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Por Luis Guillermo Vélez Cabrera · 15 de Junio de 2015

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Mediante decreto 1229 del 4 de junio 2015 el Ministerio de Salud reglamentó la distribución y venta de medicamentos homeopáticos en el territorio nacional.

Qué bueno. Tal vez ahora los funcionarios del Ministerio de Salud podrán dedicar su tiempo a reglamentar los hechizos y las escobas voladoras.

Porque suficiente tiempo le gastaron a “garantizar el acceso oportuno y la disponibilidad”, a través  de “ canales de distribución…en establecimientos que cumplan condiciones sanitarias para su almacenamiento”, a lo que esencialmente es agua de la llave en goteros, vendida a gente con tanta plata como credulidad.

La homeopatía no es una ciencia, los medicamentos homeopáticos no curan (salvo por el efecto placebo) y la medicina homeopática dista poco de la sangría con sanguijuelas, la regeneración de los humores o los rezos del Indio Amazónico.

La teoría detrás de la homeopatía es en realidad bastante interesante no por su alcance científico, que como ya dijimos no tiene, sino por su aporte a la literatura mágica.

Hasta ahora la mejor descripción que he encontrado sobre este género literario está en un blog femino-escéptico español, Esceptica.org, perteneciente a la red Skepchick.

Esto es lo que dicen las chicas sobre la pseudociencia homeopática:

“El método mágico que inventó (Samuel Christian) Hahnemann para la preparación de remedios homeopáticos, que es el mismo que se emplea hoy en los modernos laboratorios homeopáticos, se llama “dinamización”, y consiste en lo siguiente: se toma una parte de la sustancia en cuestión (“tintura madre”), se diluye en 99 partes de agua y se agita enérgicamente (“sucusión”) con una serie de movimientos mecánicos muy concretos que sacuden y golpean la disolución (Hahnemann usaba su biblia nada menos para golpear el recipiente).

Se obtiene así una dilución de 1 CH (Centesimal de Hahnemann). A continuación se toma una parte de esa dilución 1 CH y se diluye en 99 partes de agua, sin olvidar el ritual de agitar y golpear con energía, obteniendo una dilución 2 CH. Cada vez que se repite este paso la dilución obtenida está 100 veces más diluida que la anterior. Una dilución 2 CH ya es una solución muy diluida. Pero el proceso sigue y sigue. Se toma una parte de la dilución 2 CH y se diluye en 99 partes de agua para obtener una 3 CH, y así sucesivamente. Un cálculo químico sencillo permite deducir que en una dilución 12 CH ya no queda una sola molécula de la sustancia original. No contentos con eso, el proceso homeopático continúa hasta 30 CH, 60 CH e incluso 100 CH.

Y no es que suene absurdo dicho así por mí. Que podéis ir a la página web de la multimillonaria multinacional homeopática Boiron y os lo cuentan igual. ¿Qué es un “medicamento” homeopático? ¡¡Agua!! Nada más”.

Yo diría que es agua diluida en agua.

Un muy reciente informe de la Cámara de los Comunes del Reino Unido (2010) exhorta al National Health Service que se abstenga de sufragar tratamientos homeopáticos y al MHRA (el INVIMA inglés) para que pare de inmediato el licenciamiento de productos homeopáticos, algo que debe tener consternada a la familia real, usuaria habitual de estas pócimas.

El informe es contundente: “Concluimos que el principio de lo-similar-cura-lo-similar es teóricamente débil…anotamos que este es el punto de vista definido por la ciencia médica”. Y sigue. “Consideramos que la noción de que la ultra-disolución puede mantener una impresión de las sustancias previamente disueltas en ellas es científicamente inverosímil”. Para finalizar diciendo que “revisiones sistemáticas y meta-análisis demuestran concluyentemente que los productos homeopáticos no funcionan mejor que los placebos”.

La razón por la cual la evidencia anecdótica sobre la bondad de los medicamentos homeopáticos es común (“le digo que funcionan”, me reclamó hace unos días una amiga que valientemente está luchando contra un cáncer) es precisamente esa: que en algunos casos funcionan, no como medicinas, sino como placebos.

No se sabe muy bien porque el efecto placebo puede ser positivo en un tratamiento, si es que efectivamente existe y lo es. Puede ser por curación espontánea, regresión a la media, fenómenos psicosomáticos, hasta una respuesta a la existencia de un “entorno de saneamiento”.

Mucha gente dirá entonces que lo importante es que funcione (así sea casualmente), sin importar cómo funciona.

El problema de este raciocinio es que puede llevar a situaciones donde se sustituyan tratamientos científicamente probados por curaciones culebreras.

Hasta ahora parece que el VIH responde a los retrovirales y no a la orinoterapia, la tuberculosis a los antibióticos y no a los cristales, y el colesterol alto a las estatinas y no a las esencias florales.

Es aún más grave cuando se destinan escasos recursos públicos del sistema de salud a financiar a los charlatanes que promueven estas curas mágicas. Preocupa, por ejemplo, que la Universidad Nacional de Colombia, el centro de estudios superiores mas representativo del país, abra una maestría en medicina alternativa para enseñar sobre el chi, subluxaciones, campos magnéticos de interferencia, puntos de Chapman y Flores de Bach. De seguir así pronto abrirán el Departamento de Astrología, la Facultad de Ciencias Ocultas y el Centro de Pensamiento Telequinético.

¿No sería mejor financiar la investigación contra el chikunguña, la leishmaniasis o la malaria? ¿Dónde están las políticas contra el embarazo adolescente, tal vez el problema de salud pública con más alto impacto social en un país en desarrollo?

El Amazing Randi, un mago verdadero dedicado a desenmascarar timadores, tiene una maravillosa conferencia en TED donde devela el fraude homeopático tomándose una dosis fatal de pastillas homeopáticas para dormir…sin que pase nada por supuesto.  

Véanla y verán por que el gobierno, en vez de legitimar la medicina de brujos, debería actuar como guardián de la ciencia y la razón.

Comentarios (57)

Ciro Alberto

30 de Junio

0 Seguidores

Muchas gracias, Señor Vélez, gran artículo. Anima saber que sin importar lo...+ ver más

Muchas gracias, Señor Vélez, gran artículo. Anima saber que sin importar lo que parezca en momentos de escepticismo, uno nunca está solo. Es tan extraordinario escuchar una voz racional como la suya como leer los comentarios de los lectores sobre la validez de la homeopatía. Francamente, no hay estupidez, incluida la homeopatía, el Espíritu Santo, los sobanderos, las ligas y amarres del ser amado hechas por hechiceras y anunciadas en El Tiempo, el horóscopo, el Tarot, el cristianismo, el Islam, la producción de dólares de la Reserva Federal o las elecciones en Colombia que no pueda ser inculcada a la población a través de la repetición Orwelliana. Antes pensaba que era que la gente no leía, ahora me doy cuenta de que sufre de otitis testicular, una rara enfermedad que tal vez la homeopatía debería curar. Se diagnostica cuando uno ve una persona que oye y entiende lo que se le dice pero que se hace el g...

German Dario Benitez

08 de Julio

0 Seguidores

Me pregunto si ustedes son o quieren ser los grandes expositores de cartelon...+ ver más

Me pregunto si ustedes son o quieren ser los grandes expositores de cartelones que digan que "la guerra es la paz/la libertad es la esclavitud/la ignorancia es la fuerza" y de paso todo lo que no tengan capacidad de explicar, no existe o es fraude o hechiceria.
A Pott nadie le creyo que el hollin de las chimeneas tenia que ver con el cancer de escroto de los deshollinadores porque la biologia del momento no sabia como explicarlo y no era plausible.oscurantismo disfrazado de ciencia.

juancarlosgarcia

19 de Septiembre

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apelación a la ignorancia es la que usted hace, no solo la cantiad de disoluc...+ ver más

apelación a la ignorancia es la que usted hace, no solo la cantiad de disoluciones que hace elimina todo componente diferente al agua, por ley de avogadro, sino que los estudios de doble ciego demuestran que la homeopatia no tiene mejores efectos que el simple placebo por la tanto se demuestra que no sirven

juancarlosgarcia

19 de Septiembre

0 Seguidores

lastiama que usted no presente argumentos serios, y lo unico que se limita a d...+ ver más

lastiama que usted no presente argumentos serios, y lo unico que se limita a decir es que las farmaceuticas tienen problemas eticos, la columna si es seria y profunda a diferencia de lo que es usted por que de explicaciones bastante argumentadas como la inexistencia de algun componenente diferente al agua en los preparados por simple química básica, la falta de evidencia de que los contrarios curen, como dar cebolla para los resfriados o café contra el insonnio, la homeopatia tambien mueve millones de dolares tambien es manejada por multinacionales por si ese es su unico argumento contra la ciencia de verdad, diferentes escépticos ingieren cantidades enormes de pastillas homeopaticos para demostrar su ineficacia y adivina... no les pasa nada, asi que si quiere usar brujeria y charlataneria adelante pero disfrazarla de ciencia de verdad debe evitarse , esta parodia te mostrara el tema de manera interesante https://www.youtube.com/watch?v=ulrHZFnOnnY

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