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Por Blogoeconomia · 13 de Julio de 2010

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Por: Christian Jaramillo

Muy bueno el . Si tuviera que apostar, diría que la Regla Fiscal misma se va a quedar en gesto simbólico, al menos hasta que salgamos de estas estrecheces fiscales (por algo propone un periodo de transición que dura hasta el próximo presidente). En cualquier caso al documento le pasó lo de Vargas Lleras en la elección: como no tenía muchos chances de tener que hacer lo prometido, hizo promesas juiciosas, sin pelos en la lengua. Y quedó bien.
 
¿Qué dice el documento? Tiene varios ingredientes. Una discusión sobre la lógica de y la experiencia con las reglas fiscales. Un análisis de la coyuntura fiscal colombiana, de cómo llegamos a ella desde la crisis del 99, y de la conveniencia y oportunidad de una regla fiscal ahora. También está, por supuesto, el diseño de la regla fiscal misma. Finalmente, hay una declaración que establece el ethos del Grupo Asesor de Expertos y que probablemente va a llegar al corazoncito de todo economista medianamente ortodoxo –ciertamente llegó al mío: ¡snif!
 
Las discusiones de contexto son buenas y pertinentes. El análisis de nuestra historia fiscal reciente y de sus implicaciones es claro y pedagógico; léanlo, y lean las discusiones en los anexos sobre vigencias futuras y regalías, cortas y al punto. A mí me interesó la parte sobre las proyecciones minero-energéticas, pero debo confesar que son algo áridas. Lo que pasa es que se oyen tantas versiones sobre el tema que es bueno ver una clara. Salgo con la idea de ingresos petroleros adicionales de alrededor de 1% del PIB cada año (sin contar con las regalías). Eso está muy bien, pero no fantástico. 1% se gasta facilito…
 
El cálculo de la regla fiscal misma toma una meta de calificación de deuda del GNC y estima el nivel de deuda que necesitamos tener para llegar ahí. Esa parte es discutible, toda vez que la teoría económica no se pone de acuerdo en eso del nivel óptimo de deuda nacional y las calificadoras de riesgo son notoriamente pasteleras –crisis financiera, ¿se acuerdan? Pero vaya y venga, es una manera de proceder razonable.
 
Con base en el nivel de deuda, la regla procede a establecer 1.) metas de balance primario del GNC, y 2.) ajustes a esas metas según el ciclo económico y si hay boom de precios de petróleo. (Nótese que se prevé en las proyecciones que el petróleo esté en boom permanente. Hm. Visto con detalle es solo cuestión de semántica pero suena raro…va como en contra de la definición usual de ciclo.)
 
Que las metas sean en el balance primario es buena idea: permite reaccionar adecuadamente a la coyuntura sin cargar con culpas por excesos pasados –algo que se argumenta muy bien en el texto. Que el afectado sea el GNC es una manera de evitar que declaren inexequible la regla por meterse en el rancho de los entes territoriales. Igual, si la experiencia es buena guía, la Ley de Semáforos y las leyes disciplinadoras que salieron de la poscrisis del 99 (617 de 2000 y 819 de 2003) deben transmitir eficazmente la disciplina del GNC a los gobiernos locales. Por último, que haya ajustes según el ciclo es simplemente reconocer que las políticas anticíclicas son necesarias –el mérito está en el cálculo de qué tanta anticiclicalidad recomienda. El doctor fiscal prescribe 0.3 del gap cíclico del PIB.
 
Al final del día todo depende de la meta de balance primario. Como dije, el documento comienza por calcular una meta que debería bajar la deuda del GNC. Sin embargo, se deja abundantes posibilidades de escape: no contempla sanciones efectivas por incumplir las metas, permite suspender la regla si se considera coyunturalmente necesario, sugiere un periodo de transición pero dice que eso es función de las necesidades inmediatas de la política de gobierno. E igual, como dije arriba, esas metas de deuda óptima son discutibles. En otras palabras, por ahí es por donde se puede suavizar y dejar sin dientes la Regla Fiscal, si el Gobierno así lo quiere. Cambie la senda de b*.
 
Pero ni siquiera eso es malo. Ahora no tenemos plata sobrante: además de los gastos ya altos y sostenidos (intereses, pensiones, gasto militar), tenemos el descalabro de la seguridad social, el posible costo fiscal de las reparaciones a desplazados y una tributación poco eficiente y difícil de reformar. Proponer una meta de ahorro severa ahora es condenarla a muerte. Mejor dejar la idea ahí, que no talle mucho por un ratico, para que nos encariñemos con ella y cuando mejore el panorama fiscal la apliquemos. A veces cuando el adicto dice que mañana abandona el vicio es mejor que cuando promete hacerlo desde ya. 

chjh

PS. No tiene absolutamente nada que ver, pero no me aguanté las ganas: Bogotá en la mañana soleada de hoy..

Comentarios (5)

Ludópata

13 de Julio

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Qué bien que este blog haya levantado cabeza otra vez! Los últimos comentari...+ ver más

Qué bien que este blog haya levantado cabeza otra vez! Los últimos comentarios han estado, por falta de una palabra mejor, aburridos.
También disfruté enormemente el documento y la actitud de hacienda en su presentación. Y concuerdo con CJ (y R. Junguito, quien expresó la misma inquietud): la regla no tiene mecanismos de castigo creíbles porque cualquier desvío simplemente se interioriza en la vigencia siguiente y listo.
Me preocupa el valor de la elasticidad que CJ tildó de medicinal. De ese 0,3, dos terceras partes son estabilizador automáticos, lo cual va en contra de la necesidad de diseñar gastos que se inflan y desinfla con el ciclo (p.ej subsidio desempleo) que hoy no existen.
Lo que más me impresionó fue la mentalidad estratégica de la regla: los balances primarios sugeridos como metas son bajos entre 2011-2014 precisamente para premiar al próximo gobierno por su implementación. Le sale (casi) gratis!
¿Pero será que esto sí significa una restr. presup. para el estado?

gaboreno

14 de Julio

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Felicitaciones por la entrada Cristian. Me inquietaron las declaraciones de Jo...+ ver más

Felicitaciones por la entrada Cristian. Me inquietaron las declaraciones de José Gregorio Hernandez sobre la regla fiscal, ya que afirmaba que la regla no podía ser una limitante para la garantía de derechos del Estado Social de Derecho. Creo que la discusión política va por ese lado, y que no hemos podido definir correctamente el contrato social, tal como afirmaba Marcela Eslava hace algunos días. No hemos definido los limites y alcances de ese Estado y nos hemos embarcado en una garantía absoluta de derechos, sin ninguna restricción prespuestal. Y me refiero especialmente a la rama judicial.

JorgeA

15 de Julio

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Que fea foto. El smock mañanero Bogotano.

Que fea foto. El smock mañanero Bogotano.

marioalejandrodaniel

05 de Noviembre

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La brecha del producto que está contemplada en la fórmula de Regla Fiscal, l...+ ver más

La brecha del producto que está contemplada en la fórmula de Regla Fiscal, lo que nos está diciendo es que, cuando la economía tenga un producto efectivo superior al esperado, habrá una inflación, y hay que contraer para mantener la estabilidad de precios. Pero, uno podrìa preguntarse, ¿Por qué?
Claro... es ahi donde llega la ortodoxia económica de los neoclásicos que tanto gustan en el país, para decirnos que en una economìa siempre existe una "tasa natural de desempleo", y que si hay más crecimiento del esperado, hay más empleo del esperado, lo cuál genera un incremento de la demanda agregada y alza los precios de los productos automáticamente. Esto en Colombia, lo calculan los ortodoxos del Banco de la República, en 10% de tasa natural de desempleo.
En últimas, nos dicen que se va a garantizar baja inflación, a costa de mantener tasas de desempleo "naturales" superiores al 10%. No se trata sino de legalizar que exista un eneorme ejército industrial de reserva.

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