial sea mayor para bloquear políticamente una reforma que lo que yo supongo. Pero ese argumento se aplica también a todo el trámite de la reforma, en donde también el presidente tiene esa fuerza política. Luego ese poder político presidencial de bloqueo existe en todo el trámite de la reforma. No es que surja en el trámite de las objeciones, por lo que esa posibilidad no agrega mucho. No cree?
Gracias por el aporte
Rodrigo

Pedro Vaca Villarreal

11 de Julio

0 Seguidores

De acuerdo, es el mismo peso que se tiene el trámite de toda la reforma, y, s...+ ver más

De acuerdo, es el mismo peso que se tiene el trámite de toda la reforma, y, si es voluntad del ejecutivo, éste puede agotar todas las negociaciones con los partidos antes de la aprobación de la reforma, En últimas, para que tranzar a los congresistas después si lo puedo hacer antes. Mi punto, mas que un argumento es un temor-futuro (creo compartido) que solo lo veremos más adelante, y es: si el precedente de las objeciones frente a reformas aprobadas- en éste caso de la reforma a la justicia- abre la puerta para que exista un dialogo transaccional "adicional" entre Gobierno y Congreso que pueda dar rapidísima sepultura a un Acto legislativo ya aprobado. A la luz del trabajo nefasto de ésta coyuntura se puede ver con buenos ojos lo de un dialogo más reflexivo, pero si estamos frente a un proceso reformatorio de otro orden (referendo por ejemplo) no serían ya demasiados los escenarios de negociación política del gobierno sobre un texto de tanta importancia como la Constitución?

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Pvaca
De acuerdo con sus observaciones. Para mi es claro que la ley q...+ ver más

Hola Pvaca
De acuerdo con sus observaciones. Para mi es claro que la ley que convoca un referendo, como es ley, puede ser objetada, pero obviamente ya convocado un referendo, el presidente no puede objetar sino acatar sus resultados.
Gracias por sus aportes
Rodrigo

tabimejia

10 de Julio

0 Seguidores

Profesor Uprimny:
Como es sabido en la teoría del derecho existen los con...+ ver más

Profesor Uprimny:
Como es sabido en la teoría del derecho existen los conceptos de poder constituyente, poder constituyente constituido y poder constituido. la teoría constitucional reconoce que existen poderes constituidos que ejercen el poder constituyente pero bajo los parámetros establecidos en la Constitución y solo para la reforma de esta. este es el caso del parlamento a quien se le reconoce su capacidad para reformar la Constitución, sin más requisitos que los establecidos en el Titulo XIII de la misma, ademas de los que por vía jurisprudencial establezca la Corte Constitucional en su función de interprete autorizado de la Constitución. En este sentido, no entiendo como un poder constituido, como lo es el Presidente de la República puede siquiera interferir con la voluntad del constituyente derivado; el debate no debe centrarse, desde el punto de vista jurídico, en determinar si el presidente puede o no impedir o no una reforma, lo cual según sus argumentos... continua

tabimejia

10 de Julio

0 Seguidores

es imposible; sino en si un poder constituido, aparte de la Corte Constitucion...+ ver más

es imposible; sino en si un poder constituido, aparte de la Corte Constitucional, puede siquiera intervenir en el proceso de formación de la voluntad constituyente. creo que si se revisa en detalle la teoría sobre el poder constituyente y sus derivados deberíamos asegurar que es inaceptable que existan intromisiones al poder fundamental que existe en una democracia constitucional, cual es el que tiene la potestad de reformar o derogar la Constitución.
Tristemente nuestro poder constituyente constituido no esta a la altura de tan insigne competencia;pero no podemos, como se ha hecho en el caso de la reforma a la justicia, aceptar que la conveniencia o no de implementar una reforma constitucional sea la medida para determinar su entrada en vigencia. eso iría en contra de todos los postulados de un Estado de Derecho, y aún más de la Democracia Constitucional.
Este debe ser el verdadero debate.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Tabimejia
Su argumentacion es solida, pero creo que el punto esencial...+ ver más

Hola Tabimejia
Su argumentacion es solida, pero creo que el punto esencial de la controversia es que usted supone que en el acto legislativo el poder constituyente derivado o poder de reforma es el Congreso, sin ninguna participación del presidente. Y a partir de eso se extraña de la posibilidad de objeciones presidenciales, como una interferencia de un poder constituido (el presidente) a la voluntad constituyente (el Congreso). En la anterior entrada, trate de mostrar que ahí hay una petición de principio pues toma como punto de partida (que el presidente no participa con la posibilidad de objeción en la formación de la voluntad constituyente) la conclusión a la que quiere llegar (que el presidente no puede objetar un acto legislativo). Hay entonces que mostrar específicamente que el presidente no tiene esa facultad y no suponer esa carencia como premisa del argumento.
Sigo abajo
Rodrigo

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Ahora bien, en su otro argumento, usted señala que el acto legislativo esta r...+ ver más

Ahora bien, en su otro argumento, usted señala que el acto legislativo esta regulado exclusivamente por el titulo XIII de la constitución, con lo que la Corte le agregue. Creo que es un poco inexacto: la regla es que al acto legislativo, como lo ha dicho la Corte en innumerables sentencias, “debe ceñirse a las normas constitucionales que regulan el procedimiento legislativo y a las disposiciones de la Ley 5ª de 1992, o reglamento del Congreso, en cuanto sean compatibles con las previsiones de la Carta que regulan el procedimiento de reforma por la vía del Acto Legislativo” Ver C-614 de 2002, fundamento 2. Pero ver tambien C-551 de 2003 o C-816 de 2004 y muchas otras. Entonces, si las leyes tienen el tramite de la objeción, ¿cual es la incompatibilidad de ese requisito en un acto legislativo? No creo que exista, como intenté mostrarlo en la anterior entrada y por ello se entiende aplicable.
Gracias por el aporte.
Rodrigo

tabimejia

11 de Julio

0 Seguidores

Muchas gracias por su respuesta profesor Uprimny.
Tiene usted razón en lo...+ ver más

Muchas gracias por su respuesta profesor Uprimny.
Tiene usted razón en lo referente a que el tramite de un acto legislativo debe tener en cuenta lo establecido en la Ley 5º de 1992, pudiéndose aplicar a él las disposiciones del trámite legislativo ordinario que no sean incompatibles con las disposiciones constitucionales, por lo que sería razonable y aceptable que el Presidente de la República pueda objetar ese tipo de reformas constitucionales. Sin embargo, al ir mas allá del derecho positivo colombiano(que fue el argumento que trate de presentar en mi comentario anterior)y consultar la teoría del los poderes constituyente y constituido, no considero que desde el punto de vista conceptual y doctrinal se pueda aceptar una intromisión de la magnitud de las objeciones, ya que de esa forma se estaría aceptando que el ejecutivo tiene la calidad compartida con el Congreso de poder constituyente constituido, lo cual parece no tener fundamento.P.D. mucha gracias por este espacio de discusión

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Tabimejia
Entiendo el punto de que su discusión es más conceptual. ...+ ver más

Hola Tabimejia
Entiendo el punto de que su discusión es más conceptual. Pero una pregunta conceptual es ésta: ¿por qué, desde la teoría del poder constituyente derivado, es malo que el presidente no participe en la formación de una reforma? ¿Por qué dejarlo sólo en manos del Congreso? No veo una razón clara, si tenemos en cuenta que tanto el presidente como el Congreso tienen legitimidad democrática, al haber sido electos popularmente. ¿Por qué entonces no contar con una mayor legitimidad democrática de la reforma por acto legislativo, que cuenta entonces con la participación de las dos ramas del poder elegidas democráticamente?
Gracias por el aporte
Rodrigo

starsailover

10 de Julio

0 Seguidores

Profesor Uprimny: La Tesis es bastante solida en el papel. Me ha convencido....+ ver más

Profesor Uprimny: La Tesis es bastante solida en el papel. Me ha convencido.
Sin embargo, no sobra preguntar: Aterrizando a la realidad, ¿una objeción a un Acto Legislativo hace que los Congresistas de verdad "repiensen" el tema? Para empezar, ¿Los Congresistas verdaderamente piensan antes de votar las iniciativas del Gobierno o simplemente se someten a la voluntad del Ejecutivo?
Perdóname Rodrigo pero lo que yo percibo es que el Congreso no está cumpliendo con su deber y simplemente se limita a aprobar a pupitrazo. Es la única explicación para que con la misma diligencia con la que ayer aprobaron una Reforma hoy estén aceptando las objeciones. No es lógico ni consecuente con la postura que defendían.
En conclusión, ¿Es conveniente, teniendo en cuenta que los Congresistas en su mayoría aprueban todo lo que les pida el Ejecutivo, darle al Gobierno una herramienta adicional para que en último minuto cambie de opinión y no se apruebe un Acto Legislativo?. Gracias

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Stairsralover
Comparto su observación. Creo que tenemos un serio pro...+ ver más

Hola Stairsralover
Comparto su observación. Creo que tenemos un serio problema con el Congreso y que mientras no logremos un buen Congreso, no tendremos una buena democracia.
Mi respuesta es semejante a la que di abajo a Pvaca. Es claro que en Colombia, el presidente tiene un enorme poder sobre el Congreso. Pero ese argumento se aplica también a todo el trámite de la reforma, en donde también el presidente tiene esa fuerza política. Luego ese poder político presidencial de bloqueo existe en todo el trámite de la reforma. No es que surja en el trámite de las objeciones, por lo que esa posibilidad no agrega mucho.
Gracias por el aporte
Rodrigo

Jorge Iván Cuervo

10 de Julio

0 Seguidores

Pienso que el gran problema sobre las objeciones a reformas constitucionales e...+ ver más

Pienso que el gran problema sobre las objeciones a reformas constitucionales es que estas no están consagradas expresamente en el texto constitucional, y las competencias de las autoridades no pueden inferirse de manera analógica.
La Constitución colombiana indica que el poder de reforma de la Constitución está en el poder constituyente, o sea el pueblo, y en el Congreso, si bien como anota Urprimny el gobierno puede presentar proyectos de actos reformatorios de la Constitución y por lo tanto sí participa del proceso de reforma. El hecho de que en esta oportunidad el Congreso hubiera acogido las reformas y finalmente no hubiera permitido dar vida jurídica al Acto Legislativo hará imposible que la Corte se pronuncie por sustracción de materia, así que mientras tanto se crea un poder adicional para el Presidente que incluso podría usarse más adelante para objetar una reforma constitucioal provemiente del constituyente primario.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Ivan
Mi respuesta a este comentario es semejante a la que di a ...+ ver más

Hola Jorge Ivan
Mi respuesta a este comentario es semejante a la que di a Tabimejia. Es cierto que el título XIII dice que el Congreso reforma la Constitución por acto legislativo, pero tambien el art 150 dice que el Congreso hace las leyes, y eso no excluye la participación del presidente en ese proceso legislativo vía objeciones. Ahora bien es claro que el acto legislativo no esta regulado exclusivamente por el titulo XIII. Como lo ha dicho la Corte en innumerables sentencias, se aplican todas las normas de formación de las leyes “en cuanto sean compatibles con las previsiones de la Carta que regulan el procedimiento de reforma por la vía del Acto Legislativo”. Ai esta la norma que fundamenta esa facultad presidencial, pues no creo que haya incompatibilidad entre acto legislativo y posibilidad de objecion.
De otro lado, hablamos de objecion a un acto legislativo, nadie habla de objecion a actos del constituyente primario.
Gracias por el aporte
Rodrigo

Jorge Iván Cuervo

11 de Julio

0 Seguidores

Es cierto, en esta discusión no se ha hablado de reformas constitucionales v...+ ver más

Es cierto, en esta discusión no se ha hablado de reformas constitucionales vía referendo, pero la objeción presidencial deja sentado el precedente para que un presidente en el futuro pueda incluso objetar una reforma constitucional vía referendo con el argumento de la inconveniencia, y si bien es claro que no podría hacerlo, mientras se decide como procederse se puede dar una situación de incertidumbre instituciuonal que nos puede llevar a situaciones indeseables. Como sedice en el argot popular: "metida la mano, metido todo el brazo". Ah, y no se me ponga nervioso con el Santa Fe.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Iván
El argumento de “metida la mando, metido el brazo” no...+ ver más

Hola Jorge Iván
El argumento de “metida la mando, metido el brazo” no me convence. Yo acoto la posibilidad de objeciones al acto legislativo, o a las leyes que convocan referendo o asamblea constituyente pues creo que no hay controversia que al ser leyes, pueden ser objetadas. Pero es obvio que nadie está sosteniendo que el presidente pueda objetar los resultados de un referendo o de lo aprobado por una asamblea constituyente.
Gracias por el aporte.
Rodrigo

Jorge Iván Cuervo

10 de Julio

0 Seguidores

Se entienden las razones para impedir que el Acto legislativo de la reforma a...+ ver más

Se entienden las razones para impedir que el Acto legislativo de la reforma a la justicia se hundiera, incluso se puede discutir sobre la conveniencia de incorporar la facultad de objeción presidencial solo a las reformas constitucionales que provengan del Congreso para, como dice Uprimny, se pueda reflexionar una vez más por parte del Congreso sobre la necesidad y conveniencia de la reforma. Lo que no es razonable es que se justifique una vía de hecho como la que usó el presidente Santos sin darle toda la importancia que ello implica. Como buen argumentador, sería interesante que Rodrigo Uprminy hiciera un balance de lo que implica para el diseño institucional y las relacions entre poder constituyente y poder constituido este esguince que se hace a la Carta.
Pienso que se hubiera podido argumentar de otra manera para darle una salida digna al gobierno sin alterar el orden jurídico constitucional.

El Se?or K

11 de Julio

0 Seguidores

Con todo respeto, Jorge Iván, no entiendo por qué no escribes en un comentar...+ ver más

Con todo respeto, Jorge Iván, no entiendo por qué no escribes en un comentario cuál es la 'salida digna' que en tu concepto debió tomar el gobierno. Tus críticas son por supuesto muy importantes, porque sabemos quienes te hemos leído de tu compromiso con la Constitución. Por lo demás comparto tus inquietudes. Pero me gustaría poder definir si tienes algo mejor que esto para resolver el problema institucional.

Jorge Iván Cuervo

11 de Julio

0 Seguidores

Pienso que la salida digna era que el gobierno se abstuviera de publicar la re...+ ver más

Pienso que la salida digna era que el gobierno se abstuviera de publicar la reforma constitucional para impedir su vigencia, como en efecto lo hizo, y una vez inicien las sesiones ordinarias el 20 de julio, presentar un proyecto de acto legislativo con un artículo único derogando el que ya fue aprobado. Esa salida era más ajustada a la Constitución y hubiera impedido crear ese grave antecedente de la objeción presidencial que no está consagrado en la Constitución. El resultado hubiera sido el mismo : "impedir la catástrofe", sin tantos daños colaterales.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Iván
Su alternativa es realmente muy problemática, muchísimo...+ ver más

Hola Jorge Iván
Su alternativa es realmente muy problemática, muchísimo más problemática que la posibilidad de objeción, pues el presidente, si no objeta, tiene que publicar. Y si no publica, el presidente del Congreso puede hacerlo, porque creo que esa regla de la formación de las leyes, se aplica también a los actos legislativos. Su tesis de que puede dejar de publicar permite entonces al presidente realmente engavetar la reforma. La objeción en cambio devuelve al Congreso, quien tiene la posibilidad de decidir, con base en su decisión de insistir, sin que presidente pueda ya resistir esa nueva decisión.
Gracias por el aporte
Rodrigo

El Se?or K

12 de Julio

0 Seguidores

Respetuosamente, esta salida me parece mucho peor. Para empezar, partes de la ...+ ver más

Respetuosamente, esta salida me parece mucho peor. Para empezar, partes de la idea de q el Pte puede 'impedir su vigencia'; es decir, la del A.L. Pero eso no es ni debería ser así en ningún Estado de Derecho. Si el Presidente no promulga el acto, debe promulgarlo el Pte del Congreso. Ahora supongamos que ninguno de los dos tiene la obligación de promulgar el acto. Entonces pueden o no promulgarlo, a su antojo (es decir, si quieren). La entrada en vigencia del A.L. dependería de su puro capricho, y ni siquiera otro pronunciamiento del Congreso podría obligarlos a promulgar el A.L. Esa solución es todavía peor, pues deja en manos del Pte y del Pte del Congreso un poder de veto (más fuerte q el de las objeciones). Pero supongamos q en tu concepto no pueden 'engavetar', como dice Uprimny, el acto, sino demorarse otro rato para promulgarlo; esperar a ver si el Congreso lo deroga. Pero ¿cuándo vencería ese plazo? ¿podría ser de dos, tres, cuatro años? Aparte: ¿de dónde sacarías ese plazo?

Jorge Iván Cuervo

12 de Julio

0 Seguidores

Quiero discutir en clave de teoria del derecho. El Acto Legislativo aprobado e...+ ver más

Quiero discutir en clave de teoria del derecho. El Acto Legislativo aprobado en dos legislaturas seguidas y ocho debates se presume válido. Los Actos Legislastivos no necesitan de sanción presidencial para su validez, de suerte que la suspensión de su vigencia por la publicación, que fue lo que hizo el gobierno, no es lo más ortodoxo, hasta el punto que si el Presidente del Congreso hubiera podido ordenar su publicación como usted bien lo señala. Por vía de interpretación puede sostenerse que si el Presidente de la República y el Presidente del Congreso se ponen de acuerdo, como en efecto lo hicieron, un Acto Legislativo puede quedar engavetado, lo cual es una figura jurídica exótica. validez sin vigencia, que suele suceder como por ejemplo cuando el congreso difiere la entrada en vigencia de una norma como pasó con el Código CCA que entró en vigencia un año después. He dicho arriba que el Presidente no tiene la facultad de afectar la validez de un Acto Legislativo.

El Se?or K

13 de Julio

0 Seguidores

Es más problemática esta solución q la de R. Uprimny. En efecto, sostienes ...+ ver más

Es más problemática esta solución q la de R. Uprimny. En efecto, sostienes q si el Pte de la República y el Pte del Congreso se ponen de acuerdo 'pueden' engavetar el A.L. El problema es q' aquí juegas con dos sentidos del término 'pueden': el sentido alético (de lo que es posible, imposible o necesario) y el sentido deóntico (de lo q es permitido, ordenado o prohibido). Así, por supuesto q aléticamente pueden engavetar el acto, pero deónticamente no: si el Pte no puede objetar el A.L., está obligado él, y en subsidio el Pte del Congreso, a promulgar el A.L. Si no pueden objetarlo, ni por vía de interpretación es admisible que se tomen la competencia para impedir su entrada en vigencia. Eso es equivalente a un poder de veto, y el poder de veto es contrario a la letra y al espíritu de la Constitución. Tú mismo reconoces q es una 'figura jurídica exótica', y q 'no es lo más ortodoxo'. ¿Qué tiene entonces de mejor q la de Uprimny? No solo no es mejor, sino que reconoce un poder terrible.

Jorge Iván Cuervo

12 de Julio

0 Seguidores

II
Razón por la cual lo que procede es la derogatoria. Acepto que para ef...+ ver más

II
Razón por la cual lo que procede es la derogatoria. Acepto que para efectos prácticos es una salida muy problemática que tiene la debilidad de la falta de término para engavetar el Acto. Ante esa dificultad seguramente la salida ed la objeción por vía de interpretación era la más efectiva, pero no necesariamente la más ortodoxa. Insisto en que sentar el precedente que un presidente pueda interoretar un poder que no estáexpresamente consagrado en la Constitución es muy problemático, porque ante reformas constitucionales reaccionarias y dañinas puede que sea bueno, pero ante reformas progresistas puede que no.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Iván
Su tesis parte de la idea de que el Gobierno incurrió en...+ ver más

Hola Jorge Iván
Su tesis parte de la idea de que el Gobierno incurrió en una vía de hecho pues sería clarísimo que no cuenta con la facultad de objetar. Que eso es tan claro como que en Colombia está constitucionalmente prohibida (al menos normativamente) la pena de muerte o que el Congreso es elegido por 4 años. Pero no es así. La tesis de que el presidente no puede objetar es respetable pero hay buenos argumentos jurídicos (que desarrollé en la anterior entrada y concreto en ésta y en las respuestas que he hecho en ambas entrada) de que el presidente puede objetar. No hubo pues vía de hecho ni esguince, aunque el tema es controvertido.
Sobre el balance del diseño constitucional, creo que mi tesis es más democrática y constitucional que aquella de los que se oponen a la objeción por cuanto la mía i) incrementa la legitimidad democrática por origen de las reformas, ii) aumenta su deliberación y reflexividad, y iii) aumenta el rigor de las reformas.
Sigo abajo
Rodrigo

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

i) Incrementa la legtimidad democrática pues tanto el presidente como el Cong...+ ver más

i) Incrementa la legtimidad democrática pues tanto el presidente como el Congreso son electos popularmente. Es pues más sólida democráticamente unareforma por acto legislativo, que cuenta entonces con la participación de las dos ramas del poder elegidas democráticamente, que aquella que sólo cuenta una de las ramas. ii) Incrementa la deliberación pues el freno presidencual (por usar la acertada expresión de Juan Gabriel) obliga a una mayor transparencia; iii) y aumenta el rigor de la reforma constitucional (que en Colombia son demasiado fáciles de aprobar) al incluir la posibilidad de un freno temporal por el presidente. Vistas todas esas cosas, creo que fortalece la legimitdad, calidad y fuerza jurídica de las reformas constitucionales aprobadas por qcto legislativo.
Gracias por el aporte
Rodrigo

Jorge Iván Cuervo

10 de Julio

0 Seguidores

El argumento de "hagámoslo solo por una vez" me recuerda al argumento de los ...+ ver más

El argumento de "hagámoslo solo por una vez" me recuerda al argumento de los magistrados de la Corte Suprema cuando se dio la elección para Fiscal General de Vivian Morales. A sabiendas de que cambiar el quorum era ilegal, decidieron alterarlo para evitar una situación de interinidad en la Fiscalía, lo que ellos consideraban una catástrofe, y al final el Consejo de Estado consideró que no podía hacerse.
Cómo no existe una sistema de subreglas para la objeción presidencial a las reformas constitucionales, queda a discreción del Presidente interpretar y desarrollar un poder que no le ha sido asignado en el texto constitucional. Por esta via, un Presidente Conservador puede objetar una reforma liberal, por ejemplo, igualdad de derechos para parejas del mismo sexo, y en la discusión de las objeciones mover su capital político para que se desbaraten las mayorías que se exigen para la insistencia, y de esa manera hacer valer su punto de vista ideológico. Un grave precedente.

Melanchthon

11 de Julio

0 Seguidores

Considero que eso es especular mas allá de la conveniencia de la objeción pr...+ ver más

Considero que eso es especular mas allá de la conveniencia de la objeción presidencial. De todas formas, no hay constitución, ni diseño institucional, ni procedimiento válido capaz de frenar a un presidente con suficiente "capital político". Así mismo, la constitución, si bien debe ser realista frente a los intereses creados y posibles concentraciones de poder, tampoco puede partir de la mala fe de uno de los poderes, como ud. propone. Por último, ejemplificando, tal como ud. hace, imagínese que un presidente liberal hubiera denunciado una reforma que vuelve al estado confesional y el congreso igual la hubiera aprobado. Tendríamos que aguantarnos que entre en vigencia hasta una eventual demanda de constitucionalidad? con la objeción, por lo menos quedaría patente la oposición presidencial a algo ilegítimo.

Jorge Iván Cuervo

11 de Julio

0 Seguidores

No dije que el gobierno hubiera actuado con la mkisma motivación de los magis...+ ver más

No dije que el gobierno hubiera actuado con la mkisma motivación de los magistrados de la CSJ cuando eligierom a Vivian Morales, dije que el caso se me parece. Y sí, mi ejemplo de la objeción aplica para un lado y para otro, y en esa medida bienvenido el debate sobre si incluir o no la figura de la objeción presidencial, en lo que no estoym de acuerdo es en inferirla vía interpretación para salir de una crisis porque los efectos negativos hacia el futuro pueden ser muy negativos.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Hermes
Totalmente de acuerdo con su argumentación. Las tesis y ejemp...+ ver más

Hola Hermes
Totalmente de acuerdo con su argumentación. Las tesis y ejemplos que se ponen para oponerse a la posibilidad de objeción suponen siempre un congreso hiperdemocrático, que aprueba reformas constitucionales excelentes, frente a un presidente autoritario que las bloquea. Pero eso es inexacto tanto empírica como normativamente. Así, usualmente en Colombia, tal vez con la excepción de los períodos de Uribe y Turbay, los presidentes han solido ser más modernos, que el Congreso, en donde los intereses terratenientes están sobre representados. Y normativamente, si el presidente tiene también origen popular y legitimidad democrática, por qué es tan grave o por qué es antidemocrático que participe en la formación de la voluntad democrática?
Gracias por el aporte
Rodrigo

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Iván
Mi tesis no es sólo por una sola vez. Mi tesis es que s...+ ver más

Hola Jorge Iván
Mi tesis no es sólo por una sola vez. Mi tesis es que siempre cualquier presidente puede objetar cualquier acto legislativo.
El argumento de conveniencia institucional de ese diálogo institucional entre presidente y Congreso en la aprobación de una reforma constitucional lo he desarrollado más abajo en otras respuestas y lo remito a él. Simplemente agrego que no es cierto que falten reglas sobre objeción presidencial. Simplemente se aplican las que existen para las leyes, que establecen un mecanismo bastante claro sobre como se tramitan las objeciones presidenciales.
Gracias por el aporte
Rodrigo

Jorge Iván Cuervo

12 de Julio

0 Seguidores

I.
Recapitulemos varios temas de la discusión. Acepto y convengo en que l...+ ver más

I.
Recapitulemos varios temas de la discusión. Acepto y convengo en que la inclusión de la objeción presidencial a actos legislativos (reformas constitucionales vía Congreso)en la Constitución puede ser conveniente porque incrementaría la deliberación entre el Ejecutivo y el legislativo, y hace que el proceso de reforma constitucional se enriquezca. Sería interesantye conocer que se dijo en las discusiones de la Asamblea Nacional Cnstituyente sobre ese particular, si fue una oimisión involuntaria o una decisión deliberada.
Valoro que Rodrigo Uprimny ha hecho un ejercicio de argumentación sólido y ajustado a la Constitución sobre la posibilidad de que el Presidente pueda objetar una reforma constitucional. Si bien se parte del principio que esa facultad no está expresamente definida, tampoco está expresamente prohibida.

Jorge Iván Cuervo

12 de Julio

0 Seguidores

II.
Sería deseable responder a la objeción según la cual los servidores...+ ver más

II.
Sería deseable responder a la objeción según la cual los servidores públicos sólo pueden hacer aquello que la Constitución y la ley les autoriza, y la autorización para la objeción presidencial al no estar expresamente consagrada es legítimo inferirla de una interpretación sistemática de la Constitución. En el artículo 189 de la CP no se le da al Pte la facultad de objetar una reforma constitucional vía Acto legislativo, y la Corte ha señalado someramente las razones por las cuales ello no es posible. De otra parte, en la aludida sentencia C-543/98 la Corte señala que los Actos Legislativos no requieren sanción presidencial porque el poder de reforma del Congreso no puede quedar subordinado a ningún otro poder público, salvo para los efectos de control formal de la Corte. Si la Corte niega al Presidente la facultad de sancionar el acto como requisito de validez, todo indica que una vez aprobado el Acto Legislativo aprobado en dos legislaturas y ocho debates es válido.

Jorge Iván Cuervo

12 de Julio

0 Seguidores

III.
Si en un Acto Legislativo la Corte no le da al Presidente la posbilid...+ ver más

III.
Si en un Acto Legislativo la Corte no le da al Presidente la posbilidad de participar en la validez del Acto, mal podría por vía de interpretación darle esa facultad, porque una objeción tiene esos efectos prácticos. Una cosa es que el gobierno pueda hacer parte del proceso de creación del acto legislativo en la presentación de l proyecto, y otra muy distinta es otorgarle la facultad de incidir en su validez. Por más problemática que sea la salida, el gobierno debió promover la deogatoria del Acto, con todas las implicaciones políticas y jurídicas que ello conlleva, porque no creo que sea razonable buscar aquella interpretación que menos problemas le traiga al gobierno sino aquella que sea más ajustadaa a la Constitución.

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

Hola Jorge Ivan
I-
Muy buena la recapitulación de nuestra discusión,...+ ver más

Hola Jorge Ivan
I-
Muy buena la recapitulación de nuestra discusión, que creo que ha sido productiva, a partir de la cual entiendo que concluye lo siguiente: i) que la tesis de que el presidente puede objetar actos legislativos, a pesar de ser discutible, no es una rabulada jurídica, como han dicho algunos, sino que puede ser bien sustentada, como intenté hacerlo; ii) acepta que no sólo no es un desastre institucional ni democrático sino que incluso puede ser conveniente, a nivel de las consecuencias democráticas e institucionales, admitir esa posibilidad de objeción a los actos legislativos; pero iii) mantiene dudas sobre si hoy el presidente tiene esa facultad, por el principio de que en un Estado de derecho las autoridades tienen las facultades que les son conferidas y iv) que los precedentes de la Corte no parecen permitir esa posibilidad.
En mis entradas y respuestas a varios foristas creo haber respondido a esas dos objeciones, que son serias, pero vuelvo sobre ellas.

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

II
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
Es claro que en un Estad...+ ver más

II
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
Es claro que en un Estado de derecho, las autoridades tienen las facultades que les confiere el ordenamiento. Debe entonces existir una norma habilitante y por ello mi tesis no fue nunca que como la Constitución no le prohibía objetar actos legislativos, entonces podía hacerlo. Mi tesis fue que existía esa norma habilitante, que era que al acto legislativo le son aplicables todas las normas que regulan la aprobación, salvo que sean incompatibles con las particularidades de una reforma constitucional. Y que yo no encontraba ninguna incompatibilidad, por lo que infería que el presidente tenía esa facultad.
Podría objetarse que estoy infiriendo por vía interpretativa una facultad implícita y que eso no es posible. Pero no estaría de acuerdo pues es pan de todos los días en la interpretación jurídica, especialmente constitucional, inferir facultades implícitas de las autoridades,...

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

III
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
La inferencia interpret...+ ver más

III
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
La inferencia interpretativa de competencias de las autoridades es válida, siempre y cuando se haga en forma razonable y sustentada, para que las autoridades puedan cumplir sus funciones, y se respete la arquitectura institucional, los derechos de las personas y la separación de poderes.
Es más, quienes se escandalizan con esa idea, como Hernando Yepes, uno de los mejores constitucionalistas conservadores de Colombia, en su interesante artículo en Razón Pública, www.razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/3101-reforma...
aceptan esas facultades implícitas pues infieren interpretativamente la facultad del presidente (que también es deber) de publicar y promulgar los actos legislativos, pero la Constitución, en ninguna parte, señala expresamente al presidente esa competencia, pues únicamente se la atribuye frente a las leyes.

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

IV
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
En efecto, la Constituci...+ ver más

IV
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
En efecto, la Constitución sólo habla de que el gobierno debe publicar el proyecto de acto legislativo aprobado en primera vuelta (art 375) y supone que las reformas constitucionales tanto por acto legislativo como por referendo o asamblea constituyente deben ser promulgadas (art 379), pero nunca la Constitución confiere al gobierno expresamente la facultad de promulgar los actos legislativos. Pero razonablemente esa competencia ha sido inferida a partir de su competencia y deber de promulgar las leyes. ¿Cuál es entonces el escándalo de inferir, con una argumentación semejante, la facultad de objetar los actos legislativos?
Queda pues el tema de los precedentes de la Corte Constitucional. No puedo hacerlo en detalle pero hay varios puntos que ya expliqué. Por más de que se citen muchas sentencias (algunos hablan de 7 pero yo encontré realmente 4 pero admito que pueden ser más) ninguna aborda concretamente el punto en detalle y con rigor

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

V
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
Y ninguna sentencia lo ha...+ ver más

V
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
Y ninguna sentencia lo hace porque nunca la Corte ha estudiado concretamente el punto, por lo cual no hay realmente precedente pues a éste lo define la ratio decidendi de la sentencia. Además, la argumentación de la Corte es muy escueta, lo cual es razonable pues no ha abordado el tema. La sentencia más relevante y la única que dice algo importante (una línea interesante sobre que el poder constituido no puede frenar la voluntad constituyente, que ya he comentado bastante) es la que usted cita, esto es, la C-543 de 1998, en donde la Corte se abstiene de declarar inexequible un acto legislativo, que no fue sancionado y dice que no requieren sanción presidencial.
Frente a esa sentencia, veo dos vías, que mencione en otro comentario a otro bloguista: primero, que la Corte modifique su precedente, como lo ha hecho en otros casos, pues creo que es equivocado;

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

VI
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
segundo, que la Corte ma...+ ver más

VI
Sigo en la respuesta general a Jorge Iván
segundo, que la Corte mantenga ese criterio pero lo precise, diciendo que no es requisito para la validez y existencia de un acto legislativo la sanción, pero que el presidente puede objetar. ¿Es eso contradictorio? No, por cuanto el presidente tiene un término definido para objetar; entonces, si el presidente objeta, el proyecto vuelve a las cámaras para ver si éstas insisten o no; y si lo publica inmediatamente, se entiende que renuncia expresamente a la objeción; y si no objeta en ese término, entonces se entiende que renuncia tácitamente a la objeción y surge el deber de publicar. Creo que es una posibilidad coherente.
Gracias por los aportes y por la interesante discusión,
Rodrigo

Mauricio Albarracín

10 de Julio

573 Seguidores

Me convence la diferencia entre veto y objeción. Era de la idea de que no se ...+ ver más

Me convence la diferencia entre veto y objeción. Era de la idea de que no se podían objetar los Actos Legislativos, pero los argumentos de Uprimny, Carlos Gaviria y Cristina Pardo me convencieron. Esta nueva fase de análisis de las reformas a la Constitución es tan interesante y polémica, como la teoría de la sustitución de la Constitución. Lo que nunca entendí es por qué el profesor Gómez dijo que Uprimny había usado “la astucia de la razón autoritaria”. Una frase nada inocente, seguro era puro picante (o veneno), pero nunca explicada (o está es la explicación: "Su pasión contra la impunidad lo ha hecho respaldar la tesis del presidente".) Entonces debería llamarse la astucia de la pasión contra la impunidad.

cosmo

11 de Julio

0 Seguidores

En sus Conferencias sobre Filosofía de la Historia, Hegel acuñó el término...+ ver más

En sus Conferencias sobre Filosofía de la Historia, Hegel acuñó el término astucia de la razón para "mostrar" que la razón prevalece en la historia, pero que lo hace de una manera indirecta: se sirve de las pasiones de los individuos. Yo utilicé el término astucia de la razón autoritaria porque creo que la pasión de Rodrigo contra la impunidad, una pasión que puede palparse en cada tramo de su trayectoria profesional como jurista, le jugó una mala pasada. Su deseo de que un montón de bandidos procesados por varios crímenes (como los de la parapolítica) no salieran de la cárcel lo motivó a buscarle respaldo argumentativo a una tesis que en mi opinión no merece respaldo: la de las objeciones presidenciales a las reformas constitucionales. No dije que Rodrigo haya usado la astucia de la razón autoritaria sino que ésta lo usó a él como medio para realizar sus fines. Es una manera de decir las cosas.

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Juan Gabriel
La metáfora de la astucia de la razón autoritaria es s...+ ver más

Hola Juan Gabriel
La metáfora de la astucia de la razón autoritaria es sugestiva. Pero no creo que sea así: es cierto que la posibilidad de esa catástrofe de impunidad (y no sólo esa) me obligó, como expliqué en la anterior entrada, a reflexionar nuevamente sobre mi primera intuición jurídica o prejuicio, de que el presidente no puede objetar actos legislativos. Y ahí use la idea del juez gringo Jackson de que uno no puede volver la Constitución un pacto suicida. Y volví entonces a mirar las normas y precedentes, y los repensé y creo haber encontrado una mejor respuesta jurídica. Por eso, por usar otra metáfora que sé que le gusta mucho, prefiero hablar de que procedí por medio de círculos hermenéuticos, como lo plantea Gadamer en Verdad y Método, yendo y viniendo entre i) las consecuencias potenciales de las distintas tesis y ii) las normas y precedentes.
Gracias por el aporte y nuevamente disculpas por mi error en la presentación de su tesis
Rodrigo

sroman17

11 de Julio

0 Seguidores

Muy bien por Uprimny tener la gentileza de mostrar el otro lado de la historia...+ ver más

Muy bien por Uprimny tener la gentileza de mostrar el otro lado de la historia y defender su posición. Sin embargo me quedo con la imposibilidad del Presidente de objetar estos actos. No se puede dejar de lado la coyuntura en la que ocurrió esto, y si bien puede ser algo bueno para la democracia y la calidad de los AL como lo aclara Uprimny no es una opción abierta en la Constitución y se dio por un problema político y no jurídico, no se debe justificar estas malas actuaciones de los legisladores y gobernantes.
@sroman17

Dejusticia

11 de Julio

399 Seguidores

Hola Sroman
Como he insistido en otras respuestas abajo, es obvio que la d...+ ver más

Hola Sroman
Como he insistido en otras respuestas abajo, es obvio que la discusión estuvo suscitada por un tremendo problema político. Pero creo haber desarrollado una tesis jurídica, un poco por medio de los círculos hermenéuticos a lo Gadamer, como lo explico en la respuesta a Juan Gabriel
De otro lado, creo que vale la pena insistir, como lo hice en las dos entradas. Mi tesis sobre la posibilidad de objetar no es una tesis que disculpe la responsabilidad política del Gobierno y muchos congresistas (y un buen número de magistrados) en lo que sucedió. Pero son dos discusiones distintas
Gracias por el aporte
Rodrigo

Lina María Salazar

12 de Julio

0 Seguidores

Doctor Uprimny:
Estoy completamente de acuerdo con usted en que son dos di...+ ver más

Doctor Uprimny:
Estoy completamente de acuerdo con usted en que son dos discusiones separadas
la de la responsabilidad política de los integrantes de las funciones del poder (no las llamo ramas por claridad conceptual) y otra, muy diferente, la de las potestades jurídicas de los mismos.
Como lo mencioné en un comentario a su anterior entrada, tengo una mirada positivista del Derecho (Hartiana para ser más exacta), por lo que sostengo que las objeciones de tipo moral y político a las normas han de ser tenidas en cuenta y pueden ser consideradas límites a las actuaciones de los integrantes del poder, más no constituyen pautas para evaluar la validez jurídica de sus actos.
Lo anterior sin desconocer, por supuesto, que en la aplicación de las normas se aplican criterios extra-jurídicos, cuando éstan ofrecen un amplio rango de interpretación.

Marleny Barrera López

14 de Julio

5 Seguidores

Llego tarde al foro, y no llegué al anterior. Como nos tiene acostumbrados, afortunadamente, el profesor Uprimny hace una impecable argumentación de la posibilidad de que el presidente introduzca objeciones a los AL en consonancia con el de las leyes, empero, falta allí descartar el peso de la inexistencia de competencias implícitas de los servidores públicos, en razón del art.6 superior. El debate hoy lo atraviesa la coyuntura,la competencia y la responsabilidad política, como siempre la irresponsabilidad en la introducción de reformas a la Carta y el uso de la función pública en favor propio, que fue lo que pasó con la hundida reforma a la justicia, que no era tal.Bajo el estudio sistematizado de Uprimny no resulta contraria a la carta que el presi, pueda objetar AL, al no ser definitivo dado que susbsiste el sistema de pesos y contrapesos.Urgente que el constituyente derivado no tenga tanta facilidad de modificar la CP y que el constituyente primario asuma el papel de dueño de la CP

Llego tarde al foro, y no llegué al anterior. Como nos tiene acostumbrados, afortunadamente, el profesor Uprimny hace una impecable argumentación de la posibilidad de que el presidente introduzca objeciones a los AL en consonancia con el de las leyes, empero, falta allí descartar el peso de la inexistencia de competencias implícitas de los servidores públicos, en razón del art.6 superior. El debate hoy lo atraviesa la coyuntura,la competencia y la responsabilidad política, como siempre la irresponsabilidad en la introducción de reformas a la Carta y el uso de la función pública en favor propio, que fue lo que pasó con la hundida reforma a la justicia, que no era tal.Bajo el estudio sistematizado de Uprimny no resulta contraria a la carta que el presi, pueda objetar AL, al no ser definitivo dado que susbsiste el sistema de pesos y contrapesos.Urgente que el constituyente derivado no tenga tanta facilidad de modificar la CP y que el constituyente primario asuma el papel de dueño de la CP

Dejusticia

16 de Julio

399 Seguidores

Hola Marleny
Estoy de acuerdo en que lo que algo que dificulta mucho el de...+ ver más

Hola Marleny
Estoy de acuerdo en que lo que algo que dificulta mucho el debate es la tendencia a confundir los planos de la crítica política al gobierno, por su responsabilidad en la catástrofe que fue este acto legislativo, y la discusión jurídica sobre la facultad presidencial de objetar. Es como si para poder criticar al gobierno en este incidente, hay que negarle la facultad al presidente de objetar. Pero insisto en que son dos cosas distintas. Personalmente he defendido la tesis de que el presidente puede objetar pero he también señalado que el gobierno tiene una gran responsabilidad política en lo que ocurrió y que esa responsabilidad no debemos olvidarla.
Gracias por el aporte
Rodrigo

Tribunal

23 de Julio

0 Seguidores

La resolución que Ud. brinda al problema jurídico me parece bastante sólida...+ ver más

La resolución que Ud. brinda al problema jurídico me parece bastante sólida, ya que apela a una interpretación integral y sistemática de la carta, baste decir que me sumo a su posición. Sin embargo, y de tiempo atrás, me persigue una pertinaz dubitación referente a donde esta el sustento de todo ese arsenal hermenéutico que utiliza la Corte Constitucional (interpretación literal, finalistica, sistemática, histórica, mediante ponderación), es decir, de donde se saca esos métodos de interpretación o que origen tienen.
No intento critica alguna en la utilización de estos métodos, sino aclarar esta duda que me persigue.
Espero sea claro el interrogante, Gracias Dr. Uprimny.

Las historias más vistas en La Silla Vacia