Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por blogverde · 20 de Noviembre de 2011

3136

6

por Juan Carlos Espinosa

La semana pasada tuvo lugar la más importante conferencia internacional de palma de aceite, que se lleva a cabo cada dos años en Malasia. Con cinco conferencias simultáneas, este es el evento técnico y académico más importante de esta industria en el mundo.  Escogí este como tema para la columna de esta semana pues tuve la fortuna de asistir a dicho evento y hubo varios aspectos que me llamaron la atención y quisiera compartir.

 

En primer lugar, el concepto de sostenibilidad permeó todo el evento. No como un tema aparte en una de las cinco conferencias, sino como uno o más módulos en las conferencias de procesamiento y bioenergía, oleoquímica, agricultura y economía y mercados. Con ello, los expertos técnicos y tomadores de decisión en estos diversos frentes de la cadena de valor abordaron este tema de manera directa. Considero este un gran acierto, pues los temas ambientales y de sostenibilidad deben ser presentados y discutidos con quienes toman decisiones en los sectores productivos y no sólo en eventos exclusivos para temas de sostenibilidad, a los que no asiste este tipo de público.

 

En segundo lugar, se tocaron interesantes aspectos en torno al trillado debate sobre deforestación y pérdida de biodiversidad (la comunidad internacional ha condenado con razón la destrucción de millones de hectáreas en Indonesia y Malasia para el establecimiento de plantaciones de palma de aceite). El aceite de palma no sólo es el aceite vegetal más utilizado en el mundo (con un 33% del mercado mundial), sino que es el de mayor rendimiento en producción de aceite por hectárea. Para 2050 se prevé que la población mundial llegue a 9 mil millones de habitantes, lo que supone un incremento de al menos 40 millones de toneladas en la demanda mundial de aceites vegetales. Con un rendimiento de 4 toneladas de aceite por hectárea, esto implicaría 10 millones de hectáreas nuevas en cultivos de palma de aceite. Esta cifra parece un exabrupto para apenas 40 años hacia el futuro, pero el área requerida es aún mayor para otros cultivos: 100 millones de hectáreas de soya (rendimiento de 0,39 ton/ha), 60 millones de hectáreas de colza (rendimiento de 0,67 ton/ha) o 87 millones de hectáreas de girasol (rendimiento de 0,46 ton/ha).

 

Este mismo análisis se puede hacer para otros grupos alimenticios para determinar la cantidad de tierra para agricultura que el mundo necesitará para alimentarse en las próximas décadas. En términos únicamente de ecoeficiencia (producir más con menos), es claro que el cultivo de palma de aceite es bastante superior al de otras oleaginosas para responder a la creciente demanda de alimentos de la población mundial. La pregunta a responder es dónde ubicar las nuevas plantaciones para que ellas no impliquen deforestación ni pérdida de biodiversidad. En Colombia, el cultivo de palma de aceite es hoy el tercero en área sembrada después del café y el banano, y si su expansión continúa como se prevé en los próximos años, seguramente será el cultivo de mayor extensión en el país en los próximos años. A diferencia de Malasia e Indonesia, Colombia tiene la ventaja de contar con tierra disponible para el cultivo de palma de aceite en zonas no boscosas, principalmente en el Magdalena Medio, en el Caribe y en la Orinoquía. En otras palabras, no hay excusa en nuestro país para sembrar palma sin deforestar; es necesario eso sí garantizar la protección de otros ecosistemas como sabanas naturales y humedales.

 

En tercer lugar, el tema clave de sostenibilidad fue la biomasa. En términos de biomasa, de una palma de aceite se obtiene un 10% de aceite de palma y de palmiste; el otro 90% son subproductos del proceso de cultivo y procesamiento: troncos, hojas, tusas, fibra, cuesco (la cáscara de la nuez), y efluentes del proceso de extracción de aceite. Los industriales de la palma en Malasia, conscientes de esto, están comenzando a ver este sector con otro enfoque: no sólo el de producción de aceite (y todos sus usos en la industria de alimentos, oleoquímica y biodiesel), sino el de aprovechamiento de biomasa. Ya cuentan con varios proyectos para darle mayor valor agregado a la biomasa como abono orgánico, permitiendo así un mayor reciclaje de nutrientes; como materia prima para la fabricación de aglomerados (en reemplazo de madera) u otros materiales de construcción; como combustible para alimentar plantas generadoras de energía a partir de biomasa; como insumo para plantas de biogás (con el beneficio adicional de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero; y como base para la producción de alimentos para animales y para consumo humano.

 

Desde la perspectiva de la ecología industrial (la disciplina que busca asemejar los sistemas productivos industriales a los ecosistemas naturales en términos de ciclos cerrados de materia y energía), la industria de la palma de aceite en Malasia e Indonesia está dando pasos firmes para cerrar ciclos y aprovechar el 100% de los productos y subproductos del cultivo. En Colombia, deberíamos tomar esto como ejemplo para el sector palmero y para otros sectores agrícolas e industriales.   

 

A los gobiernos nacionales y regionales les corresponde la tarea de establecer claros límites para el establecimiento de nuevas áreas de cultivo para no amenazas ecosistemas naturales con alto valor. Pero le corresponde a los industriales fijarse ambiciosas metas de ecoeficiencia y establecer mecanismos para cerrar al máximo todos los ciclos de materia y energía en los procesos de cultivo y procesamiento si queremos realmente ser sostenibles en la tarea de alimentar el mundo en los próximos años.

Comentarios (6)

Diego Pe?aloza

21 de Noviembre

0 Seguidores

Es la primera vez que leo que un medio o blog Colombiano menciona algo sobre E...+ ver más

Es la primera vez que leo que un medio o blog Colombiano menciona algo sobre Ecología Industrial, una disciplina de la que se habla a nivel global. Muy bien por eso. También el hecho de que se toque el tema de la potencial competencia por la tierra entre el cultivo de alimentos y de otros productos como palma de aceite o caña de azúcar para biocombustibles. Un tema que no se puede descuidar.
Muy buena entrada.

Tatiana Luján Ruiz

21 de Noviembre

0 Seguidores

Pensaba que el problema ecológico de la palma de aceite no era la deforestaci...+ ver más

Pensaba que el problema ecológico de la palma de aceite no era la deforestación, sino que fuera un monocultivo.

Elkinkon

23 de Noviembre

0 Seguidores

Coincidentemente las zonas que menciona corresponden a las de influencia de la...+ ver más

Coincidentemente las zonas que menciona corresponden a las de influencia de las bandas criminales, como el caso del Magdalena Medio donde nació el plan militar de los paramilitares y la zona de los llanos presenta no pocos conflictos de poder del narcotráfico en la actualidad. Su planteamineto es bueno, lo malo es que en materia de "Burocrácia Criolla", sería muy posible que el proyecto terminara truncado por el destape de alguna cosa parecida a AIS, y otros problemitas propios de una cultura ociosa que se malacostumbró a la corrupción en todas sus formas

Natasha Garzón

24 de Noviembre

0 Seguidores

Bueno, personalmente creo que estos temas de "ecoeficiencia", "ecología indus...+ ver más

Bueno, personalmente creo que estos temas de "ecoeficiencia", "ecología industrial" y modernización ecológica, no son más que uno discursos que propenden que con el avance tecnológico la humanidad podrá sobreponerse a los conflictos ecológicos actuales.
La palma africana,desde su llegada al país en los años 50's ha sido pensada como un emporio transnacional, que con gran rentabilidad para los oligopolios que la manejas. Las consecuencias de su implementación ya se siente, en el magdalena medio no sólo ha generado desplazamiento forzado, incursión paramilitar, sino que está transformando todo el complejo hídrico del área y atenta con la seguridad alimentaria local? Entonces, cabria preguntarse sera que la solución es un corriente de desarrollo sostenible neoliberar que camufla los efectos ecológicos distributivos de quienes ganan con el uso y consumo de los recursos naturales y quienes se quedan con las pérdidas ecológicas?

Ingeniera.Agronoma.

24 de Noviembre

0 Seguidores

Muy oportuno el compartir la experiencia vivida en Malasia sobre las conclusio...+ ver más

Muy oportuno el compartir la experiencia vivida en Malasia sobre las conclusiones del aumento de la población en el 2050 y las necesidades de consumo a la vez de Aceite de Palma.
Qué situación de "bienestar ambiental" les deparará a futuras generaciones de Colombia??
Hay que tener en cuenta que por circunstancias fitosanitarias o por cambios bruscos de clima,siempre estaran por desaparecer hectareas de cultivo de Palma,la inquietud agronómica es la NO POSIBILIDAD DE SEMBRAR EN ESTOS SUELOS cultivos alimenticios, son suelos con grandes problemas de contaminación.

Las historias más vistas en La Silla Vacia