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Por Luis Guillermo Vélez Cabrera · 18 de Mayo de 2015

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En Colombia copiamos del extranjero muchas cosas que nada tienen que ver con nosotros (“cursos de verano” donde no hay verano, por ejemplo) pero esta iniciativa de François Hollande si valdría la pena considerarla.

El presidente francés, en un raro acto de valentía política, ha propuesto la fusión de un numero importante de regiones francesas, equivalentes a nuestros departamentos, con el fin de reducir el millefeuille français, o sea la milhojas burocrática y fiscal que atrofia el funcionamiento del estado galo.

La idea es que para 2016 se reduzcan las 22 regiones actuales a 13, casi la mitad, lo que generaría un ahorro fiscal cercano a los €15 millardos de euros anuales.

Como es de esperar la propuesta genera reacciones encontradas: el 68% de los franceses la apoya pero el 77% no quiere que su propia región desaparezca. De hecho, el plan es tan audaz que de las 22 regiones existentes solo 6 sobreviven intactas. Las otras se fusionan, en muchos casos de a tres en una, creando polifonías como Alsace-Champagne-Ardenne-Lorraine o Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrenées.

Vale la pena revisar la historia de la regiones colombianas y su subdivisión en departamentos a partir de 1905 para entender porqué resulta imperativo emprender un proceso de reconstitución regional, que pasa necesariamente por la fusión de los departamentos.

En 1886 la nueva constitución convirtió a los nueve estados soberanos de la constitución federal del Rionegro en departamentos. Una vez concluida la Guerra de los Mil Días, para castigar a los entes territoriales más alevosos, se inició el fraccionamiento.

En 1910 ya eran catorce los departamentos, más las intendencias y comisarias. Después de varias décadas de relativa estabilidad empezó de nuevo la atomización. En 1947 se escindió al Chocó de Antioquia, en 1952 se creó Córdoba y luego, en los sesentas, vino el big bang departamental, con la creación de Sucre, La Guajira, Risaralda, Quindío y hasta el Cesar, un departamento se inventó para que Alfonso López fuera gobernador. 

Aunque la fragmentación siempre se justificaba argumentando razones étnicas, económicas y culturales, lo cierto que detrás había un interés político muy simple: la circunscripción al Senado era departamental y garantizaba dos curules, que se aumentaron a cuatro para los nuevos departamentos con el acto legislativo de 1968.

En otras palabras, para un líder regional con ambiciones era más fácil crear un nuevo departamento, con la ñapa burocrática implícita, que ganarle las elecciones al barón electoral del momento.

La constituyente de 1991 eliminó la circunscripción departamental para el Senado, pero en un acto de voluntarismo típico, para impulsar el desarrollo regional convirtió ipso facto a todas las intendencias y comisarias en departamentos, sin caer en cuenta que en muchas de ellas no existía ni sombra de sociedad civil.

Casi un cuarto de siglo después, con 32 departamentos, un distrito capital y quien sabe cuantos más distritos especiales de toda clase, debe resultar obvio que el sistema está haciendo agua. Los reclamos de mayor descentralización, muchos legítimos, se vuelven irrealizables cuando se devolucionan competencias y recursos a los departamentos y estos fracasan una y otra vez en las tareas más simples de gestión pública.

A los escépticos les pido revisar el caso del Casanare, un departamento que recibió $1.3 billones de pesos en regalías en los últimos tres años y todavía no ha podido terminar, por corrupción y negligencia, el acueducto de su ciudad capital.

Todavía más contundente es que, desde que existe un régimen de insolvencia para entes territoriales, uno de cada cuatro departamentos se ha quebrado. Literalmente. Esto habla volúmenes sobre la viabilidad fiscal, política y administrativa de muchos de ellos, algunos de los cuales como el Chocó, son quebrados seriales, acudiendo repetidas veces a la restructuración de pasivos.

Para tener departamentos fuertes y competitivos habría varias integraciones a considerar. Antioquia debería absorber al Chocó, reversando el error de 1947. El Huila debería absorber al Caquetá y al Putumayo, algo que de facto viene ocurriendo. El viejo Caldas debería reconstituirse, con la capital en Pereira. En la Costa, Córdoba y Sucre harían un departamento interesante, con capital Montería; se debería revivir el Gran Magdalena, fusionando Magdalena con La Guajira. El Cesar podría anexarse a Santander, con el cual tiene más vínculos de los que parece, al igual que Norte de Santander. Boyacá podría reincorporar al Casanare y Arauca, con quienes continúa íntimamente relacionado y el Valle del Cauca absorber al Cauca. En la Media Colombia, el Meta debería integrarse con el Guaviare, el Amazonas con Vaupés y se podría intentar un departamento nuevo entre Vichada y Guainía.

Lo anterior suena a ciencia ficción política. Sin embargo, un ejercicio similar al francés será necesario tarde o temprano en Colombia. La balcanización departamental puede que le sirva a los políticos pero no le sirve a los ciudadanos.  Una gran parte de los recursos de estos departamentos inviables se derrochan en burocracia, en obras faraónicas inconclusas y en simple corrupción.

Enviar más recursos y extender competencias para solucionar el problema de las regiones colombianas no es nada diferente a pretender curar al diabético dándole las llaves de la dulcería.

Comentarios (10)

DIDUNDI

20 de Mayo

3 Seguidores

Corrección: " un comentario muy cabal d una tal Paloma".
Cómo la ve Gato...+ ver más

Corrección: " un comentario muy cabal d una tal Paloma".
Cómo la ve Gato?

DIDUNDI

20 de Mayo

3 Seguidores

D resaltar q habló d fusión-Unión y no d separación como un muy "cabal" c...+ ver más

D resaltar q habló d fusión-Unión y no d separación como un muy "cabal" comentario d una tal Cabal.
Don Igvelez, Ud q anda en la juega xq anda en la pomada, ya sabe d la reacción q tuvo la Cabal ante semejante despropósito q de seguro ella asume con su propuesta, donde a cambio d separar la raza Ud las unifica y le pone hasta color y sabor ?.
Yo no creo q ese sueño se llegue a dar, políticamente los dueños d esos departamentos no van a querer compartir, además tengo entendido q la intención inicial con la creación d más departamentos era para darle visibilidad y autonomía a las regiones q en su momento se llamaron "territorios nacionales ". Q la politiquería y los cacos VIP se los tomaron, es otra cosa. La contaminación x CORRUPCIÓN es superior a todas las demás juntas.
Lo q si valdría la pena es la "adopción"- ufff..,q Godofacho no oiga- d Dptos llamados grandes y poderosos con los pequeños. Pero al final el concepto d corrupción históricamente dominante, será quien reine.

Carlos Cardenas Ortiz

23 de Mayo

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Deberíamos fortalecer las regiones y fortalecer los departamentos no fusionar...+ ver más

Deberíamos fortalecer las regiones y fortalecer los departamentos no fusionarlos. Como pensarían de diferente si ustedes hubieran nacido en una intendencia o comisaria hoy nuevos departamentos. Si la constitución de 1991 no nos hubiera erigido en nuevos departamentos estaríamos en el total abandono del centralismo. Hoy las obras nacionales son poquísimas por no decir nulas. El progreso y desarrollo que hoy tenemos en los nuevos departamentos como Casanare, obedece a sus recursos propios y nada con presupuesto nacional. La circunscripción nacional nos mato posibilidades y muchas dificultades para tener senador propio tambien. Medio país no participa de las discusiones y decisiones que se toman en el Senado de la República. Hoy esperamos el ultimo debate para que podamos volver al senado departamental. Y aclaro Casanare no tiene la culpa de que su capital no tenga agua potable, es culpa del centralismo, eso si la plata es de nosotros y ellos se han demorado mas de 3 años en tramites!

Jose Knecht

25 de Mayo

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Gente seria como John Sudarsky ha formulado varias iniciativas en este sentido...+ ver más

Gente seria como John Sudarsky ha formulado varias iniciativas en este sentido.
La discusión sobre el ordenamiento de nuestro territorio es sin duda urgente. Tanto que los peores políticos la evitan a toda costa.
El catastro rural, los sistemas medio-ambientales integrados en redes coherentes, el transporte articulado y eficiente (trenes, ríos navegables, una red de aeropuertos internacionales, puertos en ambos océanos), y la posibilidad de PLANEAR de acuerdo con un análisis coherente de nuestras posibildades; son pasos hacia la constitución de un país de verdad, que solo son posibles sobre un control efectivo del territorio, apoyado por una división política inteligente.
Obviamente es mas fácil asustar a la gente con el coco, repartir botines pequeños entre los ladrones de la periferia, y jugar a la "alta política" administrando la miseria; pero - según lo que propone esta entrada - es posible pensar en algo sustancialmente mejor.

Craso

25 de Mayo

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Otra salchicha mal embutida del charcutero Vélez.
1. ¿Qué significa el...+ ver más

Otra salchicha mal embutida del charcutero Vélez.
1. ¿Qué significa el verbo "devolucionar"?
- se escribe: "caer en cuenta DE que"
- "no LES sirve a los ciudadanos"
- "entender por qué (SEPARADO)resulta imperativo"... y otras tantas más.
No sea tacaño y páguele a un corrector. Loro viejo ya no aprende a escribir.
2. Me quedé esperando que explicara cómo la fusión de esos departamentos reduciría la corrupción y de paso las "obras faraónicas inconclusas". Tiene que desarrollar bien las premisas, Veléz. No sea perezoso.
3. Poner latinajos no te hace más culto. Sólo te ves como un bloguero que quiere mostrarse culto.
4. ¿Por qué no utiliza los nombres de los partidos y los políticos de derecha que se benefician de la corrupción regional: Cambio Radical, la U, etc? ¿Está en campaña para volver a ser funcionario público? ¿No puede nombrar a Vargas LLeras?
5. Solo lo he visto dar nombres cuando de acusar a la izquierda se trata. De resto, como que le da miedito.

aguayaseo

02 de Junio

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La propuesta de unir departamentos es buena pero poco viable. Creo que habría una mucha mayor ganancia en unir municipios. La Ley dice -antes de las excepciones- que deberían tener mínimo 25 mil habitantes; 90% de los existentes no cumplen ese mínimo. La mayoría no genera ningún recurso propio y casi la mitad gasta lo que recibe en burocracia pura (sueldos y gastos de funcionamiento).

La propuesta de unir departamentos es buena pero poco viable. Creo que habría una mucha mayor ganancia en unir municipios. La Ley dice -antes de las excepciones- que deberían tener mínimo 25 mil habitantes; 90% de los existentes no cumplen ese mínimo. La mayoría no genera ningún recurso propio y casi la mitad gasta lo que recibe en burocracia pura (sueldos y gastos de funcionamiento).

lomagrande

20 de Junio

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El remedio no es fusionar departamentos, es acabar con la corrupción, de lo c...+ ver más

El remedio no es fusionar departamentos, es acabar con la corrupción, de lo contrario la platica se seguirá quedando en los carteles de las contrataciones.Tener en los entes de control personas probas y no gente que se dedique a celebrar misas en latín y a perseguir a los que no piensan igual, pero nada de control a la inversión de los recursos que son designados para obras de bien común.

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